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sábado, 12 de octubre de 2024

El Arte de escribir / narrar / tramar una historia

Título: El Arte de escribir. Manual de escritura creativa.
Autor: David Vicente.
Editorial: Almuzara.
Año de publicación: 2017 (1ª edición).
Colección: Manual; Didáctica; Pedagogía; Educación.
Nº de volumen en la colección: [No localizado].
Género: Manuales.
ISBN: 978-84-1704-493-0

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Título: El Arte de narrar. 
Autor: David Vicente.
Editorial: Almuzara.
Año de publicación: 2022 (1ª edición).
Colección: Manuales.
Nº de volumen en la colección: [No localizado].
Género: Manual; Didáctica; Pedagogía; Educación.
ISBN: 978-84-1131-233-2

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Título: El Arte de tramar una historia. Cómo estructurar una narración.
Autor: David Vicente.
Editorial: Almuzara.
Año de publicación: 2024 (1ª edición).
Colección: Manuales.
Nº de volumen en la colección: [No localizado].
Género: Manual; Didáctica; Pedagogía; Educación.
ISBN: 978-84-1052-166-7

 


El escritor David Vicente, ya se ha dicho en estas notas, es también un formador de escritores a través de un taller de escritura que tiene en Alcalá de Henares, La Posada de Hojalata. Por ese mismo motivo, él mismo publica una serie de manuales didácticos que usa para formar a esos aspirantes a escritores y personas que desean perfeccionar con academicismo su forma de escribir. Cuenta hasta la fecha con tres manuales, siempre publicados con la editorial Almazara, por lo que conservan todos una estética casi de colección propia con sus cubiertas blancas con caracteres en rojo (el título) y en negro (subtítulos y explicaciones de lo que va el manual), acompañados de dibujos simbólicos que quieren representar el tema central de la unidad pedagógica a enseñar, tales como una especie de flecha que se sale del rumbo trazado, una pluma con su tintero y una pluma estilográfica (por este rumbo, el próximo, si lo hay, seguirá con un bolígrafo o con una máquina de escribir, si hemos de hacer caso a esas evoluciones teóricamente lógicas de los test psicológicos de tantas pruebas de oposición a funcionario de algo). 

El primero de los manuales fue El Arte de escribir. Manual de escritura creativa, publicado en 2017. Básicamente este libro sería el equivalente al primer curso de algo, puesto que lo que te enseña fundamentalmente es a cómo crear una historia, su proceso creativo y como usar el lenguaje de manera adecuada para adaptarlo a aquello que quieres contar. Cómo usar los párrafos, los diálogos, como estructurar frases, crear ritmos, etcétera. Evidentemente también trata de dar consejos sobre cómo poder tu inspiración, pero sobre todo: cómo darle forma por escrito sin que tu forma de contarlo sea vulgar, repetitivo, algo perdido y disoluto, y que tenga, también, tu propio estilo, que te tenga a ti.

El segundo de los manuales fue El Arte de narrar, publicado en 2022. Podría equivaler al segundo curso, una vez aprendido a escribir ahora hay que saber narrar. No todo el mundo sabe contar una historia aunque sepa la historia. Hay que crear el ritmo, los ambientes, hay que transmitir ideas, emociones, dejar al lector reflexionar, etcétera. No todas las narraciones persiguen el mismo fin, eso hay que saberlo y lo primero que tienes que saber es qué quieres narrar. Así por ejemplo, si hablamos en términos de cine, Alfred Hitchcock solía mostrar desde el principio quién era el asesino en sus películas porque lo que le interesaba no era el misterio, era otra cosa, depende de cada trama, eso le transformó en un innovador que posteriormente ha sido mil veces imitado. Creó escuela. Sin embargo, si vamos a la literatura, Conan Doyle sí buscaba el misterio cuando escribió las novelas de Sherlock Holmes, pero no un misterio cualquiera, sino uno que tratara de guiar al lector en la deducción de tal manera que se perdiera en ella y no encontrar nada, para poder ensalzar las dotes detectivescas de su personaje. De todo esto va el manual. De cómo narrar, pero para saber el cómo hay que saber qué se quiere narrar. 

Y el tercero de los manuales es de este mismo año 2024, El Arte de tramar una historia. Cómo estructurar una narración. Pues estamos en lo que equivaldría al tercer curso, el avanzado. Este ahonda en un aspecto del anterior libro: cómo estructurar nuestra historia una vez que sabemos qué queremos narrar. Un ejemplo maravilloso de la Literatura española actual es Tiempo de silencio (1975), de Luis Martín-Santos, una delicia experimental que se entiende perfectamente. Cualquiera que la haya leído se dará cuenta perfectamente de que la estructura tan extraña del libro es la que le da al libro su esencia. Quizá para quien lea estas notas le sea más cercana la lectura de Patria (2016), de Fernando Aramburu, que tiene ciertas reminiscencias a los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, pero que contiene en sí un lenguaje con saltos temporales que lo hace muy moderno al mezclarlo a la vez con el pensamiento íntimo de los protagonismos e incluso una conversación esposa con muerto que nos recuerda a Cinco horas con Mario (1966), de Delibes. Esa forma tan aparentemente desestructurada es en realidad una estructura perfecta que nos da el punto de ambientes y psicologías idóneos al introducirlos justo en el momento, creando a veces un poquito aquel truco de Hitchcock comentado, que es el mismo que usó García Márquez en Crónica de una muerte anunciada (1981). Cada historia y cada autor tiene y requiere de su forma de narrar. Pensemos que por ejemplo Drácula (1897), de Bram Stocker, fue escrita en forma de misivas para darle más cercanía emocional al lector al pensar que los personajes se dirigían a él o ella por carta. Le metían en la intimidad de ellos en sus ténebres acontecimientos. Buscaban crearle un vínculo. De todo esto va este manual.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 28 de septiembre de 2024

Al otro lado del silencio

Título: Al otro lado del silencio.
Autor: David Vicente.
Editorial: Bala Perdida.
Año de publicación: 2024 (1ª edición).
Colección: Narrativa.
Nº de volumen en la colección: [No localizado].
Género: Novela.
ISBN: 978-84-128662-1-6


En estas notas ya habíamos presentado a uno de los autores actuales conocidos de Alcalá de Henares a nivel estatal, se trata de David Vicente, a quien incluso el periódico La Vanguardia, de Cataluña, le tiene abierta una ficha como autor. Autor activo en la ciudad que tiene su propio taller de escritura, La Posada de Hojalata, desde la cual lanza actividades que le permiten tener a veces al ayuntamiento por altavoz, por ejemplo en mesas abiertas que organiza con otros escritores renombrados en las Ferias del Libro Nuevo y de Ocasión, en primavera, o bien a veces aparece en las emisoras de radio con sede en Alcalá, como Cadena SER u Onda Cero. Este año 2024, en mayo, publicó su nueva novela, Al otro lado del silencio. Lo hizo de nuevo con la editorial Bala Perdida, que ya le ha publicado anteriormente, por ejemplo su libro de poesía Lo que queda entre los restos (2021), un libro trasgresor del que ya hablé y que me pareció muy destacable. En este caso, la novela de la que hoy se trata ha salido publicada en libro electrónico y en libro de papel, en tapa blanda con solapas y guardas. Contiene en cubierta una ilustración metafórica de dos personas mirándose en la noche de ventana en ventana haciendo que el reflejo de la luz de la casa de ella dé de lleno sobre él atravesándole, o llenándole, el pecho, el corazón. Una luz en medio de la oscuridad, lo que es toda una poética de vida, de hacer sentir al otro, de ilusionar. y es que de eso va la novela. De emociones. De algo revitalizador en los tiempos oscuros. 

Es una historia del deseo sexual femenino y el amor ya en la llamada tercera edad, una tercera edad temprana, que actualmente va dejando de ser cada vez más tercera edad cuando incluso se quiere retrasar la edad de jubilación, hablamos de la sesentena de años. Son tan relativamente viejos, como relativamente jóvenes en plena década de 2020, aunque bien es cierto que los años que les quedan por delante ya pasaron la mitad de los años de vida media de un ser humano y caminan más cerca de los últimos años que de su edad mediana, al menos hoy por hoy. Pero también es cierto que la sesentena de hoy no es como hace quince o veinte años atrás, donde por formas de vida, de trabajo, de alimentación, de sistema de salud y demás, una persona con sesentena de años era alguien mucho más quebrantado y envejecido de lo que una de ellas lo es ahora, salvo aquella que, por lo que sea, se hayan machacado mucho queriendo o por necesidad en el devenir de sus días.

Es una de las novelas propias del siglo XXI, donde ya se han publicado varios libros atravesados y afectados por la pandemia de la Covid-19 en 2020, varios de ellos comentados por aquí por ser de autores alcalaínos de diversas edades, pero que es un fenómeno que se está dando en escritores de todo el mundo. En este caso el enfoque del aislamiento nos lleva a ese aislamiento forzado que llega a la vida de unas personas que ya de por sí se veían emocionalmente aisladas por su edad y que, sin embargo. es el confinamiento el que los acerca, paradójicamente, usando así David Vicente un elemento divergente tan propio en él a la hora de escribir. 

Alicia y Julio son dos personas relativamente mayores, como se ha dicho, que no se conocen hasta que la pandemia de Covid-19 en 2020 fuerza al confinamiento de la población para evitar el contagio masivo. El marido de Alicia, Alejandro, termina ingresado en un hospital, lo que hace que la vida de ella se llene de soledad y desesperación en la espera de lo que parece una muerte temprana, sensación aumentada por ser consciente de su edad, más allá de la pandemia. Es en ese momento que descubre en otra ventana a un vecino suyo de edad similar, Julio con el que termina teniendo contacto, primero visual y luego con conversaciones que derivan ya en una relación con conversaciones por ordenador y sus videoconferencias. Así que nos ubica plenamente en una novela de nuestro tiempo con la pandemia, con las nuevas formas de comunicación, con el aislamiento social, las nuevas sentimentalidades, la soledad indeseada en la tercera edad, la nueva forma de vivir la tercera edad y diversos aspectos más.

Si bien puede que este argumento ya ha sido recorrido por otros autores apenas cuatro años después de aquellos hechos, esta es la exploración que nos hace David Vicente del deseo sexual y emocional de una mujer en pleno combate consigo mismo ante lo que parece una segunda oportunidad de vida en medio de un panorama en el que ella se figuraba ya el final de una única oportunidad de vida. El libro recoge así varios cambios sociales del siglo XXI encontrados todos en el nudo central que los hizo conocerse entre sí a todos esos cambios: la enfermedad. Porque si algo hizo el confinamiento por la pandemia fue también descubrir las cuestiones modernas y actuales a los de más edad, y las cuestiones de toda la vida a los de menos edad.


 Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 7 de mayo de 2022

Lo que queda entre los restos

Título: Lo que queda entre los restos.
Autor: David Vicente.
Editorial: Bala perdida.
Año de publicación: 2021 (1ª edición).
Colección: Poesía.
Nº de volumen en la colección: 33.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-124550-0-7.

 

Otro de los autores actuales de Alcalá de Henares bastante reconocido es David Vicente (Madrid, 1974), que aparece asociado a la Agencia Literaria y de Comunicación DosPasoss. Es Diplomado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Unión Europea, aunque él ha trabajado en el mundo editorial y de la comunicación como corrector, lector, asesor y editor, después de haber ejercido otros muchos trabajos muy diferentes. Ha sido el impulsor y director editorial de Ediciones Baladí. También ejerce como articulista en prensa, tal como el desaparecido Diario de Alcalá, o bien en revistas como Zenda, XLSemanal y Capakhine, y en bitácoras de Internet especializadas en literatura. Igualmente, por ese mismo medio, ha publicado varios relatos propios en revistas como Salamandria, Barataria, Vinalia Trippers o Los Noveles. En esta otra faceta de comunicación, ha sido jefe de redacción de Literalia Televisión. Cerrando un poco el comentario sobre su trayectoria más comunicativa, en los últimos años se ha dedicado a los cortometrajes y documentales sociales, como Rompamos con el maltrato, basado en El diario de Sara. Sin embargo, uno de los aspectos donde más se ha movido en estos últimos años es el teatro y la divulgación cultural a través de la enseñanza de la escritura creativa. Dentro del teatro ha adaptado una de sus novelas, Isbrük, llamando a la obra teatral por el mismo nombre. Esta obra de teatro ha sido Premio a la mejor dramaturgia, y escenografía y actriz principal en el Festival de Biescas y Premio a la mejor actriz principal en el Festival de Olvera. Fue dirigida por él e interpretada por la gente de otro proyecto suyo que tiene asentado en Alcalá de Henares y que es uno de los motores culturales de la ciudad, llegando a colaborar en ocasiones con diversos eventos institucionales, como la reciente Feria el Libro de Novedad 2022, donde ha traído a nombres importantes de la Literatura para que mantengan conversaciones con los lectores, tal proyecto es La Posada de Hojalata. También desde ella realiza talleres los talleres de escritura creativa tanto para desarrollarla como para entenderla.

Como escritor, David Vicente ha publicado en libro Un pequeño paso para el hombre (2012), que fue editado por la editorial Planeta y reeditado en VdB en 2015, fue seleccionado como uno de los mejores debuts literarios en novela por la revista El Cultural, del diario El Mundo; el libro de relatos El sonido de los sapos (2013 con Planeta, 2016 con Inventa); volvió a la novela con Esto podría ser un gambito de dama, pero es una canción de amor (2016); La hormiga que quiso ser persona (2016), una obra infantil bilingüe; El arte de escribir (manuales) (2017), un ensayo a modo de manual para escritores; Isbrük (2017), que fue XLVIII Premio Internacional de Novela Ciudad de Barbastro, novela con resonancias de extenso poema, que posteriormente pasó a teatro en 2018; la novela La puta y la niña que soñaron Berlín (2020); y el más reciente, el poemario Lo que queda entre los restos (2021), con el que hoy le presentamos en estas notas. 

Lo que queda entre los restos es uno de los poemarios que más me han atraído en los últimos tiempos, hasta el punto que en el último recital de poemas propios que di, leí y di la referencia de cinco poemas de Catulo, que vivió en tiempos de César, y otros tres de David Vicente de este libro. Comparten, mis poemas incluidos, la audacia de la trasgresión y la contracultura. El libro de David Vicente es ampliamente áspero y lleno de crudeza. Es muy apto para aquellos lectores que gusten de Bukowski, por ejemplo, y deseen encontrarlo en habla española y en nuestros días.
 
El poemario, muy actual y con referencias plenas al mundo contemporáneo en sus aspectos más cotidianos como la despersonalización de la sociedad por el atontamiento generalizado ante los medios de comunicación y las redes sociales que se han asentado de tal modo que distraen a la gente de los problemas económicos, políticos y sociales reales que les acucian.
 
Madrid es una ciudad 
de más de cinco millones
de cadáveres,
diría Dámaso hoy.
(Siempre según las últimas estadísticas).
Cadáveres resucitados
en Twitter e Instagram. 
Madrid se desangra 
en las terrazas de sus bares.
Cadáveres que gritan
un jueves de madrugada.
Cadáveres que postean
su sexo en Internet.
Madrid se finge viva 
mientras se observa
agonizar tras las cortinas.
Madrid aborta 
sus sueños
y exhibe rebeldías
y miserias
tras likes y corazones. 

Denuncia de una intrascendencia cotidiana que ha traspasado al ser humano transformándolo en amante de lo vano y abandonado de sus pasiones que han de sentirle vivo, por contra, todos muertos en vida. 

El poemario, más allá, entra dentro de la propia intimidad de la voz de quien clama la poesía, el autor o el personaje que crea el autor. Consigue una colección que habla de un amor que ha agonizado ya no solo por la monotonía de una pareja que ha dejado pasar de la pasión a la convivencia del día a día, sino también denunciando que tal vez aquello desde el principio no era amor, sino una atracción sexual que una vez saciada necesita de la ruptura de todo lazo. Una introspección que a menudo se presenta desde dentro de la psique del poeta, intuimos que la otra parte aún ignora la futura ruptura. Otras veces se presenta una vez ocurrida la ruptura. En todos los casos siempre hay un mismo punto de referencia que no es exactamente el desamor o la ruptura, o la falsa creencia de amor cuando era sexo, ese mismo punto de vista es en realidad el deseo de recuperar una libertad personal que se cree perdida al haberse ligado sentimentalmente a otra persona que, en nombre del amor, solo era la persona que daba rienda suelta a su pasión. Una vez perdida la pasión, se desea la libertad que se tuvo en busca de otras pasiones. Lo veremos reflejado en varios poemas en versos como "(...) aquella que decías te recordaba a mí. / Me hecho de menos", pero sirva de ejemplo el siguiente poema:

Refugio mi miedo entre tus ingles.
Me calmas.
Me anestesias.
Me creces.
Después finjo quererte
lo mejor que sé mientras miro de soslayo
otros mensajes en mi teléfono móvil.

Más crudo es el poema donde la voz falseada del protagonista aparenta amar a su esposa e hijos cuando en realidad es un pederasta que acaba de ser descubierto por Internet. Es en ese caso una denuncia de un deseo de recuperación de la libertad personal para ejercer algo oscuro y truculento que, no obstante, también vive con normalidad entre la vida común.

Bien es cierto que aparecen otros poemas donde se refleja un amor de pareja aparentemente sincero, pero asentado en la paz de la sensualidad al poder descansar desnudos el uno con el otro, sirva de metáfora entre amantes esa desnudez en principio literal. La libertad pasada ya no tiene sentido si no encuentra esa paz. Pero en esa misma tipología de poemas hay referencias a la construcción de la pareja pensando en una vida futura como si fuera la actual, y mientras la vida futura no termina de llegar, la actual va dejando escapar el tiempo, de ahí que se termine añorando a quien uno ha sido y se haga la pregunta sobre lo que queda entre los restos, sobre echarse de menos a uno mismo. Es toda una denuncia también a las falsas relaciones, ya no solo sociales, también personales, por falsos convencionalismos.

En otros casos se trata de un deseo de recuperar una libertad pasada que da el tiempo, la juventud, como en el poema donde un padre en enfermedad terminal recibe la Navidad entre la alegría de la enfermera y la felicitación por mensaje de teléfono de su hija esquiando. 

Son varios los poemas que en esa búsqueda de lo perdido en el tiempo hacen que la voz del poeta se mire en el espejo y vea a otra persona. Hace referencias a aquel joven que en otros tiempos tenía otras capacidades que ahora, por cuestiones biológicas y por la evolución de la vida personal, ya no le son posibles y poco a poco se le van escapando. No obstante el título de la obra es Lo que queda entre los restos. Su portada, en blanco y negro, muy cinematográfica, es clara, el cuerpo semidesnudo de una mujer acostada de espaldas, dormida fotografiado con luz del amanecer evidentemente por quien es su pareja, el poeta/voz de la obra, que se nos descubre en un primer plano a través de restos de comida rápida y alcohol que sin duda han consumido en la noche. Todo un poema visual

En este poemario de lobo solitario frente al mundo que lo ha ido atrapando, aparecen también una serie de poemas en prosa a final de obra donde juega con la estética, rompiendo con ello lo que en general ha defendido muy bien en el resto de poemas de versos rotos que saben crear y medir muy bien los ritmos y musicalidades de lectura. 

Sin huir de las obscenidades, y con referencias a la música rock, personalmente me parece uno de los mejores libros del 2021, aunque su difusión esté siendo en 2022. Editado por Bala Perdida, en su colección Poesía, nº 33, es uno de los que llamaría imprescindible entre los autores alcalaínos y más allá de los alcalaínos. Es poesía muy fresca y muy rabiosa, aunque pueda correr el riesgo de ser atacada por quien quiera confundirla con cuestiones de género tipo, hablando claro, machismo. El libro no va de machismo, es una visión de las libertades personales y de los sentimientos confusos. Quien quiera entenderlo con libertad, que lo haga. Es un buen libro.
 
Huele a humedad
entre los muebles de Ikea.
Ella espera
sola.
Él coloca su pene
dentro
de otra boca
en un luminoso lavabo
de oficina.

Poemario con acertado uso de los tópicos que la publicidad ha logrado consolidar como vidas perfectas, en otras épocas llamadas convencionales y burguesas, que por querer cumplir con lo mayoritariamente aceptado, caen en negaciones de uno mismo o bien en hipocresias, como en tiempos victorianos en Inglaterra. Una falsa moral que lleva a una serie de decisiones y apariencias que irremediablemente llevan a engaños, autoengaños y deseos de recuperar o de tener lo que se tuvo o lo que nunca se tuvo. Denuncia a la vez de esa publicidad consumista del mundo moderno que lleva a la gente a actuar cada vez más igual consumiendo redes sociales, muebles prefabricados, mismos modos de disfrute del tiempo libre y otras cuestiones para no ser señalados con el dedo por ser libres. Y en ese sentido, muy de fondo, en este recurso que el autor usa para lanzar sus poemas, hay implícito una denuncia a la sociedad de consumo, de exhibición social y, en definitiva, de capitalismo de masas.
 
 Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".