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lunes, 29 de enero de 2024

Así dimos el cante. La memoria sonora de Alcalá (1965-1978)

Título: Así dimos el cante. La memoria sonora de Alcalá (1965-1978).
Autores: Pedro Atienza y Olga García .
Editorial: Foro del Henares.
Impresor: Gráficas Ballesteros.
Año de publicación: 2002 (1ª edición; prólogo de Manuel Rioyo, presidente del Foro del Henares).
Género: Historia; Biografía; Música.
ISBN: 978-84-607-5451-0


Ya habíamos hablado del poeta, periodistas cultural y flamencólogo alcalaíno Pedro Atienza, hablamos de su vida cuando comentamos y presentamos con Sonetos de las voces propias. Ahora volvemos a él presentando también a Olga García. Olga García es una periodista alcalaína licenciada por la Universidad Complutense en 1999, aunque realizó un Máster de comunicación corporativa e institucional en 2009 en la Universidad de Alcalá de Henares. De 2001 a 2004 fue directora, editora y redactora de informativos de radio COPE del Valle del Henares, pasando de 2004 a 2006 simplemente a redactora. Desde 2006 hasta la actualidad forma parte del Departamento de Comunicación Institucional de la Universidad de Alcalá, trabajando con la mejora de la imagen institucional de dicha Universidad. Su nombre se une a Pedro Atienza, a quien debió conocer en la radio, cuando ambos colaboraron para crear y publicar el libro Así dimos el cante. La memoria sonora de Alcalá (1965-1978), en 2002.  Este libro se agotó muy rápido en las librerías alcalaínas y aparentemente no se reeditó, aunque unos años más tarde aparecieron algunos ejemplares en una librería ya desaparecida. Además, en 2002, se publicaron semanalmente una serie de artículos en la prensa diaria de Diario de Alcalá. El libro recuperaba la memoria de todos y cada uno de los grupos musicales que hubo en Alcalá de Henares entre 1965 y 1978, un aspecto que había caído en el olvido, pero que tuvo su importancia. 

Por la cercanía a la base aérea militar de Torrejón de Ardoz los alcalaínos vieron en sus calles a norteamericanos, algunas personas de raza negra y también avances y conductas que no había en España, al menos de manera generalizada, como las guitarras eléctricas y el rock, que se las podían permitir muy pocos. En 1965 los Beatles visitaron España y el rock, que ya había llegado a España años antes, se multiplicó en su nueva forma más rock y menos rock and roll. De Alcalá de Henares salieron músicos que luego tocaron en la banda de Miguel Ríos o que tocaron con grupos muy afamados del rock español del momento, como Pekenikes, y otros que si bien fueron locales dejaron muy buen gusto y recuerdo. Además sirve para entender los gustos cuando menos de los alcalaínos, porque mientras en España se afinó el gusto por los cantautores según llegó el tardofranquismo (1970-1975), en los repertorios habituales de los grupos de Alcalá encontramos muy recurrentemente Credence Clearwater Revival o Stills, Nash & Young o Jimi Hendrix, evidencia clara de la influencia estadounidense en el panorama nada usual en el momento español de Alcalá. La evolución musical de Alcalá ha continuado hasta la actualidad y es más que evidente la buena salud de nuestros músicos, que siempre han ido a más. 

Tiene una tarea muy compleja de localizar, entrevistar y lograr material de todos los músicos que han  sido en Alcalá, por más que seguramente Atienza puede que tuviera relaciones de amistad o conocido con todos o casi todos desde su juventud. Es memoria, pero es también Historia. La Historia social y los cambios a través de la música rock que, a pesar de ser desde una localidad como Alcalá, tiene su necesario reflejo en la trayectoria en España de todo esto, si bien Madrid y Barcelona son lugares más cosmopolitas por su importancia y tamaño. Otros lugares que pudieron ser focos similares a Alcalá serían Cádiz, Rota y Zaragoza, igualmente por su cercanía a bases militares estadounidenses, y Gibraltar en cuanto a Reino Unido, aún pese a los cierres intermitentes de la verja de la frontera. Acasos aparte ligados al turismo eran las islas Baleares y Canarias o determinadas poblaciones de la costa mediterránea, cuyas influencias llegarían en todo caso en los veranos y no de manera permanente todo el año.

La obra merecería una continuación, a pesar de lo complejo que esto sería y que requeriría de autores más jóvenes que hayan vivido el intervalo de 1978 al actual 2024, todo lo más, también, porque Pedro Atienza falleció. 

Un libro necesario en la historiografía del siglo XX alcalaíno que, habitualmente, es obviado o ignorado, lamentablemente, aunque da claves de la Historia social y aporta pistas de la evolución alcalaína en este sentido. 


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 6 de mayo de 2023

50 canciones en la memoria

Título: 50 canciones en la memoria.
Autor: Mariano García López.
Editorial: Mundo Libre Libros.
Año de publicación: 2022 (1ª edición).
Género: Biografía; Historia; Música; Ilustraciones; Arte.
ISBN: 978-84-125317-9-4

 

El tercer y más reciente libro de Mariano García, 50 canciones en la memoria, fue publicado también en 2022. Fue presentado con una fiesta de concierto musical y exposición y venta de cuadros en el Starway Rock Restaurant de la calle Santiago de Alcalá de Henares. Al igual que el primero, Alma de blues, y el segundo,  63 mujeres extraordinarias. Sin ellas, no podríamos decir nosotras, fue publicado por Mundo Libre Libros, aunque en esta ocasión no es producto del confinamiento por la pandemia de Covid-19 de 2020, es más bien consecuencia del camino emprendido en libros y pintura en ese año que, como sabemos se tradujeron en sus dos primeras obras editadas en 2021. Este tercer libro tiene muchos puntos en común con el segundo, sólo que si el segundo libro se dedicaba a un homenaje en retratos y biografías a mujeres históricas que Mariano homenajeaba, en este otro hace lo mismo respecto a músicos de la música popular, hombres y mujeres del siglo XX. En concreto abundan gente de la música blues, pero también aparecen personalidades del rock, el soul, el pop, el jazz y en una ocasión el reggae. Todos son músicos magnificados de y en la cultura anglosajona; aunque lo predominante es la aparición de estadounidenses, británicos, irlandeses, australianos, canadienses y gentes de Estados que fueron antiguas colonias inglesas, testimonialmente aparece un jamaicano (Bob Marley), un mexicano (Santana) y una islandesa (Björk). Se trata de cincuenta retratos que deberían responder a cincuenta biografías, pero en realidad hay alguna biografía más, pues en algunos de los biografiados con retrato se cuela la biografía de músicos de sus grupos o con los que colaboraron. Otro factor de predominio en esta ocasión es la de los artistas hombres frente a la de artistas mujer. Sin embargo, se trata de un homenaje a los mitos de culto de Mariano, un clásico de las noches de rock de Alcalá de Henares a caballo entre el final del siglo XX y el comienzo del XXI con el desaparecido Blues Bar del barrio de Nueva Alcalá, donde en algunas madrugadas cortaba las canciones después del estribillo más conocido o del riff de guitarra más famoso, pues decía que en general la experiencia de los años le decía que los clientes de bares de música nocturnos quieren oír solo eso y el resto de la canción les da igual, especialmente si la canción sobrepasa los dos o tres minutos. En este sentido se sitúa en el mismo modo de pensar que un locutor de radiofórmula, paradójicamente, pues la cultura musical de Mariano es mucho más rica y abundante, en su vida personal y en  algunos de sus homenajes de este libro deja constancia de ello. En todo caso, es un criterio discutible, pues algunos de los que hemos trabajado también en esos bares o abundamos desde hace décadas, no hacemos asco ninguno a canciones completa aunque sean de ocho minutos o más.

Cada biografía es abierta por el respectivo retrato del músico. Hay muchos nombres evidentes y obvios. Se centra en los cantantes compositores, no aparecen músicos instrumentales, salvo en un par de casos excepcionales porque elige temas musicales sin letra, como es el caso de la aparición de Miles Davis, uno de los grandes del jazz. Es todo un catálogo enciclopédico de músicos del siglo XX y comienzos del XXI, aunque aparece algún nombre de la primera mitad del siglo XX, como el bluesman Robert Johnson, que influirá en numerosos músicos de rock y el cual ya apareció homenajeado en uno de sus poemas en Alma de blues

A continuación del retrato del músico elegido, los cuales no siguen criterios alfabéticos ni de otro orden aparente, Mariano selecciona la que considera su canción por excelencia y transcribe la letra en inglés. A esto le sigue una breve nota que en la primera parte del libro puede llegar a ser de dos a tres páginas, y en la segunda mitad lo acelera compulsivamente a una o media página, lo que lo descompensa en datos. La nota comienza dando datos sobre cuándo se editó la canción, cómo se edito y dónde se editó, su trayectoria hasta la actualidad y su puesto en diversas listas de éxitos y revistas. Luego se dan datos biográficos de cada autor de manera breve, sin ahondar en anécdotas y centrándose sobre todo en si ha sido galardonado, cuándo y donde. Esto hace de la lectura una acumulación de datos enciclopédicos, como se ha dicho.

Entre estas páginas se puede ver, aparte de los ya citados, a David Gilmore y Roger Waters (Pink Floyd), John Lennon y Paul McCartney (The Beatles), Aretha Franklin, Amy Winehouse, B. B. King, Patti Smith, Mike Jagger (The Rolling Stones), Sting (Police), Joe Cocker, Gary Moore (como bluesman), Koko Taylor, John Lee Hooker, entre otra buena parte de nombres.

Los cuadros prosiguen el estilo de Mariano, que mezcla el Arte Pop con el näif y el cubismo. Son colores muy vivos, lisos, que dan a cada retrato una característica. Se basa en retratos famosos de cada artista. En todos ubica a la altura de su cabeza, rodeándola, la letra escrita de la canción que considera más representativa de cada cual.  

Sin embargo, el libro contiene técnicamente un problema grave. No hay página escrita que no tenga numerosos errores de letras cambiadas en las palabras, algunos fallos de maquetado, palabras muy evidentemente cambiadas por algún tipo de autocorrector informático tanto en inglés como en español, y la estructura con la que se lee más de medio libro de notas comienza a ser desigual y aleatoria en la segunda mitad. Da la sensación de que pudiera haberse presentado el texto original en un programa de documento portátil (pdf) y este hubiera sido copiado directamente y volcado en un programa de texto, provocando la confusión de letras típicas del propio programa al volcar la información en un formato informático diferente, sin que se haya repasado y corregido posteriormente el texto. A pesar de todo esto, se trata del tercer libro de Mariano y vuelca en él compartirnos una parte de aquello que le ha venido emocionando a lo largo de su vida, lo que es una parte de su intimidad, aunque quien no le conozca personalmente no se percate de ello.
 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 25 de febrero de 2023

Los Puritanos o El respeto a la mujer

Título: Los Puritanos o El respeto a la mujer.
Autores: Carlos Arniches Barrera y Celso Lucio.
Impresor: [No encontrado, impresa en Madrid].
Año de publicación: 1894 (1ª edición).
Género: Zarzuela; Teatro.
ISBN / Depósito Legal: [No existían aún]

 

 Hay un error muy difundido y aceptado en España entera y sobre todo entre aficionados a la zarzuela y a la Literatura, reproducido incluso por la prensa local, como fue el caso del periódico Soy de Alcalá en su número de diciembre de 2017, mediante el cual se cree que el origen del dicho popular: "Quien  tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío ni tiene ná", también pronunciado hoy día: "Como quien tiene un tío en Alcalá, que ni tiene tío ni tiene ná", corresponde a una obra de teatro escrita en solitario por el dramaturgo Carlos Arniches en 1901 y que se llamaba precisamente El tío de Alcalá, pero no es así, es algo erróneo. La obra existe, pero la frase en realidad surgió en 1894 en otra obra de teatro, esta vez escrita por el mismo Arniches junto a uno de sus colaboradores más habituales en aquellos primeros años, Celso Lucio. La obra era Los Puritanos o El respeto a la mujer. Lo que ocurrió es que según Arniches se fue haciendo más popular, una de las actrices de zarzuela del momento, Loreto Prado, le dijo que interpretaría una obra suya solo si incluía un argumento similar donde el protagonismo fuera totalmente de la mujer y se incluyera esa frase, de ahí la composición y la reiteración de 1901. Ya hablaremos de esa obra. Hoy vamos a comentar Los Puritanos o El respeto a la mujer, de aquel 1894.

Empecemos mencionando quién era Carlos Arniches, a nadie se le escapa que fue uno de los compositores de zarzuela y teatro de comedia aburguesada más importantes en el siglo XX, junto a los hermanos Quintero y otros. Había nacido en Alicante en 1866, siendo que su infancia y su juventud se vio afectada por el Sexenio Democrático (1868-1874) y la cercanía de los bombardeos sobre el cantón de Cartagena durante la Primera República. Era hijo de un operario de una fábrica de tabaco que tras la Restauración Borbónica se llevó sus instalaciones y sus empleados a Barcelona en 1880. Cinco años después, en 1885, teniendo sus padres una posición algo más desahogada, le mandan a Madrid para estudiar en la Universidad Central (la Complutense) la carrera de Derecho. Llega a Madrid por tanto con 19 años de edad. Sin embargo, en su estancia como estudiante pronto se vio atraído por la vida nocturna y de los teatros por horas de los cafés. Un teatro por horas era la representación durante una hora de varias obras cortas, lo que hoy día llamamos micro-teatro. Este teatro por horas comenzó en los cafés nocturnos, a modo de vodevil, pero pronto pasó a los teatros pequeños más populares. Arniches fue uno de los más habituales en las tertulias de los cafés del Madrid de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Por ello conoció a una gran cantidad de personas de todo tipo y condición, así como a otros intelectuales que le ayudaron.

Como sea, en 1887 publicó por primera vez, lo hizo con una biografía, al año siguiente, 1888, publicó un gran número de artículos no ficticios en la prensa de Alicante, entre las cabeceras en El Liberal, un periódico conservador. Pero lo importante es que ese mismo año comenzó a publicar y a llevar a escenarios pequeños cuatro primeras obras de teatro por horas junto a Gonzalo Cantó. A partir de ahí el resto de su vida estará dedicada al teatro y a la zarzuela, principalmente cómicos. Llegó a realizar cerca de doscientas obras, que a veces combinó con rarezas en él, como es la poesía u otros artículos de periódico. Aquel inicio de 1888 le ubica con 22 años de edad. En 1894 se casaría con Pilar Moltó, con quien tuvo cinco hijos, uno de ellos un arquitecto famoso con su mismo nombre. A la vez él se sentía políticamente monárquico desde la tendencia carlista. Era un ultraconservador y católico, pero su talante de vida nocturna y teatro popular hace que no sea un extremista total, siendo amigo de sus amigos, fueran sus ideas las que fueran. Esto le llevó también a promocionar y ayudar a todo tipo de personas, sobre todo del mundo del teatro, lo que hizo de él una de las personas más populares y queridas del momento. En 1898, con las pérdidas de Cuba, Filipinas y Puerto Rico y la catástrofe humana y económica que supuso, perteneció al ala regeneracionista del carlismo, por lo que estaba más abierto a aportar reformas con carácter de progreso para las clases populares y críticas duras a aquellos poderosos cuyos comportamientos públicos y privados no se orientasen a aportar algo a la sociedad en algún momento. Por ello, a Arniches se le suele encuadrar en la Generación del '98 y a la vez en los Regeneracionistas. Su fama creció desde ese momento, coincidiendo con la escritura de varias de sus obras más famosas, entre ellas la citada de El tío de Alcalá de 1901, que se popularizó mucho, de ahí el éxito del dicho que llega hasta nuestra actualidad en 2023. 

En 1910 se presentó a las elecciones por el Partido Carlista para ser elegido diputado en las Cortes, cosa que no logró. Su teatro era el más exitoso de la época, aunque normalmente gustaba sobre todo a las clases burguesas más pudientes o con negocios. Tomaba por temáticas y humor cuestiones costumbristas, algunas un poco ya del siglo XIX en contraste con aquel siglo XX donde se empezaban a expandir ideas de igualdad social entre las clases populares. De hecho su teatro chocaba con las innovaciones experimentales de García Lorca y otros autores, que llevaban al teatro cuestiones sociales nada amables con la sociedad burguesa, y a veces tramas complejas de entender para un público acostumbrado a historias cercanas a su modo de vida y compuestas tradicionalmente en un mundo real y con presentación, nudo y desenlace. Los años de la década de 1930 le mantienen con su público más veterano, aunque gozaba de gran éxito, hasta el punto que algunas de sus obras buscaron nuevo público siendo trasladadas al cine en la Segunda República, pero al estallar la guerra civil en 1936 se fue a Argentina, a Buenos Aires, donde seguirá componiendo, aunque con menos frecuencia. Aunque se le ha adjudicado el haberse ido para evitar un enfrentamiento fratricida y ubicándole más allá de lo político, lo cierto es que su militancia carlista estaba arraigada desde hacía muchos años, al margen de haberse burlado y satirizado a los sindicalistas más de una vez, hasta el insulto, en 1936, guste o no, Arniches tenía setenta años, una edad muy avanzada en la época y en el promedio de defunción de aquellos años. Al estallar la guerra él busca la tranquilidad y evitar el enfrentamiento yéndose de refugiado político a Argentina, pero ni la zona de la República tenía nada contra él, ni la zona golpista de Franco le perseguía. Más aún, terminada la guerra en 1939, él regresó en 1940 y vivió en Madrid siguiendo su labor hasta su muerte en 1943 con 76 años de edad.

El otro autor con el que colaboró para escribir Los Puritanos o El respeto a la mujer, Celso Lucio, en 1894, fue uno de sus amigos personales que hizo en Madrid cuando llegó en la década de 1880, y con quien realizó numerosas colaboraciones compartiendo autoría de obras desde 1889 a 1900. Eran casi de la misma edad, Celso Lucio había nacido en 1865 en Burgos. Era hemipléjico, lo que influyó enormemente en cómo veía la vida y en el uso del humor para hablar de lo adverso, tal vez por el buen sentido del humor llegó a ser amigo íntimo de Arniches. Se hizo dramaturgo colaborando con Arniches, iban a las mismas tertulias, compartían eventos y cafés y fue una persona emergente. Se hizo periodista entrando en la Asociación de la Prensa de Madrid en 1896, quizá uno de los factores que hizo que Arniches se acercará cada vez más a la actualidad desde el desastre de 1898. Celso Lucio comenzó a escribir en El Globo en 1902, en Madrid Cómico y otra prensa, entre ella en el suplemento del periódico monárquico ABC llamado Blanco y Negro. Murió en Madrid en 1915 con 50 años de edad.

En las obras de teatro de la zarzuela, el género chico, así como en el teatro por horas (antecedente del micro-teatro actual) se entendía que las producciones eran colaborativas y grupales, por lo que lo habitual era que los autores colaboraran entre sí a la hora de componer, de ahí que muchas obras de Arniches tuvieran un coautor, como es el caso. Más aún, a veces sin figurar por escrito en ningún sitio, las obras se componían a medida de las actrices y de los actores, con sugerencias o con lo que ellos deseaban interpretar, así como otros factores, como los de la persona que ponía su café o teatro y tenía unas necesidades determinadas y otras cuestiones personales y ambientales de todo tipo. También los músicos disponibles tenían su peso, en este caso contaron con la composición de Valverde y Torreglosa. La obra estaba en un único acto con más de una veintena de escenas. Esa es la única licencia experimentadora, pero en realidad se ajustaba a un teatro cómico breve.

Los Puritanos o El respeto a la mujer fue la vigésimo segunda obra que escribió Arniches, aunque lo hiciera junto a Celso Lucio. Como hemos dicho, fue escrita, representada y publicada por primea vez en 1894, teniendo varias ediciones, pues vivían de las funciones. En esos momentos el autor era popular en las representaciones nocturnas de Madrid, pero en general un tanto desconocido, dado que su fama total vendría tras 1898 al hacerse regeneracionista. 

Era habitual que estas obras tuvieran un doble título, el primero solía ser un mensaje del autor o autores al público, el otro era una aclaración de lo que se iba a hablar. En este caso Los Puritanos era el nombre dentro de la obra de un restaurante de Madrid cuyo dueño, Melchor, era un tenor de ópera retirado de origen barcelonés, que desea hacer así homenaje a la ópera Los Puritanos de Bellini. De fondo los autores advierten con ese nombre y con doble sentido, una advertencia que se adivinaba con la trama sobre las personas que dejamos entrar en nuestras vidas a la vez de las personas sencillas que se fían de todo el mundo, almas puras o inocentes. La segunda parte del nombre, El respeto a la mujer, parece que fue idea de Arniches en concreto, que en aquellas épocas había desarrollado una empatía por los problemas de la mujer en su vida sentimental y social cercana a algunas ideas de igualdad de género de hoy día (cercana, que no igual), aunque con un enfoque conservador, diríamos hoy, pero avanzado para su época. Eso pese a que desde el socialismo y el republicanismo la cercanía a la igualdad tal como la entendemos hoy día era mayor, especialmente desde el anarquismo de la época, muchas de cuyas ideas son realidades sociales de hoy, aparte de que en España fue el anarquismo el primero que introdujo las ideas de igual de género (el feminismo) en las clases trabajadoras de España, con más éxito que los socialdemócratas y que los republicanos burgueses. Sea como sea, esta obra es una de las primeras que hace que muchas mujeres de la burguesía tuvieran especial gusto por Arniches, pues defendía derechos de la mujer, pero no atacaba las injusticias de las diferencias de clases, o sea: no atacaba sus estilos de vida y el sistema que lo posibilitaba, ni sus creencias. Por otro lado, cuando Arniches elabora esta obra está a pocas semanas de casarse con Pilar Moltó, y este hecho y esa relación, en ese momento de novios prometidos, puede que influyera en el modo de ver la vida sentimental de la mujer en él, con 28 años.

La obra mezcla una exageración del lenguaje castizo o madrileño, pero innova introduciendo también una burla exagerada a expresiones mal formadas del catalán y hasta del vasco de personajes que aparecen. Se buscaba criticar una sociedad pobre embrutecida, también hay numerosas bromas a usos y costumbres en la población no acostumbrada a las convenciones sociales en restaurantes, lugares ambientados por las clases pudientes, no tanto las obreras. También había bromas que cargaban contra los amantes de la ópera, normalmente enfrentados a los de la zarzuela, siendo la ópera más representativa de las clases sociales más altas y ricas y las de zarzuela más cercanas a las clases burguesas más intermedias. En el fondo hay también una crítica social de los abusos de los más ricos sobre los más pobres, pero cuidado, porque no defiende tanto a las clases populares como sí a las clases medias. En los primeros actos sirva de ejemplo que aparece en el restaurante un grupo de sindicalistas del gremio del carbón liderados por Bernabé. Estos son retratados como personas sin educación, que se aprovechan de los indefensos y que además practican la corrupción y la traición de clase. De hecho, planean un falso banquete dándoselas de alguien, cuando no tienen dinero. La cosa no termina ahí, pues el dueño del restaurante, el empresario (clase media) les cree en todo y empieza a dar órdenes a sus camareros y empleados (clase obrera) para preparar ese banquete, son esos empleados los que hablando entre sí urden engañar a los comensales poniendo gato en lugar de conejo, medicina estomacal en lugar de vino (aludiendo a mezclas que se hacían con peligro para la salud) y otras artimañas por no haber nada en la despensa, y además encarecer la factura. La culpa del engaño del banquete es del sindicato, mientras que la estafa del banquete es de los trabajadores, quedando el empresario como víctima. Era parte de lo que es una obra de humor, evidentemente, pero a la vez reflejaba una visión conservadora en Arniches y en Celso Lucio, pues este tipo de bromas aparecen en otras de sus obras.

Bernabé, el líder sindical de los carboneros (que se declara contrario a los conservadores en un juego de palabras que se refiere a los que les gusta comer comida de latas de conserva y a la vez a la derecha política) está casado con Petra, y de ese matrimonio tienen a Dolores. Hace acto de aparición en ese momento Paulino, que está enamorado de Dolores, pero él también es un simple obrero sin dinero, por lo que, al ver el banquete que prepara su Bernabé en el restaurante, se inventa que es el sobrino de un tío muy rico que vive en Alcalá de Henares y tiene más mulas que el Ejército, no olvidemos que el cuerpo de caballería estaba en la ciudad. Todo tiene tono de humor, de ahí lo de las mulas, no de caballos. La Guerra de Cuba tuvo tres etapas, en marcha de 1868 a 1878, de nuevo en 1880 a 1881 y finalmente desde 1895 a 1898, aunque el desastre total fuera en 1898, y los muertos y fallos del Ejército en Cuba eran motivo del comienzo de mentalidades que pensaban que las cosas debían criticarse y cambiar, ya fuera desde el socialismo, desde el republicanismo o desde la monarquía regeneracionista o la más reaccionaria. La mentira de Paulino tienta a Bernabé para emparentar con él, por lo que se aviene a aumentar el banquete y traer a su hija Dolores para que le conozca, y a la vez el dueño del restaurante cree que va a hacer uno de sus mejores negocios, mientras los camareros preparan un caos de banquete. 

(Acto I, Escena III.)

SEÑOR BERNABÉ.- Na, es cosa de osequiar al tío de Paulino, que será algún ricachón de Alcalá; y que vea que semos gente de rumbo.
MELCHOR.- Ustet dirá lo que deseya.
SEÑOR BERNABÉ.- Pus na, misté, que se me va a casar una hija y necesitamos un cochinillo…, dos corderos y dos conejos…, seis kilos de lomo, una buena ensalada de atún, postres, organillo y el salón por nuestro; todo lo cual pa las ocho de la noche. Conque tenga usté en cuenta los animales.
MELCHOR.- Serán vostés servidos con limpieza y esmero.

En medio de estos discursos aparece la crítica de Arniches a la subida de precios de los artículos de primera necesidad, como el carbón, que lo encarece todo, y es motivo del descontento social, por lo que esta crítica política también le lleva a simpatizar con un público menos burgués. Arniches sabe equilibrar siempre esa postura que agrada a los burgueses, pero a la vez contenta con humor a los trabajadores al hablar de sus problemas, a pesar de que critique con humor descarnado a aquellos que les defienden laboralmente, los sindicalistas; como carlista que es probablemente prefería un sistema más paternalista, donde las clases adineradas tomaran medidas para las obreras, pero sin que las obreras tuvieran especial protagonismo en las decisiones que les afectan, un debate muy vivo entonces y aún vigente en algunos sectores patronales.

Mientras se van preparando todos para ese banquete aparece Pérez, un comensal con mucha hambre pero sin dinero, hambre que agrava uno de los jarabes que le dan por vino. No puede parar de comer, pero a la hora de pagar, no tiene dinero. Sin embargo, este Pérez es un viejo amigo de Paulino, que le encuentra allí, y como su mentira se le ha ido de las manos, pues Bernabé quiere que su tío vaya al banquete, le ofrece hacerse pasar por su tío de Alcalá a cambio de veinticinco pesetas (un duro), lo que Pérez acepta, pasándose a hacer llamar don Casimiro. Ahora bien, Pérez es conocido por Melchor, que le recuerda de Barcelona en la ópera, pero Pérez se hace el loco. Melchor se entretiene por una borrachera de su cocinero y Paulino aprovecha para mandar a Pérez a comprar cigarros puros (referencia a Cuba) para que los ofrezca en la cena, sin embargo, los puros no serán comprados. Es también una denuncia del hambre y la picaresca. A la vez, comienza a darse a entender que Paulino lo que pretende es tener sexo con Dolores, o sea: engañar a todos para abusar de una posición falsa y obtener sexo incluso con permiso del padre. Arniches y Celso Lucio advierten así de las falsas intenciones, de la manipulación y de los engaños a las mujeres, así como su uso por parte de familiares para medrar.

Sin embargo, llegado el momento del banquete, Pérez descubre que Dolores es la mujer joven con la que ha tenido un problema por el cual no ha podido comprar los puros, trata de ocultarse, pero no lo logra. Así que decide decir toda la verdad de que él no es el tío Bernabé, mientras huye Paulino al verse descubierto. Y es en ese momento que al desdoblarse a sí mismo descubriéndose le dice al sindicalista Bernabé: 

 (Acto I, Escena XXI.)

SEÑOR BERNABÉ.- De modo que el tío de Alcalá...
PÉREZ.- Ni era tío, ni era ná.

La obra no terminará ahí. En una escena posterior nocturna Paulino es llamado a una cita en el parque de las Vistillas de Madrid, en el que ya en una obra de Calderón de la Barca del siglo XVII decía que si te llamaban a una cita donde habrías de salir mal parado lo suyo era no acudir. Paulino acude, contra su propia voluntad, porque la mala suerte quiere que ande cerca, sea descubierto y llevado de la solapa. Bernabé pretende obligarle a participar de un duelo a muerte. Paulino logra cambiar su suerte prometiendo casarse con amor con Dolores y trabajar para mantener ese amor, en un juego de palabras que viene a referir también que dejará de ser un tarambana y sentará la cabeza mediante el trabajo.

Así es como nació el dicho en una obra lírica de teatro de horas y zarzuela de 1894 que será menos popular y conocida que la obra que lo hizo popular del todo en 1901. 

"Quien tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío, ni tiene ná", broma que pudiera también aludir a la forma de ser de los alcalaínos orgullosos de su pasado de grandezas pero que en ese momento no existía y la ciudad parecía un pueblo con ruinas, es contestado por los alcalaínos de hoy día, desde algún momento posterior de la gran migración rural a las grandes ciudades durante el franquismo en las décadas de 1950 a 1970, con el dicho "Como el que es de Madrid, que ni de aquí ni de allí", en defensa de una bajada de humos de los que se ríen con mala intención siendo de Madrid capital.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 21 de noviembre de 2021

25 años sonando Alcalá, 1996-2021. Orquesta Ciudad de Alcalá

Título: 25 años sonando Alcalá, 1996-2021. Orquesta Ciudad de Alcalá.
Autor/es: Anónimo (posiblemente varios autores o Vicente Ariño).
Editor:  Ayuntamiento de Alcalá de Henares; Concejalía de Cultura; Orquesta Ciudad de Alcalá (OCA).
Año de publicación:
2021 (1ª edición; Introducciones de Vicente Ariño Pellicer, director artístico y musical de la OCA; Javier Rodríguez, alcalde por el PSOE; y María Aranguren, concejala de Cultura, Turismo y Deporte y segunda teniente de alcalde).
Género: Música; Historia; Anales; Ilustración.
ISBN / Depósito Legal / Creative Commons: [No consta en el libro] 

 

Fue en el concierto de clausura de la llamada 50ª edición de Alcine (en realidad la 51ª) que Vicente Ariño, director artístico y musical de la Orquesta Ciudad de Alcalá (OCA) anunció otro aniversario que sí coincidía con las fechas reales, el de la OCA, que cumple veinticinco años. Aparte de los conciertos respectivos, han preparado para la ocasión un libro conmemorativo que de paso repasa la Historia de este cuarto de siglo de esta orquesta de carácter sinfónico. El libro se llama 25 años sonando Alcalá, 1996-2021. Orquesta Ciudad de Alcalá. Es un libro que ha salido con la iniciativa y la producción de la propia OCA. No figura el nombre del autor, por lo que queda anónimo, podrían ser varios autores los que lo han realizado, o tal vez tenga bastante de la mano del propio director de la OCA, Vicente Ariño. En todo caso, sí queda constancia que cuenta con el apoyo del ayuntamiento de Alcalá de Henares y la Concejalía de Cultura, Turismo y Deporte, sin más. No obstante, cuenta con las introducciones del propio Vicente Ariño, que fue impulsor del proyecto ya en 1996, así como del alcalde, Javier Rodríguez, y de la concejala de cultura, María Aranguren, ambos del PSOE.  

El libro ha sido publicado en un formato de papel, ligeramente apaisado, en tapa blanda solapada. Las cubiertas amarillas, un color en cierta medida unido al logo de la OCA, nos muestra una acuarela actual de la línea de cielo que dibujan los edificios del centro de Alcalá, pintada por Airita Herrera. Fue maquetada la obra por José Lisón. Y según se informa en las solapas, el libro se ha realizado durante la presidencia de la OCA de Antonio Cuartero Martínez y la secretaría de Félix Martín-Llorente, los cuales acreditan la publicación. Firman el libro en 30 de mayo de este 2021en la actual sede histórica de la OCA, el Centro Sociocultural Gilitos.

También ha sido publicado en formato digital y se puede leer de manera gratuita desde la página de Internet de la propia OCA, por ejemplo: por aquí. Más aún, en la generosidad de la OCA, te permiten incluso descargarlo gratuitamente en formato digital pdf si lo deseas tener en digital, desde esa misma dirección, aunque, tal como recordó Ariño en aquella clausura de Alcine 50, que cuenta con su propio libro, hay una edición en papel, pese a que es muy limitada. Eso sí, no consta número de ISBN, depósito legal o licencia Creative Commons.

La OCA ha realizado más de doscientos cuarenta conciertos desde 1996, siendo el primero uno dedicado a Cervantes. Cuenta con doce estrenos absolutos en su haber. Han tocado en diez países diferentes, en dieciocho ciudades repartidas entre ellos. Se ha hecho muy popular y parte de la cultura alcalaína sus conciertos de Navidad en Alcalá de Henares, los cuales empezaron en 1998. Todos estos datos nos los aporta el alcalde Javier Rodríguez, cuyas introducciones a bastantes libros que apoya el ayuntamiento suelen ser muy ricas en datos interesantes para la posteridad y para reconstruir la más reciente Historia cultural de la ciudad, desde lo institucional.

Ariño encuadra la formación de la OCA en el amor al buen trabajo y a dar oportunidades a quienes normalmente no se les da. Es sabedor de la muchas valías que hay y de las muchas puertas cerradas si no perteneces a unos círculos. No obstante, Ariño, de gran corazón, tiene un carácter altamente pedagógico que le ha llevado incluso a tener su propio espacio en la radio local, en Cadena SER-Henares.

La estructura del libro repasa la Historia de la OCA a modo de anales. Mediante fechas y referencias a lugares y quienes fueron los directores musicales nos narra todos los conciertos que han hecho asignados al año correspondiente. Tenemos ahí que se matiza el dato dado por el alcalde al decirse que el primer concierto se dio en 18 de abril de 1996 paradójicamente en Lalín, en la provincia de Orense. En las páginas contiguas a estas nos muestran fundamentalmente los carteles más importantes o de los conciertos más relevantes que han considerado ellos, con sus respectivos pies de foto que ejercen de texto histórico que narra lo relevante en la Historia de la OCA de cada evento que así se destaca. Añadido a esto aparecen también algunas fotografías de la orquesta que han considerado imprescindibles en este veinticinco aniversario.

Encontramos actos relevantes como la fundación paralela de una OCA con sección juvenil, la cual se estrena en directo en los conciertos de clausura de Alcine, en este caso del año 2000. O podemos descubrir su papel en el festival teatral de clásicos de Alcalá desde 2001, un concierto en País Vasco en 2002 donde fueron anunciados íntegramente en vasco, colaboraciones con otra entidades musicales de Alcalá, como la Asociación Filarmónica, colaboraciones que incluso se han visto en los conciertos de Alcine cuando han  traído de invitados a músicos rock, pop y de jazz, o figuras destacadas de la música clásica. Sus conciertos pedagógicos son una constante. Transforma esto a la OCA en una embajadora musical en todos los grados y modos posibles. 

El libro en sí es un documento imprescindible para el conocimiento mejor de la Historia cultural de la ciudad más reciente. Máxime si se tiene en cuenta que el año del nacimiento de la OCA, 1996, está tan cerca del año del nombramiento de Alcalá como Patrimonio de la Humanidad en 1998, que forzosamente nos hace comprender que es una orquesta fundamentalmente ligada a esa categoría de reconocimiento cultural y probablemente contribuye relanzando esa idea y reforzándola en cada uno de los eventos que organiza, ya sea dentro de Alcalá, en otro lugar de España o cuando viaja a otro país, incluido el cambio de continente que alguna vez ha habido.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 20 de marzo de 2021

Aquel agujero. Mis años entre una enredadera

Título: Aquel agujero. Mis años entre una enredadera.
Autora: Mariana Romero-Nieva.
Editor: Pedro S.G. Romero-Nieva.
Año de publicación: 2021 (1ª edición; prólogo de José Manuel Pedrosa).
Género: Memorias; Poesía; Canciones.
ISBN-13: 978-84-943808-4-6
 
 
A Mariana Romero-Nieva la conocemos ya bien en estas notas. Esta dama de la literatura alcalaína es una autora tardía fundamentalmente de poesía y algunos relatos breves. Sus libros eran hasta ahora Las huellas (2010), Por la escalera del aire (2013), Para y sueña (2015), Vuelan versos con alas rotas (2017) y Versos en la niebla (2019), pero esta misma semana, el día 16 de marzo, ha salido ya a la venta su libro más reciente y esta vez no es de poesía, ni recoge relatos breves de ficción, se trata de un libro de memorias llamado Aquel agujero. Mis años entre una enredadera. Así pues, este 2021 cumple once años publicando. Sus libros más recientes han sido publicados a través de la Asociación de Escritores de Madrid, a la que pertenece, aunque los primeros fueron publicados por Lema y uno de ellos por Fussión Editorial, pero esa vez la edición corre a cargo de un editor particular, familiar de Mariana, Pedro Santiago G. Romero-Nieva, figurando como Pedro S.G. Romero-Nieva. Contó con el prólogo del folclorista, filólogo y profesor de la Universidad de Alcalá, José Manuel Pedrosa Bartolomé, el cual describe el libro como una novela de aprendizaje nacida de las vivencias reales, de la memoria, de la autora, Mariana Romero-Nieva, durante sus años de formación y educación en su pueblo natal, San Carlos del Valle, en Ciudad Real (Castilla-La Mancha). Ella nació allí en 1933 y allí creció. Se trasladó a Alcalá de Henares posteriormente, donde vive, donde estudió universitariamente y formó una familia desde hace muchas décadas. Mariana es Diplomada en Educación Preescolar y tiene estudios de Humanidades, Derecho Civil, Romano y Penal en la Universidad de Alcalá de Henares. Su primer libro de poesías, Las huellas, ya estaba dedicado a fondo a La Mancha y su tierra natal. En el resto de libros nunca dejó de haber rastros autobiográficos de todas las etapas de su vida, y recuerdos claros y precisos sobre sus padres y sobre su infancia y juventud en San Carlos del Valle. Esto es especialmente patente en Para y sueña, en una de sus partes dedicada a recuerdos y donde además se recogen poemas de juventud de ella misma.

En el año en el que cumplirá 88 años de edad saca estas memorias que no están exentas de incluir algunos versos. A lo largo de la pandemia, 2020, Mariana llegó a compartir varios de sus poemas recitándolos a cámara en grabaciones de video durante el confinamiento más estricto en los propios hogares. A finales de ese año pasado, en diciembre, familiares, amigos y compañeros de ella en la Asociación de Escritores de Madrid, la homenajearon por sorpresa con un recital al que llamaron audio libro al ser grabado y puesto en vídeo y a disposición pública a través de un canal de Youtube dedicado a la autora. Se llamó el recital y grabación Voces de luz, la dirección, montaje y música corrieron a cargo del propio Pedro Santiago, editor de este libro que nos ocupa hoy, Aquel agujero. La idea había sido de Vanessa Jiménez, propietaria del ahora espacio cultural y antes librería Notting Hill, la coordinación de los vídeos grabados corrió a cargo de una de las hijas de Mariana, Micaela.

Aquel agujero nos muestra esa personalidad creativa de Mariana y cómo se iba formando entre las rimas elegantes y dolientes, pues el dolor no sale de la nada. No obstante, es la autora quien al presentar el libro a través de un texto suyo en la red social Facebook nos cuenta que estas memorias estaban ya casi escritas cuando ocurrió la muerte de su hijo Agustín, por lo que evidentemente el libro no solo está dedicado a él, sino que su proceso de terminación se ve afectado de este lamentable suceso. Aparte, ha perdido algo de visión de un ojo en el último año.

Estas memorias contienen recuerdos de su infancia y adolescencia, como ya se ha dicho, en su pueblo natal. Ha incluido canciones, romances y juegos de aquellas épocas en los años de las décadas de 1930 y 1940, no sé si también de los años de la década de 1950. En ese sentido tiene también un componente de sociología y de Historia social que puede ser interesante como testimonio del siglo XX, al menos en el entorno rural de Castilla-La Mancha, por entonces Castilla la Nueva. Como libro de memorias que es, incluye fotografías personales, familiares y de amigos que le cedieron generosamente. Además, ella ha querido que contenga dibujos realizados por David M. N., el niño con Trastorno del Espectro Autista al que Mariana tiene mucho afecto y al que le dedicó su libro Versos en la niebla. Recordemos que Mariana, en su generosidad, suele donar todos sus beneficios económicos por sus libros a Cáritas Diocesanas de Alcalá de Henares y, si no recuerdo mal, en este caso citado creo que hubo donación a la ayuda contra ese trastorno autista. 

El sexto libro de Mariana se presenta así, sencilla y discretamente, posiblemente a la espera de alguna presentación formal de la que, de haberla, ya informará la propia autora. En todo caso, el libro ya está a la venta. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 12 de octubre de 2019

Intentos de poesía. 2015-2017

Título: Intentos de poesía. 2015-2017
Autor: Daniel López Roche.
Editor/Impresor: Autoedición. 
Año de publicación: 2017 (1ª edición)
Género: Poesía / Canciones.
Licencia:  Creative Commons.


Entre los autores jóvenes actuales de Alcalá de Henares está Daniel López Roche. En realidad se trataría de un cantautor, pero sus propias letras de canción fueron editadas por él mismo en 2017 a modo de poesía. De hecho las llamó: Intentos de poesía. 2015-2017. Imprimió en blanco y negro un cuadernillo de 61 páginas, todo absolutamente en papel, incluida la portada, tamaño cuartilla y cosido manualmente en hilo blanco. Daniel López Roche optó además por una licencia libre de reconocimiento de autoría y permiso de difusión al lector a través de Creative Commons, prescindiendo del registro en el Depóstio Legal y en el ISBN. Un acto que suele estar en boga en muchos autores cuya personalidad se declara rebelde a lo institucional y reglado a lo sumo. 

La portada era muy sencilla, con una pequeña fotografía en redondel mostrándole a él de espaldas tocando para un público que se intuye en la calle. Se trataba de una numerosa colección de poesía o canciones en verso, así como poemas en prosa breves. En algunas ocasiones aparecían referencias a la localización de alguna de estas composiciones a través de Internet. La letras, no obstante, era de un tamaño excesivamente pequeño, por lo que el cuaderno/libro puede resultar de imposible lectura para una parte del público lector ya de cierta edad, o bien puede ayudar a cansar la vista en general a cualquier lector. Puede que se debiera al deseo del autor de aprovechar el momento para exponer toda su obra, o la mayor parte, a la vez que minimizar costes de papel e impresión. En este sentido quizá hubiera sido preferible que hubiera sido orientado y convencido para que seleccionara menos material y lo editara de una manera visualmente más accesible, y por volumen probablemente también más deseable de tomar entre las manos. Siempre podía haber editado el resto en una segunda obra de idénticas características. En todo caso, es evidente y obvio que estamos ante un autor que se siente tal y que desea mostrar su obra y compartirla.

Daniel López Roche ha ofrecido diversos conciertos, siempre cercanos a la gente, en lugares dispares, desde puertas de librerías, como Domiduca, a los actos de El 20 a las 20 organizados por Cristina Penalva en La Oveja Negra primero, en el Imperial después, y me parece que en alguna feria también invitado por el Centro 13 Rosas de Alcalá de Henares, sede y asociación del Partido Comunista de España (PCE), aunque en esto puedo equivocarme. Igualmente me parece que ha tocado en Madrid capital. 

Sea como sea, Daniel López Roche tiene en su ser una personalidad reivindicativa y social muy marcada y fuerte, acorde a lo que podríamos empezar a denominar Generación del 15M de 2011, que en otras épocas otros hubieran llamado Generación del 2011. Lo indiscutible es que tiene un compromiso social y una actitud militante con lo que considera justicia social, dentro de unas líneas muy claras de pensamiento. 

La obra se divide (de manera casi imperceptible) por sus composiciones en un orden cronológico. El primer poema es el único que ocupa 2015, luego vienen las composiciones de 2016 y sucesivamente las de 2017. 

Daniel López Roche, con una sensibilidad que denota componer desde sus emociones sinceras, no es específicamente un autor de causas sociales, como podríamos suponer después de lo dicho, aunque algunas de sus composiciones las haya puesto al servicio de diversas causas. En su temática también hay composiciones de amor y auténticas declaraciones de revolución interior que expone frente al otro, el "yo" contra el "tú", dándose así a entender que él no se dirige en concreto a alguien, si no a unas formas sociales que desea desafiar por no estar conforme con ellas. Por supuesto, algunas de estas composiciones están dentro de composiciones amorosas, especialmente las correspondientes a una primera mitad del libreto, y quizá hubiera una mujer inspiradora, real, pero en verso y en manos del lector, dada la calidad fuertemente poética del autor, puede cobrar aires de interpretación que trascienden el mensaje superficial.

Fue aquel anuncio pegado al semáforo,
la pitada de un coche que ignoraste,
el roce con la muchedumbre de la calle,
y el silencio insustancial de la noche.

Te llamaba como el que a un timbre se queda pegado,
y tú no estabas cerca.
Los oídos retumbaban como el intermitente comunicando,
y ni siquiera se me escuchó en tu mente.

Ni el oleaje de las llamadas,
ni la luz de la mañana
aclararan esta humareda.

Las manchas que no se querían ir de los ojos,
el zumbido que quería seguir sonando
aunque fuera lejos de ti y de mí.

Toda una primera mitad del libro giran en torno a composiciones de amor, algunas muy claras, pero muchas otras que podrían ser susceptibles de ser interpretadas en otras claves más allá del amor y más cercanas a una cierta conciencia social y paradójicamente de contribución individual que o bien cuenta con el otro o nota al otro distante o bien nota que algo ha fracasado en las esperanzas. Sea como sea, la segunda mitad del libro adquiere cada vez más fuerza de poesía social. Así por ejemplo:

Hoy no me apetece dormir,
en una masa apagada
sin sueños.

Hoy no quiero pensar,
en una masa de verano
para los pensamientos.

Hoy no quiero moverme
en una masa quieta
de nudos apretados.

Hoy no quiero ser imagen,
en una masa de plástico
artificio artificial.

Hoy ya no hay fuerza,
ni horizonte, ni noche,
sólo queda resignación.

No quiero resignación,
prefiero no ser
hasta el otoño de los pensamientos.

En todo caso, las dos temáticas preponderantes, la amorosa y la social, se entrecruzan y a veces combinan de tal manera que se presenta en cortantes poemas precisos.

De donde el viento
nunca te rozó,
soplaré,
hasta hacer un beso
de la brisa.

Desde donde el silencio
nunca te escuchó,
gritaré
hasta que me oigas.
(...)

En general el poemario evoluciona hasta esa sensación de fracaso ante aquello por lo que se contribuyó a lograr. Hay por tanto un estado latente de saberse perdedor o derrotado. De ser consciente de que algo falló y no fue por falta de esfuerzo. Es un poemario, hacia su final, de auténtico idealista frente a la conciencia de saberse del lado del perdedor, pero a la vez de saberse con la razón. Eso es importante, porque al sentirse con la razón, aunque sea con la derrota, interiormente se sabe que tarde o temprano el tiempo acudirá al socorro. "Es tan caro el silencio / y tan barato abandonar", dice en un  poema, y en otro: "Contamináis de gris la calle / a cada paso / a cada golpe / a cada boca que calláis / a cada mano que esposáis".

Ya sea desde el punto de vista del amor o de lo social es un poemario que se asemeja a una asíntota, que como bien se explica en redes sociales haciendo referencia al diccionario es una cosa que se desea y que se acerca de manera constante, pero que nuca llega a cumplirse. Aún con todo, siempre se trasluce en el fondo, que no tanto en las palabras, un permanente estado de resistencia, de lucha, por tanto: de esperanza incluso dentro de la derrota.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".