Autores: Jesús García Calero (textos); Paula Varona (ilustraciones).
Nº de volumen en la colección: 1.
Género: Relatos breves de ficción; Poesía; Historia; Ilustración; Arte.
ISBN: 978-8412828368
Las notas de los cíclopes libreros son reseñas de libros de autores, editoriales, editores, personajes o tramas que sean de o tengan que ver con Alcalá de Henares. Da igual de qué época sea la obra. Tú puedes ser uno de los cíclopes. Si quieres escribir una de las reseñas, mándamela. No se publicarán reseñas de libros ya reseñados, tienes el espacio comentarios. No queremos reseñas comerciales.
Título: Tomoe Gozen.
Autor: Mario Misas (guión e ilustración).
Editor: Mario Misas.
Año de publicación: 2025 (1ª edición: 1ª y 2ª parte); 2026 (1ª edición: 3ª parte).
Género: Cómic; Historia; Biografía; Relato de ficción
ISBN/ISSN/Licencia:
[No contiene]
Título: Vetusta.
Autor: Mario Misas (guión e ilustración).
Editor: Mario Misas.
Año de publicación: 2024 (1ª edición).
Género: Cómic; Ficción; Mitología
ISBN/ISSN/Licencia:
[No contiene]
Contiene buen ritmo y algo de poética visual a través de la visión de un cuervo en la ventana observando la escena. Misas maneja aquí una buena combinación del Noveno Arte en su uso de lo que se cuenta de manera escrita y lo que se cuenta de manera visual, incluida la composición de página con viñetas en cuadros muy ajustados, apremiantes, agobiantes, que acotan lo justo, que nos dicen que el tiempo, el espacio, es finito.
Con las dos historias que Mario Misas nos dio en cómic en 2024 demostró ser un buen narrador de historias que no caen en tópicos y que son capaces de sorprendernos. Se muestra como un creador fresco. No necesita de grandes artificios para crear buenas y atractivas historias. Aquí lo demuestra.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Para que lo sepas.
Autor: Theo Acedo.
Editorial: Visión Libros / Visión Net.
Año de publicación: 2005 (1ª edición); 2006 (2ª edición).
Colección: Fondo
Nº de volumen en la colección: [sin número].
Género: Relatos; humor.
ISBN 1ª edición: 978-84-9821-221-1
ISBN 2ª edición: 978-84-9821-351-5
ISBN edición Net: 978-84-9821-351-7
Theo Acedo, que aparte de escritor es autor de la Schola Cantorum de Alcalá de Henares, publicó en 2005 con Visión Libros un libro de relatos breves de humor llamado Para que lo sepas. Tuvo una segunda edición corregida y aumentada en 2006, que es la más difundida, y que a la vez tuvo una versión Net. La difusión se produjo fundamentalmente en Alcalá de Henares, aunque se comercializó también a nivel nacional a través de La Casa del Libro. Contenía una cubierta de color ocre con una ilustración de familia compuesta por un abuelo y una abuela leyendo de un libro para un niño, vestidos con una indumentaria no bien definida entre el siglo XVIII y comienzos del XX. Sea como sea, contenía un lenguaje con dosis de poesía y sintaxis de oraciones breves, pero barrocas. Esto le daba un tono parecido al de otras épocas diferentes al siglo XXI. Se alimentaba además del costumbrismo. Requería de una puesta de atención un poco mayor. El libro no era muy extenso, contaba con doscientas treinta y seis páginas, facilitando así que la colección de relatos no fuera excesiva y ayudara a una lectura más ágil.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: El Club de los Kabezones y el orbe de cristal.
Autor: Juanjo Espinosa (también nombrado Juan José Espinosa y J.J. Espinosa).
Editor: Autopublicación a través de los servicios de Amazon.
Año de publicación: 2023 (1ª edición).
Género: Novela; Relatos de ficción; Fantástico
ISBN: B0BW2X92XM
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Título: El Club de los Kabezones y el kaverso del mal.
Autor: Juanjo Espinosa (también nombrado Juan José Espinosa y J.J. Espinosa).
Editor: Autopublicación a través de los servicios de Amazon.
Año de publicación: 2023 (1ª edición).
Género: Novela; Relatos de ficción; Fantástico
ISBN: 979-8858504856
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Título: El Club de los Kabezones y la paradoja del tiempo.
Autor: Juanjo Espinosa (también nombrado Juan José Espinosa y J.J. Espinosa).
Editor: Autopublicación a través de los servicios de Amazon.
Año de publicación: 2024 (1ª edición).
Género: Novela; Relatos de ficción; Fantástico.
ISBN: 979-8340303790
Un autor joven de Alcalá de Henares ha empezado a publicar ni más ni menos que con una obra muy ambiciosa: una saga. Se trata de Juanjo Espinosa, el cual logró posicionarse con sus dos primeros libros entre los puestos más elevados de los libros más leídos de la literatura de ficción juvenil en la tienda y editora digital Amazon. De hecho su obra es autopublicada a través de los servicios de esa plataforma. El primer libro se haya publicado en versión digital, mientras que los otros dos que le siguen se encuentran también en papel. La saga tiene el nombre genérico El Club de los Kabezones. Los dos primeros libros fueron El Club de los Kabezones y el orbe de cristal, publicado en la primavera de 2023, y El Club de los Kabezones y el kaverso del mal, publicado en el otoño de ese mismo año. El tercer libro tardó más, fue El Club de los Kabezones y la paradoja del tiempo, publicado en el otoño de 2024 y publicitado en la prensa local, en Alcalá Hoy.
La saga, según ha anunciado ya el autor, será una heptalogía, o en otras palabras: planea que se componga de siete libros, de los cuales, como se ha visto, van tres. Contienen en sí un mundo fantástico con referencias a la cultura popular del consumo por diversión en lo que sería principalmente la juventud, aunque en realidad puede ser intergeneracional. Son referencias principalmente a juguetes y personajes de quienes fueron niños en la década de 1990 más cercana a la de 2000, probablemente la mayoría de esas referencia sean más propias de los años del 2000. Las propias cubiertas ya nos dan una pista sobre esto cuando su diseño nos recuerdan algunas de las publicaciones infantiles-juveniles que se dieron esos años y cuyo estilo aún sigue en algunas editoriales. Tipografías de letras coloridos y grupos de personajes protagonistas dibujados a modo de dibujo animado con grandes ojos que nos recuerdan, ineludiblemente, a lo cómic japoneses del manga. Hemos de recordar que precisamente ese cómic manga tuvo su gran expansión en ventas en España en la segunda mitad de la década de 1990, aún teniendo su presencia ya muchos años antes.
Contiene los elementos propios de las aventuras juveniles donde se apela a un hecho fantástico y mágico, como pueda ser en este caso una profecía, que hace que un chico más o menos solitario termine viviendo una aventura insólita a la vez que crea y consolida un nutrido grupo de amigos que le ayudan y que le muestran que el mundo siempre es algo nuevo lleno de cosas por descubrir.
Básicamente, el protagonista humano, un chico llamado Peter, termina transformado en muñeco de su propia colección de muñecos de su habitación. Se trata de muñecos de personajes con grandes cabezas, lo que nos hace pensar en la muy conocida marca Funko Pop, aunque existen otras marcas que hacen cosas similares con calidades muy variables, algunas de ellas pirateadas. En el primer libro Peter se ve transformado en muñeco y descubre la profecía que pesa sobre él, a la vez que descubre porqué a sus muñecos se los encontraba de determinadas situaciones cada mañana. Conoce la vida interna de cada uno de ellos. En el segundo libro se enfrentan a la llegada de muñecos falsos en el tercer libro Peter es incapaz de regresar a su cuerpo humano. Queda pendiente la continuación de la historia. No es una idea que nos sea totalmente nueva, ya ha sido desgranada por otros autores en libros, dibujos animados, cómic, películas y otras producciones artísticas, pero es la saga imaginada y creada con la identidad propia de Juanjo Espinosa, que le da su propia visión.
El propio autor confiesa ser ese niño coleccionista de muñecos y diversos objetos infantiles en la década de 1990. Muy metido con esa producción de objetos de ocio que a veces incluso se regalaban en bolsas de aperitivos tipo patatas fritas, comenzó a plantearse preguntas sobre cosas comunes que ocurrirían si los muñecos estuvieran vivos sin saberlo su propietario. Aunque, como hemos dicho, no es una idea novedosa, y quizá donde más se ha explotado es en la saga de películas Toy Story, él la desarrolla uniéndola a ese mundo de magia que nos puede recordar a otras sagas donde unos niños se meten en un mundo fantástico a través de un armario, otro que ingresan en una escuela de magos, otro donde un juego de mesa o de ordenador les absorbe, etcétera.
De momento, los libros publicados por Juanjo Espinosa han resultado ser un éxito de acogida a juzgar por la elevada posición que alcanzó en 2023 entre los libros vendidos de Amazon de su género. Tuvo sin duda un inicio como autor tan ambicioso como exitoso.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Tormenta y palomar.
Autora: Catalina Bello.
Editorial: Letrame.
Año de publicación: 2023 (1ª y 2ª edición; prólogo de José Manuel Mora Fandos).
Género: Relatos breves.
ISBN: 978-84-1181-680-9
Catalina Bello nació en la comarca del Bierzo, en León, en la década de 1960. Trabajó de maestra de educación primaria, mientras artísticamente se desarrolló durante nueve años como escultora, antes de pasar a escribir artículos para revistas. A partir de ahí realizó un Máster de Literatura Española y Comparada en la Universidad de León, en el que se especializó en el pensamiento ecofeminista de Marian Engel. Venida a Madrid realizó un Máster de Escritura Creativa en la Universidad Complutense, en este caso especializándose en los procesos literarios de evolución creativa. Recala su vida en Alcalá de Henares y participa de antologías como Vientos para una pluma (2015), de la Universidad Miguel Hernández, de Alicante, Cartas de desamor y otras adicciones (2019), de la Universidad de Alcalá de Henares, Semper Verbum III (2023), de la editorial y asociación alcalaína Notting Hill, y El arte de la violencia (2023), de la Universidad Complutense de Madrid. A la vez participa con varios talleres literarios, como el de La Posada de Hojalata de David Vicente, en la propia Alcalá, o los encuentros en Notting Hill. En 2023, año que como se ve le resultó muy provechoso en publicaciones, publicó un libro de relatos breves de ficción a través de la editorial Letrame, llamado Tormenta y palomar, que ese mismo año tuvo que publicar una segunda edición, posiblemente por ser la primera tirada una tirada corta, pero no por ello es menos meritorio lograr agotar la primera edición. El libro, publicado en rústica solapada y cubiertas con brillo, presentaba en la cubierta una acuarela de Gema Ortega con fuertes tonos rojos mostrando lo que parece un solar con la parte trasera de una iglesia o convento y, en primer plano, una flor blanca casi marchita. Prologaba el libro José Manuel Mora Fandos, Doctor en Filología Anglogermánica y profesor de la Universidad Complutense. Se hace muy evidente que la trayectoria literaria de Catalina Bello se ata muy fuertemente al mundo académico y a las instituciones universitarias y asociativas.
Se trata de una colección de relatos breves que combinan diversos géneros, pero que, a pesar de lo que se lee en contraportada de parte de Mora Fandos, no son experimentales. Mezclar géneros o que asome alguna característica de un género en un relato escrito en otro, no es algo experimental, sino un recursos normal y clásico de la Literatura a lo largo de los siglos. Podemos conceder que el relato que sí contiene un carácter experimental es el que da título al libro, al ser escrito a modo casi de descripción de postales. Quizá en esa contraportada está más acertado David Vicente cuando dice que hay "nuevas entropías dentro del orden de sus cosmos", esto es: pequeños microsistemas componiendo y afectando a un macrosistema al que pertenecen. O en otras palabras: pequeñas historias y pequeños acontecimientos componen la historia principal y la trayectoria de la historia, y donde se lee "historia" puede leerse "vida de alguien". Pero igualmente la entropía tiende a perder el orden natural de aquello que compone. O sea: las pequeñas historias pueden alterar la historia principal y de hecho tienden a hacerlo.
Tiene bastantes dosis de misterio y de género negro. Aparecen en estos relatos tonalidades del humor, el terror, el costumbrismo, la intriga o la crítica social. Y son esas pequeñas tonalidades que aparecen en el relato central de cada historia las que crean giros de los argumentos que provocan esa disgregación del "orden natural" de lo que en principio se enfocaba al narrar. En esas tonalidades se intuye además ecos de lecturas realizadas por Catalina Bello que han ayudada a formarla literariamente.
Bello tiene un estilo expositivo claro y directo, con un orden bien estructurado y bien dirigido para narrar sin perder al lector. Sus protagonistas son de género femenino, dándose el caso que una de ellas está ubicada en Alcalá de Henares, en concreto en uno de los lugares de la ciudad que poco o nada ha salido en obras literarias actuales, el centro penitenciario Madrid I, Alcalá Mujeres, que junto al módulo de Madrid II, forman la cárcel conocida popularmente como Alcalá-Meco por ubicarse en la carretera que une las dos poblaciones dentro del término de Alcalá de Henares. Pero también aparecerá el barrio de Príncipe Pío, en Madrid, en otro relato, con lo que no es una colección de relatos ligados en exclusiva Alcalá, aunque en uno de ellos salga Alcalá.
Una lectura agradable de ritmos bien medidos. Formal, pero a la vez con algunos toques que tratan de romper la formalidad.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
El autor César Sobrón, ya conocido en estas notas, publicó en 2017 un libro de relatos breves de ficción con la editorial El Alquimista Ciego Editores. Se llamó Relatos impresionistas. Prologaba el libro la propia editora, Puri Sánchez Piqueras, quien además maquetó y diseñó el libro, así como la cubierta. Lo hizo en un tono granate que enmarcaba un cuadro un retrato impresionista. Había realizado la fotografía de tal cuadro otra autora residente en Alcalá de Henares, Elisabeta Botan. Dentro del libro acompañaban a los relatos algunas ilustraciones y fotografías realizadas por el autor, César Sobrón, tratadas de modo que parezcan cuadros en blanco y negro. Entre algunas de esas imágenes aparecen rincones de Alcalá de Henares. La cuestión no es algo meramentre estético, pues los relatos tratan de establecer lazos entre las imágenes pictóricas y la literatura. Queda así una serie de impresiones tanto en imagen como en aquellas historias que no las dibujan. Busca ser, en palabras de Sobrón en la contracubierta un enlace de equilibrio entre el fondo y la forma, por lo que narrativamente sí hay una búsqueda de estética, aunque intentando entrar o rozar los límites entre la utopía y los problemas sociales reales. Quizá por ello elige el estilo impresionista, pues el libro tiene mucho de ello desde la literatura. Manchas de color que en la distancia forman la imagen, la escena, y la idealizamos y formamos, aún a pesar de que de cerca sólo son pinceladas de colores sin seguir el trazo del dibujo lineal. Lo indefinido, a cierta distancia, forma lo definido, los pequeños sucesos o actitudes forman el relato en su conjunto. Podría pensarse que el caos crea el orden, o que el orden parte del caos. Pero en realidad, para quien esto escribe, los pequeños detalles de cada aspecto de la vida propia y ajena no son necesariamente caos de cuestiones inconexas. El autor nos plantea el debate sobre ello con sus relatos.
Puri Sánchez, la editora, en su prólogo, también nos exhorta a entender el impresionismo desde su corriente literaria, como la que protagonizó Marcel Proust a comienzos del siglo XX. Se trata de una literatura basada en captar las emociones y explicar las historias desde estas, no tanto desde una historia lineal o desde las acciones del protagonista. Lo reflexivo y lo intelectual en esta literatura cede el espacio a la captación sentimental y emocional ante los hechos que se van sucediendo. Así se narran estas historias. No se trata tanto de novelas de psicología, como las de los autores rusos de ese mismo comienzo del siglo XX, si no de relatos trazados y construidos a través de lo emocional. Lo que captan los sentidos del mundo y la vida es lo que construye la historia a narrar.
Se trata de siete historias, "Chatarra", "El premio", "La roca", "Al ocaso", "La cuneta", "Lápida" y "Una historia". Siguen el estilo propio de Sobrón basado en la sencillez y el estilo que habla directamente al lector. Usa de diversas voces narrativas, según el relato, aunque a veces nos da la impresión de si no habrá algo de autobiográfico en algunas partes, y es bastante seguro que sean relatos autobiográficos, lo cierto para el lector a este respecto es que lo que sí es probable es que el autor le dote de su propia visión del mundo a sus personajes y sus reflexiones. Al mencionarse Alcalá de Henares y otros lugares por donde ha pasado Sobrón, como Benidorm, más el uso de la primera persona del singular, es lo que nos pone en la alerta de ese posible tono autobiográfico desde relatos contados a través de percepciones y sensaciones ante lugares y sucesos. En ese sentido tendrían también algo de memorias, hasta cierto punto, con tratamiento literario, aún a pesar de que hay relatos donde el protagonismo es de otras personas.
Aunque en anteriores notas ya hemos mencionado varios aspectos biográficos de Sobrón, recordaremos que nació en Vitoria (Álava, País Vasco) en 1958. Se licenció en la Universidad Laboral de Cheste en 1972 y en 1975 se trasladó a la de Alcalá de Henares. Entre 1977 y 1979 dirigió la revista juvenil Mía y fue parte del grupo cultural Formas, de Vitoria. Precisamente desde finales de la década de 1970 comienza a escribir interesándose por publicar poemas y relatos. En 1979 fijó su residencia definitiva en Alcalá para cursar los estudios de magisterio en su Universidad, recientemente abierta, por lo que es uno de los primeros alumnos que tuvo. Ejerció como maestro durante cinco años. Participó de la vida cultural alcalaína de la Transición junto a otras personas hoy día en auge de la recuperación de su memoria local. Tal participación nunca fue interrumpida, incluso hoy día. Tras su periodo de maestro trabajó de guía turístico correo entre España, Francia, Bélgica, Italia, Portugal y Andorra. Así comienza a publicar algunos libros ya en la década de 1980. En 1988 nació su primera hija y se dedica plenamente a su familia y su obra literaria, con cierto interés por la música, especialmente con carácter de música étnica y música del mundo, pero también ha realizado esculturas y muebles que han sido expuestos temporalmente en Alcalá de Henares. En 2015 comenzó una relación más intensa con otros creadores de la ciudad a través del bar El Laboratorio, de Julián y Zia Mei, con quien mantiene una relación creativa al pasar esta a diseñar y maquetar sus libros varios de sus libros. Si bien en los últimos años a veces hay temporadas que reside en la costa Mediterránea, su residencia y lazos siguen activos en Alcalá de Henares.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Excavamos más profundo.
Autor: Iván Narváez.
Editorial: 2Cabezas.
Año de publicación: 2022 (1ª edición).
Género: Relatos breves; Ficción.
ISBN/Depósito Legal/Crative Commons: [No consta]
Uno de los autores más discretos de entre los escritores actuales que tienen que ver con Alcalá de Henares es Iván Narváez, quien en diciembre de 2022 publicó un pequeño librito de bolsillo con seis relatos cortos de ficción llamado Excavamos más profundo, usando en el título una cita de uno de los diálogos de la película El Valle de Gwangi, dirigida por Jim O'Connolly en 1969. Un librito cuyas dimensiones reducidas lo transforma en un auténtico libro de bolsillo en tapa blanda que nos recuerda a las novelas que a mediados del siglo XX se vendían con facilidad en los quioscos de prensa y la gente compraba para los viajes o los fines de semana. En tonalidad roja y negra que nos habla ya con la rabia de una pala clavada en un montículo de tierra que el tema oscila en la novela negra, sin embargo tiene un doble juego, pues en realidad el título nos lleva a pensar en una historia de paleontólogos, o cuando menos que tiene que ver con dinosaurios, si atendemos a que aquella película era ciencia ficción con dinosaurios en el siglo XX, décadas antes de Parque Jurásico de Steven Spielberg en 1993. No nos despistemos, Iván Nárvaez hace homenaje a El Valle de Gwangi, a los efectos especiales de Harryhausen recreando dinosaurios y a otros aspectos de aquel rodaje, pero los relatos que aquí presenta, teniendo por líneas centrales tanto a los dinosaurios como a los restos de los mismos en pleno siglo XXI, son relatos de ficción, no de ciencia ficción, y son, como se ha dicho relatos negros, o sea que hay crímenes, muchos crímenes, con guiños a la ciencia ficción.
Es un libro con espíritu libertario que se publicó por parte del autor a bajo precio y cuya distribución en Alcalá de Henares se circunscribe a un determinado bar con música punk de un barrio obrero como es el de Reyes Católicos. Más allá, la posible reproducción total o parcial queda libre siempre que se cite y a cambio, pide el autor en la primera página, de que si se hace el que lo haga se comprometa a hacer algo a favor de causas antirrepresivas o de apoyo mutuo, ante la imposibilidad de saber el autor si esto se cumplirá manda, con humor, una especie de maldición al estilo egipcio a quien no lo haga. Es de señalar que los colores de la portada, a la par que dan calor a la escena, son los colores del anarquismo, aunque no sabemos si es coincidencia.
Lo publicó 2Cabezas, que también se dedicó a su maquetación y diseño. Rubén Iñíguez hizo las revisiones y correcciones editoriales, mientras que los trabajos de imprenta corrieron a cargo de Estugraf. El autor dedicó el libro a la propia 2Cabezas, junto a Charlie y Conchi, pero a la vez indicó otro homenaje, que el libro se publicó el ciento veintitrés aniversario de la muerte del paleontólogo Othniel Charles Marsh (1831-1899).
Iván Narváez es evidentemente paleontólogo de formación y de profesión. Se licenció en Ciencias Biológicas por la Universidad de Alcalá de Henares en 2007, obtuvo un Máster en Paleontología por la Universidad Complutense de Madrid en 2009, y se hizo Doctor en Biología por la Universidad Autónoma de Madrid en 2015. Entre medias de esas titulaciones y estudios comenzó a ser profesor, primero ayudante, luego asociado, después tutor y ahora mismo también investigador desde 2010 hasta la actualidad en la Universidad Nacional a Distancia, de la cual también es parte del Grupo de Biología Evolutiva. Se dedica en ese grupo al estudio del mesozoico, los cocodrilos y los dinosaurios. De hecho, a lo largo de su trayectoria ha participado de momento de las investigaciones "El yacimiento Cenomaniense de Algora: contexto faunístico, florístico, estratigráfico y ambiental", "Los vertebrados de Algora: nuevos datos sobre el establecimiento de las faunas del Cretácico Superior de Europa", "Diversidad y paleobiología de los vertebrados del Cenomaniense de Algora" y "Los últimos ecosistemas con dinosaurios en el centro de la península ibérica: la biota continental del Cretácico Superior de la Formación Villalba de la Sierra".
Todo esto ha hecho que tenga dentro de sus obras publicadas unos veintiséis artículos especializados en revistas científicas, ya sea en colaboración o en soledad, así como sus primeros libros son plenamente paleontológicos, colaborativos: Dinosaurios maravillosos de Cuenca (2015), Manual de Entomología Aplicada (2015) y De Gwangi
a Concavenator: 50 años de Paleontología en Cuenca (2019), de este último tiene muchas referencias el libro que nos ocupa, Excavamos más profundo (2022). Sea como sea, es ganador de tres premios a fecha actual, dos de ellos de parte de Castilla-La Mancha.
Como ya se ha dicho Excavamos más profundo es un libro de ficción, de relato negro, lo que es su primera publicación alejándose de lo estrictamente científico. Sin embargo, como él mismo declara, lleva años interesado en divulgar la paleontología a la sociedad en general desde productos culturales más allá de la Ciencia. Evidentemente es un apasionado de la ciencia ficción que ha provocado el mundo prehistórico más lejano. De manera amena él busca la difusión desde sus bitácoras cibernéticas (blogs) Koprolitos y El cuaderno de Godzillin, como se ve el autor goza de muy buen sentido del humor, más aún cuando en esos mismos espacios se puede ver en el espacio de la foto del autor a una persona con cabeza de dinosaurio. Pertenece así a esa corriente que desde finales de la década de 1990, pero sobre todo con la de 2000, considera que la mejor manera de transmitir los conocimientos adquiridos con esforzados trabajos de investigación son a través de productos culturales, sin abandonar lo estrictamente sujeto a la producción científica. No obstante, vivimos en tiempos claramente donde hay libros de Historia pasados a cómic, biografías en también en cómic, obras de Arte reinterpretadas en infografías, novelas hechas teleseries y películas, Medicina explicada en dibujos animados, Física y Química enseñadas con juegos hace ya tiempo desfasados pero siempre presentados como algo actual y así en un continuo. Unos con mejor y otros con peor acierto, es una tendencia muy propia del siglo XXI, imbuida en la cultura del entretenimiento más que en la del conocimiento, por lo que los que desean transmitir conocimiento buscan caminos por las vías del entretenimiento. A fin de cuentas, también se divierten con ello.
A lo largo de los seis relatos podremos leer las historias de una entrevista de trabajo que aparenta ir normal hasta que la persona de recursos humanos hace una pregunta sin aparente sentido a la entrevistada, creando una situación que hará pensar en la sociedad que vivimos de depredadores o grupo; la decepción de un actor al ser considerado actor secundario y a la vez creer que aún es un galán capaz de enamorar a la actriz; un profesor de paleontología que practica el abuso de poder y sexual; una estudiante universitaria que sufre violencia machista; un asesino a sueldo que descubre la paleontología como una de sus pasiones que choca con los gustos de su compañero de oficio; y una expedición europea a África, al Valle de Gwangi, donde corren rumores entre los africanos de un ser monstruoso que mata gente, siendo este el relato más largo y principal del librito.
Como se ha dicho, todos los relatos de ficción tienen por referencia común a los dinosaurios o sus restos, así mismo también los títulos de todos los relatos.
Se trata de una prosa directa y sencilla que provoca el impacto con sus respectivos giros. La fechación de los relatos nos ayuda a entender que en un principio fueron pequeños relatos que escribió Iván Narváez a lo largo de su ejercicio como profesor y como investigador, tal vez en los momentos de trabajo de campo o de descansos, siendo que algunas de las fechas nos hablan de momentos de verano. Lo que fue posiblemente una afición ha querido ser compartido en librito, lo que es de agradecer. Tal vez si se anima a escribir algo más extenso puede que e el futuro pueda encauzar en títulos más difundidos lo que en esta pequeña obra está ya en el inicio de un buen camino. No nos abruma en la ciencia, conoce perfectamente los tiempos y el lenguaje de los relatos de crímenes y eso hace que nos cuente historias sabiendo lo que hace.
Título: Crónica digital de Carlos Grande.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Ediciones Evohé.
Año de publicación: 2013 (1ª edición).
Colección: Intravagantes.
Género: Novela; relatos de ficción.
ISBN: 9788415415497 (edición en papel); 9788415415534 (edición digital).
El libro no podía menos de contener en su portada el símbolo de encendido y apagado de las páginas de Internet. Carlos Grande tendría una gran cantidad de bitácoras, centrándolos todos en su propio espacio personal. Era incisivo con todas las temáticas de las que escribía e inteligente mordaz. Con cierta dosis de poesía y con descarnada sinceridad, sus comentarios y relatos se recogen aquí prometiendo su continuidad en las redes sociales, que se materializó en el segundo libro citado. Se transforma así este libro en un producto literario que interactúa con otros formatos. El libro salió publicado tanto en papel como en ediciones digitales.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
La portada hacia referencia a la bandera de Ucrania, con el amarillo de sus campos de cereal y el azul de su cielo, con otra referencia más, a la de la Revolución de los Claveles de Portugal, en este caso en lugar de poniendo un clavel en un fusil, poniendo en un fusil un girasol, ya que Ucrania es un gran productor de aceite de girasol.
El relato Despedida de Olalla García se basa en la fotografía del reportero de guerra Paul Hansen publicada en el diario Dagens Nyheter, que trata de un padre que ve partir a su pareja y su hijo bebé que apoya su mano en el cristal del tren desde el que se va a ir y su padre le despide con lágrimas en los ojos poniendo su mano al otro lado del cristal. hay que recordar que el gobierno ucraniano decretó la prohibición de irse de Ucrania a todos los hombres de 18 a 60 años útiles para combatir, teniendo la obligación de luchar. Taras es el padre, Kristina su esposa y sus hijos Matviy (el bebé) y Ustina (de 8 años). El tren partía hacia Polonia y Taras debía enfrentarse a un destino incierto como soldado movilizado. Olalla les imaginó una historia y quedó aquí en este libro.
Hoy en día el libro ya no está disponible según Edhasa, estamos en el mes de agosto. Ignoro si para su reposición. Sin duda será una de las obras rarezas de esta autora alcalaína que quizá se compile en el futuro en alguna otra obra que la abarque.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Peligro de vida.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: El Gaviero.
Colección: Cartoné.
Nº de volumen en la colección: 5.
Año de publicación: 2010 (1ª edición; prólogo El Chojín).
Género: Relato breve.
ISBN: 978-84-15048015
Martínez Morán, siempre atento a la precisión del lenguaje, se adentraba en sus personajes como un cirujano o un notario que da cuenta de los hechos interiores de cada persona. Es una colección de relatos muy crudos y oscuros que se adentran en la maldad inherente en el ser humano. El peligro de vida se nos muestra aquí como una colección de personajes que guardan secretos y acciones siniestras, como asesinatos, violaciones, dominación, torturas, etcétera. Personas que ejercen sobre otras personas todo tipo de violencias y las cuales están viviendo unas al lado de otras, mezclando verdugos con víctimas, pero a la vez reconociendo en cada persona un verdugo, prácticamente sin que nadie sea del todo una víctima e incluso mostrando la fascinación de las víctimas por los verdugos. Los relatos se suceden bajo la premisa de que cualquier persona puede transformarse en verdugo del otro, incluso sin tener una predisposición al mal o simplemente porque las circunstancias fuerzan a veces a situaciones no previstas.
A todo este panorama Martínez Morán le dota de un lenguaje que desea trasmitir la objetividad y el plano neutro a modo de lanzar una sensación de no empatía, de lejanía con unos hechos descarnados, lo que endurece más las historias ya no solo por lo que narran, sino por su tratamiento literario que muestra, de este modo, una violencia también del narrador sobre todas aquellas situaciones contra quien se las narra. Alcanza un grado alto de descarnamiento con una acertada capacidad de Martínez Morán de saber usar los recursos del lenguaje al servicio de llegar al interior de las personas.
El poeta comenzó sus publicaciones en prosa muy bien centrado con esta colección de relatos.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Sonatas complutenses.
Autor: José César Álvarez.
Editorial: Ediciones Bornova, A.T.C..
Año de publicación: 2004 (1ª edición; prólogo de Emilio Sola)
Género: Relatos de ficción; Ensayo.
ISBN: 978-84-933210-4-4
El libro fue prologado por Emilio Sola, catedrático de la Universidad de Alcalá especializado en Cervantes y también escritor, galardonado con el accésit de los premios Adonáis de poesía y con el Premio Café de Gijón, personaje además muy libre y emblema de la Movida madrileña de finales de los años 1970 y principios de los años 1980, figura, en cierto modo, de la Transición. Posteriormente, el propio autor, José César Álvarez, escribe una introducción donde nos narra el origen de los relatos y repasa el recuerdo del comienzo de los Premios Ciudad de Alcalá en el año 1970 y cómo los protagonizó. Así mismo nos recuerda que en 1975 fue el primer pregonero al aire libre de las ferias y fiestas de Alcalá de Henares, aunque ya en 1974 también fue primer pregonero de estas fiestas, pero se hizo en el interior del Paraninfo de la Universidad. Aprovecha la ocasión para anotarnos el hecho de la presencia del Ministro de Cultura de la época y el discurso reivindicativo de la necesidad de recuperar la Universidad. Pregón, por otra parte, que fue publicado por el ayuntamiento en 1976.
El
libro contiene dentro de sí fotografías de alcalaínos y de Alcalá como
testimonio de una época entre el final de la dictadura de Franco y la
transición que supuso para la ciudad el desarrollismo industrial y
cultural, el cual cambió radicalmente el ser complutense. Un tránsito
entre una forma de vida casi rural con un rico pasado a una forma de
vida de gran ciudad con una cultura renovada y sangre nueva.
El relato que inicia el libro, Las cartas de Mauro García, es el relato quizá más ambicioso, un relato que perfectamente hubiera apuntado a ser una novela si se hubiera prolongado y recreado algo más el autor. El personaje principal fue una persona real, Ramón Vallejo Liguerín. Era una persona alegre que conocía a casi todo el mundo, siempre localizable en el centro de Alcalá realizando diversos trabajos o ambientando amistades y conocidos. El relato que le dedica es más bien costumbrista. En él, como indica Sola, se refleja perfectamente el desgarro de una época que acaba y otra que empieza, ese tránsito entre dictadura y democracia que fue la Transición, pero también entre una forma de cultura social a punto de romperse por otra nueva más de gran ciudad y de nuevas actitudes y formas de entender la vida a través de la Movida madrileña. Se narra la llegada de un hombre de pueblo a la ciudad. Busca trabajo de lo que puede y se ve envuelto a una ida y venida de trabajos no muy afortunados y que no son capaces por sí mismos de hacerle prosperar, pero que le hacen depender de los patronos que los ofrecen, surgiendo así algo de servidumbre inusitada incluso en tiempos de paro. En todo caso se recorre con los oficios la forma de vida de Alcalá de la época y con ello este relato sirve también de testimonio de una Alcalá de Henares que fue y que estaba dejando de ser. El choque de las diferentes culturas sociales queda patente a través de una estructura narrativa epistolar.
El segundo relato, La noche de las estatuas, estaba considerado por el autor como sonatina, por lo que este relato de ficción sigue las pautas de exposición de los acontecimientos que se sigue en las sonatas. Es por este relato que el libro recibe su nombre. En todo caso, como antecedente de la novela Voz de bajo, queda comentado en sí mismo a través de lo que ya se dijo de aquella novela desarrollada muy posteriormente. Sirva de nota que el autor expone con fantasía y humor no solo unas referencias sobre el ser de los alcalaínos respecto a su pasado de glorias pasadas, sino que indirectamente nos narra una parte de la Historia de la ciudad.
El tercer relato, Los tres rumores de Alcalá,
recoge desde el testimonio indirecto de un aviador de Alcalá, a un
diálogo entre una piedra y el agua del río Henares, y después unos
recuerdos a través de la carretera que pasa por Alcalá con rumbo Madrid a
Zaragoza y a Barcelona, igualmente con la vía de tren. A través de esas
voces repasa la Historia de Alcalá, una vez más, desde los tiempos de
los santos niños, Justo y Pastor, hasta las épocas del siglo de Oro y
algo de la actualidad. En términos de una literatura amable y casi a voz
de cronista, todo el relato, como prácticamente el libro en sí, sirve
en realidad de excusa para mostrar el pasado de la ciudad, haciendo
hincapié en las biografías de las personas conocidas, lo que en cierto
modo falsea en parte la realidad histórica social de la urbe, pero a lo
que tiene acostumbrados los cronistas a numerosos curiosos y turistas.
No obstante, el autor denota amor por Alcalá y la trata con mimo y
cariño desde su forma de entender su esencia y aporte histórico en
mezcla con las vidas de las gentes del hoy, hablando por las de la
década de 1970, que es cuando se escribieron estos textos. No obstante,
cada parte de este relato es encabezada por la cita de frases de
personajes importantes en la cultura española y que tienen relación con
Alcalá, como puedan ser Astrana Marín o Unamuno.
El cuarto relato está centrado en la Iglesia Magistral, Letanía en la Iglesia Magistral.
Siguiendo la vida monacal y la música religiosa es una especie de
ensayo y relato que trata sobre la Guerra de la Independencia en la
ciudad, mostrada de manera idealizada por el autor, pero como si su
visión estuviera ajustada a verdad histórica. Cuenta con un grabado realizado a partir de una fotografía de Cerezo, conocido fotógrafo de la ciudad.
El quinto relato es el pequeño guión de documental, Alcalá: tierra, piedra y hierro. Tal como promete, cuenta la Historia de Alcalá a través de sus monumentos y que, si fuera grabado, perfectamente cabría en los documentales de la segunda cadena de la televisión pública española, con un tono popular y campechano.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Como ya se dijo, la alcalaína Almudena Anés Jiménez nació en 1998 y comenzó a escribir a los 8 años de edad, en 2006. Según creció participó en diversos certámenes literario, publicó a través de
ellos con Plaza de Poe, Matadero de Madrid (donde fue
finalista) y Editorial Funambulista, donde publicó la antología de
relatos Cuentos sonoros. También publicó artículos en La Hoja de Malasaña, las revistas Ágora, Aturare Magazine, La Independiente, La Llave Magazine y La Necropia, siendo ahora mismo asistente literaria y editorial de Libero Editorial, donde redacta además contenidos diversos, editorial, por otra parte donde la gran mayoría de sus autoras publicadas son mujeres, solo cuentan a fecha actual con dos únicos hombres entre todos sus seleccionados para ser publicados. Siguiendo su generación que va con este siglo XXI, ha participado de diversos proyectos de autopublicación a través de las nuevas tecnologías (ya no tan nuevas) que ofrece Internet, siendo así una autora muy acorde con el siglo XXI que, respecto a la literatura, rompe así un poco en formas en cuanto a los siglos precedentes a la hora de publicar literatura. Sin entrar en un análisis histórico, social y explicativo de cómo, cuándo y porqué el cambio de relaciones entre el autor y las publicaciones y editoriales, cabe citar que Almudena Anés, de este modo, ha venido publicando diversos relatos y cuentos, un total de veinte, entre 2016 y 2017 en Letras y Poesia, literatura independiente, un espacio muy cainita para con los autores que se acercan a él, pues ofrece la publicación en Internet a través de ellos, que se reservan el derecho de maquetar, elegir fotos acompañantes, corregir y cambiar textos sin previa consulta al autor, reservarse los derechos de publicación y difusión en todo tipo de medios digitales y físicos, incluidos los de la foto de la cara de quien escriba, y vender camisetas, tazas, postales y todo tipo de cosas que se puedan ocurrir si decidieran hacerlo, todo esto sin que los autores reciban su parte de beneficios, o al menos nada se dice de que los autores cobren por su obra en las condiciones que este espacio ofrece. Pero tiene autores colaborando con ellos, por lo que si los autores sabiendo las condiciones, las cuales están muy claramente explicadas, aceptan, pues es legítimo y respetable por todas las partes participantes. No obstante, supongo, los autores consideran que la difusión de su obra aumenta estando en ese espacio y que solo eso ya les compensa. Es legítimo, es respetable, pues no hay engaño, todo se informa y nadie obliga a nadie estar en ningún lugar sin saber dónde está. Ahí se pueden leer esos cuentos de manera gratuita. También está gratuitamente disponible parte de su obra en ISUU, esta vez puesta a disposición de ella misma y eligiendo qué y cómo lo quiere. En este espacio se puede leer tanto su primer libro, como un librito muy breve, unas cuarenta y siete páginas, de 2017, llamado La noche estrellada, con textos basados en Van Gogh. Salvo esas dos obras de 2017, fundamentalmente ahí se podrán encontrar libretos con poemas y un cuento de Anés entre 2019 y 2020, intuyéndose que esta plataforma fue una de las vías de escape para ella durante el confinamiento más estricto de marzo a mayo de 2020, por la pandemia.
Anés ha estudiado Letras y Humanidades, pero sus estudios universitarios, fueron de Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Madrid, habiendo recibido a lo largo de su formación menciones honoríficas y prestigiosas becas como las de la Fundación Romanillos y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En 2019 fue estudiante becada con el programa Erasmus para realizar un curso de su carrera universitaria en la Universidad de Trieste, en Italia. Acabó su carrera universitaria en 2020 con matrícula de honor en el Trabajo de Fin de Grado. Cerramos sus datos biográficos por el momento con la mención de que es colaboradora con la radio online Watunna Radio.
Historias de clavículas fue publicado al final de 2019, como se ha dicho, con esa trayectoria en 2020 tan marcada por la pandemia de la Covid-19. La editorial fue la alcalaína Domiduca Libreros, donde además, en 2017, Anés trabajó brevemente en la librería en aquel verano, y de donde es amiga de los dueños, Marcos y Asela. Domiduca es una librería y una editorial muy preocupada por este mantener y potenciar este aspecto librero de Alcalá de Henares, cuestión quizá no honrada ni apreciada como es debido en los ámbitos que más debieran hacerlo. Su trabajo y su cuidado por los autores de la ciudad siempre es apreciable y agradecible. Anés ya había aparecido en una de las obras editadas por Domiduca, en la antología El Cuervo Blanco, ya citada, como miembro parte que ella era de esa agrupación de creadores.
Cuenta con una introducción de Claudio Yáñez Valenzuela, de la Universidad de los Lagos, Chile, también publicado por Domiduca Libreros, con su libro L.V.X., antología teatral.
Fue publicado en rústica, con cubiertas solapadas y en la portada un detalle de un cuadro de Egon Schielle a comienzos del siglo XX, una mujer pelirroja agachada y poniéndose una media. Un detalle bonito de la edición es la silueta de una máquina de tatuajes en cada numeración de página. Como sea, el libro se divide en nueve partes, llamadas interludios, que contienen dentro de sí un número variable de relatos cortos de ficción. Para remarcarlo más, cada interludio lo encabeza un relato escrito en páginas negras, en lugar de blancas, y cuya protagonista se indica ser "yo" en todos los últimos párrafos. Estos relatos de "yo", siendo independientes entre sí, crean un hilo conductor mediante el cual se nos dice que la protagonista va sumando tatuajes a su cuerpo por cada trauma que va viviendo e interiorizando, hasta que llega la hora de desprenderse de todos los tatuajes, siendo así que los tatuajes cobran vida de metáforas a modo de cargas emocionales en la psicología de las personas que impiden la libertad y la felicidad totales en el desarrollo de la propia vida. El recurso está bien pensado, pero no funciona del todo, a juicio de quien escribe, a causa de la gran cantidad de relatos intermedios que van apareciendo. Es lo de menos, pues en realidad, al no ser novela, aunque podría haber sido un intento experimental de una, lo importante de esta obra es la compilación de relatos breves que contiene.
Todos los relatos terminan con un párrafo que hace referencia a la persona o personas sobre las que trata lo narrado y describe el tatuaje y la zona del cuerpo que esa persona tiene en relación a lo que se narra. Siguiendo la estela de los dos libros anteriores de Anés, no faltan en los encabezados innumerables títulos en latín, y referencias artísticas, aunque esta vez no es a cuadros sino a pequeñas citas de personajes históricos, fundamentalmente escritores. Las imágenes, inseparables de toda la obra de Anés, pues están en todas sus creaciones, esta vez son fotografías en blanco y negro de tatuajes, y se ubican en cada comienzo de interludio. Cada interludio, a la vez, marca el carácter de los relatos que va a englobar. Así, leyendo el interludio inicial y su título sabemos que habrá relatos en torno a maneras de hacerse daño, resiliencia, amor y desamor, suicidio, cosas fugaces en la vida, paradojas, inspiraciones que hacen vivir o que quitan las ganas de vivir, deseos no cumplidos, etcétera.
Almudena Anés nos avisa en la contracubierta que estos relatos no los escribió aquel 2019, sino que los escribió a los 17 años, en 2015, y que ha cambiado su forma de escribir, pero deseaba publicarlos. Así pues, si atendemos a las fechas citadas antes de todo lo que lleva publicado, este libro recoge relatos anteriores a todo lo que ha venido publicando. Son el inicio de su andadura como escritora y por tanto es un libro muy íntimamente ligado a, por ejemplo, sus dos primeros libros. Los tres guardan una relación entre sí tan fuerte que casi podríamos decir que por estilo, temática, inquietudes y lenguaje, incluso estética, son una trilogía, aunque no hayan sido creados pensando en que lo sean.
Hay, quizá, un exceso de relatos. Fuerza a leer el libro con pausas de tiempo para no caer en saturación o en que unos relatos se coman a otros en tu mente. Si el lector sabe dosificar sus lecturas no es gran impedimento ni problema. Son relatos por lo general muy breves, ocupan de dos páginas a dos páginas y media, tres como mucho. Todos siguen el mismo esquema ya señalado, siendo en primera persona los que inician interludio y en tercera persona del singular el resto. Tienen una fuerte carga de intensidad a la hora de expresar cada cosa que se quiere decir, que tiende en varias ocasiones a lo tremendo y a la sobredimensión de la visión del mundo. A veces esa intensidad arrolla en la lectura, tal vez como intento de la escritora para transmitir esa emocionalidad intensa ante todas las cosas, o tal vez vez porque Anés misma a los 17 años viviera así de intenso todos los detalles de la vida propia y ajena. No es un libro apto para los que vengan de otras corrientes o gusten más de otras corrientes, como por ejemplo la contracultura, que tiende a descargar peso de la vida y sus detalles. Sin embargo, algo de contracultura tienen estos libros cada vez que todos los relatos exploran submundos muy oscuros de las almas humanas. Difiere de la contracultura en esa intensidad, en la sobredimensión, pero también en que Anés toma posiciones que juzgan a sus personajes y sus hechos desde un plano ético y moral que se nos indica mejor, superior, al plano ético y moral de muchos de sus personajes. Nos transmite indirectamente la idea de que todo lo alineado con las ideas tradicionalmente consideradas de izquierdas, feministas y comportamientos socialmente aceptables por la mayoría que se considera progresista son lo correcto, y aunque explora las oscuridades del alma humana, tacha a quien se aleja de esto muy duramente, en algunos relatos, en voz de otros personajes, incluso expresa su deseo de que tal o cual personaje machista muera de forma violenta, o que tal o cual otro personaje es un ser despreciable, etcétera. En algunas descripciones de personajes incluso usa términos como "pijo" para indicar la forma de ser de alguien con dinero y determinado nivel de vida y gustos, pero el término aparece en un contexto poco o nada comprensivo hacia ese personaje. Puede que este último caso citado de ejemplo requiriera de ello para el relato, que el texto necesitara que el personaje fuera tratado así, pero al darse el caso de repetirse situaciones similares a lo largo de la obra, es de pensar que cuadra dentro de ese plano de superioridad moral, no sé si atribuible a los 17 años de cuando escribió o bien como un recurso perfectamente estudiado y creado para ambientar la voz narradora de todos los relatos, la cual sería la de ese personaje que en los interludos firma sus relatos como "yo", creando así la psicología de ese personaje llamado "yo", que no tiene porqué ser el "yo" que es la autora real. No obstante la propia Anés escribe en contraportada: "Este libro es una herida abierta que por fin empieza a sanar, me ha costado dar a luz estas historias que una vez pensé que podían ser la mía propia". En todo caso, quepa decir en torno a esto, que la voz narradora no trata de explicar o ahondar en los porqués del personaje en sus actitudes que reprueba, sino en narrar sus hechos y reprobarlos, siendo solo motivo de explicación y empatía los hechos y los porqués de las víctimas de los relatos, aún siendo a veces el ejecutor una víctima también.
Por otra parte, ocurre un poco como se decía en Ars moriendi, la gran mayor parte de relatos toman al hombre heterosexual como personaje malvado lleno de todo tipo de cuestiones negativas en el ser humano, abyecto, ruin, malo con la mujer, machista, violento, egoísta, borracho, lascivo y todo tipo de oscuridades del ser humano que se le puedan aplicar, mientras que todas las mujeres que aparecen solo tienen cuestiones positivas del ser humano, suma total de la perfección y las virtudes más loables, ellas aparecen aquí o bien como heroínas luchadoras contra el hombre heterosexual o bien como víctimas del hombre heterosexual. Hay muy pocos, pero muy pocos, relatos donde aparezcan hombres heterosexuales con comportamientos aprobables, si no virtuosos, al menos como personas normales sin ser en sí mismos un cúmulo de maldades. Hay también un alto número de relatos protagonizados por personajes lésbicos y unos pocos por personajes homosexuales masculinos. En todo caso, por encima de todo esto, lo que más predomina son relatos donde aparecen suicidas o personas que han tenido contacto con el echo del suicidio, que a fin de cuentas pareciera que esto es lo que trata de esquivar la voz principal "yo" en su suma de tatuajes en su cuerpo y en los cuerpos de los demás.
Quepa decir que estos relatos a menudo tienen partes que parecen sacadas de reflexiones personales de la autora que pudieran haber sido escritas en redes sociales o bien en diarios personales y que se han escrito en estos relatos en una reutilización para dibujar mejor a la voz narradora.
Por otro lado, a veces se cuela en el ritmo de la prosa unos ritmos que parecen más próximos a la poesía. Puede confundirnos con que se vaya a una poesía en prosa, pero en este caso, a diferencia que en Ars moriendi, parece muy clara la intención de narrar en prosa, y no en poesía. Hay más prosaísmo que poesía, aunque es indiscutible que algo de poesía hay, quizá por inercia de la autora al escribir en su juventud. No olvidemos que al ser relatos de 2015, aunque el libro sea el tercero de Anés, se trata de una primera obra y tiene por ello varias de las afecciones de las primera obras de juventud de los autores.
Lo que sí se refleja también muy bien y claramente son las frases tajantes que acompañan sin complejos a esa intensidad citada. Así por ejemplo en el relato Holocausto se lee: "Los recuerdos son los posos que nos quedan de las personas que se van", o bien en el relato llamado Mittler zwischen hirn und hand muss das herz sein, dice: "Tantas marionetas disfrazadas de gente de verdad caminando con las cabezas gachas en un mundo alimentado con luz eléctrica que exige de forma perpetua, claridad, así en el arte como en la vida, como una seña de identidad que todos deberían aplicarse y ninguno quiere rechazar". A través del último ejemplo dado podemos también ver como a veces su intensidad hace que caiga en frases de construcción barroca, si bien en general los relatos contienen también oraciones sencillas y directas, pero es verdad que abunda la combinación con construcciones más complejas y enrevesadas. Es un libro para leer con reflexión.
Almudena Anés, espíritu inquieto en las letras, tiene aún mucho por decir en su construcción como autora y hay que permanecer atentos.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".