Título: Veinte poemas asoman... en un invierno...
Autores: Daniel L.-Serrano "Canichu"(antólogo), Sofía Winter (antóloga), Marina Casado, Roxana Palacio, Hazel Messiatz, Diana Ortiz, Chus López, Leo Zelada, Zia Mei, Antonio eMe, Rosario Delgado, Gerardo Pereira, Pedro J. Maza, Paco Ramos Torrejón, Carmen Nieto, Raúl Quirós, Puri Sánchez, Enrique Sabaté.
Editores: Daniel L.-Serrano "Canichu" y Sofia Winter, con Asela Eme de maquetadora.
Impresor: Copy Henares [servicios de imprenta, no los servicios de copistería].
Año de publicación: 2016 (1ª edición).
Género: Poesía.
Licencia: Creative Commons

En
2016 Daniel L.-Serrano “Canichu” y Sofía Winter se unieron para crear una
antología de poetas alcalaínos actuales. El proyecto era una idea original de
Daniel L.-Serrano, del que ya hemos hablado a través de sus tres libros
publicados hasta la fecha, Relatos de la Gran Guerra, Balada triste de una dama y El frío que nos acoge mientras los robots caminan entre los humanos y otros relatos. Esa idea era
mucho más breve y no pretendía ser en principio exactamente una antología, sino
publicar a tres o cuatro autores, con su propio dinero de un sueldo escaso de
un contrato de trabajo muy breve. Incluso el título de este libreto era otro
muy diferente, pero la poetisa y fotógrafa Sofía Winter se sumó a participar de
la obra financiando, razón por la cual Daniel L.-Serrano decidió que si ella
ponía dinero, ella debía participar de la selección de autores. De esta manera
la obra fue creciendo en dimensión hasta transformarse en un pequeño libreto
que era una antología de poetas actuales de Alcalá de Henares, con cubiertas en
papel verjurado, fotografía de portada de Sofía Winter y maquetación de Asela
Eme, una de las editoras de la editorial y librería Domiduca, El título, tras
varios descartes, pasó a ser Veinte
poemas asoman… en un invierno, pues todas las decisiones fueron tomadas en
común y consensuando la decisión final, si bien la selección de poetas eran
aportaciones de nombres por parte de los dos antólogos. No quiere decir que
otros poetas no tuvieran cabida en una antología más amplia y más formal en
libro, incluso se barajó la posibilidad de hacer una segunda parte más
adelante, pero nunca se llevó a cabo. La idea de Daniel L.-Serrano era ayudar a
dar a conocer mejor a algunos de los poetas jóvenes actuales activos en ese
2016.
Contaron
además con la ayuda de presentación y anuncio de este libreto de Zia Mei y
Julián Pizarroso, dueños del bar El Laboratorio, en la calle de las Vaqueras
con Paseo de los Curas, donde a comienzos de abril de aquel año hubo un acto de
recital y experimentación aún muy recordado. Los ejemplares se repartieron
gratuitamente y guardan los suyos los fondos archivísticos y bibliotecarios de
la Biblioteca Nacional de España (por participación de autores con libros
editados, donado por Daniel L.-Serrano y aceptado) y los archivos de los fondos
de autores complutenses de los servicios de bibliotecas municipales de Alcalá
de Henares, en la Hemeroteca Municipal de Alcalá, ubicada en el edificio de la
Biblioteca Municipal Cardenal Cisneros.
2016
celebraba ser el año de celebración del Año de Cervantes, por cumplirse los
cuatrocientos años de la muerte de Miguel de Cervantes. En aquel abril en que
se presentó esta antología se celebraba además el Festival de la Palabra y
había numerosos actos literarios con motivo de las dos celebraciones, no solo
la feria del libro nuevo y de ocasión o la entrega del Premio Cervantes con las
lecturas programadas de El Quijote.
El poeta andaluz Paco Ramos Torrejón tenía programado venir a presentar su
libro más reciente a Alcalá, pero por motivos personales se desconvocó. En el
Día de la Poesía del 21 de marzo, muy cerca de la presentación de esta obrita,
los poetas Samuel Santos y José Bautista, junto al propio Daniel L.-Serrano,
habían celebrado un recital de poesía en el bar Deltoya Rock Bar, con afluencia
de muchos otros autores. Más allá, el hostal Complutum se adelantó en una
semana a Daniel L.-Serrano y Sofía Winter publicando un libro antologando a jóvenes
poetas alcalaínos que participaron de un recital en su zona de bar en
colaboración con la Universidad de Alcalá de Henares, donde estaban Chus López
(aunque no recitando) y Guillermo Martínez Martínez, uno de los que allí fueron
más aplaudidos.
En
la ciudad una actividad así, lo más cercano a ella, la habían venido realizando
diversas revistas literarias en los últimos años. El propio Daniel L.-Serrano había
participado de Omnia, una de las más
activas desde finales de los años 1980 o principios de los años 1990, y de la
cual participaron muchas personas que después han seguido y siguen siendo
autores y dramaturgos en la ciudad; de El
Recreo, una revista del instituto de bachillerato (hoy de secundaria)
Cardenal Cisneros, donde fue coordinador y fue censurado junto a otros autores,
en la segunda mitad de los años 1990; y de Claxon,
la revista del Centro Juvenil Cisneros, salesiano, donde volvió a ser censurado
y donde llegó a atraer a otros autores que también censuraron, en la primera
mitad de los años 2000. También había creado, codirigido y escrito La Botella Vacía, a lo largo de los
2000, junto a varios autores y amistades de las otras revistas, más gente de
fuera de Alcalá de Henares. Algunos de los autores y autoras de estas revistas
solo se encuentran en estas publicaciones, ya que no continuaron publicando, en
algunos casos tampoco escribiendo. Sus ejemplares se guardan igualmente en la
Biblioteca Nacional de España y en la Hemeroteca Municipal de Alcalá. De La Botella Vacía, Daniel L.-Serrano sacó
en 2015 El Vaso Lleno del Vacío de la
Botella, como colofón de aquella y recuperando a muchos de los autores a
los que sumó varios de los que en 2016 serían antologados en el presente
libreto que hoy nos ocupa. Fue presentada también en El Laboratorio y fue un
antecedente. Otras revistas alcalaínas que contenían material literario fueron,
en torno a 2000-2001, The ballad of the
Madman, realizada en exclusiva por alguien que se hacía llamar Syd y que
duró un ejemplar cuya portada contenía una fotografía de Jim Morrison; La Hoja de la Politécnica, en los años
2001-2002, que tenía una tirada de cinco mil ejemplares y que era una sola hoja
tamaño sábana, como los periódicos de comienzos del siglo XX, toda llena de
poemas; La Fundación, que en los
2000 editaba la Universidad de Alcalá en un papel grueso y plastificado muy
elegante; Genio y figuras, de los
años 1990, patrocinada por comerciantes alcalaínos y con temas culturales
solamente; Cervantalia, en papel
verjurado, con teatro, poesía y relatos; y otro buen número de publicaciones,
de las que quizá a alguno ahora mismo le suene, porque continúan, como Salúd y Poesía, que antes se llamaba Psicoanálisis y Poesía, aunque esa
publicación no sólo llega a Alcalá de Henares, llega a más ciudades, y que en
algún momento su cabecera se llamó Extensión,
porque era de extensión universitaria, allí publicaban los poetas ligados al
Grupo 0, como Maribel Domínguez; hay que citar también la revista Balcones de poesía y Luna, que en marzo
de 2015 publicaron su número 8, también la editaba los Talleres de Poesía Grupo
Cero de Alcalá de Henares. También llegaban a la ciudad, a diversos bares
determinados, otras publicaciones no exactamente alcalaínas, y alguna cosa
nueva hecha en Alcalá de grupos muy concretos dedicados a la mujer y su poesía
o a la tercera edad y la poesía y cosas así, que son publicaciones raras de
encontrar pero de vez en cuando aparecen. Luego tendríamos algunas revistas
culturales, no literarias, pero sí culturales, que son exclusivamente
cibernéticas, no en papel, como son El
Tornillo de Klaus, de cine, Walskium,
de todo un poco de la actualidad cultural alcalaína, o La Luna de Alcalá, que pasó a ser un periódico digital de noticias
a la altura de Alcalá Hoy, Soy de Alcalá, Puerta de Madrid, Cambi Henares, Panorama del Henares, La Crónica del Henares, La Avispa
del Henares, Dream Alcalá!, AdH, A de Alcalá, Boletín de la Asociación de Vecinos El Val
o el desaparecido Diario de Alcalá. Si
vamos más atrás en el tiempo o indagamos más encontraremos muchos otros
títulos, pero baste con estos entre el final del siglo XX y el comienzo del
XXI, a modo de antecedente de esta antología que hoy comentamos.
Hecho
ese repaso, hay que decir que en los dos o tres años precedentes a aquel 2016
se habían potenciado montones de recitales de poesía en la ciudad y cada vez
había más lugares dispuestos a dar cabida a eventos literarios, si bien por
crisis económica y especialmente por la Covid-19 se cerraron muchos de estos
sitios. En los años 1980 y 1990 había recitales de poesía de Pedro Atienza, y
en los años 1990 algún otro autor ya de cierta edad. Daniel L.-Serrano era el
único joven que daba recitales en los años 1990 finales y más profusamente en
bares en los años 2000, si acaso alguno más se animaba en actos universitarios,
pero nadie más daba recitales en los bares. Era un panorama difícil, pero en
los años de la reciente década de 2010 hubo recitales de micrófono abierto en
muchos lugares y eso animaba a muchas personas, tanto desde lo oficial como
desde lo extraoficial. Como sea, lo cierto es que Alcalá de Henares estaba y
sigue estando efervescente de escritores en el comienzo del siglo XXI, unos con
altavoz en los grandes escenarios oficiales por parte del ayuntamiento o la Universidad
y otros no, en bares y librerías. Quepa citar entre organizadores de recitales
grupales a Cristina Penalva, María Blázquez, Enrique Sabaté (hoy viviendo fuera
de Alcalá) y el Grupo 0, si bien hay que recordar los recitales de la Librería
Diógenes y de la Librería Notting Hill, y los actos literarios ya desaparecidos
de la Librería Domiduca y de la Librería de Javier, así como los bares en
activo O’Mailly, Imperial (antiguo Mushka) y La Oveja Negra, así como los
desaparecidos La Vaca Flaca, Flamingo Rock Bar, El Perro Verde, La Chata, El
Laboratorio y Deltoya Rock Bar, e incluso, de manera excepcional, alejado en el
tiempo, Los Lunes al Sol.
Solventando
la diferencia entre antología y compilación, hay que citar la existencia de una
compilación de poetas y poesías que se publicó el 10 de abril de 2003 llamada Alcalá Poesía (18 horas ininterrumpidas) 18
poemas de la Compañía Poética Momentánea, donde escribían Tono Areán,
Javier Arnaldo, Graciela Baquero, Miguel Ángel Bernat, Nacho Fernández, José
Luis Gallero, Pilar González, José María Parreño y Mireia Sentís. Era una
publicación en papel de uno de esos actos como espontáneos que a veces ocurrían
en esta ciudad y ahora cada vez ocurren menos... cedemos espacio (demasiado) a
lo formal, que nos está devorando, y olvidamos que para estar frescos hay que
vivir en lo informal y en lo atrevido, en lo loco, en los sueños imposibles.
También publicó una compilación el grupo Omnia, de mismo nombre que su revista.
Se podría considerar una antología de aquellos que en los últimos tiempos han
escrito en sus páginas, que es la gente de su propio grupo, más algunas
personas que les mandaban cartas con poemas, pero a mí me dio la impresión de
que es más bien una compilación de poemas de gente que en los últimos tiempos
han tenido que ver con ellos. Esa es más o menos reciente, de hace pocos años,
y no muy fácil de encontrar. Tenemos luego el caso de la antología citada del
hostal Complutum, que se adelantó por poco a Veinte poemas asoman… en un invierno…, la cual estaba acabada en
febrero de 2016 pero se presentó el 9 de abril, aunque se pensaba presentarlo
el 30 de abril, pero la obra de Complutum se hizo en el comienzo de abril, de
una manera no prevista en principio, aunque sí se preveía el recital de ellos,
era más bien una compilación de los que recitaron en Complutum ese día. Siempre
les quedó a los antólogos de Veinte
poemas asoman… en un invierno… la impresión de que supieron de nuestra
intención de editar y se adelantaron de manera rápida, tenían medios y dinero,
por ejemplo con los servicios editoriales de la Universidad, a día de hoy no
tiene importancia, es anecdótico y da igual que aquello fuese de un modo o de
otro, personalmente, quien escribe, no tiene interés en saber sobre este punto.
En 2017 la librería y editorial Domiduca publicó la antología El Cuervo Blanco, que en realidad era
una compilación autofinanciada de los propios autores que componían el grupo de
nombre homónimo.
Veinte poemas
asoman… en un invierno… se presentó el 9 de abril en El Laboratorio, como
ya se ha dicho, pero el 13 de abril volvió a presentarse con un recital de
varios de los autores con la idea de recaudar dinero para ayuda humanitaria
para los refugiados políticos que se agolpaban en las fronteras del Este de la
Unión Europea. Se hizo en el Deltoya organizado por Chus López.
Daniel
L.-Serrano llevaba años queriendo hacer una antología de poetas complutenses
actuales vivos, más o menos jóvenes, o a mejor decir: más o menos urbanos,
malditos, contraculturales, de la nueva sensibilidad, y de todos aquellos
géneros que en Alcalá de Henares la cultura más oficial no ha solido o
directamente no les ha dado ni altavoz ni medios. Muchos años. Pensaba en un
libro, pero sus posibilidades económicas lo impedían, por el paro eterno con esporádicos empleos
de tarde en tarde. Sacó otros proyectos de edición, como las revistas. Tanto es
así que en diciembre de 2015, a finales, se decidió por sacar si no un libro sí
un pequeño folleto o una cuartilla plegable en un papel más bien de lujo,
apetecible de guardar, con unos pocos poetas que en estos años le habían
parecido de lo más destacable en Alcalá. Sobre todo porque que además todos
querían publicar y no lo lograban. Pensaba que sólo ellos mismos podrían con
sus medios. Para ellos iba a usar una parte del dinero de su último sueldo. Así
comenzó a moverlo cuando la poetisa y fotógrafa Sofía Winter quiso e insistió
en participar económicamente en el proyecto. Por insistencia fue aceptada a
condición de que entonces debían que trabajar juntos. Cedieron los dos partes en
ideas y surgió algo común con nombres propuestos entre los dos. De este modo no
sólo hay poetas y poetisas de Alcalá de Henares, sino también gente que está
relacionada con la ciudad, ya sea porque vivía aquí pero por la crisis tuvo que
buscar trabajo en otros lugares, o porque parte de su actividad literaria tuvo
su peso en la ciudad. De folleto pasó a ser un libreto, que no librito ni
libro. Un libreto de unas 20 páginas, en un tamaño de bolsillo, con cubiertas
de papel verjurado, una portada cuidada y un número de poemas que ascendió a
veinte, aunque escriben dieciocho poetas y poetisas. Todo esto fue variando
muchas veces, hubo cambios de títulos, de fotos de portada... Al principio se
iba a llamar Veinte poemas a través del
agujero, pero al final se impuso Veinte
poemas asoman... en un invierno..., que es como se llama.
Se
editó con Creative Commons y consideraron todos los participantes que la obra
es de todos. Es totalmente de cada uno de ellos. Todo ha sido posible gracias a
la unión de poetas y poetisas complutenses, si bien la labor de antología y la
iniciativa recae en Sofía y en Daniel. En algunos casos seleccionaron tras
varias conversaciones y valoraciones a poetas directamente que les parecían que
debían estar, en otros casos también
seleccionaron los poemas que les mandaron, pues para la selección querían
poemas inéditos, aunque nos daba igual si nos mandaban otra cosa. En cierto
modo Sofía seguía la idea de los poemas inéditos en su día de la antología que
dio paso a la conocida Generación de 1927.
De
los autores, por orden de aparición:
Puri
Sánchez es la editora de Pie ediciones, muy ligada a Alcalá y la publicación de
varios de sus autores, como son Chus López o Jesús de Matías Batalla. Varios de
los autores que editó los conoció en actos de El Laboratorio. Abre el libreto
con un poema dedicado precisamente al uso de la palabra y la necesidad del
verbo que tiene el poeta.
Raúl Quirós vivía en Londres en ese 2016, aunque hoy día vive en Barcelona. Escribió
en 2008 un libro de poesía llamado El día que me enamoré de mi BMW. A Daniel le pareció por entonces uno de los
mejores libros de poesía que se habían editado en Alcalá de Henares. Hoy por
hoy escribe teatro. Su poema es uno de los descartes de aquel libro de 2008. De
lo más agónico y vital. Respira un aire oscuro.
Carmen Nieto es una alcalaína porque se crió desde muy niña aquí, aunque ella sea
polaca de origen y nacimiento. Es más española que polaca, como si lo de
Polonia fuera anécdota, otra cosa es lo que piense ella sobre el asunto. En
principio por trabajo se ha tuvo que ir a Madrid, después de que muchas de las
tardes de concursos de preguntas del Wheelan's fueran animadas y convocadas por
ella. Ella publicó en 2015 el libro La
breve historia que nadie honra. Es precisamente de ese libro su poema. A
Daniel le parecía uno de los dos libros mejores que se editaron en 2015 en
Alcalá. El poema aborda el tema de lo autodestructivo de una mujer cuando
siente su mundo perdido al no encontrar respuestas a su vida emocional. El
libro al que pertenece en todo caso es un libro muy urbano y del siglo XXI de
poemas con visión femenina nada adolecidos de caramelo y olor a flores.
SofíaWinter, la otra coproductora del libro, tiene ya un libro publicado en su país
natal, Rusia, del que no hay traducción ni venta al castellano, y cuenta con su
aparición en una antología poética que se presentó este 2016. Ella es de San
Petersburgo. Es una poetisa habitual en muchos recitales de Alcalá, aunque
desde 2017 se prodiga algo menos e los escenarios que en el periodo 2015-2016.
Su poesía oscila entre lo sensual, lo sensitivo y los elementos naturales
identificándose con cuerpos y almas que buscan algo que no encuentran. Fue
seleccionada por Daniel L.-Serrano “Canichu”, momento en el cual ella quiso
participar de la creación de la antología.
Paco
Ramos Torrejón, que debería haber presentado su libro El aprendizaje del miedo aquel 9 de abril, es gaditano. Aunque
ahonda en la autodestrucción de los perdedores que en realidad son ganadores en
poemas como el que transcribí ayer, en esta antología nos muestra otra alma
herida a base de búsquedas que nos completen en el otro y que no nos completan,
en este caso con resonancias del rock de los años 1970, con Leonard Cohen y
Janis Joplin. Él ya presentó otras obras en El Laboratorio a través de Sofía
Winter.
Pedro
J. Maza, había sacado adelante varias revistas en el pasado con Daniel y otros
autores amigos como Francisco Huerta, Javier Palou, Laura Vega, Rubén Muñoz,
Agata Krot y otros. Nunca recita en público, pero escribe y mucho, aunque de
tarde en tarde. Destaca su relato dentro de Weird Tales, La invasión de los girasoles
mutantes. Sin embargo escribe también poemas, siempre llenos de una
reminiscencia del lenguaje de Charles Bukowski, entre el alcohol, el sexo y las
carencias personales o los deseos, propio de la contracultura en la que Daniel
“Canichu” escribió mucho, si bien Pedro también escribe bastante dentro de
estilo de “la nueva carne”.
Gerardo
Pereira es fundamentalmente músico, pero también escribe poesía. En este caso
con un poema presenta una búsqueda en combate con la soledad y la soberbia. Fue
propuesto por Sofía Winter.
Rosario
Delgado, otra gaditana, estaba afincada en Alcalá, pero en este año tuvo que
mudarse a Andalucía. Figura también en algún que otro lugar como la
enciclopedia de poetas que realizaba otro poeta ligado con Alcalá, ya fallecido.
Ha realizado muchos recitales entre Andalucía, Madrid capital y Alcalá de
Henares. Tiene un estilo muy barroco, quizá próximo a un gongorismo
actualizado, y suele recurrir en esta etapa de su vida a la luna y el sol como
metáforas y símbolos. Es para reflexionar su lectura, muy rica en matices que
se paladean lentamente. Reflexivamente. Deteniéndose a pensar.
Antonio eMe había sacado adelante para ese 2016 tres libros, uno de poesía, El café del loco, otro de prosa, Cosas que pasan... o no, y el cuento
infantil en poesía Un cerdito en la
pecera. Es un poeta cuyos poemas de amor son perfectos y totalmente acordes
al siglo XXI, no recurre a recursos más propios del XIX, como muchos poetas
románticos actuales hacen volviendo siempre eternamente a Bécquer. Antonio crea
todo un mundo con cierto sentido del humor y símiles acertados que crean un
bosque de sensaciones amorosas, no de desamor, dentro del día a día cotidiano
que, al leerlos, nos hace identificarnos.
Zia Mei, el pseudónimo de la citada dueña, junto a Julián Pizarro, de El
Laboratorio. Ella no es poetisa, es ilustradora, a veces realiza cuenta cuentos
infantiles. A veces canta. Ella ya había publicado el libro Cuentos al canto del gallo. Fue una apuesta de Sofía Winter en esta antología
cuando leyó el poema que aquí presenta. Su poema es un poema lleno de lenguaje
tradicional y rural, quizá cercano a algún cancionero popular.
Leo
Zelada, es peruano y vive en Madrid, ha hecho algunas cosas por Alcalá de
Henares con sus poemas. Fue propuesto por Sofía. Tiene igualmente varios libros
publicados, como Minimal poética o Nueva poesía y narrativa del siglo XXI.
Su poema es uno de los más largos. Busca en su interior una razón de ser en un
alma que se siente desarraigada. Busca en ello el amor, o al revés, y la poesía
como vehículo, pues sólo la poesía perdurará tras todo.
Chus López, en ese momento contaba solo con el libro Remolinos de hojarasca, editado este 2016 por Pie Ediciones. Tiene
un ir y venir desde la poesía de amor y desamor, desde un punto de vista casi
de soledad, a otra poesía de reivindicaciones sociales diversas. En esta
antología hay un poema de ese libro que indicó ella, acerca de los deseos de
ser en el otro.
Diana
Ortiz está más centrada en el mundo de la música, como soprano, pero es cierto
que escribe y que además, presentada por Sofia Winter para la antología y que
tras conversaciones donde había más personas presentes, fueron bastantes las
voces que consideraron que debía estar presente en una publicación como esta.
Se seleccionó dos de sus poemas que recuerdan un cierto toque del romanticismo
anglosajón del siglo XIX mezclados con un toque un poco más actual. Tiene
oscuridad llena de luz.
Hazel
Messiatz también recuerda ese romanticismo del siglo XIX, aunque en este caso
más próximo a Centroeuropa, a Goethe, a los alemanes. Es un hombre muy
metafórico y reflexivo, con quiebros y requiebros a veces. Tiene por estilo en
su poema antologado lo breve capaz de introducir todo un mundo de ideas y
sensaciones con lenguaje totalmente poético. Por un tiempo elaboró una gran
cantidad de poemas basados en la saga de novelas Dune, de Frank Herbert.
Roxana
Palacio contiene en sí una poesía sencilla y asequible que gusta precisamente
por esa sencillez. Crea ritmos que podrían ser dulcemente cantables, sea cual
sea su temática, dura o no. Ella reside en Villalvilla, pero está ligada a
Alcalá de Henares.
Marina
Casado, afincada en Madrid, con varios libros y con relativo éxito que a hecho
que la nombren en prensa, había hecho algún escarceo por Alcalá, también había
acogido en recitales donde participaba ella a gente de Alcalá en Madrid. Su lenguaje actual y su mezcla de la pérdida
de la inocencia con un espíritu que aspira a personaje de cuento infantil a
produce la semejanza a algunos de los primeros poemas de Leopoldo María Panero.
Es quizá una persona cercana a esos poemarios que se dieron en los años 1960 y
1970 que desde mediados de los años 1990 hasta la actualidad están
revitalizando las formas poéticas más jóvenes.
Daniel
L.-Serrano "Canichu", yo, su poema fue seleccionado por Asela Eme, la
maquetadora. Aparece en penúltima posición con este poema de versos muy largo,
algunos cortados antes de acabar por cuestiones de espacio en este papel. Trataba
de aunar la mitología tradicional y lo oscuro con problemas materiales,
existenciales y reivindicativos de hoy día, sólo que el poema que propuso él es
de un libro aún inédito que escribió en 2002. Fue incluido por petición de Sofía,
aunque, en realidad, el propio Daniel como pagador que era deseaba incluir un
poema propio. En 2020 uno de sus poemas fue incluido en la antología Poesía Antiviral, de la revista digital Jazz Café Montaigne, con motivo de la
pandemia de Covid-19, ya en 2001 había sido publicado otro de sus poemas en la
sección de cartas de la revista en papel Rolling
Stones (España) con motivo de los atentados de New York del 11 de
septiembre.
Enrique Sabaté cierra el libreto con un poema que es una oda en recuerdo a Pepe,
antiguo dueño de El Perro Verde, que murió en Enero de aquel 2016. Sabaté lleva
muchos años escribiendo, él cuenta con muchas publicaciones, pagadas por él
mismo algunas, otras no, de las que la más destacable es La palabra en juego, editado en 2014 precisamente por Asela con
Domiduca. Él escribe sobre todo romances castellanos. Conoce muy bien la poesía
del Siglo de Oro y la medieval. Sigue las normas métricas con gran precisión y
muy acertadamente. Además es un creador de encuentros poéticos incansable y
quizá la persona actual que más anima poéticamente la ciudad. Recuerda a un
Garcilaso de la Vega actual, especialmente cuando se pone a componer sonetos.
La
limitación económica provocó no poder haber incluido otros nombres apetecibles
como Emilio Sola, Mariana Romero-Nieva, Maribel Domínguez, Guillermo Martínez
(al que Canichu conoció después de haber cerrado esta antología en febrero),
Aitor Díaz-Maroto, Francisco José Martínez Morán (el más conocido de los poetas
complutenses actuales), Jesús de Matías Batalla, José Bautista, Samuel Santos, Mamen
Solanas, que es de Guadalajara pero está relacionada con Alcalá de Henares en
parte, Carlos Mazarío, Sara Pozo, Enrique Cordero y muchas más personas,
algunas aún por descubrir incluso por
los antólogos. No se ha excluyó a nadie a mala conciencia. El dinero era
limitado, y eso limitaba el espacio, se tuvo un criterio antológico que fue
hacia lo actual y lo urbano, sin renunciar a otros aspectos, pero
principalmente eso fue lo que primó. Pudo hacerse mejor pero se hizo algo muy
bueno e inédito en Alcalá en ese 2016.
La
presente antología pretendía no dejar indiferente. No se buscó una poesía que
volviera sobre lo educado y el siglo XVI, se buscó una poesía actual, de
lenguaje actual, de forma actual, del siglo XXI, dentro de lo que hay en
Alcalá. Hay muchas promesas en esta ciudad, incluso de entre las personas que
no están en esta obra, ojalá algún día se pueda hacer algo más grande donde se
pueda ahondar en ello e incluso escribir reflexionando y analizando lo que se
mueve en estos años en la ciudad. Más aún, una de las ideas originales
descartadas de Sofía Winter era incluir una breve biografía para entender a
cada autor.
Esta
es la primera antología de poetas actuales complutenses y que tengan que ver con
Alcalá de Henares. Breve, escueta, faltan nombres... Se editaron ciento
cincuenta ejemplares.
Reseña escrita por Isabel Gómez Gamboa y Daniel L.-Serrano "Canichu"