lunes, 6 de septiembre de 2021

Buscador infatigable

Título: Buscador infatigable.
Autor: Antonio González Sánchez.
Editorial: Notting Hill.
Año de publicación:
2021 (1ª edición; prólogo de Virginia Valdominos).
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-123851-0-6

 

Uno de los poetas actuales de Alcalá de Henares es también, y quizá más prolífico en ella, un artista plástico, pintor, llamado Antonio González Sánchez. Este año 2021 ha publicado su primer (y que yo sepa: único) libro de poesía. Se llama la obra Buscador infatigable. Lo ha hecho además a través de una nueva editorial alcalaína, Notting Hill. Ya hemos hablado de Notting Hill en otras ocasiones, pero en esas ocasiones no era aún editorial, sino una librería ubicada en la Plaza de los Santos Niños, donde además se realizaban actos literarios y culturales en general. Así por ejemplo, muy ligado a Notting Hill está el poeta Enrique Rodríguez Romera, o la cuenta cuentos Zia Mei y la poetisa Maribel Domínguez, por poner ejemplos. Con el año de la pandemia, 2020, esta librería y espacio cultural terminó cerrando por falta de ventas ante el confinamiento que hubo y las restricciones anti Covid-19 posteriores. Sin embargo abrieron sus puertas de nuevo en un local mucho más grande en el centro comercial Los Pinos, en el barrio del Parque de los Pinos, cerca del cementerio viejo, al lado norte de la ciudad, pasando las vías del tren. Ya no son librería, sino que es una asociación cultural y ahora también editan libros, por tanto: también editorial. De todos modos, en ese espacio aún se pueden encontrar libros disponibles de varias de las personas que allí acuden y se sienten ligadas. No obstante, Notting Hill, en sus dos etapas, están unidos íntimamente con la Asociación de Escritores de Madrid, en la cual hay gente como Mariana Romero-Nieva o José Carlos Peña, por seguir poniendo ejemplos. Los regentes de Notting Hill es una pareja compuesta por el también escritor Luis María Compés y Vanessa. En este espacio se han podido ver ya obras de teatro, recitales de poesía, cuentacuentos, conciertos acústicos y presentaciones de libros. Como sea, hoy estamos ante el que creo que es el primer libro editado por ellos, aunque puedo equivocarme y ser uno de los primeros y no el primero. Por ello mismo, cuenta en la contraportada con unas palabras de Luis Mª Compés a modo de pequeña reseña del libro y del autor. No obstante, Antonio González es otra de las personas ligadas a las actividades de Nottting Hill como espacio cultural.

El libro ha sido editado en tapa blanda solapada, con fondo blanco y una cubierta que muestra precisamente uno de los cuadros del autor. Dos caras opuestas a modo de Géminis que son separadas por unas manos abriendo un espacio ojival por el que asoma un bosque envuelto en unas tonalidades cálidas que, personalmente, me hacen pensar que está en llamas, y bajo él, la palabra "Antogos". Junto al ejemplar se incluye un marcapáginas con un detalle de la portada. Cuenta con un prólogo de Virginia Valdominos, poeta y psicoanalista que pertenece a la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero, el cual también se dedica a la poesía y tiene revista propia en Alcalá de Henares.

Antonio González nació en Cáceres, pero reside en Alcalá de Henares. Su actividad principal, como ya se ha dicho, son las artes plásticas. Sus obras han sido premiadas en certámenes de varias localidades españolas. Entre esos premios destaca el del I Salón de Primavera de Pintura Realista de Madrid. Quizá por esta misma trayectoria, es ineludible que el autor haya incluido entre los poemas varias ilustraciones creadas por él, las cuales se reproducen a color. 

El poemario incluye un poema que da título al libro mismo, quizá porque el autor lo quiso destacar al ser ese poema ganador del segundo premio del IX Certamen de Poesía Ateneo Arroyo de la Luz 2019, celebrado en Cáceres, su ciudad natal.

Se trata de un poemario sencillo y claro que no busca grandes complicaciones ni versos alambicados. El autor habla muy sinceramente desde dentro de sí, de una manera humilde. Quizá el mayor valor sea precisamente ese sabor que deja de arrebato de sinceridad, casi a modo de confesiones del poeta sobre lo que ocurre en su mundo interior. El autor, en todo caso, define su libro en la propia cubierta al escribir bajo el título "poemas para un ratino de relax".

Se trata efectivamente de una búsqueda, de una búsqueda de la amada, que no es otra que la creación misma, el Arte, ya sea en pintura o en poesía. Una búsqueda del reconocimiento de la misma. Por supuesto hay amadas mujer, pero la búsqueda estriba en la búsqueda de la belleza y en su perfecta expresión y que esta sea reconocida. Una búsqueda que se le escapa de manera constante y que, cuando se acerca a ella, se le va de entre las manos, se desvanece, lo que fuerza al poeta y pintor a seguir siempre en la pista y en la búsqueda, en la persecución, de esa amada, quizá musa huidiza y espectadores de la obra que se haya de alcanzar.

Es un poemario claro cuyos poemas tienden a ir directamente a lo concreto. No tiende a rodear ni a sugerir. Lanza el mensaje que nos da en cada composición sin esperar dar vueltas sobre la idea. Es en eso francamente llano y sencillo al modo del extremeño y del manchego que tenemos en mente en las formas de ser que le hemos otorgado los españoles a cada español en su geografía del mapa. Es por eso, también, que Antonio González nos resulta un poeta sincero con su poesía y consigo mismo, así quiere darlo a conocer al lector.

Pero hay también poemas que nos rebelan cierta rebeldía ante una realidad que parece cerrada, cuando nosotros en realidad aspiramos a su cambio, a la búsqueda de una mejora. Podría entenderse que roza la poesía social, pero no estoy tan seguro de que se pueda decir tal cosa, ya que en muchas ocasiones es el yo interior del individuo en una lucha natural contra un mundo que nos obliga a ir en direcciones que no siempre coinciden con las verdaderas direcciones por las que quisiéramos cursar nuestras vidas. Los rumbos son en ese momento objeto de confrontación personal con uno mismo y el mundo. Hay un relativo existencialismo en ese sentido, pero también habla del desempleo y de la frustración ante el no reconocimiento. Hay busca, pero también hay diversos episodios de frustración y de esfuerzos contra la falta de reconocimiento. Aparenta cierta amargura por las decepciones artísticas al no alcanzar el reconocimiento deseado.


(...)
Nadie perdonarte puede
mientras la injusticia rueda
aplastando a los artistas.
(...)

El verso del autor suele ser corto en poemas largos. Es un verso sencillo y fácilmente asumible. En otro poema podemos observar mejor todo lo dicho en el siguiente fragmento:


(...)
Solo quieren que haga lo que les place,
sin importar nada mis devaneos
se atreven a apostar un desenlace.
(...)


Sirva de ejemplo de su poesía, para que valore el lector por sí, el siguiente poema, "Buscándote":
 

Buscándote me perdí
Tras el crepúsculo de la tarde,
buscándote la noche cayó sobre mí.
La Estrella Polar fue mi única guía
a ella perseguí en la oscuridad
hasta caer derrumbado sobre la hierba.
Esperaba un nuevo día.
Tu imagen iluminaba
la luz de mi camino.
A mi lado vigilabas mis sueños
enseguida te hiciste dueña de ellos.
Y al despertar un nuevo día
tan volviste tan exigente
que congelaste mi pasión.
Tus gritos cegaron mis ojos,
se esfumaron los sueños
de un futuro y un destino juntos.
La alegría se convirtió en tristeza.
Se hizo imposible el seguirte,
me obligaste a irme de tu lado
y te fuiste corriendo.
Al momento... ¡Desapareciste!

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

1 comentario: