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viernes, 27 de febrero de 2026

Cuaderno del que calla

Título: Cuaderno del que calla.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: La Garúa.
Año de publicación: 2026 (1ª edición).
Colección: Poesía.
Nº de volumen en la colección: 117.
Género: Poesía.
ISBN: 979-13-990034-8-2
 
Francisco José Martínez Morán publicó un nuevo poemario en febrero de 2026, Cuaderno de que calla. Como es habitual en él, lo hizo con una editorial diferente al del resto de sus poemarios. Esta vez lo hizo a través de La Garúa, la cual creó una cuidada edición de cubiertas rugosas y tonos grises con un muy ligero y casi imperceptible tono ocre, en ella se estampa a modo de faja la imagen de una acuarela en blanco y negro donde la figura de un hombre aparece parada en contraluz en medio de lo que pudiera ser un río o un suelo plenamente mojad y blanco que lleva a un fondo de claridad rodeado de la oscuridad de lo que pudiera ser una ribera llena de oscura vegetación inhóspita, o tal vez cualquier otra cuestión en oscuridad, a sugerencia del espectador. La metáfora de esta imagen juega al servicio de la temática poética del nuevo poemario, pues esa oscuridad y esa luz desconocida y ante la que no se avanza, sino que se la mira parado en medio de un camino de la nada es la metáfora de un momento vital que no expresa en cada uno de los poemas el poeta. La acuarela no viene con autoría. Nos queda anónima. En todo caso, la edición es una edición elegante, de buen papel y buena tipografía. En contraportada aparece un pequeño texto de la poeta Marina Casado, pareja sentimental del autor, que nos menciona los claroscuros, ya sugeridos con la citada acuarela, y hace hincapié en la soledad y la inocencia del que no se siente parte de la realidad. Al margen de esta interpretación de Marina, es de anotar el libro, así como expresamente uno de los poemas, está dedicado a ella. Martínez Morán ya contó con Marina para que actuara en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares durante el Ciclo de Poesía del Corral que él mismo organizó de 2014 a 2018. Igualmente, Martínez Morán lleva unos años participando de una sección de una sección cultural radiofónica en Cadena SER Henares dedicada a la reflexión poética, "A pie de página", de carácter semanal, y es precisamente ahí, en la misma cadena, donde Marina Casado ha tenido su propia sección cultural semanal dedicada a la poesía y su análisis. Sección que ha durado (de momento) hasta febrero de este 2026, en cuyo último programa de despedida se mencionó precisamente este libro. Ella le acompañó en la primera presentación del libro, que se produjo en la Biblioteca Rafael Alberti, de Madrid capital.
 
Precisamente Cadena SER Henares le entrevistó en 27 de febrero, un día antes de la presentación del libro en Alcalá de Henares, en el Hostal "Hostel Complutum" (y una semana después de que Marina asado hablara de él en la misma emisora). Evidentemente la especial atención a su obra al dedicarle hasta dos programas tiene parte de su base no sólo en su calidad de poeta, sino también de colaborador cultural en el canal. Como sea, allí Francisco José Martínez Morán explicó que le poemario se basa en gran parte en la recuperación fortuita de un cuaderno que tuvo perdido por dos años, en el cual tenía anotados poemas, pensamientos y esbozos de poemas en prosa. Buena parte del nuevo libro tiene la recuperación y adaptación de muchos de aquellos poemas, aunque otros tantos se quedaran fuera, y la añadidura de nuevos poemas, por ejemplo dedicados a su hija (hay tres dedicados a ella). Por ello el libro se divide en partes que nombran metafóricamente un cuaderno. Recuerda a la vez a un libro anterior de 2021, Los cuadernos de frío, y menciona que aún hay un tercer cuaderno con poemas del que podría salir otro libro, por lo que los poemarios en torno a cuadernos formarían una futura trilogía. 

El autor nos da en la misma entrevista otras pistas como la que le indicó el locutor, la luz como metáfora, alegoría y símbolo que atraviesa absolutamente toda su obra, cosa que corroboró el autor incluso para la interpretación de toda su vida. Precisamente el primer recopilatorio que se ha publicado de su obra contenía la luz en su título, Materia de luz (Poemas 2006-2023) (2023). Otra clave son las numerosas referencias a poetas más o menos recientes del siglo XX como Ángel González o Gil de Biedma. Y coincide en lo que ha continuación analizaré en el carácter preocupado por el paso del tiempo en relación a la existencia, así como la importancia del silencio y la palabra maximizando todo lo posiblemente a decir con esos silencios.

Martínez Morán lleva ya un tiempo largo tendiendo a la poesía breve, con este poemario llega a su máxima expresión dentro de su obra hasta la fecha, puede que la siguiente obra siga o no este sentido. Algunos poemas llegan incluso a ser un sólo verso, a veces dos. Esos versos pueden hacernos pensar en si caen o rozan el aforismo.

Con cuantísima muerte a las espaldas
pisamos por primera vez el mundo.

Sin embargo, en otras ocasiones parecen más que aforismos o poemas, puras reflexiones o sentencias del autor.
 
Vuelvo, como si eso significara algo.
 
Sea como sea, a juicio del lector, pues estos poemas cobran mayor sentido como poemas si están dentro del conjunto del poemario y su motivación central, Martínez Morán profundiza así en un camino de la brevedad, de expresar lo máximo en lo mínimo, que ya había iniciado en sus poemarios más recientes. Un camino, por otra parte ya comentado en otros libros de más autores en esta bitácora, que parece afianzarse como una de las tendencias y las características de los poemarios de lo que va en estas primeras décadas del siglo XXI, quizá acordes a ese mundo que mira y admira la brevedad a través de la expresión de las redes sociales. Puede que adoptado como recurso, o como expresión mental propia de una forma de crear lenguaje en esas redes, que en sí, salvo alguna excepción, imponen por cuestiones técnicas (y en el fondo económicas de la empresa que las sostiene) textos de caracteres reducidos, videos de tiempo reducido, o bien simplemente imágenes, en las que algunos usuarios logran crear sus textos y mensajes dentro del espacio que les ofrece el recuadro del tamaño de una foto. En todo caso, llevados por esto o no, o algo de ello pudiera haber, autores y autoras especialmente jóvenes tienden a los poemas tan breves que parecen aforismos o que si bien los sobrepasan no terminan de desarrollar todo lo que pudiera, en persecución de la brevedad de la expresión. Algunos autores ya no tan jóvenes (tampoco viejos), como es el caso de Martínez Morán publican cada vez más este estilo, este recurso, de la brevedad. Tienden a ello de manera natural, encuentran en ello su expresión actual, una expresión de decir mucho en poco, y sobre todo encuentra hueco en los silencios. 

Dentro de esta deriva de la brevedad, Martínez Morán también ahonda en algo que en los poemarios está ahí: el existencialismo, el sentido de lo vivido, cuando lo vivido es ido. Tiene en esta ocasión una conciencia plena del paso del tiempo y de la destrucción de lo vivido en una lucha entre el papel a jugar del recuerdo y del olvido, llegando a conclusiones como aquellas que al final quedará en el recuerdo aquello que quede escrito en el papel, por lo que nos habla de un recuerdo ajeno, el que él construya en el lector para después de su ser. Reflexiona sobre el tiempo que queda por delante, cuando por delante ya no hay tanto tiempo como el que quedó por detrás. 

Pienso mucho en la muerte, en el temblor 
sin límites del cuerpo que se aleja
hacia la nada. Sé
de la caducidad inexorable:
pregunto por el cuándo y por el cómo,
por el dolor que habré de atravesar.

Sergio García, antiguo locutor de SER Henares que tuvo también a Martínez Morán de colaborador, escribe el 25 de febrero en una de sus redes sociales sobre este libro valorando que Martínez Morán se vuelve más que nunca del filósofo Kierkegaard en esta obra. Algo de eso hay. El existencialismo es muy evidente en el conjunto del poemario, un existencialismo marcado por la angustia individual e intransferible, una angustia dolorosa para el ser, que era precisamente parte de las ideas de Kierkegaard sobre la vida y la existencia. Ante el deseo de ser sólo hay angustia, porque el ser individual se deshace, se va, y es el deseo mismo el que nos crea angustia. El filósofo nos hablará de la capacidad de elección, incluso responderá a Schopenhauer, que ante la misma cuestión abraza el budismo para contener el deseo y neutralizar el dolor, pero adaptándolo al mundo occidental. Kierkegaard no apostará por la negación del deseo, si no por la elección activa y no pasiva, puesto que el dolor es existencial sería la fe el que lo supere, la idea. Martínez Morán no da esa clave, ni de Kierkegaard ni de Schopenhauer. Simplemente nos muestra el problema que ellos señalaron. La angustia creada por la existencia. Nos muestra la angustia de saberse ser y saber que se va ese propio ser. Su poemarío es puro nudo sin respuesta. 
 
Terminará la luz
y no te habrá bastado.
 
Es, como diría Blas de Otero, fieramente humano. Pero lo vivido, lo sido, es parte del ser, y eso queda ahí. El poemario es también toda una reflexión filosófica del sentido de la vida, del sentido de la existencia. De su devenir, de a dónde fue y de a dónde va, pero también, ineludiblemente, ¿qué papel juegan lo sido pasado y lo ser por venir en el ahora, en este ahora que nos angustia ante la conciencia plena de toda esta problemática, de ese tremendo choque de la realidad de ser conscientes de la vida? A veces, responde en algún poema, somos construcciones de nosotros mismos, hacemos un relato de nosotros mismos, y a veces son mentiras, nos dice en algún poema, pero los hacemos pasar por verdades y a su modo son verdades de nosotros. 

Lástima que la luz fuese mentira,
que no hubiera un atisbo de verdad
al cabo del destello:
solo tramoya hueca,
mapas emborronados,
señales inconexas, islas falsas,
tardía certidumbre del desastre.

Qué sucia necedad en el fracaso;
qué desperdicio el labio hecho silencio.

El labio hecho silencio, al fin y al cabo, la palabra, lo que de nosotros queda, lo narrado. Qué gran desperdicio de vida si lo narrado queda al cabo del tiempo en el silencio. Y ese inicio de este poema, interpretable de diverso modo según el lector, que nos puede ofrecer también la visión de duda o de afirmación sobre sobre una posibilidad de vida tras la vida, o que el sentido que se le dé a la vida fuese al final pura tramoya, escenario falso porque la vida fuera caos y accidente y no hubiera sentido alguno, salvo el que se ha vivido y se ha creído en señales falsas a las que uno se hubiera entregado. 

Este es uno de los que yo metería entre los mejores poemarios de Martínez Morán. Es más duro de leer en el sentido de que nos invita a la reflexión poética, muy rica en metáforas y alegorías no obvias, pero sobre todo también a una reflexión filosófica sobre la existencia y su sentido. Poesía y metafísica, o quizá ausencia o cuestionamiento de la metafísica. Nihilismo, tal vez. Poemario existencialista y puede que nihilista. Que nos insinúa un temor, una angustia, una amenaza: la nada.

Poemario necesario e imprescindible de leer de entre los poemarios de Francisco José Martínez Morán.
 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 17 de febrero de 2024

Tacha

Título: Tacha.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Renacimiento.
Año de publicación: 2018 (1ª edición).
Colección: Poesía.
Nº de volumen en la colección: 131.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-17266-60-8
 
Tacha fue el décimo libro de Francisco José Martínez Morán, no todos fueron de poesía, pero este sí lo era. Fue publicado en 2018 por la muy reconocida editorial de poesía española actual Renacimiento. Fue un libro de un tamaño apto para el porte en bolsillos amplios, con cubiertas rústicas y solapadas, en papel rugoso con una ilustración de un cuaderno de notas con tachaduras, todo en referencia evidente al título, que a la vez hacía referencia a una temática metafórica o alegórica de los poemas. Le había antecedido en el mismo año una novela, Amistades comunes. Había que remontarse a 2015 para su anterior libro de poesía, Grand3 Tercera Phase. Aquel, como ya se dijo, era un libro que se salía de la poesía habitual de Martínez Morán, por lo que al lector que le sigue le cabía preguntarse si seguiría indagando por esa vía más experimental y contracultural o volvería a una poesía directa, existencial, pero menos contracultural. Hay que pensar que la novela que había sacado ese año 2018 tenía un algo experimental y existencial a la vez. El libro fue presentado en Alcalá de Henares en junio, allí el poeta leyó algunos de los poemas, en la librería Diógenes. Se afianzaba en los poemas breves que van a ser más característicos en él en los siguientes poemarios. Viene en su temática a reiterar una evolución personal respecto a todo lo contado en los anteriores poemarios, como muestra de una reflexión vital personal. Nos hace saber que está en plena lucha constante por evolucionar y por seguir, en un sentido muy vitalista, aunque aún contiene cierta melancolía existencial. Trata de repetir algunas cosas ya vividas para tomar otros caminos nuevos, pero la reiteración le hace tachar lo nuevo, por recordarle lo anterior. Nos hace pensar en el poema "Oda a la alegría", de Schiller, de 1785, a la que Beethoven puso música en su novena sinfonía. Schiller invita a abandonar los viejos tonos, por unos nuevos y más vitales, más alegres, invita a crear un nuevo mundo desde la experiencia propia, y algo de esto hay en Tacha.

De claro en claro el mundo es siempre el mismo.
Dedico tanto seso a la locura
que, al cabo, la razón no me parece
más que una necia danza para los muertos. 

Hay una positividad vitalista en el cambio. En un poema muy breve de dos versos dirá:
 
La pieza que no encaja:
esa es la imprescindible.
 
Pero el poemario también es cierto que da constancia de los pasados acabados o evolucionados y que no volverán, que el presente tacha, y en ese sentido sigue presente el existencialismo que a veces nos recuerda el nihilismo del ser, la nada que es la existencia, en un libro que se divide en cuatro partes: "Borrado", "Los ciegos escribanos del olvido", "Canciones" y "Tacha".  

Frente a la biblioteca, tres cipreses
altísimos: reparo en la incontable
nómina de cadáveres que escoltan.

Están bien elegidos.

Las metáforas y las alegorías en un lenguaje asequible se suceden en numerosas imágenes y reflexiones a lo largo de todo el poemario, transformando en un acto de poesía el pensamiento. En ese sentido es uno de los poemarios más delicados de Martínez Morán, y el que le aproxima a un relativo existencialismo que también mostró Unamuno en sus poemas, que también escribió. Puede que haya algo "unamuniano" en este libro, pero es genuinamente Martínez Morán. Trasciende el paso del tiempo como aquel que es lo que genera la tacha, la tacha de nuestros actos y de nuestro ser. Y frente a ello: la vitalidad del que aún es, de quien ha sido, pero es. 

No supe regresar de una manera 
más digna o memorable: 
vencido y degradado piso un suelo
que no me reconoce, muerdo un pan
sin huella de mis dientes, yago al borde
de una cama que abjura de mis huesos.

Sé lo que debo hacer y, sin embargo,
me obstino en el error, hay un placer
oculto en la nostalgia de lo roto.

La idea lanzada musicalmente en los versos séptimo y octavo de este poema expresan una contradicción que todos tenemos en nuestro ser, en nuestra forma de vida, que es una genialidad sincera. Martínez Morán perfecciona en este libro su gran habilidad para sintetizar en pocas palabras grandes sensaciones y pensamientos universales sobre la existencia y el "yo" que somos.
 
Si Obligación me parece el mejor de sus libros para mi gusto, hasta la fecha, Tacha, sin duda, le sigue.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

viernes, 2 de febrero de 2024

Obligación

Título: Obligación.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Polibea.
Año de publicación: 2013 (1ª edición; prólogo de Juan Antonio González Iglesias).
Colección: El Levitador.
Nº de volumen en la colección: 32.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-86701-55-0


En 2013 Martínez Morán publicó el poemario Obligación, con la editorial Polibea. Me parece el mejor de los poemarios de Francisco José Martínez Morán. Encuentro en este libro un muy excelente libro. Contiene algo de la corriente literaria llamada nueva sensibilidad, esa corriente literaria que identificó y ayudó a crear Luis García Montero. Probablemente, aunque Martínez Morán tiene una carga existencialista importante en su obra, algún día, cuando se vayan escribiendo los ensayos sobre literatura del siglo XXI en España, Martínez Morán quedaría encuadrado en la nueva sensibilidad y este libro, para mí, sería el más destacable en ese sentido. Al menos de momento, pues el autor es joven, queda obra por delante. La cotidianidad pasada a metáforas de emoción humana a través de sucesos y objetos materiales es todo un trabajo de inteligencia y sensibilidad muy agradable. El libro fue publicado por la editorial Polibea dentro de su colección El Levitador, como el volumen 32. Contaba con un prólogo de Juan Antonio González Iglesias y una cubierta con una fotografía realizada por Julio Castelló. Además, la edición estuvo asesorada por Ángel Luis Vigaray, Ángel Rodríguez Abad, José Ignacio Serra y Matilde Muñoz. 

En el prólogo del libro, Juan Antonio González habla de los caminos circulares y en espiral de los poemas de este libro. Se admira del uso de una palabra y sus contrarios en un mismo verso, o de la repetición por anadiplosis en el comienzo y el final de la misma palabra girando los sentidos y volviéndolos más trascendentes de lo que en principio eran. Y es cierto que el libro y sus poemas tienen una cuidada arquitectura, pero es el propio autor quien en el primer poema nos advierte que hay un girar de las cosas en su sentido que nos descubren que no todo es lo que en un principio podemos creer que sólo son.

Te equivocas si piensas
que todo lo que has visto es la versión
definitiva: siempre ante los ojos
se despliega un proyecto que no acaba,
la maqueta de un plan que ya ha previsto
la fuerza ingobernable de su ruina.


El concepto de algo y su contrario se va a repetir como algo obligado en la existencia, algo tan obligado que hace tener sentido la existencia, lo que en parte parece un contrasentido. Hay además un sentido de lucha sin rendición que nos lleva a un especie de esperanza, aún cuando en todo aspecto de la vida se va a la ruina, porque la existencia misma de algo o el de ser se evoluciona a la inexistencia. Pero es esa lucha la que da un sentido vitalista y positivo inusual en otros poemarios del autor.

Unirse a los vencidos y esperar
que te tiendan la mano, porque tú
aún estás cayendo en la batalla.

Pero es también un poemario con numerosas reflexiones sobre el amor y de amor. Y sin embargo, siempre está el sentido del transcurrir de todas las cosas obligadas a tener su contrasentido. "A contraluz las cosas / parecen más sinceras", llega a afirmar. Su alguien me preguntara qué poemario recomendaría actualmente de Martínez Morán sería este, sin duda. Uno de mis poemas más apreciados en él dice así:

He pisado cristales con los pies 
descalzos: el sendero de mis huellas
sobre la nieve es rojo, y tan brillante
como vino brindado a la blancura
de un océano eternamente triste.

La pureza nívea es marcada por la roja pasión de la vida, de la sangre que mana herida y se va perdiendo a cada paso que damos por esa nieve del invierno como un océano eterno en el que apenas dejamos huella al pasar por él. Una preciosidad. 

Martínez Morán nos citará títulos sacados del latín clásico, pero su poemario, extenso en metáforas y recursos, se nos hará fácilmente comprensible. Nos hará usar el intelecto para entenderlo, no es una poesía fácil, como la sencillez de sus expresiones parecieran hacernos creer. No es un poemario para el aplauso facilón, sino para sonsacar la reflexión y el alma. Tiene en él ya marcado su camino en el poema breve. Con  pocas palabras expresa mundos enteros. No es excesivamente breve, ni cae en la melancolía. Es una arquitectura perfectamente montada. No pretende ser amable, y lo es, no pretende ser áspero, y en alguna conclusiones puede serlo ante lo que a todos nos afecta por obligación del ser, del existir... y su contrario. Es verdad, va en espirales que estimulan nuestro pensamiento. Repito, para mi gusto: su mejor poemario hasta la fecha.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 6 de enero de 2024

Materia de luz (Poemas 2006-2023)

Título: Materia de luz (Poemas 2006-2023).
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editor: Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.
Año de publicación: 2023 (1ª edición; prólogo de Verónica Aranda).
Colección: Tras la Puerta.
Nº de volumen en la colección: 12.
Género: Poesía.
ISBN/Depósito legal/Creative Commons: [No localizado]


En 2023 el alcalaíno Francisco José Martínez Morán, uno de los poetas de Alcalá de Henares más conocidos en la actualidad en España, recibió un reconocimiento en modo de su primera antología poética por parte municipal, aunque lamentablemente no por parte del ayuntamiento de Alcalá de Henares, sino de Torrejón de Ardoz, quienes, como han hecho con otras cuestiones que han declarado torrejonenses siendo alcalaínas a lo largo del 2023 (como el espacio verde entre ambos municipios), lo vinieron a presentar como poeta torrejonense en el acto de presentación de tal libro. En todo caso, que no corra la sangre, el poeta declaró en aquel evento sentirse como en casa en Torrejón, sentirse como en casa no es estar en casa, sino eso: sentirse como si se estuviera en casa, a gusto. Su casa es Alcalá de Henares. Dicho acto de presentación se puede ver en su integridad a través de Internet, donde además se puede escuchar recitar al propio poeta, junto a otras personas y con acompañamiento musical. Fue a finales del verano de 2023, en el Museo de la Ciudad. Francisco José Martínez Morán estuvo presentado y acompañado de la gente del Colectivo Creativo Ítaca, que fueron en parte los que pusieron música y poemas.

La antología se llama Materia de luz (Poemas 2006-2023), y el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz lo ha publicado dentro de una colección de libros propia llamada Tras la Puerta, como volumen 12. Es una colección nacida en 2019 con la intención de apoyar y fomentar a los escritores torrejonenses actuales, algo en lo que aventajan a Alcalá, pues esto lo llevan a cabo las editoriales locales, no tanto el ayuntamiento, como por ejemplo Domiduca, pero en general las publicaciones parten de las propias iniciativas de los escritores en Alcalá, sean con apoyo de una editorial o autopublicados. Como sea, el libro da comienzo con una portada donde una puerta se entreabre para dar salida a la libertad de campo abierto.

Materia de luz (Poemas 2006-2023) está prologado por Verónica Aranda, quien también hace la selección de poemas. La venta del libro sirve para recaudar dinero que es donado a una causa benéfica, como hace con todos sus libros esta colección de Torrejón. Este título en concreto da sus beneficios a AFADACS, la Asociación de Familiares Afectados de Daño Cerebral Sobrevenido, cuya organización y sede está asentada en Torrejón de Ardoz.

Hay que recordar que Martínez Morán comenzó con buen pie con su primer libro de poesía, Variadas posiciones del amante, que publicó con 25 años en 2006 siendo ganador del Premio Nacional Félix Grande de Poesía Joven. También es ganador del XXIV Premio de Poesía Hiperión en 2009  por Tras la puerta tapiada, y ganador del Premio Internacional Francisco Brines por su libro No, de 2021. Aparte de esto ha tenido sección propia de literatura en la Cadena SER Henares, ha colaborado con diversas revistas literarias y organizado ciclos poéticos en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares, aparte del resto de la lista de libros que tiene, los cursos de literatura que imparte y la dirección de una colección de libros de poesía en la editorial de la Universidad de Alcalá de Henares. Por otro lado, es de señalar en estas notas el notable y evidente hecho de que la editorial del ayuntamiento de Torrejón de Ardoz que publica la antología, Tras la puerta, tiene un nombre paralelo al segundo poema de Martínez Morán, Tras la puerta tapiada.

Aunque la antología pudiera parecer muy temprana dada su juventud y sus obras por venir, es un justo reconocimiento a una trayectoria que ya de por sí está siendo muy fructífera. No obstante, en sus obras dedicadas a Carlos Grande demuestra una faceta diferente como poeta trasgresor a la de su habitual voz de poeta trascendente y medido, entre el nihilismo y el pensamiento bello, pero, más aún, también con sus textos dedicados a la didáctica, que también los tiene. Pero es joven, y aún nos dará muchas más satisfacciones y con seguridad cambios. Esta antología sólo es un primer reconocimiento de una trayectoria brillante.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

viernes, 29 de diciembre de 2023

Grand3 tercera phase

Título: Grand3 tercera phase.
Autor: Francisco José Martínez Morán (poemas); Marta Muñoz Cuesta (ilustraciones).
Editorial: Ediciones Evohé.
Año de publicación: 2015 (1ª edición).
Colección: Intravagantes.
Género: Poesía; Ilustración.
ISBN: 978-84-15415794

 

De Francisco José Martínez Morán ya habíamos comentado que en 2013 publicó Crónica digital de Carlos Grande, como colaborador de Carlos Grande. Era la continuación, y también la selección, de una serie de crónicas, reflexiones y poesías de Carlos Grande en una bitácora de Internet (blog). En realidad, como se dijo entonces, Carlos Grande era el propio Francisco José Martínez Morán, cosa que en actos públicos ha negado varias veces, aunque no siempre. En 2015 publicaba en libro la continuación. Lo hacía con la misma editorial, Ediciones Evohé. Aunque habían sido dos libros con o como Carlos Grande, contó las publicaciones en Internet, tan volátiles con el paso del tiempo, como primera parte, por lo que aunque fueron dos libros, se contó como tercera parte de las crónicas de Carlos Grande. Contó con las ilustraciones de Marta Muñoz Cuesta, que ideó una cubierta recordando la pantalla negra de un ordenador a la par que una reordenación de la realidad en él y reforzó muchos de los poemas con un doble mensaje pictórico y experimental de fondos negros y trazos finos. En la misma cubierta firmaba Carlos Grande, y se decía que colaboraba Martínez Morán. El libro recogía poemas en la línea de las dos entregas anteriores. Con reivindicaciones para que el lector esté siempre alerta, atento y crítico ante la realidad. Le invitaba a tomar acción y postura ante la realidad virtual y la práctica. Le invitaba a ser una persona con una actitud crítica, inquisitiva. Se llamaba el libro Grand3 tercera phase, que anárquicamente alteraba la corrección en el uso de letras mayúsculas y minúsculas y descolocaba los órdenes lógicos de la estructura del libro y la ubicación de los poemas, varios de los cuáles tenían citas partidas en latín. 

Muestra de los poemas que estaban en la primera parte, que era sólo en Internet, tenemos el siguiente poema en tono reivindicativo: 

 Tan viejo como España, el arbitrismo.
 Todos saben qué hacer: con la quijada
      blandida bien en alto, con el golpe
 en preludio, lascosasvansaliendo.

Quinientos años más, así que pasen.

Es un Martínez Morán al que no estamos acostumbrados, más transgresor y experimental, que toca la contracultura, y no sólo con lo reivindicativo, también con lo personal.

 Ya nadie va a tus fiestas.

Te calzas el gorrito,
soplas tu matasuegras,
te atiborras a birras, buscas porno.

Dan lo mismo los años:
        importa esta apestosa sensación
de haberlo visto todo antes de tiempo.

Eso, y      la lotería que no toca.

Ya hablamos de la segunda parte, en libro ya en 2013, Crónica digital de Carlos Grande, y aunque no se abandonó la continuación de la primera en libro, de esta tercera parte, Grand3 tercera phase, sirva de resumen del propio libro, que era fundamentalmente de poemas, las biografías de los dos presuntos autores que se insertaron en su promoción:

"Carlos Grande Grande (Madrid, 30 de abril de 1980) es ingeniero aeronáutico (doctorado con una tesis que despieza, parte a parte, el Halcón Milenario y explica con meridiana claridad las virtudes del Hiperespacio), astrónomo eximio, poeta sublime y (aunque parezca contradictorio con esto último) sabio de profundidad abisal, ingente, pavorosa. El blogger, sin duda, más innovador que haya nunca transitado el universo digital.
Mantiene, desde junio de 2007 la bitácora http://grandegrandexl.blogspot.com.es, cargada de artes y verdades. El volumen Crónica digital de Carlos Grande (colección Intravagantes, editorial Evohé) recoge las mejores entradas de su inconmensurable spin-off, la Chorónica Digital de Carlos Grande (http://choronicadegrande.blogspot.com.es/).
Se prometió continuación y es enorme: esta Tercera fase con la que se cierra una gloriosa trilogía.

Francisco José Martínez Morán (Madrid, 1981). Doctor en Literatura Comparada por la Universidad de Alcalá. Poeta (entre otros títulos, destacan Variadas posiciones del amante, galardonado con el Premio Nacional Félix Grande de Poesía Joven en 2006; Tras la puerta tapiada, libro merecedor del XXIV Premio Hiperión de Poesía en 2009; y Obligación, aparecido en 2013 en la colección El Levitador-Polibea), narrador (Peligro de vida, El Gaviero, 2010), crítico (colaborador de numerosas publicaciones, como Quimera, Piedra del Molino, Salamandria y Paraíso).
Desde que se conocieron (en una convención internacional de personajes de Star Wars hechos a ganchillo), actúa de representante plenipotenciario y rendido colaborador del susodicho Carlos Grande Grande"
.

Con este ejercicio de poesía y metaliteratura donde la realidad y lo irreal se confunden el poeta iniciará un acercamiento a una temática a la que se acercará con más solemnidad y carga filosófica y existencial en 2023, con Fábula del fragmento. A diferencia de la incursión de 2023, en estas obras descubrimos a un Martínez Morán más combativo y festivo. Dispuesto a hablar directamente al lector para que este se sienta increpado y reaccione, no tanto para que reflexione, si no para que actúe. Es un Martínez Morán que rompe con todo lo formal y solemne de sus primeros poemarios que antecedían a este. Se acerca a la contracultura y tal vez es parte de que desee diluir su nombre en el de otra persona.

Si te sigues rascando, llegarás
al hueso y más abajo.

                                  [Orfeo, Ulises, Dante]

Te llevarás el alma con las uñas.

Cuidado con la mugre que te quede
entre el ojo y la herida.

A esto hay que anotar que todo en sí es algo también visual, alterando tamaños de letras, combinando letras y números, negritas o cursivas, etcétera. El poema pasa a ser no sólo lo que se dice y el como, si no que el mensaje está también en las formas visuales de lo que nos transmite el mensaje, lo que le acerca en cierto modo al dadaísmo y al futurismo. Es un Martínez Morán que se siente más libre que nunca, sin atender a solemnidades profundas, y, sin embargo, sin abandonar cargas de profundidad devastadoras llenas de poesía descarnada. 

Critica descarnadamente a aquellos que se creen libres o librepensadores y sin embargo actúan llevados por las convenciones, los tópicos y la presión de "los otros" que son los que realmente tienen y ejercen el poder sobre aquellos que, creyendo se dueños de sí, dependen en realidad de estos "otros", de cuya influencia dependen las vidas de estos. 

Como los tiempos cambian
              (¡pero ellos son los tiempos!),
querrán que te recicles:

Qué manera tan dulce
  de llamarte                 basura.

De paso denuncia una vieja proclama a los que no creen en ella: no hay nada nuevo bajo el sol, todos caeremos ante la evidencia de lo que ocurre normalmente en las vidas por mucho que se intente escapar de ello.

Aprende la lección de tus mayores:
  ellos        fueron salvajes
  cuando    correspondía.

Es un libro con una alta crítica social desde el individuo y su libertad, que repasa la existencia, un tema clásico en el autor. Es por ello quizá el libro que más le acerca a ideas libertarias, a ideas anarquistas, pues al fin y al cabo en el fondo el individuo depende también de la vida en sociedad y su encaje en ella mediante la construcción activa de la propia vida. Pero es ahí donde está la crítica, entre la utopía y la realidad, donde el uno está en combate con el otro que le domina. Y llama al despertar, a la pérdida de ilusiones como primer paso para un nuevo camino de libertad. Ahora bien, los mensajes sobre la pérdida de la libertad son muy drásticos, y en ese sentido, sin una reflexión completa del poemario en su conjunto, los poemas podrían dar sensación de un mensaje catastrofista, pesimista y nihilista desde lo autodestructivo que sería la vida del individuo.

Te han empujado lejos.
 
Una parte de ti viaja sin rumbo:
tu única libertad es esa pérdida.

Es el poemario más trasgresor de Francisco José Martínez Morán hasta la fecha, y dado que últimamente va girando cada vez más al existencialismo, es posible que sea un momento creativo de su vida exclusivo, como lo fue, salvando las distancias, Poeta en Nueva York para Federico García Lorca respecto al resto de su obra, que buscaba raíces más populares para mezclar con aquel surrealismo puro. Es la búsqueda y las respuestas en la búsqueda del poeta ante un determinado momento de rebeldía social en su vida, y en este caso de Martínez Morán, de rebelión contra lo formal y convencional, ante lo que no encuentra el camino para que esa rebelión sea total... salvo estos versos de denuncia de la represión contra la libertad del individuo.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 23 de diciembre de 2023

Tras la puerta tapiada

Título: Tras la puerta tapiada.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Hiperión.
Año de publicación: 2009 (1ª edición).
Colección: Poesía Hiperión.
Nº de volumen en la colección: 591.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-7517-947-6  


El tercer libro que publicó Francisco José Martínez Morán fue a la vez su segundo poemario. Al igual que el primero fue fruto de un prestigioso premio a nivel estatal. Se trata del Premio Hiperión de Poesía, del cual ganó su XXIV edición en 2009, año de la publicación del libro. Si el primer libro y premio le abrió alguna puerta para ejercer clases de literatura en la Universidad de Alcalá, este segundo libro le ponía de manera asentada en el panorama de los poetas españoles relevantes de la primera mitad del siglo XXI. Ahora se le abrían puertas para escribir y participar en medios de comunicación de toda índole. El jurado que le premió estuvo compuesto por poetas muy conocidos, tales como Luis García Montero, Benjamín Prado, Almudena Guzmán, Jesús Munárriz y Jenaro Talens. La edición que se hizo del libro fue una edición en tapa blanda con solapas, cuyas cubiertas tenían un dibujo que fingía ser papel verjurado sobre el que se dibujo un a arcada arquitectónica de estilo o bien de la antigüedad clásica o bien del Renacimiento que, por otro lado, nada tiene que ver con el contenido del libro y que despista totalmente en cuanto a lo que este poemario nos ofrece. Lo único que tal dibujo quiso reflejar como algo acorde es que las figuraban tapiadas por ladrillo, pues el título es Tras la puerta tapiada. Bien pudiera hacer referencia, de algún modo, a un nicho de cementerio, haciendo referencia así a todas las historias que encierra materializadas en lo que fue el cuerpo de la persona que entierra. Metafóricamente el título en realidad hace referencia a todo aquello que hay en el interior de una persona, por lo que la fachada de la persona (su cara, cuerpo, actitudes, etcétera) no muestran en realidad lo que ocurre en el interior de esa persona, en su ser. Lo que no muestra de sí al exterior la persona.

El poemario se divide en cuatro partes delimitadas por el propio poeta. Se trata de un poemario muy formal, que sigue las normas estrictas de la métrica y que no experimenta. Sólo de vez en cuando muestra algo que se asentará en poemarios posteriores de Martínez Morán: el poema tan breve que puede ser uno, dos o tres versos, pero aquí esto sólo ocurre muy mínimamente, como preludio de cómo evolucionará quien escribe ("El mundo es una ruina del futuro"). Algunos poemas son acompañados por breves textos de autores clásicos en sus idiomas originales, ya se latín, griego antiguo, inglés, alemán o, también, español. No hay traducción. Esto hace que se trate de unas notas eruditas previas a sus poemas, pero es que probablemente este sea, aparte de su poemario con más éxito entre los poetas más encumbrados, su poemario más erudito, en ese sentido también el más elitista en cuanto a estar dirigido a un lector con una base de erudición elevada. Sus mensajes son estados emocionales sencillos de captar, en cuando a que todos los tenemos, los más eruditos y los menos leídos. El lenguaje usado también tiende a la sencillez, pero las referencias a biografías y obras de la cultura universal de todas las épocas, especialmente las antiguas, a través de los nombres de las personas que fueron creadores a lo largo de Historia, hace que se tenga que tener una cultura de lecturas, cuadros, filosofías y otras, muy alto, y además, que para captar mensajes de los poemas tengas no sólo un conocimiento de su obra o vida, sino también un pensamiento, una reflexión propia sobre ello. De este modo logra el poeta en este libro la síntesis de lo que quiere expresar.

Desata la galerna, William Turner.
Retrata el equilibrio, Botticelli.
Viérteme en los pinceles, Claude Monet.
Llora con mi pupila, Miguel Ángel.
Evapora ese instante, Fragonard.
Avanza entre las sombras, Carravaggio.
Descúbreme la línea, Piotr Mondrian.
Congela los slencios, Edward Hopper.
Regálame oro y sangre, Gustav Klimt,
dame la luz del mundo, Jan Vermeer.

La referencia permanente a una reflexión de algo sobre alguien conocido del pasado sirve a lo largo de todo el poemario para que el poeta indague en su propio interior. Este poemario va de lo que no está, o de lo que ya no se puede ver o sentir o vivir. Por ello hay una parte relevante donde aparecen poemas dedicados a familiares fallecidos Martínez Morán. Hay en ese momento una mezcla entre la melancolía, el reconocimiento del otro y a la vez el despertar ante la realidad de que todo lo que existe se desliza hacia la no existencia, aunque sus restos sigan dejando rastro e incluso influyendo entre lo que prosigue el existir.

(...)
También tengo constancia del futuro:
confundiré sus ojos, calle a calle;
sus ojos, aunque no los vuelva a ver.

El asunto de la muerte y también del desamparo de quien se queda vivo frente al que se muere, o bien de quien dejas vivo frente a tu muerte, es un asunto que recorre estas páginas ("Todos los personajes de Chardin / están a un solo paso del desastre (...)"). 

También contiene poemas de amor que dedica a quien es su pareja. Pero en definitiva el libro vuela sobre todo acerca de lo volátil que es todo en la vida y en la existencia, y esto lo refleja fijándose en pequeños detalles, desde el movimiento de un pie en las ondas del agua, al desconocimiento de uno mismo dentro de un laberinto, o ese perro bulldog de una pintura que es acariciado por dos mujeres desnudas en una cama y él desea irse. El poemas que resume el libro es el que lo cierra:

La casa está vacía.

Desde hace muchos años, las paredes
sólo albergan la torpe conjetura
de tu imagen. El polvo suspendido
delimita la luz tras las ventanas
y desquicia los goznes de las puertas.

Tú mismo eres extraño en este suelo.
Nadie sabe de ti ni te reclama.
 


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 16 de diciembre de 2023

Variadas posiciones del amante

Título: Variadas posiciones del amante.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Universidad Popular José Hierro.
Año de publicación: 2006 (1ª edición).
Colección: Universidad Popular José Hierro, Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-95710338.   

 

El primer libro publicado de Francisco José Martínez Morán fue muy sonado, porque fue el que le ubicó entre los poetas con nombre bastante conocido en España. Fue el poemario Variadas posiciones del amante. Probablemente el libro estaba ya presente en 2005 y presentado por el autor a uno de los concursos de poesía importantes del país, organizado por la Universidad Popular José Hierro. Fue precisamente el ganador de ese concurso, el cual era el segundo certamen del Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande, con lo que fue publicado en 2006. Contaba el concurso con un jurado que incluía varios de los más prestigiosos poetas españoles actuales. El libro no es sencillo de encontrar en librerías de calle ahora mismo, pero aún está disponible entre la gran librería La Casa del Libro, la tienda multinacional de Internet Amazon y pequeñas librerías de antiguo y segunda mano que anuncian en Iberlibro tener disponibles algunos ejemplares. Así que, sólo con la referencia de que La Casa del Libro aún cuenta con él, nos da una idea de la trayectoria tan importante de este poemario no sólo en el inicio de la trayectoria del poeta alcalaíno, sino también de esta obra misma, totalmente viva. Hemos de pensar también que este tan afortunado inicio ha debido influir en el poeta, que le ha hecho un guiño, pues uno de sus personajes poetas en otros de sus poemarios será Carlos Grande, lo que parece una referencia de homenaje directo a ese premio Félix Grande. Algo de los poemas de Félix Grande habrá leído Martínez Morán quizá como identificación con él por esta oportunidad que la vida le ha dado. Félix Grande (1937-2014) fue un poeta y flamencólogo de la Generación de 1950. Hijo de republicanos humildes, comenzó tocando flamenco hasta que empezó a hacer poesía en su veintena de años. En 1957 fue a Madrid, donde desde 1961 dirigió varias revistas literarias a la vez que publicaba sus propios libros, lo que hizo que desde 1963 empezara a ganar premios importantes de poesía. No es que Martínez Morán tenga una vida paralela a él, pero ese pseudónimo de Carlos Grande en obras posteriores hace evidente su agradecimiento a Félix Grande, persona que, por otra parte, estaba viva cuando él ganó este premio, lo que hace posible que quizá se conocieran en la entrega del premio. 

Sirva esta nota como presentación del que fue el inicio en cuanto a publicaciones en libro del reconocido poeta alcalaíno Martínez Morán.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 2 de diciembre de 2023

Fábula del fragmento

Título: Fábula del fragmento.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Balduque.
Año de publicación: 2023 (1ª edición).
Colección: Intravagantes.
Género: Poesía en prosa.
ISBN: 978-84-127648-9-5.



Uno de nuestros poetas más importantes actuales, Francisco José Martínez Morán, ha publicado este año 2023 dos libros. Uno de ellos es la primera antología que se le ha hecho, Materia de luz. Poesía 2006-2023, con selección y prólogo de Verónica Aranda, editado por el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, en la colección Tras la puerta. Personalmente me parece una lástima que siendo uno de los poetas alcalaínos más reconocidos en el panorama nacional, se haya adelantado Torrejón de Ardoz en hacerle una antología y no Alcalá de Henares. El otro es un nuevo poemario presentado a mediados del mes de noviembre por primera vez, en la sala de actos de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica. Es Fábula del fragmento, publicado por Ediciones Balduque en rústica con cubiertas solapadas en un gris quizá con un sutil toque verde, donde hay una fotografía de lo que pudiera ser una especie de mina de carboncillo, o similar interrumpida, como haciendo pasillo en una nebulosa gris. En la presentación del libro Martínez Morán regaló a su ciudad algo que dijo que nunca volvería a repetir, la lectura completa de todo el libro ante el público asistente, lo que es un lujo poder escuchar no tanto la interpretación o explicaciones del autor sino el cómo lo vive y lo lee. No es algo usual. Esto en presencia de la gente de Librería Diógenes, que le apoyó en la venta de ejemplares durante el acto. Quien quiso pudo hacer una lectura conjunta con el autor, como si se tratara de una de aquellas lecturas antiguas que los escritores de los siglos XIX y XX hacían de sus nuevas obras, aunque aquellas eran en cafés y en algunos casos en convites en casas propias.

En los poemarios más recientes de Martínez Morán, Los cuadernos del frío (2021) y No (2021), se había afianzado en una constante que había ido creciendo en él, los poemas breves, donde busca decir lo máximo en lo mínimo. Sigue ese rumbo en este Fábula del fragmento, con una innovación en él, se tratan de poemas breves en prosa. De hecho no sólo son poemas breves en prosa, si no que además todos ellos se siguen entre sí creando una serie de estampas que pueden funcionar por sí solas, pero que en realidad se complementan entre sí, formando en conjunto una historia. En este sentido sigue la estela del poemario por excelencia de poesías en prosa en español que además forman una historia en conjunto, Platero y yo (1914), de Juan Ramón Jiménez. Su diferencia está en que el de Juan Ramón Jiménez tenía un estilo modernista y simbólico, con apuntes costumbristas, mientras que el de Martínez Morán tiene un tono más surrealista, también tiene simbolismos, pero está más sujeto a la cultura audiovisual propia del siglo XXI al recordarnos permanentemente a una especie de travesía a través de una pantalla de cine donde el personaje transcurre su vida en blanco, sin saber a dónde va en concreto, ni dónde está, ni porqué avanza. En la presentación el propio autor llegó a hablar de un ritmo de película de cine mudo experimental, mientras que su editor comentaba que tenía algo de movimiento de piezas de ajedrez sobre el tablero. Como sea, Martínez Morán se despega así del costumbrismo de Juan Ramón Jiménez para acogerse más al existencialismo, al nihilismo de Sartre en cierto modo, e incluso a la psicología de Freud sobre el yo y la existencia, lo onírico, y el otro en mi vida.

El libro también tiene tanto temática como algo de esa novela surrealista y de humor que es El paseo infinito (2014), de Daniel Higiénico, y por ello de Miguel de Unamuno cuando se mete en su propia obra para cuestionar la existencia de sus protagonistas en Niebla (1914), otro libro a vueltas con el modernismo, el existencialismo y el nihilismo. Aunque Martínez Morán no aborda el humor.

En general, en conjunto, nos narra una especie de fábula, de cuento, tal como el título nos indica, Fábula del fragmento. De hecho Francisco José Martínez Morán contó en su presentación que la idea original era crear una historia narrativa en prosa en modo cuento, pero que una vez que iba acumulando y leyendo sus notas se dio cuenta que cada fragmento funcionaba bien cada uno como poema. De ahí que el resultado sea el citado. El conjunto es una narración en tercera persona de un narrador que está muy atento a un protagonista del que no se dice el nombre. A veces narrador y protagonista se confunden y parecen ser el mismo. El protagonista tiene relación con alguien que aparece como P., que es alguien que le sigue en su divagar, que incluso parece que en algún momento le ha precedido en el viaje, y que en ocasiones parece o bien que no existe, porque es parte de la mente del protagonista, o bien que incluso el protagonista es P., o que sí, que son dos personas pero una de ellas parece etérea.

Tal como ocurre en la novela de Daniel Higiénico, pero aquí con un muy cuidado sentido de la belleza estética y el existencialismo más poético, simbólico y figurativo, el protagonista, que fácilmente puede ser el propio yo, el del escritor o el del lector, inicia un viaje partiendo de un lugar del que no sabe nada. Ese viaje sólo puede ser a través de un largo pasillo sin ventanas, en blanco, que se va formando según se avanza y del que nunca se ve el final. Parece que el mismo pasillo, lleno de luz, se forma con el propio pensamiento del que camina, que parece caminar a través de una pantalla de cine en blanco que él mismo completa con su propia vida, como una película, una película muda, pues no hay con quien hablar, sólo pensamientos y recuerdos que se van formando mientras parece compartir, seguir o ser seguido con y por P., que, como se ha dicho, parece a veces que no existe o que es el protagonista mismo o que el protagonista no sabe que es él quien no existe y sólo existe P. De este modo, a través de varios bloques que recogen varios de estos poemas en prosa con sentidas imágenes y reflexiones, vamos atravesando el camino que no se sabe a dónde va con el protagonista. Vamos con él en su mente, o quizá sea nuestra mente, pues el viaje se va haciendo evidente es que, como toda película, se va del inicio al final. Es una metáfora de vida que acaba, además, con un simbolismo muy propio del Modernismo propiamente dicho de inicios del siglo XX, donde simbólicamente al  final del pasillo hay un anciano ciego que le espera junto a una fuente de agua que, cuando llegas a ella, hemos de pensar que bebes o te metes en ella, todo te sumerge en luz blanca y ya no hay más que luz blanca y formas parte de la luz blanca. Se entiende bien. No hay nada, nada más.

A lo largo del camino van surgiendo recuerdos de lugares, objetos y momentos que conforman la individualidad de cada estampa que es cada poema por sí solo. Son compartimentos estancos que a la vez se asemejan al pensamiento de una persona, que puede tener diversos momentos en su vida, pero en conjunto estos forman su vida completa.

“Pensaba mucho en la soberbia, en las altas torres, en las profundas mentiras del anhelo. Ahora es más pragmático”, escribe en uno de esos fragmentos donde se exploran diversos momentos de la emocionalidad del alma tanto ante lo desconocido como ante los buenos y los malos momentos ya vividos. En cierto modo el protagonista va haciendo en el recorrido un balance de su vida, más que un desarrollo de la misma, como si el pasillo de luz blanca que recorre fuera el camino hacia el Más Allá del que hablan aquellos que a punto de morir se salvan y dicen haber sido atraídos por una luz blanca mientras repasaban toda su vida ante sus ojos. “El peligro nunca es explícito en el corredor, pero eso no significa que no exista (…)”, dice en el inicio de otro de los fragmentos. Los miedos están también presentes, pues lo desconocido, como dirá y desarrollará en otro poema es lo que realmente nos da miedo, sólo lo conocido nos da la valentía que otorga la seguridad. Y ante esto, según avance cada vez más por el pasillo que desconoce y no sabe a dónde llegar, dirá: “Quizás afuera nieve: letanía de ceniza, lenta piel del desencanto”.

Bellas y reflexivas son las palabras del poema:

“Tiene sed, pero es la sed, precisamente, la que lo mantiene vivo. No mana fuente alguna de la entraña del muro, la sequedad del corredor a veces recuerda a la de los desiertos.

Por eso es incapaz de olvidar la flor y el paraíso, el oasis y la primavera que jamás será siquiera capaz de concebir fuera del sueño”.

Tienen un camino intermedio entre lo filosófico y lo teológico que le ubican en un pensamiento que puede habitar en lo religioso, en lo agnóstico y en lo ateo a la vez. Porque Martínez Morán lo ubica precisamente en el campo que le es común a todos: lo humano y lo desconocido en contraste con lo conocido en una vida. He ahí la reminiscencia a Calderón de la Barca, pero también al Antiguo Testamento, donde el sueño puede ser la vida terrenal en lugar del descanso eterno. Un juego de pensamiento que nos invita a leer quedos, pacientes y reflexivos, a pesar de que también se puede hacer una lectura de seguido.

Podemos leer en individualidades o como si todo el libro fuera en sí un único gran poema en prosa fraccionado.

Martínez Morán, gran amante de los ritmos marcados por una sonoridad serena, busca y mide las palabras en un lenguaje rico y a la vez sencillo que ubica con precisión en una sintaxis meditada. No hay excesos ni estridencias. Su propia lectura del libro nos indica ese concepto de lectura pausada que saboree los sonidos.

“Naranjas en las manos. Su pulpa fresquísima, su sexto dedo palpando la piel rugosa. El placer de la lengua. Nada podría igualarse, ni siquiera el tacto de los libros. (…)”.

 Ese gusto por el sonido exacto, el ritmo reflexivo, la parada concreta, se combinan con todo ese mundo de simbolismos alegóricos y metafóricos dentro de lo que es el existencialismo.  

Francisco José Martínez Morán nos da aquí un nuevo poemario que sin duda es posible que le haya hecho viajar por su propio espacio blanquecino e iluminado que es el que nos hace estar vivos.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

lunes, 5 de septiembre de 2022

Crónica digital de Carlos Grande

Título: Crónica digital de Carlos Grande.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Ediciones Evohé.
Año de publicación: 2013 (1ª edición).
Colección: Intravagantes.
Género: Novela; relatos de ficción.
ISBN: 9788415415497 (edición en papel); 9788415415534 (edición digital).  

 

El muy reconocido poeta complutense Francisco José Martínez Morán también escribe prosa, como ya se ha dicho en estas notas en anteriores ocasiones. Uno de sus libros en prosa más reconocidos lo publicó en 2013 con Ediciones Evohé, dentro de la colección Intravagantes. Fue además la primera entrega, pues tendría continuación en 2015, con Grande tercera phase. Se trataba de Crónica digital de Carlos Grande. El libro recogía precisamente las crónicas digitales que previamente se habían ido publicando en una bitácora por Carlos Grande Grande, nacido en Madrid en 1980. Carlos Grande era un ingeniero aeronáutico apasionado de las naves espaciales de La Guerra de las Galaxias, de George Lucas, no obstante, también era astrónomo. Igualmente era poeta y venía publicando un poco de todo ello desde 2007 en Internet. El libro recogía todos esos escritos, solo que Carlos Grande Grande no existía, cosa la de su inexistencia que Carlos Grande negó tras publicarse este libro, e inexistencia que también negó Francisco José Martínez Morán, que sostuvo no ser él Carlos Grande. De Martínez Morán ya sabemos mucho de su biografía, añadamos ahora que tiene en su haber este personaje creado como su alter ego

El libro no podía menos de contener en su portada el símbolo de encendido y apagado de las páginas de Internet. Carlos Grande tendría una gran cantidad de bitácoras, centrándolos todos en su propio espacio personal. Era incisivo con todas las temáticas de las que escribía e inteligente mordaz. Con cierta dosis de poesía y con descarnada sinceridad, sus comentarios y relatos se recogen aquí prometiendo su continuidad en las redes sociales, que se materializó en el segundo libro citado. Se transforma así este libro en un producto literario que interactúa con otros formatos. El libro salió publicado tanto en papel como en ediciones digitales. 

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 29 de marzo de 2022

Peligro de vida

Título: Peligro de vida.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: El Gaviero.
Colección: Cartoné.
Nº de volumen en la colección: 5.
Año de publicación: 2010 (1ª edición; prólogo El Chojín).
Género: Relato breve.
ISBN: 978-84-15048015

 

En 2010 Francisco José Martínez Morán publicó su primer libro en prosa que no era un manual. Lo hizo con la editorial almeriense El Gaviero, que hacía poco había regresado con su colección Cartoné, siendo el volumen quinto publicó Peligro de vida. La editorial, siempre reticente a publicar sobre la muerte en sí porque este tema siempre sirve de trampolín para afrontar otros temas, publicó en el formato cartoné lo que fue una recopilación de relatos breves en prosa que Martínez Morán había venido escribiendo desde tiempo atrás. Guardaba una estética de cuaderno clásico de biblioteca u oficina, en rojo con recuadro lleno de ribetes marcando título y autor. Tuvo muy buena aceptación, aunque forzosamente casi todos los que llegaron a reseñar el libro en su día remarcaban el carácter de poeta del autor. Contaba con un prólogo de El Chojín y lo ilustraba Isabel Aranda. La cuestión es que muchos de estos relatos breves a veces rozaban cierta estética poética, pudiendo considerar que a veces se podía traspasar su prosa al plano de la poesía en prosa. Esto enriquecía sin duda una forma de narrar que permitiría al lector no solo a recibir la narración de una serie de hechos y análisis psicológicos de los personajes, sino que además el lector puede interactuar con el texto al estimularse diversas direcciones de lo que se lee. 

Martínez Morán, siempre atento a la precisión del lenguaje, se adentraba en sus personajes como un cirujano o un notario que da cuenta de los hechos interiores de cada persona. Es una colección de relatos muy crudos y oscuros que se adentran en la maldad inherente en el ser humano. El peligro de vida se nos muestra aquí como una colección de personajes que guardan secretos y acciones siniestras, como asesinatos, violaciones, dominación, torturas, etcétera. Personas que ejercen sobre otras personas todo tipo de violencias y las cuales están viviendo unas al lado de otras, mezclando verdugos con víctimas, pero a la vez reconociendo en cada persona un verdugo, prácticamente sin que nadie sea del todo una víctima e incluso mostrando la fascinación de las víctimas por los verdugos. Los relatos se suceden bajo la premisa de que cualquier persona puede transformarse en verdugo del otro, incluso sin tener una predisposición al mal o simplemente porque las circunstancias fuerzan a veces a situaciones no previstas.  

A todo este panorama Martínez Morán le dota de un lenguaje que desea trasmitir la objetividad y el plano neutro a modo de lanzar una sensación de no empatía, de lejanía con unos hechos descarnados, lo que endurece más las historias ya no solo por lo que narran, sino por su tratamiento literario que muestra, de este modo, una violencia también del narrador sobre todas aquellas situaciones contra quien se las narra. Alcanza un grado alto de descarnamiento con una acertada capacidad de Martínez Morán de saber usar los recursos del lenguaje al servicio de llegar al interior de las personas.

El poeta comenzó sus publicaciones en prosa muy bien centrado con esta colección de relatos.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu". 

viernes, 25 de marzo de 2022

Curso de iniciación a la escritura poética

Título: Curso de iniciación a la escritura poética.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editor: Universidad de Alcalá de Henares.
Colección: Textos Universitarios, Humanidades.
Nº de volumen en la colección: 2.
Año de publicación: 2008 (1ª edición).
Género: Pedagogía; Literatura; Humanidades.
ISBN: 978-84-81387780

 

El que fuera el segundo libro de Francisco José Martínez Morán fue publicado por la propia Universidad de Alcalá de Henares, donde no solo se doctoró, sino también donde trabajaba. Fue en 2008 y se trata de otro libro que se podría considerar una rareza en su bibliografía, pues es un manual universitario para estudiantes de Literatura, pero también para personas con intereses e inquietudes por acercarse tanto a la lectura como a la escritura de poesía. El libro se llamó Curso de iniciación a la escritura poética. Hoy día sigue en venta. Fue el volumen dos de la colección Textos Universitarios, Humanidades, en la cual posteriormente se publicaron libros de diversos profesores y catedráticos de la Universidad, entre ellos el prestigioso historiador de la Grecia antigua Gómez Espelosín. Esta colección básicamente era eso: manuales de diversas materias, en este caso relacionadas con las Letras, escritos por personas relacionadas con la Universidad, que daban clases a alumnos, y cuya difusión y publicidad habitualmente quedaban y quedan ligados fuertemente a la tienda de la Universidad y sus servicios editoriales y por ello quedan dentro de un uso excesivamente endogámico entre profesorado y un alumnado muy limitado del mismo. Rara vez se ven en casetas expuestas al público en ferias del libro alcalaínas y rara vez se ven en las librerías comunes de la ciudad, aunque no hay problema en venderlos allí si alguien los pide. No es decir ninguna novedad en estas notas de cíclopes señalar y reconocer que este es uno de los problemas que tiene por lo general la Universidad española, no específicamente la alcalaína, sino toda, su producción y su actividad dirigida comúnmente para sí misma olvidando el origen de siglos atrás donde las universidades se llamaban así porque aspiraban a la universalidad del conocimiento. 

 El libro sigue las mismas líneas estéticas en toda la colección. Encuadernación en tapa blanda, con los colores oficiales de la Universidad de Alcalá para las Humanidades, que son tonos azules, una marca de agua de fondo recordando el nombre de la colección que está dispuesta en uno de sus lados en vertical, igual que las siglas de la Universidad, y con una franja blanca horizontal se escribe el título de manual y el autor o los autores. Un diseño que viene a remarcar no solo el carácter de colección dirigido a estudiantes de Letras, sino también una sobriedad que aspira a una relativa modernidad que escapa de la sobriedad clásica de este tipo de manuales en décadas atrás en otros centros universitarios. 

Martínez Morán no solo se había licenciado y doctorado en literatura Comparada en la Universidad de Alcalá ya para ese 2008, en 2006 había publicado su primer libro, un poemario, Variadas posiciones del amante, por el que recibió el Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande. Eso le ubicaba en una posición de joven poeta y literato destacado en la Universidad que la propia Universidad no iba a dejar escapar. Aparte de que suele ser habitual que las Universidades ofrezcan a sus doctorados la oportunidad de continuar en sus aulas como profesores de un modo u otro. Él en concreto llegó a ser profesor de la Escuela de Escritura en la Universidad de Alcalá, que se llamó también Taller de autor: Francisco José Martínez Morán, en el cual ejerció varios años, si se rastrea en Internet se puede saber que en 2014 seguía activo en esto. Pero además, en 2010 también trabajaba en el Centro de Estudios Cervantinos de la Universidad de Alcalá de Henares.

Así pues, cuando escribió este manual el autor estaba comenzando a dar clases a personas que deseaban aprender a mejorar o mejorar su técnica, o bien aprender a comprender la literatura, en concreto, en el caso de su taller, aprender sobre poesía, donde Martínez Morán había demostrado ser muy buen poeta y donde lo revalidaría con el Premio Hiperión que ganaría en 2009 y otros premios y actividades posteriores.

El manual posiblemente responde tanto a una petición y necesidad de la Universidad para el desarrollo de su taller de escritura, como posiblemente a un proyecto y a un interés personal del autor en crear este manual para desarrollar su trabajo y a la vez tratar de expandir un amor por la poesía que también ha demostrado en programas de radio, revistas y hasta sobre las tablas del teatro. Hay en él un evidente interés por hacer asequible la poesía al común de la gente.

El manual estaba escrito como manual de iniciación  a la poesía para personas de cualquier nivel, aunque en su lectura uno comprende que se escribe para lectores que al haberse acercado a este libro, por lógica, ya conocen algunas claves y autores, aunque sean los más básicos. No contiene ideas preconcebidas y se trata todo el asunto pedagógico en torno a la poesía de manera sencilla y lúdica. Se dividía tanto en partes teóricas con ejemplos de poetas clásicos y actuales, combinadas con partes de ejercicios prácticos para el lector, a la vez alumno. Trata de ser un libro interactivo que pretende implicar al usuario no solo en la lectura si no en que también pueda interpretar y jugar con los textos él mismo. Con ello se plantea una pedagogía abierta y actual que enraíza en buena parte con pedagogías no jerárquicas que se iniciaron con el anarquismo ya desde comienzos del siglo XX, recordemos a Ferrer Guardia, por ejemplo, aunque el autor no sea de esa corriente de pensamiento, probablemente. Lo que le interesa a Martínez Morán es que el potencial poeta encuentre por sí mismo su voz gracias a esta herramienta que se le ofrece como guía de ayuda. 

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu". 

lunes, 21 de marzo de 2022

La estación de madera


Título: La estación de madera.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Arco Libros.
Colección: Lecturas Graduadas.
Año de publicación: 2011 (1ª edición).
Género: Literatura infantil; Pedagogia; Relato breve; Cuentos.
ISBN: 978-84-76358320

 

Una de las rarezas entre las obras de Francisco José Martínez Morán la publicó a finales de 2011, aunque llegó a las librerías el 3 de enero de 2012. Se trató de un pequeño librito que se puede entender como literatura infantil, aunque en realidad se escribió para ser útil para quienes desean aprender español sin tener aún un nivel en el idioma. Fue La estación de madera, con una gramática sencilla y unas quinientas palabras, por ello clasificado como de nivel 0 de lectura. Un librito muy poco conocido y muy poco divulgado. Lo publicó Arco Libros en la etapa de los primeros años en los que el autor comenzó a ejercer de profesor en el taller de escritura de la Universidad de Alcalá de Henares. Se encuentra aún hoy a precio muy barato dentro de la colección Lecturas Graduadas, especialmente dedicada al aprendizaje de idiomas. Básicamente se trata de la historia de Ernesto, un carpintero que desea que su hija conozca la ciudad y su estación de tren. Para ello planifica un viaje en barco para partir de la isla donde viven hacia esa ciudad. Parten en una mañana de invierno. La historia es muy sencilla, a modo de cuento. En la portada del libro, como no podía ser menos, aparecía un sencillo juguete de un tren infantil de madera. Martínez Morán adapta así sus capacidades literarias a una sencillez muy modesta con la finalidad educativa de la enseñanza del idioma. Siempre autor en busca de la precisión de la palabra, con este libro demuestra sus dotes abiertas a su otra gran pasión aparte de la Literatura: la enseñanza, la pedagogía.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".