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sábado, 14 de junio de 2025

Historia colectiva de Alcalá de Henares

Título: Historia colectiva de Alcalá de Henares.
Autores: Vicente Sánchez Moltó (coordinador y autor); Francisco Javier García Lledó; Sebastián Rascón Marqués; Ana Lucía Sánchez Montés; Roberto González Ramos; Vicente Pérez Palomar; Carmen Román Pastor; José Llull Peñalva; Pilar Lledó Collado
Editor: Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Alcalá de Henares; colabora: Institución de Estudios Complutenses.
Imprenta: Solana e Hijos Artes Gráficas.
Año de publicación: 2023 (1ª edición; presentación Judith Piquet -alcaldesa de Alcalá de Henares por el Partido Popular-; y Pilar Lledó -Presidenta de la Institución de Estudios Complutenses-).
Género: Historia; Ilustración; Fotografía.
ISBN: 978-84-15005-95-7

 

La Historia general de Alcalá de Henares más actual se publicó en diciembre de 2023, Historia colectiva de Alcalá de Henares. El coordinador de la obra es el cronista oficial de la ciudad, Vicente Sánchez Moltó, quien  también está en la dirección del archivo municipal y este año incluso le han hecho presidente de la Institución de Estudios Complutenses (IEECC), lo que hace que prácticamente en la actualidad el relato de la Historia de Alcalá cuando es publicado por o con el ayuntamiento, lo que popularmente se llama "la Historia oficial" (algo discutible y desfasado, pero difícil de cambiar en la mentalidad popular), esté controlado con la concepción de él y los criterios de él, incluso cuando elige autores colaboradores en otras obras, pues se tiende a buscar a personas afines, salvo honrosas y generosas excepciones. Eso sí es así, no por ser Alcalá o tal persona, no me centro en Moltó, sino que reflexiono sobre el hecho de la concentración de cargos en una persona, o en otros casos en una institución, cuando se encarga desde las instituciones libros de Historia o investigaciones. En general cuando todas las instituciones dedicadas a la Historia pasa por el control de una sola persona o de una sola entidad, lo común que ocurra es que esta persona o esta institución trate de hacer prevalecer su criterio, su visión, a veces sólo su conocimiento e interpretación, aún a través de aquellos en los que pueda derivar investigaciones. Un ejemplo muy común se ve en numerosos departamentos de Prehistoria e Historia de las Universidades. Sea como sea, el libro fue encargado o sugerido por la concejala de Cultura del PSOE en 2022, María Aranguren, a Sánchez Moltó, y este eligió como equipo colaborador a unos pocos investigadores e investigadoras que él consideró oportunos por sus trayectoria con muchas publicaciones especializadas en las materias que se les encargó, según declaró a Cadena SER Henares en este mismo 2025 cuando le entrevistaron por su nombramiento en la dirección de la IEECC, y son esas personas, aún siendo verdad lo afirmado por Moltó, precisamente personas ampliamente relacionados con otros actos y publicaciones de esa misma institución, con lo que en realidad esta Historia colectiva en realidad pasa a ser una Historia de varios autores, no tanto así colectiva, pues otros historiadores no han sido consultados o no se les ha hecho participé en la creación directa del libro (y en Alcalá hay muchos y varios de esos muchos han aportado novedades importantes de las que se alimentan algunas partes de este libro). Aún teniendo mucha calidad algunas, bastantes, de las partes del libro, y se nota la alta calidad investigadora en muchos de los capítulos, termina siendo una Historia orientada a los criterios más afines a los miembros de la IEECC. Más aún, tras una lectura completa y reflexionada, contrastada con el resto de libros publicados en los últimos años con avances en la Historia de Alcalá, en muchas de sus partes este libro sigue tendiendo a una visión conservadora, estaría por decir que católica, de la Historia local, a menudo no mencionando o mencionando para que conste, pero rebatiendo, partes de esa Historia que se está descubriendo como un pasado alcalaíno más complejo que la mera concepción conservadora. 

Sea como sea, y como se hace constar en el propio libro en sus introducciones, en realidad se trata de una serie de artículos nacidos de las conferencias que se dieron en 2023 por parte de la IEECC con motivo del 25º aniversario del nombramiento de Alcalá de Henares como Patrimonio de la Humanidad. Probablemente enriquecidos con posterioridad cuando se realizó el encargo de crear una Historia general de la ciudad actualizado, pues se nombran algunos eventos, por ejemplo en el capítulos dedicado al siglo XX, escrito por Pilar Lledó, como el nombramiento de la primera alcaldesa de la ciudad, Judith Piquet (Partido Popular), en ese 2023. Ambas, alcaldesa e historiadora, que en ese momento era la presidenta de la IEECC, escriben los prólogos del libro. También se nota que probablemente se enriquecieron aquellos artículos aumentando referencias y notas que mencionan a muchos de los historiadores excluidos, pero no a todos. En todo caso, las aportaciones y visiones de estos quedan en manos de los otros, siendo que muchos de ellos, quien esto escribe incluido, se enteraron por prensa el día que se presentó la obra. Sin embargo, y viene un "pero" grande, aunque se dice que todos las referencias que se nombran en los textos vienen en las notas adjuntas a final de libro, aún apareciendo una gran cantidad de obras y autores, faltan muchas de esas referencias en las notas. Lo puede comprobar quien tenga el libro o acceda a él. Como ejemplo citaré la cita a Cabañas en la página 203, si se va a notas se verá que no aparece. Esto ocurre en otras ocasiones a lo largo del libro. Ha faltado en ese sentido un mayor ejercicio de revisión. 

Por otro lado, otra evidencia de que en realidad se reutilizó las conferencias de 2023 sobre el Patrimonio de la Humanidad está en la finalización de la Historia general más actual de Alcalá de Henares en el año 1998, año del nombramiento, a pesar de que en pleno siglo XXI va un cuarto de siglo. Un cuarto de siglo donde la ciudad se vio muy afectada por los atentados del 11-M de 2004; la crisis de 2008 hizo estragos; se cambió la ordenación urbana de los distritos; crecieron los barrios; fue la segunda ciudad en movilizarse con el 15-M de 2011; se cambiaron las rutas de transporte urbano y la fisonomía del centro de la ciudad al peatonalizarse desde 2019; se superó un grave problema económico crecido desde que se hizo el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad; los efectos de la Covid-19 en 2020; o el mismísimo nombramiento de Judith Piquet como primera mujer alcalde en la ciudad, en 2023. Pocas cosas no han pasado como para eliminarlas del libro. Teniendo en cuenta que en algunas partes del capítulo del siglo XX me hace pensar que la consulta a hemeroteca tuvo peso, se pudo haber hecho algo. 

Aún así, es el más completo y el más actualizado de una forma desde la profesionalidad de historiadores. En ella escriben unos pocos, muy pocos, pero suficientes, historiadores reconocidos sobre temas de Alcalá de Henares. Bien es cierto que esos pocos son gente que todos tienen algo que ver con la IEECC. Entre los historiadores excluidos hay gente que en los últimos veinticinco años han hecho avances y descubrimientos documentales que han cambiado y sacado a la luz numerosos acontecimientos de la Historia de Alcalá, varios en la edad contemporánea y especialmente el siglo XX, pero no solamente en esa etapa. Usan en su documentación, eso sí, algunos de sus libros y artículos, por lo menos algo es algo. Le faltan algunos aspectos de las novedades que se han sacado estos años, bastantes de ellas publicadas al margen del ayuntamiento, ya sea con la Universidad o, muchos de ellos por sí mismos y en varias ocasiones gracias a la librería y editorial alcalaína Domiduca.

A pesar de que los propios editores de Domiduca, junto a Malagón, editaron un libro general de Historia de Alcalá en diciembre de 2022, que más bien era una colección de momentos y personajes, 

En todo caso, sobre el origen del libro, aún escuchando la versión de Moltó de las jornadas sobre Patrimonio de la Humanidad en 2023, del que es evidente que sale el libro, la idea de un libro, para quien esto escribe, no surgió ni de ahí, ni del ayuntamiento. Va a sonar mal que lo diga yo, pero surgió de mí. ¿Cómo puedo afirmar que la idea surgió de mí? Cuando me enteré del actual libro felicité su aparición pero comenté en mis redes sociales, en Facebook vía rescisión sólo a los que tengo asociados como la categoría "amigos" que da esta red, que tenía la impresión de que aunque nadie me había dicho nada, ni se me ha contado ni mencionado, tenía que ver con mis palabras que dije en la Biblioteca Pública Cardenal Cisneros en los primeros días de enero de 2022 cuando presenté mi libro La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941) (Daniel L.-Serrano, "Canichu" -Daniel López-Serrano-, 2021), en las cuales dije que faltaba un libro general de Historia de Alcalá de Henares que fuera una obra común de varios historiadores sobre Alcalá y actualizado, al margen de un interés turístico. Me leyó en aquella red social María Aranguren, ya en 2023 exconcejala de Cultura, que en aquel acto de presentación de mi libro en enero de 2022 estuvo presente como concejala (tal como se puede ver en la prensa local que se puede consultar por Internet), y me dijo que sin duda era así, mis palabras tenían que ver con la creación de este libro. Es más, ya en aquel acto de enero de 2022, siendo ella concejala, me dijo en persona que recogía mis palabras para sacarlo adelante. Así pues este libro, si la secuencia confirmada por Aranguren en red social es así, algo tiene que ver conmigo, ocurra que Sánchez Moltó, o cualquiera de la IEECC, supiera o no de mis palabras en aquel acto, recogidas por Aranguren. Y no digo que yo tuviera que haber escrito en el libro, pero hubiera sido un detalle que por lo menos no me hubiera enterado por prensa el día de la presentación. Sea como sea, en el mismo libro mío citado, en su contracubierta, escribí esta misma propuesta de obra común, y ese libro estaba publicado en diciembre de 2021, como el propio Ministerio de Cultura, a través de la agencia del ISBN, reconoce. Está, además, disponible en las bibliotecas públicas y en el archivo municipal, donde ejerce, por cierto, el cronista oficial. 

Todo esto no contradice ni mancha el origen dicho por Moltó, sino que aporta y completa información, la enriquece, pues si bien Aranguren le encargó o sugirió el libro, Aranguren recogió la idea de aquella presentación mía y así me lo dijo en persona en enero de 2022 y en red social en diciembre de 2023. Sea como sea, lo que no es incierto (nada lo es) es que mis palabras de enero de 2022 ocurrieron públicamente y la concejala de Cultura del momento me dijo también públicamente que las recogía. Luego hubo cambio de ayuntamiento mediante la victoria electora de las derechas y la coalición PP con Vox en Alcalá de Henares. Como sea, da igual. Es algo bienvenido. Creo que este libro es algo que era necesario. Está bien que haya ocurrido y aplaudo y felicito el suceso.

Mi libro sobre la depuración de maestras y maestros entre 1939 y 1941 no fue usado en bibliografía, aunque sí me siento agradecido a Carmen Román Pastor, historiadora del Arte, que se encarga del siglo XVIII, quien en la bibliografía que la respecta nombra mi comunicado sobre la lista de corregidores de Alcalá de Henares en ese siglo, que presenté en uno de aquellos encuentros de historiadores del Valle del Henares de la IEECC hace años. Aquello fue sólo una labor de poner en orden estos nombres y rellenar algunos que faltaban, gracias a consultar los documentos del corregimiento de Alcalá en el Archivo General de la Administración, no es tanto una labor reflexiva y abierta a mejora, como dije en aquel otro acto. Pero, bueno, supongo que en parte ayuda a otros historiadores en sus tareas, para eso lo hice y lo comuniqué, y me alegra que alguien le haya sacado provecho o haya querido compartirlo. 

En mi ejemplar del libro he rellenado con notas lo que va de siglo XXI, mi visión del origen del libro, y he anotado en los márgenes también informaciones que completan las que vienen o enriquecen con más visiones y datos, de libros de Vadillo, Urbano Brihuega, Gutmaro Bravo, Mazarío, Carrasco, Sanluciano y otros tantos. 

Previamente a este libro, Alcalá de Henares ya había reflexionado e investigado sobre su Historia en términos generales desde el siglo XVII, aunque en aquel momento no se publicó hasta el siglo XX, sin embargo, algunas familias tuvieron acceso a aquella obra incompleta. Se trataba de Anales complutenses (Pedro Tamayo; Pedro de Quintanilla y Mendoza; Carlos Sáez y varios autores anónimos, probablemente canónigos de la Iglesia Magistral de los Santos Niños de Alcalá de Henares, 1652). Eran unas épocas de relativa decadencia de la Universidad de Alcalá, pero en la que se buscaba el título de ciudad. En parte esta obra pudo alimentar a otra Historia general que sí se publicó y que fue una referencia para los alcalaínos desde su publicación: Historia de la ciudad de Compluto, vulgarmente Alcalá de Santiuste y ahora de Henares (Miguel de Portilla y Esquivel, 1725). Para entonces la decadencia de la ciudad se hacía evidente, en medio de un contexto en el que los Borbón habían accedido al gobierno tras la Guerra de Sucesión, y habían cambiado todo el orden político, administrativo y relativamente social. Sin duda, la familia Azaña tuvo un ejemplar de este libro, pues este alimenta y marca la siguiente Historia general, Historia de la ciudad de Alcalá de Henares (antigua Compluto) (Esteban Azaña, 1882-1883), que es la Historia general más conocida y popular de Alcalá de Henares desde que se publicó a finales del siglo XIX hasta la actualidad. Este escrito desde un punto de vista liberal. En todo caso, todos ellos eran en buena parte crónicas, aún cuando Esteban Azaña incluyó un poco de hacer de historiador como ciencia con consulta de documentos, pero tenía, repito, partes escritas más como crónica. En todo caso, menos popular pero muy recurrido por historiadores del siglo XX, a Esteban Azaña le contestó Calleja en una serie de artículos y pequeñas obritas cuya visión de la Historia de Alcalá era ultracatólica (él era carlista). Estas obras se publicaron todas juntas en el año 2000, José Demetrio Calleja Carrasco. Obras completas (José Demetrio Calleja Carrasco, 1882 a 1901, obra completa: 2000). Y aunque es la obra de Esteban Azaña la más recordada, e incluso reeditada en la década de 1980 y en la de 2000, la Historia general más reciente en ese comienzo del siglo XXI fue una historia ya escrita propiamente como ciencia humana y no como crónica, Alcalá de Henares. Crónica general (Luis Miguel de Diego Pareja y José Carlos Canalda Cámara, 2001). Escrita probablemente tanto tomando el comienzo de siglo como fin de ciclo al coincidir en cierto modo tanto con el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad de 1998 como con los aniversarios cervantinos de los primeros años de la década de 2000. Lamentablemente se hizo una edición limitada y no llegó a toda la gente que podría haber llegado. No se ha reeditado, aunque sería interesante que se hiciera, aún necesitando una actualización. Esta obra es citada en la actual Historia colectiva de Alcalá de Henares, en algunas partes dedicadas al siglo XX se pone en cuestión su interpretación de algunos hechos, al igual que ocurre con interpretaciones de libros de Vadillo y otros, pero en general Lledó defiende en ese capítulo su visión y, en todo caso, la de Sanluciano. Sea como sea, salvando mucho las distancias, también de la década de 2000, hubo otro libro de corta tirada, aunque desde el humor gráfico, La histeria de Alcalá (Miguel Ángel Gómez Sedano -Ángel- y José Rubio Malagón -Malagón-, 2005). Completaría todas estas obras Historia de la Universidad de Alcalá (Antonio Alvar Ezquerra -coordinador-, 2010), pues esta Historia está íntimamente ligada a la ciudad de Alcalá y en cuanto a su vida cultural desde la Universidad, hay aquí un importante ejercicio muy sesudo de Historia pura y dura de esta institución. 

Ahora bien, el presente nuevo libro Historia colectiva de Alcalá de Henares, dice en sus prólogos que el libro de Historia general más reciente es el citado de Diego Pareja con Canalda en 2001. No es así. Precisamente en 2022 la librería Domiduca publicó Hitos y mitos de Alcalá. Historia ilustrada desde la Prehistoria hasta nuestros días (José Rubio Malagón -ilustraciones- y Marcos A. González y Asela María Pérez -Asela M-, 2022). Le llevaba un año de ventaja, y es uno de los libros más vendidos actualmente sobre la Historia de Alcalá de Henares. Parece sorprendente que teniendo esta librería publicados varios de los libros de algunas de las personas que escriben esta nueva Historia general de la que hablo hoy, se olvidasen de él, escrito por los editores de Domiduca. Teniendo en cuenta además el éxito de difusión con el que cuenta, también mediático y que se publicó un año antes, sorprende mucho la ausencia de referencia alguna, pues sin duda es ese el más actual de los publicados antes de este otro de 2023. Si bien es cierto que el de Diego Pareja y Canalda de 2001 está más ajustado a la interpretación e investigación histórica como ciencia humana, este otro de Domiduca en 2022, aún teniendo por referencia algunas de las crónicas antes citadas, aporta muchas cuestiones sociales de la Historia de Alcalá que estaban casi olvidadas y que aporta algunas de las innovaciones de la Historia descubiertas actualmente que, sin embargo, no aporta o simplemente nombran de paso en el de 2023. Sea como sea, aún no siendo una Historia general al uso el de Domiduca, aporta cosas que el de 2023 no aporta, que es la Historia desde lo social, un punto de vista menos conservador, y atribuye la explicación y la importancia en la mentalidad que conformó cada época los mitos fundacionales, cosa que en el de 2023 se elimina, quedando la Historia como algo que no tuviera que ver con las mentalidades y los mitos fundacionales. No digo que, como Portilla, se tome por totalmente cierto todo lo que se escribió de los Santos Niños, o de la Vera Cruz y otras cuestiones, pero sí hay que explicar en qué consistía y qué papel juega en su época y en épocas posteriores. Así que, el de Domiduca, en ese aspecto, completa al libro que comentamos hoy. Y aún así, entre los dos, a mí me falta un análisis de la Historia social y política de la ciudad.

El libro se atañe mucho a la Historia como ciencia social, ya está dicho, sin embargo, resulta variable. Cada capítulo parece que ha gozado de tanta libertad a la hora de su redacción que mientras algunos son ejemplares capítulos de Historia tratando de alcanzar lo político, lo social, lo demográfico, lo económico, su contextulización, lo cultural y artístico y sus personajes, hay varios que parece que todo aquello que se aleja de lo arquitectónico es un sobrajo, por lo que se centran en  los edificios. Pasa a ser una Historia del Arte, más que una Historia de Alcalá. Se da el caso más paradójico en el siglo XVII, donde prácticamente al completo es un catálogo descriptivo de los edificios que tienen que ver con esa época, Ni siquiera se hace análisis del porqué de esas arquitecturas o porqué se construye, o no se explica tampoco porque sus creadores hacen tal o cual y con qué propósito. Lamentablemente hay que reconocer que ese capítulos es un largo catálogo descriptivo, a veces repetitivo de joyas de la arquitectura barroca en Alcalá, pero se olvida de Alcalá en sí, aún cuando le dedica unas pocas páginas iniciales a lo que ocurrió en cuanto a la consecución de título de ciudad o lo que respectaba a la Universidad.

Lo cierto es que casi todos los capítulos identifican la Historia de Alcalá con la de la Universidad, dando la sensación que lo que le ocurre a la Universidad le ocurre a la ciudad, cuando no es exactamente así, aunque algo haya de ello. Y cuando no atan la Historia complutense a la Universidad, lo hacen a la Iglesia, hasta el punto que a veces dedican páginas enteras en describir procesiones. Creo que falta un mayor trabajo en ese sentido de búsqueda e investigación de la Historia social, política, cultural, económica y evolutiva de la ciudad. No es algo imposible. Hay un extenso archivo del Corregimiento de Alcalá de Henares en el Archivo General de la Administración, no sólo el Archivo Municipal de Alcalá de Henares, y hay un Archivo Histórico Nacional y hay otros tantos archivos públicos y privados y hasta la Biblioteca Nacional. Eso es una tarea ardua, pero necesaria. No se tarda un año, se tardan varios, muchos años. Pero si se hubiera movilizado realmente a un gran multitud de historiadores que tratan de Alcalá, entre lo que ya tienen avanzado y nuevos esfuerzos, se podría lograr una obra aún más completa que no deje ese sabor a Historia del Arte, en lugar de a Historia. En los primeros capítulos, escritos por arqueólogos profesionales de prestigio a quienes admiro, parecen eso: arqueología, pero no Historia. Marginan las fuentes escritas, no realizan su análisis y sólo tienden a explicar todo mediante lo material, y lo material, aunque nos explica mucho, muchas veces necesitan completar su testimonio con la lectura crítica de las fuentes primarias. Y si rizamos más el rizo, en lo musulmán, hay que recordar que en la amenazada Biblioteca de Tombuctú hay libros árabes que llegaron allí desde Al-Andalús cuando esta desapareció, y que muchos están sin consulta ni traducción por parte española, aunque varios que sí. Y eso, aún más arduo, habría que hacerlo un día también.

Yo mismo he trabajado por un tiempo con el Archivo del Corregimiento de Alcalá de Henares, en lo referente al siglo XVIII, aunque hay cosas de siglos antes y del XIX, y puedo asegurar que se puede reconstruir algo de cómo y qué pasó social y políticamente en Alcalá, cómo eran sus gentes, sus formas de pensar, su cultura... Pero hay que darle mucho tiempo, mucho de la propia vida, y siendo un trabajo común nos sería a todos menos pesado, más leve, y avanzaríamos más, más rápido y más rico en puntos de vista contrastados de unos y otros, porque, siento decirlo, salvo varias partes asépticas, en general, por temas elegidos al construir el relato, algunas expresiones y algunas omisiones de obras de autores que han innovado últimamente, da la sensación de ser una obra que trata de ser neutral, pero en realidad está ligeramente escorada al punto de vista conservador y católico, en el siglo XIX incluso un pelín nacionalista. Ahora bien, hay partes, repito, que logran lo aséptico, como el siglo XVIII, que trabaja muy bien la Historia como Historia, que son una maravilla.

El siglo XVI, por ejemplo, se olvida de hacer esa consulta profunda de la Historia de la ciudad en sí, y aunque algo investiga en ella, se centra más en la Historia de la Universidad. Es en ese aspecto un capítulo impecable y muy completo, pero le falta todo aquello social y político que se puede rastrear tanto en el Archivo Histórico Nacional, como en Simancas, como en el General de la Administración. tal vez en alguno de las Chancillerías.

Moltó escribe, de manera impecable también, muy completo y muy bien trabajado, el capítulo dedicado a la Plena Edad Media y la Baja Edad Media. Y creo que es otro de los grandes capítulos del libro, aunque le tire de las orejas por llamarlo Baja Edad Media del siglo XI al XV. No. A ver, incluso si uno considera las periodizaciones que maneja el Ministerio de Cultura en los Bienes de Interés Cultural, verá que esa nomenclatura no se ajusta. Pero no sólo porque lo anote el Ministerio, sino porque otras obras de Historia Universal y de España y las Universidades no lo manejan así. En este libro desaparece el término Alta Edad Media, que en el caso español abarca a visigodos y los primeros siglos de Al-Andalus, del siglo V al IX, algunos lo estiran al X. Tras eso aparece la Plena Edad Media, del X, o del XI, depende, al XIII, y la Baja Edad Media abarca XIV y XV. No porque lo diga yo, sino porque en general la más amplia comunidad de historiadores de la Historia Universal, en la que se encuadra España aceptan eso. Luego se pueden abrir debates en el caso ibérico, que de hecho los hay, pero hay que defenderlos, claro. Pero esta observación es una nimiedad, una idiotez, es algo menor, el capítulo lo trabaja Moltó muy bien, muy completo, bien explicado, bien estructurado e interesante.

El libro es un muy buen libro, suma una gran cantidad de novedades, aunque le falte otras y algunos puntos de vista diferentes, y es algo muy necesario. Debería haberse adentrado en el siglo XXI, eso sí. 

Acompañan los textos diversas fotografías, imágenes, cuadros de datos o planos, según la necesidad de cada autor. Lo que ayuda a la lectura y comprensión. Pero es un libro para auténticos amantes de la Historia, no de la crónica. Ya se ha mencionado algunas de las cuestiones delicadas, siempre desde la positividad de aportar para el futuro, no para criticar en negativo. El libro en general no se merece una crítica destructiva. Es un buen trabajo y un imprescindible para entender la Historia de Alcalá.

Una joya, aún con todo lo dicho, para la historiografía alcalaína. Pocas ciudades cuentan con una riqueza intelectual como esta. Personalmente a mí, aunque he querido escribir algunas carencias, me ha aportado también bastantes cosas y me hacen agrandar más conocimientos y perspectivas en mis conocimientos y lecturas sobre Alcalá. Ahora lo sumo todo y eso es lo importante. Es enriquecedor.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu". 

domingo, 2 de enero de 2022

El Colegio Calasanz-Escolapias (1904-2004) Un siglo de presencia educativa en Alcalá de Henares, álbum fotográfico

Título: El Colegio Calasanz-Escolapias (1904-2004) Un siglo de presencia educativa en Alcalá de Henares, álbum fotográfico.
Autora: Pilar Lledó Collada.
Editorial: Domiduca Editores.
Año de publicación: 2021 (1ª edición; introducción de Rosa Carmona Elizalde).
Género: Historia; Fotografía.
ISBN: 978-84-121308-9-8

Domiduca Libreros publicó una gran cantidad de títulos nuevos hacia los últimos meses del año 2021. Uno de ellos es un libro de Historia que además compila una gran cantidad de fotografías relacionadas con su temática. Se trata de El Colegio Calasanz-Escolapias (1904-2004) Un siglo de presencia educativa en Alcalá de Henares, álbum fotográfico, escrito por la historiadora Pilar Lledó Collada. En cierto modo este libro completaría otro título de otro historiador local que también fue editado por Domiduca, La orden de las Escuelas Pías en Alcalá de Henares (siglos XIX y XX), por José María San Luciano, en dos volúmenes. Estos dos libros tratan a fondo estas instituciones educativas de primera y segunda enseñanza en la ciudad, desde la educación privada y religiosa católica. Tuvieron una importancia en la vida formativa de Alcalá desde el cierre de la Universidad y su traslado a Madrid en 1836.  En todo caso hoy hablamos del libro de Pilar Lledó, dedicado en concreto al Colegio Calasanz-Escolapias, abierto en 1904, y trata la autora todo su periodo del siglo XX, hasta 2004, aunque hay que recordar que tal colegio sigue en activo hoy día en la ciudad, por lo que el libro podría haber completado su Historia tratando también estos veintiún años que van del siglo XXI. Pilar Lledó afinó su relato al siglo XX, siglo en el que este colegio tuvo varios hitos en la historia local, como por ejemplo la educación femenina, aunque fuera con preceptos católicos, o cómo le afectó la política de la laicidad de la educación durante la Segunda República en la década de 1930. Durante la etapa de la dictadura de Franco fue un centro educativo de referencia para mucha alcalaína, aunque con la década de 1970 especialmente y con la Transición a la actual monarquía parlamentaria de corte democrático, la llegada de colegios públicos laicos hicieron que los colegios religiosos históricos de la ciudad, como este de Calasanz-Escolapias, perdieran cierto papel protagonista en la educación, aunque sigan siendo colegios de referencia.
 
El Colegio Calasanz-Escolapias ha tenido su ubicación más emblemática en la calle Santiago en el edificio que fue la casa, casi palacete, de Laurent, fotógrafo francés a caballo entre los siglos XIX y XX que residió en Alcalá una temporada para fotografiar obras públicas que significaban la modernidad, como son las de ferrocarriles o canales de agua. Sería más famoso por sus fotografías de la construcción de la Torre Eiffel en París. Aportó al edificio una escalera de gran valor artístico que hace que el colegio también cobre importancia por su arquitectura. 
 
Este colegio, como ya se ha anotado, tiene una importancia en la educación femenina de la ciudad, si bien por su carácter privado y por su carácter católico desde 1904, accedían a él familias conservadoras y de cierto nivel adquisitivo bastante pudiente. Azaña en sus escritos alguna vez hizo referencia a los colegios religiosos de la ciudad en su infancia, confirmando ese carácter del tipo de familias que tenían acceso a estas escuelas. En todo caso el colegio en evolución con la Historia de la ciudad está abierto a todo tipo de familias, si bien su carácter de educación privada concertada con la educación pública hoy día desde 1971 hace que sus aulas sean más accesibles a familias de todo tipo siempre y cuando puedan cumplir con los pagos propios de la educación concertada.
 
El libro, en tapa blanda y con una fotografía de alumnas de mediados del siglo XX, fue presentado el 27 de diciembre en el Parador Nacional de la calle Colegios. Pilar Lledó va completando así su interés historiográfico por dar luz a la Historia alcalaína en los tiempos contemporáneos y actuales, así como ilumina la Historia de la mujer en la ciudad. El libro además se transforma en un documento innovador que da testimonio de la trayectoria de este colegio, así como lo documenta con imágenes, dando caras a monjas que se dedicaron a la educación, alumnas y formas de educar. Quizá quepa pensar si podría haberse completado con una visión incluso crítica, pero el libro es también homenaje al Calasanz-Escolapias, centro educativo por donde han pasado numerosas generaciones de alcalaínos, por lo que cumple una doble función de libro de Historia y de libro de homenaje.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 7 de marzo de 2021

Mujeres en Alcalá de Henares, un paseo por su historia

Título: Mujeres en Alcalá de Henares, un paseo por su historia.
Autores: Pilar Lledó Collada (directora y autora); Francisco Arriero; Ana Lucía Sánchez; Arsenio Lope Huerta; Jorge-Elías de la Peña; Vicente Sánchez Moltó; María Lara; Ignacio Ruiz; Javier Fernández; María Isabel Barbeito; María Jesús Vázquez; y Laura Lara.
Editorial: Institución de Estudios Complutenses (IEECC).
Año de publicación: 2017 (1ª edición; prólogo de Pilar Lledó Collada).
Género: Historia.
ISBN: 978-84-88293-37-4


Pilar Lledó Collada, comenzó a ser presidenta de la Institución de Estudios Complutenses (IEECC) en 2017. Ese mismo año estrenaba su presidencia, la primera de una mujer en tal institución, organización un ciclo de conferencias dedicado a mujeres en la Historia de Alcalá de Henares, tema nunca antes tocado en específico por esa misma institución en sus más de treinta años de existencia hasta esa fecha, aunque sí se habían tocado algunas biografías y la temática de la mujer dentro de temáticas de Historia que recogía su propia Historia dentro de un marco más englobado en la sociedad en general. Ese ciclo de conferencias fue recogido editando todas y cada una de las investigaciones presentadas en un libro llamado Mujeres en Alcalá de Henares, un paseo por la Historia, que a la vez recogía en su título el nombre de un proyecto que comenzó a elucubrarse en esas fechas mediante el cual se pudiera crear una ruta turística en la ciudad por lugares emblemáticos de la Historia de la mujer. El libro fue publicado por la propia IEECC con ayuda y apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a través del organismo de la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL). La directora del libro, como del ciclo de conferencias, fue la propia Pilar Lledó, que también aportó una investigación, y el libro fue editado por Vicente Sánchez Moltó, cronista oficial de Alcalá de Henares y amigo de Lledó.

El libro fue editado siguiendo el formato de tamaño de otras publicaciones de la IEECC, como son los tomos de los Anales Complutenses y los Libros de Actas de los Encuentros de Historiadores del Valle del Henares. Precisamente este libro, como sus conferencias previas, se crearon a muy pocos meses del XV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, que se realizó a finales de noviembre de 2016, saliendo publicado entonces su respectivo libro de actas, mientras que este otro es del verano de 2017 y anunciado en la prensa local desde los primeros meses de ese mismo 2017, por ejemplo en el semanario Puerta de Madrid. Es un dato a tener en cuenta, pues, como se verá, ambos encuentros y libros tendrán un nexo, aparte de que tanto Pilar Lledó como Sánchez Moltó eran organizadores desde dentro de la IEECC.
 
El libro está en rústica con cubiertas solapadas. En la cubierta de portada aparece una imagen de una mujer de Complutum de un mural de la época romana, la infanta Catalina de Aragón (que fuera Reina de Inglaterra) pintada por Juan de Flandes, Isidra de Guzmán pintada por Joaquín Inza y Ainsa, y un grabado alemán de 1555 sobre mujeres quemadas en la hoguera por condena de brujería. En la contraportada había una interpretación artística de Nieves Baranda sobre los usos de las palabras en los poemas de Isabel de Vega. 
 
 La investigación sobre la Historia de las mujeres en Alcalá de Henares ya había tenido varios avances importantes. El más destacado ha sido el de Ignacio Ruiz y su libro Una alcalaína frente a un mundo, el divorcio de Francisca de Pedraza, publicado en 2016, el caso de la primera orden de alejamiento en España por malos tratos del marido contra su esposa. Tal investigación ha dado lugar a otras investigaciones, una asociación y un premio para quienes luchen por la igualdad de género y contra los malos tratos. Otro gran avance fue reflejado unos pocos años antes, en 2014, en el libro El movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868-1939, de Julián Vadillo, a través del cual se supo del motín del pan de las mujeres en 1898, mediante el cual se recuperó la figura de la mujer apodada "La Escabechera", del que la ciudad hizo un festival en 2019. La aproximación monográfica más completa la había hecho María Jesús Vázquez Madruga en 2009 con su libro Compluti feminae. Aunque lo que más ha abundado, tras este encuentro, son estudios sobre las mujeres del entorno familiar de Miguel de Cervantes, por ejemplo en la obra Cervantes y la libertad de las mujeres, de Juan Francisco Peña, en 2018, entre los varios que recurrentemente salen sobre este mismo tema. La figura de Isidra de Guzmán, como primera doctora universitaria de España, siempre fue objeto de estudio. Por otro lado, Pilar Lledó en 2018 también tocó de fondo la Historia de las mujeres en su libro Luces y sombras en tiempo de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936).

En este Mujeres en Alcalá de Henares, un paseo por su historia se pueden leer a los siguientes autores y los siguientes temas:

Francisco Arriero Ranz, de la Universidad de Alcalá de Henares, con "Las que dijeron no: mujeres rebeldes en la Historia de España". Tras el prólogo introductorio de Pilar Lledó, servía de introducción general al papel de la mujer en la Historia y la visión que se había venido dando de ella. Hacía hincapié sobre todo en ideas filosóficas y declaraciones de derechos que vienen desde el siglo XVIII como despertar de la conciencia femenina como personaje protagonista de los acontecimientos al mismo nivel que el hombre.

Ana Lucia Sánchez Montes, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universidad Complutense de Madrid, con "La mujer romana en Complutum". Explicaba el papel de la mujer en la antigua Roma a través de su condición jurídica, sus derechos, sus deberes, si era mujer libre, si era ciudadana romana, si era esclava, etcétera, así como las múltiples posibilidades que podía tener laboralmente y familiarmente, la consideración que había hacia ellas, etcétera. Aportando una rica cantidad de fuentes y sabiendo interpretarlas creando una atmósfera que nos sitúa, se centra luego en Complutum a través de los restos arqueológicos conocidos, e identifica aquellos espacios que se pueden relacionar muy directamente con el mundo de la mujer. Así mismo, es interesante cómo nos desgrana a través de epigrafía encontrada nombres y biografías de mujeres reales de la época en esa misa Complutum que fue origen de Alcalá de Henares. Sirve así desde estos casos concretos de estudio general sobre la mujer romana al menos en cuanto a Hispania.

Arsenio Lope Huerta, miembro fundador de la IEECC y ex-alcalde que ya conocemos bien en estas notas, también aparecía aquí con "Catalina de Aragón". Se trata de un repaso a la muy conocida biografía de esta infanta y reina de Inglaterra que pasó a la Historia como primera reina moderna de la que se divorció un rey, dando lugar, por otra parte, al protestantismo anglicano. Ella nació en Alcalá de Henares, hija de Isabel I "la católica". Era una mujer de grandes conocimientos y es parte de las personas más reconocidas del pasado de la ciudad, aunque su vida está más ligada a otros lugares que no son Alcalá de Henares. 

Jorge-Elías de la Peña y Montes de Oca, profesor de Geografía e Historia del Instituto de Educación Secundaria Complutense y miembro de la IEECC, con "Mujeres fundadoras y patronas de instituciones históricas en Alcalá de Henares". Se trata de un repaso de varias instituciones alcalaínas, algunas ya extintas, pero sobre todo de sus edificios, que son parte del Patrimonio de la Humanidad. Repasa así Aunque comienza con los hospitales fundados en el siglo XV, como el de la calle Mayor, se centra sobre todo en instituciones y edificios de los siglos XVI y XVII, aunque se llega a mencionar alguno con reformas en el siglo XIX. Fundamentalmente son instituciones femeninas, aunque no en exclusiva, como el caso de los hospitalillos. Así aparecen también colegios universitarios, conventos, conventos-colegio y monasterios. En ellos salen sus fundadoras y sus miembros destacados, tales como por ejemplo Santa Teresa de Jesús, diversas mujeres de la familia Mendoza o una de las hermanas de Cervantes, entre otras. Este tema ha sido ampliamente tratado en Alcalá en múltiples obras desde hace siglos, si bien aquí pueda servir de compendio y guía introductoria al reunirlos a todos en su tratamiento.

Vicente Sánchez Moltó, cronista oficial de Alcalá y miembro de la IEECC, contribuyó con dos investigaciones, "Complutenses (o)cultas del siglo XVI" y "Las Cervantas". En el primer capítulo repasa brevemente biografías ya conocidas, algunas más que otras, de mujeres que estuvieron y se desarrollaron intelectualmente en Alcalá, como Francisca de Nebrija, hija del famoso filólogo y de la que se cree que le sustituyó dando clases en la Universidad en el siglo XVI, las poetisas Catalina de Paz e Isabel de Vega, la cronista Isabel de Vergara, y la intelectual Petronila de Lucena, al principio amiga de Isabel de Vega y posteriormente ambas mujeres enfrentadas entre sí por chocar en cómo concebían el mundo. En el segundo capítulo de Moltó se repasa por enésima vez la vida de las mujeres en el entorno familiar de Cervantes, si bien este tema está tratado muy ampliamente por otros autores antes y después de la publicación de esta contribución de Moltó, probablemente aquí recogida para que no se quedasen fuera en este libro dedicado a mujeres de la Historia de Alcalá.  

María Lara Martínez, profesora universitaria de Historia Moderna, escritora, Premio Algaba y Premio Nacional de Fin de Carrera, quien junto a su hermana Laura lograron de nota media universitaria sobresaliente con 10, cosa lograda por muy pocos en la Historia de España, como por ejemplo Ortega y Gasset; ella aportó "Brujas de Alcalá: siluetas y lugares mágicos en la inquisición del Henares". Esta contribución tiene la peculiaridad de que unos pocos meses antes, en el mencionado XV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, Javier Fernández Ortea ya había presentado una investigación sobre idéntico tema "Hechicería y superstición en Alcalá de Henares desde el siglo XVII al siglo XX". El escaso tiempo entre un acto y otro, entre un libro y otro, y teniendo de nexo a la IEECC y sus miembros directores, hace pensar sobre si hubo algún lazo conector, dado el tiempo material más bien breve para realizar una investigación análoga, o bien si hubo coincidencia. El trabajo de Javier Fernández fue previo por poco al que aquí se lee. Hay que tener en cuenta que a la vez, antes de estas dos investigaciones, ya existía en Alcalá de Henares un libro que gozaba de muchas ventas, Alcalá mágica y heterodoxa. Una aproximación a la Historia y tradición más escondida de nuestra ciudad, de Gonzalo Gómez en 2011, publicado con la editorial Lema, posterior editorial Domiduca Libreros. El propio Gonzalo, tampoco avisado de ninguna de las dos investigaciones citadas de 2016 y de 2017, decidió publicar en aquel 2017 un libro aún más centrado en las brujas de Alcalá según la Inquisición al que llamó Brujería en Alcalá. Procesos inquisitoriales de los siglos XVI al XIX, a la vez editado por Domiduca, quien como editorial tampoco fue consultada por los autores anteriores del tema. Sea como sea, ese mismo 2017 el tema aún daría para más. El bar La Panadería y el ayuntamiento de Alcalá de Henares decidieron renovar su mural que da a la Calle Mayor y dedicarlo al cardenal Cisneros. Fue encargado a la pintora Zaida Escobar, quien a la vez buscó el asesoramiento de quien esto escribe, Daniel L.-Serrano "Canichu". A pesar de que le informé ante sus preguntas por el tema que la Inquisición española se montó para y perseguía más a los judíos y falsos conversos, ella decidió centrarse en el asunto de las brujas, por lo que en cierto modo ese mural también tiene relación con esto. Zaida Escobar, que esta semana pasada de este marzo de 2021 fue llamada a dirigir el mural en el auditorio Manuel Azaña por la igualdad de género de cara al 8 de Marzo, mural visitado el día 6 por la vicepresidenta del gobierno, ha sufrido que su mural sea agredido en la noche del 6 al 7 de marzo por personas contrarias a la causa de la igualdad de género y al movimiento feminista. En todo caso, ni en la investigación de Javier Fernández ni en la de María Lara se citaba por fuente consultada a Gonzalo. Si la consultaron o no, quepa la duda. Pudiera ser coincidencia. En la conferencia de María Lara aquí recogida había mayores esfuerzos explicativos sobre el panorama general de la brujería en Europa y en España frente a la Inquisición. Aunque se recogían los casos de brujas en Alcalá de Henares, es otro ejemplo de como lo local sirve para explicar lo general de una época.

Ignacio Ruiz Rodríguez, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos I, con "Una alcalaína que hizo Historia: Francisca de Pedraza". Reincide en explicar aquí lo que ya ha investigado sobre el personaje, en el libro ya citado arriba, así como en otras publicaciones, incluido un cómic de otra autora, una sinfonía musical y hasta una obra de teatro.

Javier Fernández Ortea, arqueólogo y antropólogo, con "Hechiceras y alcahuetas en Alcalá de Henares". Ya hemos citado su caso a través de la investigación de María Lara presente también en esta obra. Quepa reiterar si conocía previamente la obra de Gonzalo, o si bien es producto de la coincidencia el interés investigador. 

María Isabel Barbeito y Carneiro, doctora en Letras por la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la IEECC, con "María de Orozco y Luján, paradigma de superación". María de Orozco es otro de los personajes trabajados por Gonzalo desde la perspectiva mística, pues esta devota decía ver al diablo. A punto de ser excomulgada, pero también digna de ser santificada según otros, esta intelectual religiosa vivió en Alcalá de Henares y entre todos los temas que tocó, sobre todo religiosos, también tocó la política y la literatura. Su figura ha sido abarcada en múltiples biografías, esta investigación es una aportación a estos encuentros de 2017. Gonzalo tampoco era citado entre las fuentes de esta conferencia, aunque no es obvio ni evidente que Barbeito le leyera, no da sensación de que ella conociera la aproximación que hizo él de María de Orozco en 2011.

María Jesús Vázquez Madruga, historiadora, con "María Isidra Quintina de Guzmán y de la Cerda (1767-1803). La doctora de Alcalá". Esta autora, citada arriba, elige la biografía de la alcalaína intelectual más conocida. El personaje es ampliamente conocido, por lo que su aparición aquí sirve para que la obra no contenga esta ausencia, la cual sería imperdonable. Vázquez Madruga, como hemos anotado antes, escribió un libro de biografías de mujeres importantes de Alcalá, por lo que muy dignamente se le otorgó el acierto de presentar en esta obra a Isidra de Guzmán.

Pilar Lledó Collada, presidenta de la IEECC, con "Victoria Aparicio primera concejala alcalaína". El personaje de Victoria Aparicio ya había sido comentado por la propia Pilar en otros artículos y en su obra sobre la guerra civil Alcalá en guerra (1999). También fue tratada por Julián Vadillo, pero esta era la primera vez que se hacía una profundización de su figura que sirvió de preludio para una de las partes del propio libro de Pilar que se estaba preparando con Domiduca en ese momento, el citado Luces y sombras en tiempo de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936), de 2018. El artículo no solo era un anticipo de una parte de esa obra, además ayudaba a presentar el papel de la mujer durante la Segunda República y durante la guerra civil en zona republicana, así como la influencia del Partido Comunista de España, enraizado en la biografía de Victoria Aparicio. Se retrata también el Alcalá republicana y la mujer en ella.

Laura Lara Martínez, hermana de María e igualmente profesora universitaria en este caso de Historia Contemporánea, escritora, Premio Algaba y Premio Nacional de Fin de Carrera, de nota media universitaria sobresaliente con 10, con "¿Guerra y paz? La depuración del magisterio femenino en Alcalá de Henares". Ambas hermanas protagonizaron una sección de divulgación de un programa televisivo de La 2, y ambas estudiaron la carrera de Historia en la Universidad de Alcalá de Henares, fueron compañeras de aula y de carrera de quien esto escribe. Precisamente quien esto escribe, Daniel L.-Serrano "Canichu", también participó unos meses antes en el XV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, apareciendo en su libro de actas publicado, con una investigación llamada "Depuración de maestros en Alcalá de Henares (1939-1941)". Tal investigación me costó bastante tiempo hacerla y dejarla mejor. Gasté mucho tiempo y dinero propio en ella, traté de publicarla encontrando quien estaba interesado pero no terminaban de decidirse a hacerlo por miedos económicos y por miedos de sus efectos en contra por los descendientes, depende del caso, aunque no había nada que hiciera tener esos miedos. Finalmente logré publicarla pagando mi participación en unas conferencias en Guadalajara en 2015 y posteriormente volviendo a pagar a la IEECC para participar del encuentro citado en 2016, por medio di otra conferencia gratuita de la que hay grabación en la asociación cultural El Adefesio. Se publicó en estos sitios, con ampliación incluida. En esta investigación mía traté de todos los maestros y maestras de escuela de Alcalá de Henares depurados. A los pocos meses, supe por prensa tanto de la convocatoria ya cerrada por la IEECC de estos otros actos de Historia de la mujer y encontré esta otra investigación de Laura Lara. Me interesé por ello y quise ir a la conferencia a ver qué había, pero asuntos dramáticos en mi vida familiar lo impidieron. Aún con todo, me informé del contenido y llegué a leerlo, y con el tiempo, en 2020, me hice al fin  con el ejemplar del libro que hoy comentamos, de segunda mano de la que fue la biblioteca del poeta Luis de Blas, según me dijeron. En esta investigación no se cita mi conferencia. Puede que Laura no la conociera, aunque cupiera la duda. Puede que tuviéramos intereses investigadores convergentes, aunque no tenía constancia previa de que mi excompañera de carrera se interesara por el tema con posterioridad a la carrera universitaria. Aquel 2017 personalmente escribí a Sánchez Moltó y a Pilar Lledó para preguntar por qué habiendo presentado unos pocos meses antes yo tal investigación no se me había dicho nada sobre este otro encuentro, ya sea para escribir sobre el tema o al menos como invitado para asistir de oyente a las conferencias. No sabía ni que se había convocado estos actos, lo supe por hecho consumado a través de prensa local. Conservo los correos. Sánchez Moltó me remitió a Pilar Lledó, como presidenta y organizadora. Pilar Lledó me dijo que las hermanas Lara habían sido propuestas por otro miembro de la IEECC por su prestigio y su programa en la televisión. Aún así, dijo, ella escribió de maestras y yo de maestros, en realidad yo escribí de maestros y de maestras, de todos. Sea como sea, ahí se quedó. No pasa nada, aunque me hubiera gustado que se hubiera contado conmigo, aunque sea para ir de público, o que Laura me hubiera contactado si sabía de mi investigación comunicada anteriormente, si es que habíamos convergido casualmente en un mismo interés investigador, coincidamos o no en puntos de análisis. Podríamos habernos enriquecido y enriquecido nuestras investigaciones y con ello favorecido el conocimiento de la Historia de Alcalá con más amplitud de visiones. Actualmente eso se podrá hacer si se leen ambas investigaciones y se completan así la una a la otra. La investigación de Laura Lara se centra únicamente en las maestras, tras presentar un panorama general de lo que era la depuración de maestros por el franquismo. Mi investigación hablaba de todos los casos, maestros y maestras, así como de la enseñanza pública como de la privada, y trataba también de ese panorama general, más todas las leyes y normas que se crearon para la depuración. Otros estudios de otros autores ayudan a completarlo con la depuración en la Universidad, en los médicos, el cuerpo judicial y, por ejemplo Vadillo, en los funcionarios del ayuntamiento. Todas estas investigaciones están dispersas en diversos libros de actas y revistas científicas, por lo que la recuperación de todas puede ser arduo pero útil para comenzar a escribir una Historia de Alcalá de Henares tras la guerra civil, actividad por hacer y por la cual se rumorea que ya está interesada la propia Pilar Lledó. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 18 de septiembre de 2018

Luces y sombras en tiempo de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936)

Título: Luces y sombras en tiempo de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936)
Autora: Pilar Lledó Collada. 
Editorial: Domiduca Libreros. 
Año de publicación: 2018. (1ª edición; prólogo de José María San Luciano).
Colección: Alcalá y su tierra en la Historia. 
Nº de volumen en la colección: 5
Género: Historia.
ISBN: 978-84-946857-5-0 

Tras la publicación de Alcalá en guerra en 1999 Pilar Lledó no publicó ningún libro más, ni tampoco revisó, corrigió, amplió ni reeditó tal libro que había sido agotado y posteriormente demandado por el público que no lo había podido comprar. Ya se repasó su trayectoria en la reseña de ese libro. Como mucho publicó comunicados de investigaciones en los libros de actas de los Anales complutenses, de los Encuentros de historiadores del Valle del Henares y de otros encuentros temáticos, como por ejemplo los relacionados con las actas de la Historia de las Mujeres de Alcalá de Henares, en 2017. Largamente declinó abordar un nuevo libro por motivos personales. Diecinueve años después, el 14 de abril de 2018, ochenta y siete aniversario de la proclamación de la Segunda República Española, en el salón de actos del actual Parador Nacional de la calle Colegios, antigua cárcel política en tiempos de Franco, publicó al fin su segundo libro, Luces y sombras en tiempos de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936), dentro de la colección y proyecto de Domiduca Libreros: Alcalá y su tierra en la Historia. Tal editorial por medio de esta colección, como se ha comentado en otras ocasiones, está haciendo una gran labor por publicar los avances más novedosos de la Historia complutense, logrando su renovación, ampliación y su mejor conocimiento. Tienen en ello un compromiso personal de contribución a la cultura y al conocimiento de los recovecos más desconocidos hasta ahora.

Se trata del libro más grueso publicado por Domiduca en esta colección. En su cubierta se puede ver a la representación alegórica de la República Española encarnada en una mujer con el gorro frigio, la bandera tricolor republicana y la balanza de la Justicia en la mano. La imagen está ligeramente borrosa, de ese modo también aparecen dentro del libro diversas fotografías en blanco y negro de sucesos que hubo en la ciudad en los años republicanos, ya sea porque quizá son detalles de fotografías a los que se les ha querido ampliar en exceso, o bien por una baja calidad de resolución a la hora de obtener otras imágenes. Aparecen otras que sí están nítidas, pero en comparación con el resto de volúmenes de la colección llama la atención esta abundante falta de calidad fotográfica, de descuido gráfico, quizá sea o porque las fotografías no son muy conocidas y se han querido incluir igualmente por su valor documental, o quizá sea por premura o falta de atención en este aspecto a la hora de darle forma al libro. El historiador local por afición, no por formación, José María San Luciano, comienza las páginas con un prólogo donde recuerda la aportación de Pilar Lledó en 1999 sobre la guerra civil en Alcalá, entre 1936-1939, y repasa en líneas generales la trayectoria del gobierno republicano ciñéndose a una visión muy clásica y algo caída en desfasamiento por las investigaciones de las últimas décadas. En todo caso es una introducción muy personal dirigida obviamente a Pilar Lledó, la cual es amiga personal de él, más que a cualquier otro lector. A continuación Pilar Lledó escribe una introducción donde igualmente se explica sobre la no reedición del libro de la guerra civil y le da las gracias de manera muy personal a San Luciano, del que confiesa que ha colaborado con ella muy abundantemente. Entre medias, ambos comentan la posibilidad de escribir sobre la represión de los primeros años de la dictadura en la ciudad, llamando la atención unas posibles formas al decirlo que podrían indicar que se consideran casi únicos autores del siglo XX complutense, no siendo eso algo real y habiéndose avanzado exponencialmente mucho en el conocimiento de ese periodo por parte de otros historiadores desde aquel 1999. Sin embargo, no deja de ser interesante el poder crear una obra que fuese completando el conocimiento de ese siglo XX.

Lo cierto es que a lo largo de la obra Pilar Lledó no deja de mencionar y agradecer a San Luciano su ayuda y sus aportaciones documentales, escribiendo afirmaciones rotundas de aquellos datos que le ha aportado a lo largo de la obra, sin embargo, escribe apostillas y usa formulismos que podrían caer en la sugerencia al lector de la posibilidad de la duda de los datos cuando estos se los aporta otros autores, como Urbano Brihuega, Julián Vadillo o incluso Sánchez Moltó. Mientras los datos de San Luciano son tratados como categóricamente ciertos, los datos del resto de autores se anotan con expresiones como "según tal persona", "tal persona dice", "en tal lugar tal persona escribió esto, pero...", y en fin, se abusa tanto de esta forma de presentar los hechos a exponer que pareciera que el libro cumple una doble finalidad: la de presentar una obra unitaria de los datos que se han ido descubriendo sobre la Segunda República complutense y a la vez la de promocionar los puntos de vista y tesis que expone la propia Lledó y San Luciano. Más aún, a menudo el lenguaje empleado a lo largo del volumen se pierde en expresiones propias de lo coloquial y de la más profunda subjetividad, especialmente en los capítulos finales dedicados a la primavera de 1936 y los primeros días, meses, de la guerra civil en la ciudad. Se abandona el tono estrictamente profesional de una historiadora para abrazar otro más propio de lo que sería el cronista. Quizá con este libro, sin decirlo directamente, Pilar Lledó se esté postulando a sí misma como la primera cronista de la ciudad una vez que Sánchez Moltó cese cuando llegue el día que la biología marque o cuando esa misma biología le pase a serlo de manera honorífica; no obstante Lledó es sobrina del cronista García Gutiérrez, que tanto aportó a la Historia y a la Cultura de los alcalaínos. Si esto fuera así, la postulación implícita de Lledó sería una tercera intención de este libro.

Por otra parte, el libro se entretiene en remarcar y comentar las contribuciones de otros autores en los últimos años para poder matizarlos o rebatirlos, sin que parezca que ninguno le parezca acertado, salvo San Luciano. Llama especialmente la atención las constantes correcciones que Lledó lanza a cuestiones investigadas y descubiertas por Julián Vadillo en su tesis doctoral El movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868-1939, es el autor al que más apostilla, tanto que pareciera que ella tuviera algo personal con él pendiente de zanjar para poder seguir como buenos colegas en la investigación de la Historia, máxime compartiendo campos temporales de estudio. A menudo esas correcciones caen en dar por dato que Julián no contempló tal o cual cuestión, como pueda ser por ejemplo las referentes a los movimientos obreros en el conflicto de la construcción del manicomio público en la ciudad, o sobre el origen de los anarquistas en Alcalá de Henares, cuando lo cierto es que la corrección de Lledó es incierta, ya que leyendo y consultando el libro de Vadillo para comprobar las afirmaciones de Lledó uno se da cuenta evidente de que Vadillo sí contó y sí comentó los datos que Lledó afirma para "corregirle". En otras ocasiones se trata de datos nimios no vitales ni importantes para el análisis de la Historia, aunque sí interesante para una Historia local y localista, propia del cronista. Entra aquí la discusión deontológica en las corrientes historiográficas entre el entronque de lo local o de lo biográfico con la Historia más general para comprender observando en perspectiva, y la corriente que se concentra en analizar lo local y lo biográfico sin importarle tanto el entronque con la visión general, porque lo que prime sea el dato más reconcentrado de un sitio. Así por ejemplo, podremos encontrar en el libro varias páginas dedicadas a los sucesos de la primera boda civil en la ciudad, que la protagonizaron dos personas importantes en la Historia de España, las cuales vivían en la ciudad, el militar de aviación Ignacio Hidalgo de Cisneros y la feminista Constancia de la Mora Maura, o también podremos encontrar varias páginas pormenorizadas de la fuga del banquero Juan March de la cárcel alcalaína, sin embargo, cuestiones como los diversos resultados electorales y su análisis, o los nombres de concejales, o los de militares implicados en el golpe de 1936, o el contenido de determinados documentos vitales para engarzar la Historia de Alcalá con la del resto de España, pasan directamente a notas, siendo sacados del grueso del relato del libro a las páginas finales, afortunadamente, eso sí, citando su fuente. Se crea así en este libro la extraña sensación de que en varias ocasiones se da preferencia a lo que es algo anecdótico, por muy relevante que fueran los detalles de los hechos en su día, y se relega a un segundo plano el dato que realmente explica hechos transcendentes para la evolución y consolidación de la posteridad.

En todo caso, no deja de ser llamativo de que, pese a todo, las investigaciones de Julián Vadillo no caen en saco roto en este libro. Si uno ha leído a este autor previamente, se da cuenta de que Lledó usa muchos de sus aportes, lo cite o no, lo reconozca o no, especialmente en lo concerniente al movimiento obrero y a la izquierda en la ciudad. Más generosa es con Sánchez Moltó, al que le cede varias páginas para comentar su versión de lo que ocurrió con las reliquias de las Santas Formas en los primeros días de la guerra, ya que su investigación más reciente contradice en parte lo que Lledó aportó al respecto en 1999.

La autora no pierde oportunidad para poder destacar que ha tenido acceso a documentos privados que nunca antes han podido consultar otros investigadores complutenses. Así por ejemplo los diarios y memorias del abad de la Iglesia Magistral Julián Fernández Díaz, testigo de la proclamación de la República en Alcalá, datos y documentos antiguos conservados y recopilados por San Luciano, prensa antigua en posesión de determinadas personas de familias alcalaínas, etcétera. Esto da un cierto valor positivo al libro, al poder aportar datos que hasta ahora no estaban disponibles, si bien a la vez incluye el problema de que su consulta al no ser pública, cae en la subjetividad de quienes deciden que los consulten, haciendo así que sólo exista un análisis y una única interpretación. A mi juicio, la lectura de las tesis que nacen a partir de estos documentos aportan una visión altamente conservadora y católica de la Historia, si bien Pilar Lledó quiere introducir la Historia de la mujer o en alguna ocasión trata de hablar de lo que sería una postura republicana. En general transmite una visión donde vencen las tesis conservadoras sobre la valoración del periodo republicano, y donde las posturas republicanas más moderadas y las del PSOE más moderado son las que son dadas por buenas, mientras que las experiencias republicanas de aquellos que estaban más a la izquierda, incluido dentro del PSOE, parecen caer en la crítica no favorable, cosa que se trasluce en algunas construcciones sintácticas y en algunos de los razonamientos que se presentan. Más aún llama la atención cómo Lledó remarca el triunfo de la República en los primeros días de la guerra frente a los golpistas adjudicando este triunfo al militar republicano Puigdendolas y eliminando el nombre del anarquista Cipriano Mera que le acompañó con una columna de milicianos de la CNT fundamentalmente, estos, para Pilar, sólo eran milicianos sin adscripción ideológica y no parece que considere su importancia, mucho menos toma en consideración la propia población civil y autoridades locales que antes de la llegada de estas columnas desde Madrid se enfrentan duramente a los alzados en el ayuntamiento y edificios emblemáticos.

Otro problema del uso de estos documentos que nadie más puede consultar es que se puede plantear y preguntarse sobre lo que estos digan integramente, sobre su contraste o si se puede dudar de ellos. Por ejemplo, que la proclamación de la República sea tratada principalmente por el punto de vista de un abad, construye un argumentario partidista y desigual, interesado en una única versión de la Historia. No dudo que los documentos existan, pero sería deseable que fueran públicos, pues si empezamos a generalizar el uso de fuentes no consultables en los libros de Historia, tarde o temprano alguien podría citar documentos inexistentes para apoyar sus tesis. No es el caso, Lledó es una profesional, pero esta puerta abierta puede presentar este futuro problema en otros autores. Esos documentos debieran pasar de la privacidad a lo público. Son parte de la Historia común.

Luces y sombras en tiempos de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936) tiene como principal base de fuente de datos la hemeroteca y la bibliografía publicada previamente por otros autores. Tiene también un amplio trabajo de archivos, pero prima las fuentes de hemeroteca, tal como la misma autora reconoce en su introducción. Una hemeroteca consultada en su mayoría a través de los fondos digitalizados por la Biblioteca Nacional de España y diversos periódicos aún en activo. Siendo archivero quien hace esta reseña, se puede asegurar que esto presenta un posible problema: por muy completos que sean los fondos digitalizados, siempre quedan fondos sin digitalizar, lo que hace deseable la presencia física en su consulta. Pero es cierto que Pilar Lledó ha hecho un trabajo exhaustivo y concienzudo que requiere de muchas horas de trabajo para su consulta y búsqueda y de mucho tiempo de reflexión para poder unir cada dato y poder darles sentido en su conjunto. Tal vez merecería la pena el intento de contraste con las fuentes documentales de partidos, sindicatos, instituciones y particulares, tarea que quizá queda pendiente para el futuro, ya que como la propia autora dice: este libro debe servir como aproximación para ahondar más en estos temas.

Tal como ocurrió con Alcalá en guerra, el libro es un pionero en cuanto a obra integral y monotemática de la Segunda República. Eso hace que haya sido acogido de nuevo de manera muy mediática y muy esperada. Está siendo muy vendido y aceptado. Ya otros autores escribieron de esta etapa, pero este libro aspira a un análisis de la etapa desde una visión general, mientras que los anteriores libros se centraban más en determinados aspectos, quizá Vadillo fue el que más se aproximó a hacer una visión general. Es por ello un libro difícil de crear, por las muchas fuentes de las que requiere, si bien se hace deseable más pluralidad y una reflexión expositiva más comprometida con una linea historiográfica y menos tendente a tratar de agradar al lector alcalaíno de Historia de corte medio en la actualidad, que suele responder a un tipo ya bastante adulto y por lo general conservador y/o moderado. Aunque el historiador debe escribir al margen del lector medio, cabe decir que el modelo medio citado está cambiando, habiendo en la ciudad cada vez más jóvenes veinteañeros y treintañeros interesados en conocer la Historia de Alcalá y cuyos postulados parten de ideas progresistas a diferencia de las del actual prototipo medio. El paradigma está cambiando.

El libro parte de una visión general de la dictadura de Miguel Primo de Rivera en Alcalá (1923-1930), sobre todo en sus aportes culturales, centrándose en el directorio civil comenzado en 1925 y reconcentrándose en los sucesos de todo tipo que se vivieron en la ciudad entre 1930 y abril de 1931. Una vez expuesto el contexto previo se pasa ya a analizar la República por etapas, las elecciones de abril de 1931, el gobierno provisional y constitucional, el bienio progresista de 1931-1933, el bienio negro de 1933-1936, las elecciones de febrero de 1936, el gobierno del Frente Popular y el comienzo de la guerra civil en julio de 1936. Por medio se trata el asunto de la Huelga Revolucionaria de octubre de 1934, la represión de la derecha contra la izquierda, la disolución del ayuntamiento de izquierdas para imponer una comisión gestora y el enrarecimiento de la convivencia a raíz de esto hasta la citada guerra civil. En Alcalá hubo numerosas cuestiones que reflejan lo que en breve ocurriría en el resto del país y también lo que ya estaba ocurriendo en sus diferentes etapas. Desde los problemas de paro obrero a los avances en materia de Cultura y educación. La sindicalización de los trabajadores, el intelectualismo, el militarismo, etcétera. Sobrevuela aquí varios de los puntos que serán decisivos para el futuro de la ciudad, como son el aeródromo militar, la reapertura de la catedral, el uso del Paraninfo de la vieja Universidad por la Universidad Central (Complutense), la vida carcelaria, la apertura de la Hosteria del Estudiante, diversas obras públicas, la presencia de numerosas personas importantes en la política y en la Literatura, etcétera.

El relato se ve salpicado por numerosas biografías relacionadas con la ciudad, como la propia de Manuel Azaña, político vital en la República, cuyo origen es complutense, la vida de Cumplido, alcalde republicano en casi todo el periodo, Pedro Blas, alcalde por el PSOE en los últimos momentos de paz y durante toda la guerra civil, la citada Constancia de la Mora, o la del aviador Hidalgo de Cisneros, o la del diputado derechista Esparza, etcétera. Ahora bien priman muchas de las historias de vidas más moderadas y las conservadoras, a pesar de que se mencionen vidas más progresistas como las de Clara Campoamor. Es llamativo por ejemplo que omita la vida del aviador Joaquín García-Morato, que vivía en Alcalá de Henares, pues servía en el aeródromo militar. El golpe de Estado del general Mola ocurre cuando él estaba de vacaciones fuera de la ciudad, por eso él pudo servir en el bando franquista por el cual sentía predilección ideológica. García-Morato fue uno de los pilotos que realizó bombardeos sobre población civil y del que se tiene constancia de matanzas por las cuales algunos le consideran criminal de guerra. Sin embargo, García-Morato, por otros actos de guerra en su avión, es considerado un héroe por parte del franquismo y por parte actualmente de las fuerzas más conservadoras. Llama la atención que no se mencione la biografía de esta persona, aunque sí se mencione que se desea quitarle su nombre a varias calles, sin mencionar el porqué y en tal manera que pareciera parte de una injusticia, al no dar explicación. Ya que en otros casos sí menciona biografías y no se duda en destacar lo negativo de algunos personajes republicanos, a veces pareciera pensarse que estamos ante un trato desigual de la Historia. Pero, y siempre hay "peros", es de anotar que en principio la trayectoria vital de Pilar Lledó, la que es pública en cuanto a sus trabajos, cargos y comparecencias, es la de una persona progresista, si bien moderada. Llama la atención por ello estas cuestiones en su más actual obra.

Pareciera que de esas luces y sombras de la República de las que habla su título, le atrajera más el asunto de las sombras, entendidas estas acordes a las críticas tanto de la gente de derechas como de los historiadores considerados neofranquistas, por citar, cita hasta a Pío Moa. Es llamativo que considere el asunto del laicismo republicano, lo que es la separación de Estado e Iglesia, desde la perspectiva de una persecución religiosa, cuando no se trató de eso, a pesar de que determinadas personas así lo entendieran en su momento. Al menos esta es la sensación que da por coletillas y expresiones que usa en la redacción.

Luces y sombras en tiempos de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936) está salpicado de manera constante de referencias que pretenden corregir o aportar nuevos datos a Alcalá en guerra. Cabe preguntarse entonces si no hubiera sido preferible publicar ese libro de nuevo, ampliado con este segundo libro, o si bien se podría haber publicado este libro y a la vez el de la guerra revisado y reeditado. 

Es otro de esos libros necesarios en las bibliotecas particulares y públicas de Historia de Alcalá. Es una visión de conjunto que quizá no saldría adelante si no es por el empeño personal de la autora y de los autores que en estos últimos años han aportado más luz sobre el pasado.

Lo que es innegable es que gracias a Pilar Lledó avanza el conocimiento en general de la Historia republicana de la ciudad, y últimamente también de la Historia de las mujeres en la ciudad. Su fuerte carácter mediático extiende al conocimiento general temas que han sido tabú mayoritariamente y que aún hoy día levanta ampollas y conflictos, incluso acabada la guerra en 1939 y la dictadura en 1975-1978, lo que es testimonio innegable de que hay heridas aún abiertas y que el conocimiento de la Historia podría ayudar a comprenderlas para superarlas.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 8 de septiembre de 2018

Alcalá en guerra

Título: Alcalá en guerra.
Autora: Pilar Lledó Collada. 
Editor: Brocar, abc. 
Año de publicación: 1999 (1ª edición).
Género: Historia.
ISBN: 84-87068-09-X


Pilar Lledó Collada (1963) es una historiadora alcalaína que se licenció como tal por la Universidad de Alcalá en 1986. Es sobrina del que fue por muchos años el cronista oficial de la ciudad hasta la fecha de su muerte, Francisco Javier García Gutiérrez. Ha pertenecido a la Asociación Mujeres Progresistas, asociación complutense que a pesar de declararse apolítica, por la composición de sus miembros está altamente politizada, y a la Asociación Hijos y Amigos de Alcalá, de donde tuvo que salir por problemas con tal asociación (según ella misma declaró en entrevista al periodista y joven poeta alcalaíno Guillermo Martínez). Es presidenta de la Institución de Estudios Complutenses (IEECC) desde 2016, siendo la primera mujer que lo es desde la fundación de esta institución en 1982. Esta institución, con gran impulso inicial de García Gutiérrez, ha dinamizado mucho los estudios e investigaciones de Historia y Arte complutenses. Publican anualmente una revista llamada Anales Complutenses (que tienen formato de libro), donde múltiples investigadores y autores han podido y pueden exponer avances de sus campos de investigación, siendo un motor vital de las últimas décadas para avanzar y profundizar en la Historia alcalaína y su tierra. Gracias a ella se han conocido una gran cantidad de temas y se han podido afianzar algunos estudios que han dado por resultados auténticos datos novedosos que se han podido plasmar en la Historia de Alcalá y darle nuevos sentidos, algunos de ellos plasmados posteriormente en libros. La misma institución organiza a menudo encuentros temáticos que terminan siendo libros de actas, o bien participan bianualmente en el Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, publicando también sus respectivos libros de actas. Estas publicaciones, de las cuáles está íntimamente ligada Pilar Lledó por razones obvias, abarcan todas las épocas de la Humanidad, aunque en concreto ella está interesada en el siglo XX.

Pilar Lledó, tras licenciarse como historiadora en 1986, inició el intento de doctorarse unos años después. No logró terminar ese doctorado. Su campo de estudio, sin embargo, fue altamente novedoso en su época, pues trató de investigar a fondo un campo poco conocido desde la ciencia de la Historia y el cual era espinoso, sobre todo por la gran cantidad de personas vivas y familiares que aún había en la ciudad: la guerra civil española en Alcalá de Henares. Pudo serle de ayuda para ello su paso laboral como becaria en el Archivo Histórico de la Fundación Pablo Iglesias, ubicada en la propia ciudad. En 1994 ya publicó un avance de sus estudios en el Libro de Actas del IV Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, publicado por la IEECC y otras instituciones implicadas de Alcalá de Henares y de Guadalajara. El artículo se llamaba "Prolegómenos de una guerra civil: la trágica primavera de 1936 en Alcalá de Henares". El acto fallido de su intento de doctorarse evitó que se plasmase la investigación completa en una tesis doctoral, pero no cerró su afán por acabarla. En 1999 la pudo publicar a través de la editorial Brocar, abc, en una edición que marcaba Alcalá de Henares-Madrid como ciudades editoras. Se llamó sencillamente Alcalá en guerra

Alcalá en guerra fue toda una novedad que se anunció en toda la prensa y radio complutenses. Prácticamente lo que se conocía a nivel popular eran rumores, recuerdos personales y todo tipo de cuestiones inconexas e inciertas, especulaciones, hipótesis, tergiversaciones, fallos de memoria, etcétera. Como el tema apenas había sido tocado previamente desde la investigación, el panorama era aún más desértico en 1999 en la ciudad. Fue un libro muy esperado que fue recibido incluso con un gran acto, tal vez para ello tuvo gran apoyo del propio cronista local García Gutiérrez, tío de Lledó. El libro se agotó de manera inmediata, pero jamás se hizo una segunda edición. La autora, aún hoy día, es reticente tanto a realizar una segunda edición revisada, como a reeditarlo tal como fue editado por primera vez, lo que priva tanto a los ciudadanos interesados, como a estudiantes, como a otros historiadores e investigadores de su consulta y lectura presente y futura, más allá de los volúmenes conservados en el Archivo Histórico Municipal de Alcalá de Henares y en la Biblioteca Nacional de España, no pudiendo ser posible su consulta más allá, ni siquiera de manera digitalizada por Internet. Una lástima. El libro en esa primera y única edición es obviamente un objeto de coleccionista del que casi nadie se desprende y cuyo precio, al llegar rara vez a una librería de antigüedades y rarezas, es muy elevado, pero su presencia incluso en estas librerías es extraña y casi imposible, como se puede comprobar por ejemplo en la red de libros y librerías de viejo Iberlibro. 

El libro incluía además una serie de fotografías de la guerra civil en Alcalá conservadas en los archivos del Estado y en el municipal que, posteriormente, se han reproducido en prensa y en otros libros posteriores, tanto de Alcalá como generalistas a nivel España. La edición no era una edición lujosa, pero era una edición cuyo valor intrínseco era que por primera vez se hablaba en la propia ciudad de su Historia más reciente de una manera profesional y no desde la memoria o el rumor.

El libro a fecha de hoy ha servido de base o de apoyo para posteriores investigadores que han ahondado en la Historia del siglo XX complutense, a pesar de los escasos ejemplares existentes. Sin embargo, ha quedado desfasado y algunos de sus presupuestos iniciales han quedado incluso superados por nuevos aportes que indican que los acontecimientos no fueron exactamente como contó Pilar Lledó en un primer momento. Esto no quiere decir que la autora mintiera o tergiversara, sino que su meritoria labor como pionera alcanzó más allá de donde otros no quisieron ir, pero que, por razones obvias de nuevas investigaciones y paso del tiempo, otros investigadores tocaron yendo a otros archivos y fuentes que completaban la información que la propia Lledó no alcanzó. Ahora bien, estos otros autores, más jóvenes por lo general, no gozan de los medios de comunicación que ponen altavoz a sus conocimientos plasmados en artículos o libros de actas, tal como la autora sí goza. Quizá el caso más reconocido es Julián Vadillo, quien sí publica libros y sí goza de esos mismos medios de comunicación atentos a su obra y aportes.

El libro es en sí mismo un gran avance en la historiografía alcalaína, y, a pesar de lo dicho, sigue siendo un libro básico y casi único para acercarse a la guerra civil en la ciudad. Casi, pero no único. Fue, eso sí, el pionero. Por eso mismo es un libro valioso y necesario. Quizá algunas de sus partes requieren contraste con otras lecturas a fecha de hoy, pero en 1999 este libro era lo más avanzado que existía sobre el tema. Así por ejemplo, el capítulo dedicado a lo sucedido con las reliquias de las Santas Formas necesita de revisión, dados los avances sobre este tema por el cronista local Sánchez Moltó recientemente, así como lo referente a lo sucedido con el movimiento obrero o determinadas cuestiones de la izquierda, dados los avances en el tema de la mano de Vadillo o de Urbano Brihuega o de las memorias de Fernando Nacarino o de Marcos Ana, por citar algunos ejemplos. 

Alcalá de Henares fue una ciudad republicana desde el principio al final de la guerra, cuyo alcalde fue Pedro Blas, del PSOE, y donde los sindicatos UGT y CNT tuvieron cierta fuerza. Una ciudad donde se asentó la NKVD soviética, merced a los aviones que aportó la URSS para la defensa de la República, como ya contó el británico Hugh Thomas en 1961 en su libro La Guerra Civil Española. Una ciudad que sufrió una gran cantidad de bombardeos, que tuvo una colectivización agraria, donde se ejecutó a Andreu Nin, donde Hidalgo de Cisneros controlaba el mando aéreo, que sufrió una gran destrucción de su patrimonio y también una gran represión a la entrada de las tropas golpistas, etcétera.

Alcalá en guerra es un libro necesario en toda biblioteca de Historia de la ciudad por ser el primero en su temática y, porque, a pesar de existir ya otras publicaciones al respecto, sigue siendo la única monografía específica del tema. Contuvo novedades para su época y marcó un antes y un después sobre el espinoso episodio histórico en esta ciudad. Aún hoy varios periodistas locales lo usan como referencia a la hora de escribir artículos sobre asuntos relacionados con aquellos hechos.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".