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sábado, 16 de agosto de 2025

Cómplices del 7º sueño, el afiche y su aventura

Título: Cómplices del 7º sueño, el afiche y su aventura.
Autor: Theo Acedo.
Editorial: Beturia.
Año de publicación:
2003 (1ª edición).
Colección: Colección de Arte Beturia.
Nº de volumen en la colección: [sin número].
Género: Ilustración; Cine; Arte.
ISBN papel: 978-84-873-11-25-3


De Theofilo Acedo Díaz, Theo Acedo, ya sabemos que estudió Arte y que se ha dedicado a escribir artículos en revistas especializadas y prensa local, si bien ha publicado otros libros a nivel local, de los cuales hemos comentado una obra de teatro y un recopilatorio de relatos. Hoy anotamos un libro que publicó con la asociación cultural Beturia en 2003, Cómplices del 7º sueño, el afiche y su aventura. En su cubierta se recuadraba una especie de sala de cine sobre cuya pantalla se proyectaba otra pantalla con un cartel de cine, El recuadro lo enmarcaba una serie de círculos que hacían pareces que era un sello. La palabra afiche está reconocida y es usada en España, si bien para el uso que aquí se le da ha quedado altamente anticuada y, en esa acepción, actualmente, es más usada en Hispanoamérica. Hace referencia a los programas de mano y carteles anunciadores de las películas de cine. Todo un arte que implicaba ilustrados y pintores, hasta que en los años 1980-1990 se popularizaron los carteles con fotografías y, actualmente, incluso con imágenes con ordenador. Aquellas personas eran consideradas en su época meros trabajadores a modo de artesanos con producciones en serie a tener lista cada semana. Puede que sea hacia los 1980 o finales de los 1990 que se comienza a considerar toda su obra como obras de Arte y a ellos artistas. Se guardan en archivos y en museos, se exponen a veces, se restauran si se puede, y se hacen incluso monográficos, biografías y documentales de cartelistas como los españoles Mac o Jano, aunque eran creadores de todos los países productores de cine. 

Los programas de mano, que alguno llegó anecdóticamente a algún cine en los años 1990, pero cuyo apogeo está en la primera mitad y décadas centrales del siglo XX, eran programas de cines concretos de las ciudades anunciando el horario y las películas por una cara y por la otra se reproducía el cartel o bien una escena promocional que el artista elegía y la distribuidora aprobaba. Hasta los años 1960 este trabajo era muy artesanal de cada lugar, siendo que desde esa fecha la tecnología reproductora permitió una mayor uniformidad de esta publicidad de mano, pasando la productora el papel con la imagen para que cada empresario dueño de un local de cine imprimiera la información oportuna por la otra cara, sin bien podían indicarles que resumen del metraje podían meter si lo deseaban. 

Theo Acedo selecciona aquí los carteles de cine y programas de mano que considera más destacables a la fecha 2003 en la que publica, por lo que, aún teniendo en cuenta que el cine comienza hacia finales del siglo XIX, lo que hace es seleccionar la cartelería que considera artísticamente mejores en el primer siglo del séptimo Arte. Siglo largo, evidentemente, pues aborda algunos años más de cien años. 

Para el año 2003 esta actividad de Theo Acevedo comenzaba  a dar a conocer una parte del cine no obvia a las generaciones más jóvenes, quizá las nacidas desde mediados de la década de 1980, a la vez que a las anteriores generaciones les hacia notar el valor artístico y emocional de imágenes y productos promocionales que, para ellos, previamente, los habían vivido como mero reclamo visual, pero no como Arte. Hay que suponer que para las generaciones nacidas desde el año 2000 todo esto además supone u mundo desconocido para ellos que pueda ayudarles a entender el pasado social y cultural más reciente, incluso rastreando en los diversos diseños de los carteles aquello con lo que se trataba de atraer, pues da pistas de los valores de la sociedad y sus cambios. Igualmente las películas y los diversos países de producción o / y de distribución, pues variaban de país en país y se adaptaban en diversas versiones.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 20 de noviembre de 2021

Alcine 50. Festival de Cine de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid. 50 edición. Catálogo oficial

Título: Alcine 50. Festival de Cine de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid. 50 edición. Catálogo oficial.
Autor/es: Anónimo (posiblemente varios autores).
Editor:  Ayuntamiento de Alcalá de Henares; Concejalía de Cultura; Alcine.
Año de publicación:
2021 (1ª edición; Introducciones de la organización de Alcine, Javier Rodríguez -alcalde-, María Aranguren -concejala de cultura- y Manuel Cristóbal -Asesor de Industrias Audiovisuales y, Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid).
Género: Cine; Catálogo; Guía.
ISBN / Depósito Legal / Creative Commons: [No consta en el libro]

 

Este año 2021 se ha celebrado (en falso) el cincuenta aniversario del Festival de Cine de Alcalá de Henares. En falso porque en realidad ese aniversario fue el pasado año 2020 y, aunque se celebró el festival, la organización no lo incluyo dentro de la numeración oficial, por la pandemia de la Covid-19, dejando la celebración de los cincuenta años en el año cincuenta y uno, pero llamándolo Alcine 50. El festival nació en 1970, aunque ya se perpetraba algo en 1969. En un principio apuntaba a un cine donde abundaba mucha participación local, pero con los años se ha consolidado como uno de los festivales de cine más importantes de España y de Europa. ¿Por qué? Porque es un festival especializado en cortometrajes, por lo que aquí han dado inicio muchas carreras de toda clase y oficios de cineastas, algunos de los cuales han acabado siendo premiados en los Goya e incluso en los premios Oscar norteamericanos. Mucha gente ha iniciado carreras muy fructíferas. Este festival alcalaíno ha enraizado su organización y proyecciones con la Comunidad de Madrid e incluso se ha ido ampliando no solo a nivel nacional y europeo, sino también en otras vertientes culturales. Ya no solo trata asuntos de proyecciones cinematográficas, no solo de cortometrajes, también de largometrajes de nuevos realizadores, sino que también abarca conciertos, exposiciones, conferencias, charlas, talleres y hasta publicaciones de libros y es ahí donde Alcine, nombre del festival desde hace muchos años, enlaza con estas notas libreras.

Es un festival importante también porque es de los pocos que premian y valoran trabajos técnicos del cine que en la gran mayoría de los festivales no se premian, así como dejan abierto que el público pueda ejercer de jurado. Yo mismo soy jurado del público ininterrumpidamente desde el año 2000, incluido, si bien el año que murió mi padre, 2003, mi labor de jurado se vio muy mermada al coincidir con las semanas finales de la vida de mi padre. Aún con todo, aquel año llegué a juzgar muy favorablemente a la película Balseros, cuya trayectoria posterior fue muy afortunada.
 

En la trayectoria de Alcine han habido innumerables publicaciones de todo tipo. Libros abarcando diversos aspectos, pero hay un tipo de libro que desde hace muchos años es el que más éxito tiene, el catálogo oficial, cuyo nombre suele ser cada año Festival de Cine de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid. [nº de la edición que corresponda]. Catálogo oficial. Este título suele abreviarse a Alcine [nº de la edición que corresponda]. Como representativo de todos ellos escribiré este año del catálogo del correspondiente a este cincuenta aniversario. Son catálogos que son relativamente deseados y buscados por los más cinéfilos. Son gratuitos y los da la organización. Suelen ser ediciones sencillas de tapa blanda, pegado de hojas y cubiertas con el cartel oficial de la edición correspondiente. Todos ellos suelen incluir introducciones del alcalde y concejal o concejala de cultura correspondiente, así como de gente de la organización y de la Comunidad de Madrid. No se suele indicar quién elaboró el catálogo, por lo que cada uno queda anónimo, aunque se intuye que está formado por varios autores. Del mismo modo no se indica ni el número de ISBN, ni el de Depósito Legal, ni de Creative Commons. 

El libro Alcine 50 contiene introducciones de la organización de Alcine sin especificar quien escribe, aunque probablemente lo escribió el director Luis Mariano González; introducciones de Javier Rodríguez, alcalde por el PSOE, María Aranguren, concejala de Cultura por el PSOE, y Manuel Cristóbal, Asesor de Industrias Audiovisuales y Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid,  gobernada por el Partido Popular.

Estos catálogos suelen recibir además innumerables apoyos. Salen adelante en principio gracias a Alcine, al ayuntamiento de Alcalá de Henares y a la Concejalía de Cultura, pero tienen apoyo del Ministerio de Cultura y Deporte, la Comunidad de Madrid, Patio de Luces Producciones, Alcalá Gastronómica, Universidad de Alcalá de Henares, Corral de Comedias, Filmin, Complutum, Aula de Fotografía, Hotel Bedel, y un largo etcétera de patrocinadores tanto locales como de Madrid y de nivel estatal. Esto hace que en sus páginas aparezcan a veces anuncios institucionales.

Básicamente estos catálogos recogen información de todas y cada una de las producciones que se han proyectado en cada festival, así como los palmarés de todas las ediciones anteriores y el calendario de proyecciones del presente festival. Suele completar estos catálogos un pequeño cuadernito que se edita aparte al final de cada festival con los ganadores del festival en curso. Suele incluirse también pequeñas biografías de varios directores y directoras y pequeñas informaciones sobre las diferentes secciones que hay. En el de este año hay especial interés por recordar la trayectoria de medio siglo.

Uno de sus valores estriba en que en ellos se pueden encontrar rarezas de numerosos cineastas, así como información de producciones que no tuvieron demasiado recorrido en años posteriores. 

Cada uno de estos catálogos se publica en bilingüe, español e inglés, reafirmando así el carácter europeo del festival.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 14 de noviembre de 2020

Alcalá y el cine. Una aproximación al desarrollo cinematográfico de la ciudad

Título: Alcalá y el cine. Una aproximación al desarrollo cinematográfico de la ciudad.
Autor: Pedro Ballesteros Torres.
Editores:  Ayuntamiento de Alcalá de Henares; Fundación Colegio del Rey; Comunidad Autónoma de Madrid; Festival de Cine de Alcalá de Henares.
Año de publicación: 1995 (1ª edición; introducción de Luis Mariano González).
Género: Cine; Historia.
ISBN: 978-84-87153-74-7


Esta semana termina la celebración del medio siglo del festival de cine de Alcalá de Henares, conocido en los últimos años como Alcine. Sería pues el de este año la edición cincuenta, por tanto Alcine 50, sin embargo la organización ha decidido que no sea así. A causa de la pandemia de la Covid-19 han decidido desplazar la denominación y celebración de esa edición 50 al próximo año 2021, siendo esta edición llamada Alcine, edición limitada. Sin embargo, este año 2020 no se ha hecho ni dejado de hacer nada que no se haga siempre. No se ha dejado de tener secciones de concurso de cortometrajes y de largometrajes de nuevos realizadores, las mismas secciones por bloques de exhibición de siempre, los mismos actos, el concierto de clausura, los premios, la gala de clausura, y todo en general, dentro de la lógica de la prevención de la Covid-19, eso sí. No se ha suspendido ni se ha limitado en realidad, simplemente se le ha llamado "edición limitada". Reflexiono que por simple cuestión de Historia del festival y de respeto a los participantes, sobre todo a los galardonados, creo que deberían reconocer esta edición como la 50 y seguir el año que viene con la 51, en todo caso lo que no pueden negar es que este año es el cincuenta año consecutivo que se celebra el festival tal cual se ha celebrado en los últimos cincuenta años seguidos. Imagino que han tenido la valentía de sacarlo adelante en condiciones adversas, pero no la valentía de hacerlo con todas las consecuencias de reconocerlo como la 50 edición, quizá en esto hay algo de amor propio que no renuncia a la posible pompa y actos de autohomenaje, tal vez búsqueda de subvenciones extra, que este hecho formal pueda suponer en 2021, pero los cincuenta años, con o sin vanagloria, con o sin denominación de serlos, lo son y se han cumplido este año 2020.

Sea como sea, desde Las notas de los cíclopes libreros, quepa dejar constancia de esos cincuenta años de celebración recordando uno de los innumerables libros que el cine ha motivado en Alcalá de Henares. Se trata en concreto de un libro que editó precisamente la propia organización del festival en colaboración con el ayuntamiento de Alcalá de Henares, la desparecida Fundación Colegio del Rey y la Comunidad Autónoma de Madrid, con motivo del que fue el 25º aniversario, en 1995. Este año no ha habido un libro análogo en el 50º aniversario, el medio siglo, tal vez también lo reserven para el 2021, lo cincuenta y un años. El libro se llamó Alcalá y el cine y se subtituló Una aproximación al desarrollo cinematográfico de la ciudad. En su cubierta se añadía el dato "25 Festival de Cine de Alcalá de Henares". El autor era un autor conocido en Alcalá de Henares y que, además, tenía una gran labor de edición de libros locales, se trataba de Pedro Ballesteros Torres. Más aún, contaba con una introducción amplia que hablaba de la Historia del festival de cine escrita por Luis Mariano González, actual director de Alcine desde hace muchos años. 

Alcalá de Henares recibió las primeras proyecciones de cine de forma relativamente tardía respecto al nacimiento de este. Según nos consta en la prensa local no aparece una noticia sobre una proyección hasta casi la década de 1910. Sin embargo, sí que es una ciudad con una amplia relación con el cine desde sus inicios. Muchos son los cineastas quienes desde los inicios encuentran localizaciones para rodar sus películas, relación ampliada a mediados del siglo XX con rodajes televisivos y así hasta la actualidad en este siglo XXI. Podríamos citar por ejemplo al cineasta anarquista Armand Guerra, que buscó localizaciones en 1917 en Alcalá, resultando de ese trabajo y de un par de escenas rodadas en la ciudad que conoció a la que sería su esposa, trabajadora de una fábrica alcalaína. Este cineasta fue el que posteriormente rodó el primer desnudo integral femenino en una película no erótica ni pornográfica. Desde esa década han sido muchas las relaciones del cine con Alcalá, no obstante se han llegado a escribir estudios del cine mudo en la ciudad, especialmente en la década de 1920, y también el cine que se rodó aquí durante la Segunda República (1931-1939). Allí se pueden encontrar referencias a películas como La señorita de Trévelez, de Edgar Neville en 1936. Libros hoy día también muy buscados.

Tras estas décadas es de señalar que la ciudad atrajo al cine de Hollywood, aparece por ejemplo en la película Espartaco, de Stanley Kubrick en 1960. Aparecerá también en otras, por ejemplo en varias del Oeste a través de la vega del Henares y sus farallones de arcilla, pero es el cine español quien más usa a la ciudad desde la década de 1940. La Plaza de Cervantes, la Universidad Cisneriana, el salón de plenos del ayuntamiento de Alcalá de Henares y el Parque O'Donnell son los lugares que más han aparecido, pero con el tiempo son muchos y muy variados los rincones de la ciudad que han resultado ideales para innumerables metrajes y series televisivas, como las instalaciones del actual IES Antonio Machado, antigua Universidad Laboral de Alcalá, o las ruinas de la antigua cárcel política, actual Parador Nacional, el interior de varias facultades, como la de Filosofía y Letras, varias calles de barrios obreros o el interior de varias casas particulares como resultó en este caso con Abre los ojos de Amenábar en 1997, también rodó en la antigua cárcel, en sus restos. 

Podemos ver la ciudad en películas como ¡Biba la Banda!, de Ricardo Palacios en 1987, el antiguo mercado de abastos municipal en Lute, camina o revienta, de Vicente Aranda, también en 1987, las puertas de la Universidad en Las trece rosas, de Emilio Martínez-Lázaro en 2007, se encuentra el aeródromo antiguo, lo que hoy día es el campus universitario de ciencias, en Recluta con niño, de Luis Ramírez en 1956, se puede encontrar también la ciudad en El caso Almería, de Pedro Costa en 1984, Soldadito español, de Giménez Rico en 1988, Los fantasmas de Goya, de Milos Forman en 2006, La caja 507, de Urbizu en 2002, Lo verde empieza en los Pirineos, de Escrivá en 1973, Don Erre que Erre, de Sáenz de Heredia en 1970, Sor Citröen, de Pedro Lazaga en 1967, Fe de etarras, de Borja Cobeaga en 2017, entre una larga lista que reúne decenas hasta la centena de rodajes de películas a las que habría que sumar series televisivas, programas de televisión, documentales y otras propuestas audiovisuales.

Hay que sumar que la ciudad ha acogido a innumerables cineastas de todos los campos necesarios para crear rodajes o bien algunos han alcanzado su oportunidad para ser conocidos precisamente a través del festival de cine que dio su inicio con pretensiones locales en 1970. Fue precisamente gente como Álex de la Iglesia, por ejemplo, quienes dieron a conocer aquí sus primeros cortometrajes, del mismo modo que actores veteranos trajeron aquí sus últimas películas, como Paco Rabal. Por no hablar de las películas que siendo premiadas en la ciudad terminaron siendo premiadas en los Goya y alguans incluso nominadas y hasta premiadas en los Oscar, como pasó con Balseros, de Cano, Armas y Hernández en 2002. 

Alcine actualmente es el festival especializado de cortometrajes más importante de España y poco a poco referencia en Europa. Da la oportunidad de inicio a muchas nuevas carreras. Además, su sección de pantalla abierta a los nuevos realizadores da un primer impulso notable a los directores que se enfrentan a su primer largometraje. Se valora mucho que este festival premie a una gran cantidad de especialidades entre las actividades de los cineastas, en general, cosa que le diferencia de otros festivales, así como le dé oportunidad de voto y premio al jurado. 

El propio Ballesteros fue uno de los primeros  premiados con rodajes de corte local en los años 1970. El libro, con ese valioso ensayo preliminar hablando de los veinticinco primeros años de Alcine, contiene un material de cartelería y fotográfico también a tener en cuenta. 

Sirva esto de recuerdo y homenaje. 


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".