Mostrando entradas con la etiqueta Brocar abc. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brocar abc. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de julio de 2023

Recuerdos complutenses de Ángel María de Barcia

Título: Recuerdos complutenses de Ángel María de Barcia
Autor: Julián Martín Abad (con obra de Ángel María de Barcia).
Editorial: Brocar, abc.
Año de publicación: 1994 (1ª edición; introducción de Julián Martín Abad).
Género: Ensayo; Memorias; Ilustración, Fotografía; Arte.
ISBN: 978-84-87068-04-9

 

Una obra que salió publicada en 1994 era en realidad el compendió de otras obras que se habían ido creado en el siglo XIX sobre Alcalá de Henares, sólo que en aquel momento no formaron libro. El mérito de compilarlas y formar un libro con ellas fue de Julián Martín Abad, y el autor del siglo XIX fue Ángel María de Barcia. Julián Martín Abad se preocupó de hacer una laboriosa labor de investigación, búsqueda y estudio de la obra de Ángel María de Barcia, en este caso respecto a lo que este pudo crear en relación a Alcalá de Henares. Escribió para ello una introducción a modo de ensayo y transcribió las notas del autor decimonónico a modo tanto de memorias del artista como de comentarios de cada una de las imágenes que realizó de la ciudad en su época. Incluía el libro fotografías del siglo XIX en la ciudad, y numerosas acuarelas de Barcia a su paso por Alcalá. Contenía muchas láminas. Fue una obra muy profusa para el interesado en lo artístico y en la memoria visual y el estudio del pasado mediante la imagen. El libro se llamó Recuerdos complutenses de Ángel María de Barcia. Fue publicado por la editorial alcalaína Brocar, abc, que editó quinientos ejemplares numerados en una única edición numerada y cubiertas duras con tela, lo que hace que ahora mismo esos ejemplares sean objetos de colección revalorizados, sobre todo por lo inédito de la compilación, nunca antes realizada y porque porque posteriormente a 1994 tampoco hubo ni reediciones ni otras compilaciones similares. Es una obra bastante única, muy inédita. Nos sirve para conocer la ciudad en la segunda mitad del siglo XIX y en los comienzos del siglo XX. Barcia fue un testigo gráfico excepcional, incluyendo que a sus dotes pictóricas se le sumaba sus conocimientos ampliamente adquiridos en biblioteca y archivo. Conocía de primera mano mucha de la obra inédita de una gran cantidad de autores previos a él.

 Ángel María de Barcia y Pavón había nacido en Córdoba en 1841. Desde muy joven le atrajo el Arte y por ello le mandaron a formarse a la Real Academia de San Fernando, en Madrid. En 1858, con 27 años de edad, presentó públicamente su primera obra pictórica dedicada a Cádiz. Entre 1875 y 1877 viajó a Italia y tomó contacto con la Academia Española de Roma, donde empezó a aprender de los grandes autores italianos del Renacimiento. Fue pintor y escritor, pero también se hizo miembro del Cuerpo de Bibliotecarios y Archiveros del Estado y pasó a trabajar en la Biblioteca Nacional de España, donde dirigió la sección de "estampas" dado su carácter pictórico. En 1901 publicó un primer catálogo extenso de estampas. Hurgaba profundamente en los fondos de archivo tratando de sacar a la luz en múltiples catálogos estampas de artistas de la Edad Moderna poco conocidos. También se dedicó a defender la autoría de retratos pasados, como el de Cervantes, mientras a la vez producía su propia obra. Como la presente a su paso por Alcalá de Henares, tan cercana a Madrid. Se dedicaba a pintar lo que le interesaba de la ciudad en acuarela. Falleció en Madrid en 1927.

Quien compiló su obra realizada con la temática complutense, Julián Martín Abad, es un Doctor en Filología, Literatura Hispánica por la Universidad Complutense, pero también es documentalista. Al igual que Barcía, pero un siglo después, formó parte del Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios. De 1994 a 2006 fue Jefe del Servicio de Manuscritos, Incunables y Raros en la Biblioteca Nacional de España. Durante ese periodo fue muy activo y llegó a ser también académico de número de la Academia de Historia y Arte de San Damaso (1997), académico correspondiente de la Real Academia de la Historia (2001), miembro de número del Instituto de Estudios Madrileños (2002) y sócio correspondente da Academia das Ciências de Lisboa (2004). También esquilmó los fondos publicando numerosos catálogos de obras poco conocidas o inéditas. Es de creer que pudiera que se sintiera hasta cierto punto identificado o con una vida relativamente paralela a Barcia. Entre 2006 y 2012 siguió ejerciendo aunque ya jubilado. Fue entonces que fue Jefe del Servicio de Manuscritos e Incunables de la Biblioteca Nacional de España. Siguió investigando. Una vez retirado pasó a ser miembro de número del Centro para la Edición de los Clásicos Españoles (2013) y socio numerario de la Societat Catalana d́'Estudis Litúrgics (2018).


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 28 de enero de 2023

Alcalá de Henares. Crónica general

Título: Alcalá de Henares. Crónica general.
Autores: Luis Miguel de Diego Pareja y José Carlos Canalda Cámara.
Editorial: A.B.C. Brocar.
Año de publicación: 2001 (1ª edición).
Género: Historia; Fotogafía.
ISBN: 978-84-87068-11-1

398 páginas, tapa dura, fue impreso el 3 de noviembre de 2001 en el LXI aniversario del fallecimiento de Manuel Azaña. Encuadernado en tela editorial con sobrecubierta, contiene fotografías.

A principios de siglo,  los fundadores de la Asociación Bibliófila y Cultural Brocar sintieron la necesidad de publicar una Historia de Alcalá que se uniera, actualizándolas, a la nómina de obras de este tipo ya existente, pues la última databa de los años 80. Como ellos mismos señalan en la presentación del libro, buscaban publicar “una Historia general de la ciudad, bien documentada y rigurosa, pero escrita en términos divulgativos, asequible a cualquier lector”.

La tarea le fue encomendada a dos autores que, no siendo historiadores de formación, se han dedicado desde distintos enfoques al estudio y la difusión de la Historia local: José Carlos Canalda y Luis Miguel de Diego. La autoría define el estilo de la obra: bien documentada, de lectura amena, sin notas al pie y con un claro carácter divulgativo, cumpliendo con ello los propósitos encomendados por los editores.

El libro sigue un orden cronológico en la presentación de los acontecimientos, pero incluye capítulos de carácter monográfico destacando la importancia para la ciudad de algunos personajes (Carrillo, Cisneros) o instituciones (la Universidad y sus colegios). Tras una introducción en la que se presenta el marco geográfico de la ciudad, la obra se estructura en seis grandes apartados: un primer bloque, compuesto por los seis primeros capítulos, presenta de manera rápida los acontecimientos que van de la primera ocupación en fase prehistórica hasta el final de la Edad Media. El segundo bloque, de nuevo de seis capítulos, se ocupa de la Edad Moderna, alargándola hasta inicios del XIX. Un tercer bloque estaría compuesto por los cuatro capítulos dedicados al XIX e inicios del XX. El cuarto se centra en la II República, Guerra Civil y posguerra. Por fin, en los dos últimos capítulos se habla del periodo del desarrollismo, que tanto transformó la ciudad, y el último cuarto del siglo XX. Estos dos últimos capítulos, a diferencia de los anteriores, tienen un enfoque más de crónica periodística y, como los propios autores señalan en la presentación, están basados en técnicas de Historia oral. El libro se cierra con un capítulo de bibliografía organizado por periodos históricos.

Desde el punto de vista formal la obra se adapta a su función. Es un libro de manejo cómodo, bien encuadernado, con un cuerpo de letra que hace fácil su lectura y con numerosas imágenes que complementan el texto. Al principio de cada capítulo se enuncian los apartados que van a desarrollarse en él, permitiendo al lector que lo consulta en busca de un dato concreto una mayor comodidad a la hora de orientarse.

Con todo ello, esta obra cumple sobradamente con los propósitos con los que fue creada, permitiendo una visión general a los que deseen acercarse al conocimiento histórico de Alcalá y siendo un buen complemento para las numerosas monografías que sobre nuestra ciudad se han publicado en las últimas décadas.


 Reseña escrita por Carlos Mazarío.

sábado, 15 de agosto de 2020

Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX)

Título: Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX)
Autor: Pedro Luis Ballesteros Torres. 
Editorial: Brocar, abc.
Año de publicación: 1989 (1ª edición). 
Género: Memorias y diarios; Libro de viajes; Historia. 
ISBN: 978-84-87068-02-2
 
Pedro Luis Ballesteros Torres, que firmaba como Pedro L. Ballesteros y es más conocido como Ballesteros, fue uno de los historiadores de Alcalá de Henares de la segunda mitad del siglo XX más activo. Gran divulgador de la Historia de Alcalá de Henares y muy involucrado en la vida cultural de la ciudad desde los años 1970. Este autor alcalaíno murió en 2016. Su primer libro íntegramente de él fue Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX), publicado en 1989 por la editorial Brocar, abc. Hablaremos de él para presentarle.

Ballesteros conoció a Sánchez Moltó en los años 1970 en las sesiones de cine de autor del Cineclub Nebrija. Sánchez Molto llegó a ser cronista oficial de Alcalá de Henares años más tarde, sería él quien escribiría su necrológica en la prensa local de septiembre de 2016. Desde aquellos años 1970 ambas personalidades iniciarían una amistad y una colaboración ininterrumpida que les llevó a colaborar en varios proyectos de investigación histórica, divulgación y publicaciones. La primera colaboración fue en 1979 cuando redactaron un estudio sobre la Historia de Alcalá de Henares que no llegó a publicarse nunca. Juntos tenían inquietudes de historiadores en formación y amor por Alcalá de Henares. Por ello en 1981 fundaron la asociación ADELPHA-Alcalá para la defensa del patrimonio complutense, muy deteriorado y en parte perdido por el abandono desde el siglo XIX y el urbanismo del siglo XX. Tal como relata Moltó en la necrológica que le dedicó, en 1983 ó 1984 formaron un grupo con inquietudes similares donde figuraban también los historiadores locales Francisco Delgado, Gustavo Chamorro, Vicente Fernández, José Carlos Canalda, Luis Miguel de Diego y Ángel Pérez. Juntos entraron en la recién creada Institución de Estudios Complutenses, dando lugar a una apertura de puntos de vista y de generaciones diferentes a dicha institución en la que García Gutiérrez, cronista oficial de la ciudad en ese momento, era vital. Desde esa institución participarían en la revitalización de conferencias, exposiciones y promoción de la Historia de Alcalá de Henares. Publicaron activamente nuevos estudios históricos en los libros de actas de los Encuentros de Historiadores del Henares.
 
Ballesteros basó su especialización en la demografía, la bibliografía y el siglo XVIII. No es casual que en 1987, junto a Moltó y otras seis personas la editorial Brocar, abc, que en realidad es: Asociación Bibliófila y Cultural Brocar. Tal asociación publicó numerosos libros de autores alcalaínos con temáticas y géneros de toda índole. El primer libro que publicó Brocar, abc fue en 1989 y es el que nos ocupa hoy de Ballesteros, que a la vez era el primero íntegramente suyo, el citado Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX). Pocos años después, entre 1992 y 1994, mediante Brocar y de nuevo junto a Moltó y ahora también junto a Francisco Delgado, publicaron la revista de divulgación Acervo, pero la abandonaron al considerar que les era difícil que les llegaran investigaciones de calidad para publicar. Aquello pasó a ser Anales Complutenses, de carácter anual. Precisamente en esta revista especializada y en los libros de actas de los Encuentros de Historiadores del Henares aparecieron las últimas investigaciones de Ballesteros de manera póstuma entre 2016 y 2017. Fue un colaborador de todos los números publicados de Anales Complutenses. En total, Ballesteros publicó entre estas revistas y otras, como la revista de Estudios de Historia Social y  Económica de América, entre otras, más de veinte artículos de investigación histórica. A ellos hay que sumarle innumerables artículos en periódicos locales, como Puerta de Madrid o Diario de Alcalá, por ejemplo.

En 1995 publicó su segundo libro, una investigación sobre el cine rodado en Alcalá de Henares al que le dedicó diez años de estudio, se llamó Alcalá y el cine, una aproximación al desarrollo cinematográfico de la ciudad, publicado con motivo del XXV Festival de Cine de Alcalá (Alcine). Junto a él figuraba de autor Luis Mariano González Mazarrón. Tres años después comenzó la colaboración con otro historiador con el repetiría varias veces más, Luis Miguel Gutiérrez Torrecilla, este ligado también a un profesor universitario de Alcalá de Henares, Manuel Casado Arboniés, americanista. En 1998 Ballesteros y Gutiérrez Torrecilla publicaron Cátedras y catedráticos de la Universidad de Alcalá en el siglo XVIII.  En 2011 volverían a sacar juntos otro libro, Fuentes históricas de Alcalá de Henares: textos constitucionales (siglo XVIII) y registros de graduados universitarios (1776-1836). Ese mismo año 2011 ampliaría su libro sobre Alcalá y el cine y lo volvería a editar y publicar. En 2012 participó de una obra colectiva con un estudio sobre el patio trilingüe de la Universidad, y en 2013 participó de otra obra colectiva y publicó el que sería su último libro, en colaboración con Gutiérrez Torrecilla y con Casado Arboniés, Profesores y estudiantes: biografía colectiva de la Universidad de Alcalá (1508-1836). Después de aquellos dos libros de 2013 participó de otros cinco colaborativos que se publicaron en 2014, 2015, 2016 y, póstumamente, en 2017.

Ya en los últimos años también se dedicó a estudiar la música desde el siglo XVIII complutense. 

Ya hemos dicho algo sobre la publicación del libro que nos ocupa hoy para presentarle, Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX). Fue publicado en tapa blanda solapada, con un dibujo del siglo XIX en la cubierta y fondo rojo. En el interior había otros grabados. Fue el resultado de una indagación de Ballesteros que le duró varios años buscando referencias de Alcalá de Henares en la Biblioteca Nacional y otras, y en diferentes archivos, incluido el de Simancas. Se trata de una compilación de textos que escribieron entre el siglo XVI y el XIX diversos viajeros que llegaron a pasar por, o visitar explícitamente, Alcalá de Henares. Algunos textos son muy breves, otros ocupan varias páginas. En general se puede rastrear los diferentes intereses de las diferentes épocas en torno a lo que a un extranjero le podía suscitar Alcalá. Además se puede leer también sobre diferencias sociales o del estado de la ciudad. Se ve desde su actividad universitaria hasta su decadencia posterior a 1836. Es un libro testimonial muy interesante para conocer aspectos sociales de la Historia alcalaína, pero también para rastrear las diferencias entre los viajeros de unas y otras épocas. Un trabajo nada fácil de hacer. Su temática implicaba por necesidad un trabajo largo, tedioso y minucioso de búsqueda de fuentes nada fácil ni obvio. Una excelente labor documental que resulta altamente útil para los historiadores actuales interesados para algunos detalles al escribir sobre Alcalá.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

lunes, 5 de agosto de 2019

Cervantes, 1547-1616

Título: Cervantes, 1547-1616
Autor: Ángel Pérez López (texto); Pilar Rubiales (ilustraciones). 
Editorial: Fundación Colegio del Rey / Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Alcalá de Henares
Imprenta: Brocar, abc
Año de publicación: 1996 (1ª edición).
Género: Historia, Biografía, Infantil y Juvenil, Ilustración.
Depósito Legal: M-26692-1996

Ya habíamos hablado de Ángel Pérez López con un par de publicaciones que hizo en los años 1990 muy estudiadas y trabajadas que se hoy día son carísimos libros de coleccionismo en ediciones de lujo. Eran obras llenas de documentación arquitectónica, en gran formato y con importantísimas aportaciones gráficas y de ilustración. En los mismo años en los que este autor hacía esto, en 1996 se asoció con Pilar Rubiales como ilustradora menos técnica y más näif. Llevaron adelante un proyecto menos ambicioso que los anteriores, pero igualmente trataba de fomentar la divulgación del Renacimiento en Alcalá de Henares. Esta vez no buscaba el público adulto y estudiado, sino al público infantil y juvenil, para quien escribió una biografía de Cervantes a la que llamó Cervantes, 1547-1616. No fue registrado con ISBN, sino tan sólo con el depósito legal y fue imprimido en la imprenta alcalaína Brocar, abc, teniendo por editores a la Fundación Colegio del Rey y a la Comisión de Cultura del Excelentísimo Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Así pues era una obra que contaba con todo el apoyo máximo de las instituciones complutenses de cara a la enseñanza del escritor considerado hijo más ilustre de Alcalá. La obra se transformó en un objeto de coleccionismo, ya que una vez más sólo se imprimió una vez, con una tirada de cinco mil ejemplares, que para la época debía ser más que suficiente para cubrir las necesidades educativas en este sentido de los padres más interesados en que sus hijos conocieran a Cervantes. 

Era un librito en tapa blanda, edición de bolsillo, no muy voluminoso, y con una biografía explicada sencillamente y sin adentrarse demasiado en los aspectos más revolucionarios ni los más complejos del autor. Se ceñía a lo que se consideró básicamente más aceptable para unos padres. Pilar Rubiales usó una ilustración colorista que, aunque de trazo claro y sin barroquismos, era precisa y en cierto modo acercaba a los niños y adolescentes de forma clara a un estilo y unas arquitecturas propias de la ciudad. Tenía calidad.

Este tipo de libritos se habían hecho habituales desde los años 1960-1970 en otros lugares de España, y en el caso alcalaíno ya hubo alguna aproximación en los años 1980, y se dispararon en número en los años 1990. A veces eran ediciones cuyos principales compradores eran colegios y bibliotecas públicas. A menudo lograban su objetivo pedagógico atrayendo a las mentes más jóvenes a la inquietud por conocer más del tema que se les presentaba, en este caso era Cervantes, pero hubo periódicos que los hicieron sobre castillos, vehículos, otros acontecimientos históricos y otros personajes, etcétera, se editaron enciclopedias y diccionarios ilustrados, biografías con anécdotas seleccionadas y demás. En cierto modo este tipo de libros han evolucionado y se siguen haciendo en nuestros días pisando la barrera de la enseñanza de otros idiomas a través de temas dispares, como la Historia de la astronáutica, la música, los dinosaurios y demás. En Alcalá de Henares se editaron unos pocos de este tipo de libritos, siendo este uno de ellos. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 12 de febrero de 2019

Alcalá en imágenes, grabados, dibujos y pinturas (1482-1997)

Título: Alcalá en imágenes, grabados, dibujos y pinturas (1482-1997).
Autores: Ángel Pérez López y Francisco Delgado Calvo.
Editorial: Brocar, abc.
Año de publicación: 1997 (1ª edición).
Género: Ilustración, Grabados, Historia.
ISBN: 978-84-87068-07-3

Ya hablamos de Ángel Pérez López cuando en 1998, con motivo del nombramiento de Ciudad Patrimonio de la Humanidad a Alcalá de Henares, publicó el libro Colegio Mayor de San Ildefonso. Fábrica de la fachada (1537-1553) Alcalá de Henares, patrimonio de la humanidad, con la Universidad de Alcalá de Henares, pero un año antes, en 1997, había publicado junto a Francisco Delgado Calvo otra obra dedicado a la Historia de la arquitectura de la ciudad, en este caso a la arquitectura urbana. Se llamaba Alcalá en imágenes, grabados, dibujos y pinturas (1482-1997).  Los editores fueron una editorial alcalaína, Brocar, abc, por medio y con ayuda de la prensa local Diario de Alcalá y de la empresa Alcalá Farma. Se trataba de un libro de grandes dimensiones con cubiertas en plena piel en color verde oscuro y cromo en las letras de las cubiertas, hoy día objeto de coleccionismo. Tras una breve Historia del grabado en España, los autores recopilaban una gran cantidad de grabados, ilustraciones y pinturas de la ciudad desde 1482 a 1997, por tanto de una gran cantidad de autores de diferentes épocas. Estos grabados, ilustraciones y pinturas en realidad fueron una serie de láminas que se podían adquirir independientemente del libro, con la prensa de Diario de Alcalá, y podían y debían pegarse en las páginas correspondientes para poder completar la obra, lo que es una idea propia de muchos libros coleccionables de la prensa especialmente del siglo XX. 

Lo bueno de esta obra, aparte de reunir toda una colección de obras de Arte figurativo más o menos costumbristas en torno a la Historia de Alcalá durante los siglos de la Edad Moderna y la Contemporánea, es que nos ayuda a acercarnos a la Historia y evolución de la fisonomía de Alcalá desde el momento de su auge con la llegada de la Universidad hasta el momento actual de la creación del libro, justamente un año antes del nombramiento como Patrimonio de la Humanidad. De paso puede mostrarnos algún aspecto social que haya quedado reflejado, si bien algo falseado de manera romántica por sus autores. 

Sus apartados abarcan la ciudad en sí, el Palacio Arzobispal, la Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor, el Colegio Mayor de San lldefonso, la Iglesia de Santa María la Mayor, el Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, otros edificios complutenses y lo que se denominó imágenes complutenses, que son más bien de corte social costumbrista. Hay algunas fotografías pertenecientes a finales del siglo XIX y al siglo XX. Nos permite ver también algunas edificiaciones destruidas ya por el paso del tiempo, por conflictos bélicos, remodelaciones o por incendios.

El libro probablemente trataba de ayudar al conocimiento del pasado arquitectónico alcalaíno para conseguir ese apoyo popular necesario para la obtención del reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad, reconocimiento por el que apostó la prensa local, como el Diario de Alcalá. Aunque no hay que olvidar tampoco su clarísima vertiente comercial, tanto por ser unas ilustraciones no muy difundidas aún entre el público general, como por ser vendidas como láminas por el periódico que bien podían acabar en este libro como podían acabar decorando una pared. Sea como sea, la labor documental de los autores en cuanto a la reunión de todas las imágenes es loable por su laboriosidad de conocer y localizar la existencia de las mismas.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 8 de septiembre de 2018

Alcalá en guerra

Título: Alcalá en guerra.
Autora: Pilar Lledó Collada. 
Editor: Brocar, abc. 
Año de publicación: 1999 (1ª edición).
Género: Historia.
ISBN: 84-87068-09-X


Pilar Lledó Collada (1963) es una historiadora alcalaína que se licenció como tal por la Universidad de Alcalá en 1986. Es sobrina del que fue por muchos años el cronista oficial de la ciudad hasta la fecha de su muerte, Francisco Javier García Gutiérrez. Ha pertenecido a la Asociación Mujeres Progresistas, asociación complutense que a pesar de declararse apolítica, por la composición de sus miembros está altamente politizada, y a la Asociación Hijos y Amigos de Alcalá, de donde tuvo que salir por problemas con tal asociación (según ella misma declaró en entrevista al periodista y joven poeta alcalaíno Guillermo Martínez). Es presidenta de la Institución de Estudios Complutenses (IEECC) desde 2016, siendo la primera mujer que lo es desde la fundación de esta institución en 1982. Esta institución, con gran impulso inicial de García Gutiérrez, ha dinamizado mucho los estudios e investigaciones de Historia y Arte complutenses. Publican anualmente una revista llamada Anales Complutenses (que tienen formato de libro), donde múltiples investigadores y autores han podido y pueden exponer avances de sus campos de investigación, siendo un motor vital de las últimas décadas para avanzar y profundizar en la Historia alcalaína y su tierra. Gracias a ella se han conocido una gran cantidad de temas y se han podido afianzar algunos estudios que han dado por resultados auténticos datos novedosos que se han podido plasmar en la Historia de Alcalá y darle nuevos sentidos, algunos de ellos plasmados posteriormente en libros. La misma institución organiza a menudo encuentros temáticos que terminan siendo libros de actas, o bien participan bianualmente en el Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, publicando también sus respectivos libros de actas. Estas publicaciones, de las cuáles está íntimamente ligada Pilar Lledó por razones obvias, abarcan todas las épocas de la Humanidad, aunque en concreto ella está interesada en el siglo XX.

Pilar Lledó, tras licenciarse como historiadora en 1986, inició el intento de doctorarse unos años después. No logró terminar ese doctorado. Su campo de estudio, sin embargo, fue altamente novedoso en su época, pues trató de investigar a fondo un campo poco conocido desde la ciencia de la Historia y el cual era espinoso, sobre todo por la gran cantidad de personas vivas y familiares que aún había en la ciudad: la guerra civil española en Alcalá de Henares. Pudo serle de ayuda para ello su paso laboral como becaria en el Archivo Histórico de la Fundación Pablo Iglesias, ubicada en la propia ciudad. En 1994 ya publicó un avance de sus estudios en el Libro de Actas del IV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, publicado por la IEECC y otras instituciones implicadas de Alcalá de Henares y de Guadalajara. El artículo se llamaba "Prolegómenos de una guerra civil: la trágica primavera de 1936 en Alcalá de Henares". El acto fallido de su intento de doctorarse evitó que se plasmase la investigación completa en una tesis doctoral, pero no cerró su afán por acabarla. En 1999 la pudo publicar a través de la editorial Brocar, abc, en una edición que marcaba Alcalá de Henares-Madrid como ciudades editoras. Se llamó sencillamente Alcalá en guerra

Alcalá en guerra fue toda una novedad que se anunció en toda la prensa y radio complutenses. Prácticamente lo que se conocía a nivel popular eran rumores, recuerdos personales y todo tipo de cuestiones inconexas e inciertas, especulaciones, hipótesis, tergiversaciones, fallos de memoria, etcétera. Como el tema apenas había sido tocado previamente desde la investigación, el panorama era aún más desértico en 1999 en la ciudad. Fue un libro muy esperado que fue recibido incluso con un gran acto, tal vez para ello tuvo gran apoyo del propio cronista local García Gutiérrez, tío de Lledó. El libro se agotó de manera inmediata, pero jamás se hizo una segunda edición. La autora, aún hoy día, es reticente tanto a realizar una segunda edición revisada, como a reeditarlo tal como fue editado por primera vez, lo que priva tanto a los ciudadanos interesados, como a estudiantes, como a otros historiadores e investigadores de su consulta y lectura presente y futura, más allá de los volúmenes conservados en el Archivo Histórico Municipal de Alcalá de Henares y en la Biblioteca Nacional de España, no pudiendo ser posible su consulta más allá, ni siquiera de manera digitalizada por Internet. Una lástima. El libro en esa primera y única edición es obviamente un objeto de coleccionista del que casi nadie se desprende y cuyo precio, al llegar rara vez a una librería de antigüedades y rarezas, es muy elevado, pero su presencia incluso en estas librerías es extraña y casi imposible, como se puede comprobar por ejemplo en la red de libros y librerías de viejo Iberlibro. 

El libro incluía además una serie de fotografías de la guerra civil en Alcalá conservadas en los archivos del Estado y en el municipal que, posteriormente, se han reproducido en prensa y en otros libros posteriores, tanto de Alcalá como generalistas a nivel España. La edición no era una edición lujosa, pero era una edición cuyo valor intrínseco era que por primera vez se hablaba en la propia ciudad de su Historia más reciente de una manera profesional y no desde la memoria o el rumor.

El libro a fecha de hoy ha servido de base o de apoyo para posteriores investigadores que han ahondado en la Historia del siglo XX complutense, a pesar de los escasos ejemplares existentes. Sin embargo, ha quedado desfasado y algunos de sus presupuestos iniciales han quedado incluso superados por nuevos aportes que indican que los acontecimientos no fueron exactamente como contó Pilar Lledó en un primer momento. Esto no quiere decir que la autora mintiera o tergiversara, sino que su meritoria labor como pionera alcanzó más allá de donde otros no quisieron ir, pero que, por razones obvias de nuevas investigaciones y paso del tiempo, otros investigadores tocaron yendo a otros archivos y fuentes que completaban la información que la propia Lledó no alcanzó. Ahora bien, estos otros autores, más jóvenes por lo general, no gozan de los medios de comunicación que ponen altavoz a sus conocimientos plasmados en artículos o libros de actas, tal como la autora sí goza. Quizá el caso más reconocido es Julián Vadillo, quien sí publica libros y sí goza de esos mismos medios de comunicación atentos a su obra y aportes.

El libro es en sí mismo un gran avance en la historiografía alcalaína, y, a pesar de lo dicho, sigue siendo un libro básico y casi único para acercarse a la guerra civil en la ciudad. Casi, pero no único. Fue, eso sí, el pionero. Por eso mismo es un libro valioso y necesario. Quizá algunas de sus partes requieren contraste con otras lecturas a fecha de hoy, pero en 1999 este libro era lo más avanzado que existía sobre el tema. Así por ejemplo, el capítulo dedicado a lo sucedido con las reliquias de las Santas Formas necesita de revisión, dados los avances sobre este tema por el cronista local Sánchez Moltó recientemente, así como lo referente a lo sucedido con el movimiento obrero o determinadas cuestiones de la izquierda, dados los avances en el tema de la mano de Vadillo o de Urbano Brihuega o de las memorias de Fernando Nacarino o de Marcos Ana, por citar algunos ejemplos. 

Alcalá de Henares fue una ciudad republicana desde el principio al final de la guerra, cuyo alcalde fue Pedro Blas, del PSOE, y donde los sindicatos UGT y CNT tuvieron cierta fuerza. Una ciudad donde se asentó la NKVD soviética, merced a los aviones que aportó la URSS para la defensa de la República, como ya contó el británico Hugh Thomas en 1961 en su libro La Guerra Civil Española. Una ciudad que sufrió una gran cantidad de bombardeos, que tuvo una colectivización agraria, donde se ejecutó a Andreu Nin, donde Hidalgo de Cisneros controlaba el mando aéreo, que sufrió una gran destrucción de su patrimonio y también una gran represión a la entrada de las tropas golpistas, etcétera.

Alcalá en guerra es un libro necesario en toda biblioteca de Historia de la ciudad por ser el primero en su temática y, porque, a pesar de existir ya otras publicaciones al respecto, sigue siendo la única monografía específica del tema. Contuvo novedades para su época y marcó un antes y un después sobre el espinoso episodio histórico en esta ciudad. Aún hoy varios periodistas locales lo usan como referencia a la hora de escribir artículos sobre asuntos relacionados con aquellos hechos.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".