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sábado, 28 de marzo de 2026

Un zombigrino en el Camino de Santiago

Título: Un zombigrino en el Camino de Santiago.
Autor: Erik Sepúlveda Madsen.
Editor: [Autopublicación].
Año de publicación: 2025 (1ª edición).
Género: Novela; Humor negro; Épica; Religión.
ISBN: 979-8298657280
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Título: Zombigrino 2: Fuego en el camino.
Autor: Erik Sepúlveda Madsen.
Editor: [Autopublicación].
Año de publicación: 2025 (1ª edición).
Género: Novela; Humor negro; Épica.
ASIN (e-book):  B0FW5BRDR8
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Título: Zombigrino 3: Llegada a Santiago.
Autor: Erik Sepúlveda Madsen.
Editor: [Autopublicación].
Año de publicación: 2025 (1ª edición).
Género: Novela; Humor negro; Épica.
ISBN: 978-84-8261767725.
 
 
En 2025 surgió en Alcalá de Henares un autor tardío que esperó a escribir y publicar el momento de su retirada profesional, que no jubilación, acorde a lo que su profesión se atiene en estas cuestiones, que es retiro y no jubilación. No es un autor de tercera edad, tampoco joven, es un adulto avanzado. Se trata de Erik Sepúlveda Madsen. Previamente había realizado la publicación de un artículo en la revista Ejército: de tierra español, en su número 807, de junio de 2008. Se llamaba aquel artículo: "Curso de liderazgo para suboficiales superiores de la OTAN". Retirado, como se ha dicho, probablemente en 2024, declara ser feliz y estar tranquilo dedicándose a escribir. De hecho, a lo largo de 2025 llegó a publicar hasta cuatro libros, en papel y en versión digital. Estos fueron una trilogía: Un zombigrino en el Camino de Santiago, Zombigrino 2: Fuego en el camino, Zombigrino 3: Llegada a Santiago, y un  libro de reflexiones personales sobre la experiencia personal de realizar el Camino de Santiago, Camino de Santiago: anécdotas y reflexiones. Y en ese frenesí de escritura, donde se siente a gusto y cómodo, en estos pocos meses de 2026, en febrero, aún ha llegado a publicar dos títulos nuevos. El primero un cuento infantil con mensaje ecologista y sobre todo intentando transmitir el valor de cuidar de los demás, sobre todo si los demás están necesitados de ayuda y de ser cuidados, Chikigüino. Oli, Chiki y Leo en Menorca. El segundo fue El Camino. Cuarenta años después, una historia sobre una pareja que tarda cuarenta años en decidirse a hacer el Camino de Santiago, y cuarenta días en realizarlo, haciendo hincapié en que el camino no empieza cuando empieza físicamente, sino cuando comienza la llamada interior a hacerlo, sea esta cuarenta años antes.
 
Para presentarle en estas notas usaremos la trilogía Zombigrino. Libro que quien escribe la descubrió en papel a la venta en la papelería ubicada en la Plaza de los Santos Niños y posteriormente a través de su venta en Internet, donde posiblemente se produzca su difusión principal.

Evidentemente el origen más visible del libro es doble, por un lado el retiro profesional del autor, que se dedica a escribir en su primer año de retiro, y la realización personal que hace él del Camino de Santiago, ya que su cuarto libro del 2025 está dedicado a sus experiencias y reflexiones en el mismo. Pero mientras su cuarto libro es más un libro de peregrinaje, de viaje, de senderismo, de meditación y sentimiento religioso, de viaje interior, de experiencias, la trilogía es, sin embargo, una trilogía de novelas de humor negro donde, eso es así y así lo indica el autor, desliza en ellas también los sacrificios y cambios espirituales del que realiza el Camino de Santiago con una creencia y propósito religioso. Tienen estas novelas de humor negro, aunque no lo parezca, un respeto y devoción cristiano que pretende transmitir de manera indirecta con el relato. Ahora bien, su ritmo y su argumento se desarrolla con influencia de Terry Pratchett, autor del siglo XX que escribió libros de épica tratando esa corriente con humor, con mucho sentido del humor y sarcasmo. Hay influencia de Pratchett en Sepúlveda Madsen, así como probablemente de todas las historias de muertos vivientes (zombis), especialmente del mundo del cine, y quizá aún más concretamente de los zombis errantes que se ven en la serie de televisión The walking dead.

Es posible que haya una tercera motivación de la trilogía, que, al margen de que el autor pudiera haber realizado el Camino de Santiago por deseo de realizar el viaje por ejercicio, experiencia vital, conocer España, amor a lo rural, querer conocer gente en el mismo ámbito, turismo, etcétera, por un sentimiento o creencia religioso real (al especular quien esto escribe, ignoro en qué grado, pero intuyo). En ese sentimiento hay que recordar que el Camino de Santiago, realizado como la Iglesia cristiana católica recomienda, permite ser una prueba de penitencia que otorga el perdón de los pecados cometidos y, si se ha hecho una promesa, puede hacer que el santo apóstol Santiago interceda ante Dios para que se te conceda, o te la concede él, no tengo claro este punto teológico. A lo largo de la trilogía, el esfuerzo físico del camino, las situaciones que ocurren y demás provocan cambios interiores tanto de ver el mundo, también por las personas con las que uno se cruza y lo que ocurre en cada lugar (como la solidaridad, el apoyo y demás), así como, en los más creyentes, les supone también un viaje interior más allá del que hace el no tan creyente, uno más ligado a la experiencia religiosa. Se hace evidente que casi toda su obra en su totalidad se dedica al Camino de Santiago y su experiencia. Si bien en este punto analítico de la obra hay que recordar la temática de su libro infantil de 2026 sobre cuidar al necesitado, hay que anotar ahora que todo lo que el autor recauda con la venta de estos libros no son beneficios económicos para él, sino que los dona íntegros a Asociación de Familiares y Enfermos de Parkinson, AFA de Alcalá de Henares.
 
La trilogía Zombigrino narra la historia de un hombre de mediana edad que decide iniciar el Camino de Santiago. En medio de él nota que mental y físicamente ha ido mutando. Su mirada y su físico demacrados parecen seguir el camino sin parar de caminar siempre hacia delante, sin poder retroceder. Siguiendo el camino y sus senderos encuentra otras personas donde nota también ese cambio físico y mental que les hace continuar sin parar y sin saber aún el porqué continuar si están agotados, se han transformado en una especie de zombis, en zombigrinos. De eso trata la primera parte. En la segunda parte llegan a la provincia de León, donde el grupo que se ha formado en torno al protagonista se ve sumergido en medio de una serie de incendios forestales de tamaños descomunales. Incendios que por otra parte ocurrieron en la vida real. Los informativos hablan de ellos como catástrofes naturales, pero el grupo descubre siguiendo su ruta que todos se producen con un patrón oscuro y secreto que sigue su ruta. De fondo aparece un par de personajes extraños que realizaron el camino en el pasado y parecen resentidos con él. Esta segunda parte es la de la prueba física y mental más profunda. Todo desemboca en la tercera parte, la llegada a Santiago de Compostela. El nutrido grupo al fin atraviesa las puertas para besar a la figura de Santiago Apóstol, sólo que al cumplirse el número total de ellos completan el número sesenta y seis, que abre un arco secreto y tenebroso en la catedral en la cual se ocultan personas del camino que quedaron guardadas durante siglos por el propio camino allí. Personajes históricos como Gaudí y personajes ficticios. Cada uno con sus pasados y sus casos, les lleva al grupo a la vez a enfrentarse a un extraño objeto que puede condenar a la humanidad, por lo que uno de ellos ha de tomar una dura decisión de sacrificio por todos. Evidentemente hay un mensaje de abnegación, compañerismo y sacrificio. En un argumento de humor negro, algo épico, con zombigrinos, pero con el mensaje propio del cristianismo de fondo. 

Una obra personal escrita desde el conocimiento de estas épicas y el humor, aderezada con los conocimientos experimentados de los efectos físicos y mentales del Camino de Santiago en el individuo y en las personas que se cruzan a lo largo de ese  deambular.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

miércoles, 1 de julio de 2020

Diario de confinamiento

Título: Diario de confinamiento
Autor: Iván Casquete Molina. 
Red Social que lo acogió: Facebook.
Año de publicación: 2020 (a tiempo real entre el 11 de marzo y el 24 de junio).
Género: Relato breve; Humor; Esperpento; Diario.
 
Tenemos aquí a un autor genial sin obra publicada, Iván Casquete Molina, que en su mente rocambolesca firma Iván De Casquete Y Molina, tal cual se ha escrito con esas mayúsculas. Uno de los autores alcalaínos jóvenes, nacido en 1978 de una familia alcalaína humilde y trabajadora, con bufete de abogados en la Plaza de Cervantes y con pasado enraizado con la Historia reciente de la ciudad. Él mismo es abogado laboralista, aunque llegó a regentar junto a Daniel Andrinete, otro mítico de la noche alcalaína, un conocido bar nocturno de rock, música independiente y brit-pop que se llamó La Luna, en la calle Rico Home, en el local heredero del antiguo Minipimer en la ubicación que se llamó popularmente "La Zona". Aquello fue en los años 2000.

Iván Casquete, de gran sentido del humor, hace muchos años que publica textos con un carácter humorístico entre el sarcasmo, el surrealismo y el esperpento tal como lo ideó Valle-Inclán a comienzos del siglo XX, esto es: una deformación de la sociedad y las personalidades ahondando en ellas y exagerando sus características hasta las últimas consecuencias. Su humor es blanco, entendiendo como humor blanco un humor amable que, como hacía Gila, se ríe sanamente de todo pero sin reírse en concreto de nadie, sin ofender, sin recurrir a la agresión. Por un lado escribía en blogs personales (bitácoras) que contaron con seguidores y admiradores, como quien aquí escribe. Y eso nos llevó a disfrutar mucho de su compañía y conversación cuando nos hemos encontrado, siempre con elegancia, como un caballero, mezcla todo el tipo de humor mencionado con otras influencias propias más de esa interiorización humorística que se hizo de la sociedad española en los años 1970 y 1980 en gran cantidad de películas muy populares, lo que implica también, sin ofender y sin ser desagradable, altas dosis de chistes con trasfondo sexual. Todo ello además manteniendo valores de respeto e igualdad de sexos, razas, creencias, etcétera, si bien es muy crítico con el denominado fenómeno del "cuñadismo", a menudo adoptando un papel propio de ingenuidad que cae entre el "cuñadismo" y una inteligencia suprema y sutil en cada golpe de gracia. Recordemos que lo denominado "cuñadismo" es el comportamiento de aquella persona que se comporta como si todo lo supiera y en todo interviene y opina aún demostrando las más ignorantes, demagogas o chapuceras de las opiniones, conocimientos o acciones, fenómeno que en la sociedad se desarrolla con total seriedad, pero que desde hace unos años es afrontado por numerosas personas con humor para criticar a estas otras personas su actitud de "cuñado".

Iván De Casquete, autor sin obra publicada de momento, ni de relatos, ni de novela, ni recopilatorio de artículos u opiniones, últimamente se ha sumado a mostrarnos sus genialidades de reflexión y crítica social en las redes sociales como Facebook, lo que implica un formato llamado a párrafos breves en píldoras a ritmo de una o dos por día o cada varios días. De este modo, cuando comenzó todo el alarmismo por la expansión de la pandemia de la Covid-19 por España en 2020, publicó un primer texto humorístico sobre un hecho cotidiano que vio desde la ventana de su trabajo y que compartió el 11 de marzo. Cuando en 12 de marzo se anunció que se activaría el estado de alarma  a nivel estatal y el 13 de marzo comenzó el confinamiento en la Comunidad de Madrid, él aún no se decantó por hacer más comentarios humorísticos sobre esto, aunque publicó otras cosas. Sin embargo, a partir del 14 de marzo comenzó un serial de textos breves, uno por cada día de confinamiento y estado de alarma ya activado al que llamó Diario de confinamiento. Fue fiel a la cita con sus seguidores y lectores todos los días, sin bajar nunca la guardia del humor y la sorpresa en los giros de sus reflexiones y cuestiones que se suponía le iban sucediendo, incluido el secuestro por parte de extraterrestres. El estado de alarma finalizó el 20 de junio, si bien él dio por acabado el diario en 21 de junio y aún escribió un epílogo de reflexión el 24 de junio. Dejó fijados así con humor una narración de nuestros días recientes, en este mismo y ya histórico 2020, a lo largo del 11 de marzo al 24 de junio. No pude menos que descargarme cada uno de los párrafos y guardarlos para mi uso personal, cosa que le dije a él mismo que estaba haciendo. Y aquí lo tengo ahora mismo para mi biblioteca personal, de momento en digital pero lo imprimiré en papel, ocupando unas cincuenta hojas en folio.

José Bello Lasierra, más conocido como Pepín Bello (1904-2008), fue uno de los miembros de la llamada Generación de 1927 más citados y también más desconocidos por muchas décadas, hasta el punto que llegó a vivir quince años de su vida en soledad. Se le ha reconocido como autor de casi todas las fotografías del grupo de escritores, pintores y cineastas de aquel surrealismo nacido en 1927, no dejó obra escrita alguna, pero los que lo conocieron y pudieron hablar de él siempre reconocieron que era el más surrealista de todos ellos, el alma de ellos incluso con humor, y fijémonos que hablamos de un grupo que contaba con gente como Lorca, Dalí, Buñuel, Alexandre, Alberti, Cernuda... Poco más o menos le ocurre a Casquete, uno de los autores alcalaínos actuales más dinámicos y que sin embargo ni publica obra, ni se prodiga en los encuentros o actos literarios que se suelen organizar. Yo no podía menos que incluirle en estas notas con todo mi reconocimiento, aunque sea hablando de este grupo de textos a los que llamó Diario de confinamiento y con los que nos ha dado sonrisas todo este tiempo de encierro, restricciones y enfermedad.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 17 de febrero de 2018

Viñetas en caos

Título: Viñetas en caos
Autor: Jesús L. Pérez-Valiente, "Chechu". 
Editorial: Las Modernas / Createspace Independent Pub. 
Año de publicación: 2016. (1ª edición)
Género: Cómic.  
ISBN-13:  978-15-3360-870-3
ISBN-10: 1533608709

Jesús L. Pérez-Valiente, más conocido como "Chechu" en sus trabajos de ilustración y cómic, a pesar de que en su primer libro no figura este nombre en la portada, publicó una recopilación de varios de sus mejores trabajos en junio de 2016. Esa recopilación es ese: su primer libro. Se llamó Viñetas en Caos. Chechu pudo editar gracias a la editorial madrileña Las Modernas.

Su obra gráfica, sus ilustraciones, sus viñetas y sus historietas se han venido publicando esporádicamente desde comienzos de los años 2000 en pequeñas revistas, como La Botella Vacía, pero sobre todo gracias a su propia página El Circo de Chicha. En su primer libro Viñetas en caos no se recopila toda su obra, pero sí parte de sus mejores historias breves en cómic hasta esa fecha. Chechu, alcalaíno nacido en 1981, presentó su libro en la librería de cómic más emblemática de la ciudad de Alcalá de Henares, Alcalá Cómic, en la Plaza de España.

El estilo del autor es barroco y geométrico. Contiene una gran cantidad de detalles que enriquecen diversas perspectivas para apreciar la obra. Como buen cómic, las imágenes completan y enriquecen el texto de los guiones, también producto de la mente de Chechu. El uso del blanco y negro combinado con esporádicos momentos coloreados nos manda además unas señales sobre ideas que quiere reflejar, reforzando las historias. Chechu ha interiorizado un estilo muy barroco, sí, pero también es altamente experimental. No se sujeta a normas y eso hace que sea muy libre para contarnos la historia que desea guiándonos por viñetas que a menudo se invaden en el espacio de la página para que, combinándose, nos cuenten de nuevo el guión como una historia o una metáfora visual. Así por ejemplo, en la historieta Baúles a Venecia, que abre el volumen, usa un recurso muy interesante mediante el cual una viñeta redonda con un primer plano de la cara de una niña sirve para ser leída dos veces en el transcurso del relato al ubicar los bocadillos de diálogo de una determinada manera y haciendo así un juego mediante el cual una imagen recurrente por repetida nos dibuja un poco más el cómo se produce el momento de ese diálogo, pues además esa cara está dentro de un globo de chicle que hace ella con su boca. 

Extremidades que se alargan o se acortan a conveniencia, negros y blancos muy fuertemente contrastados que de vez en cuando se salpican de rojo o de azul, apenas ninguna línea recta, incluso en la iglesia que se curva sobre un hombre al que se le viene el mundo encima por la persecución de un fantasma, uso de las perspectivas y los puntos de fuga de una manera muy acusadamente exagerada para resaltar sensaciones que transmitir respecto a los personajes, trenes que marcan la línea de fin de una hilera de viñetas... Todo es fresco y lleno de fuerza. Los guiones además muestran un mundo totalmente inesperado, una locura sensata tras otra, un caos con sentido y sin él. Te llevas tantas sorpresas argumentales tanto con los dibujos, la disposición de la página y los guiones que sólo puedes pensar en lo acertado que es tener este recopilatorio de historietas en tu estantería y a consulta perpetua de ti mismo y de a quien lo quieras ofrecer. Otro punto a favor desde mi punto de vista: es un autor que sigue dibujando con papel, lápiz y tinta.

Aparecen en estas historias claras referencias visuales, y no visuales, a amistades personales del autor, al desaparecido Encinas Rock Pub y al siempre recomendable Fogón de Amós, de la calle Rico Home, lugares comunes y persona reales de Alcalá de Henares que en sus manos son colocadas en un mundo alternativo. Todas las historias son fascinantes. No se escapa ni una. Todas tienen ese punto de experimentación y retorcimiento inteligente que gusta. Todas tienen algo de poesía, como El hombre del tiempo, y de mala ostia. De humor negro y de humor escatológico, incluso existencial. Predomina el humor negro. Invasión escatológica, ¿De qué se ríe?, La familia o El tipo que estuvo a punto de liarla y al final no, son varios de los relatos que aparecen en estas páginas, entre otros.


Chechu no sigue convencionalismos y referencias continuas a autores e historias ya creadas y consagradas. Sus editoras mencionaban a Roal Dahl, Edgar Allan Poe o Phillip K. Dick entre los autores de relatos cortos como referencias de Chechu. Quizá haya algo de ellos en su humor negro y sus mundos extraños, en la oscuridad que alumbra varias de las historietas que nos narra, pero indudablemente, Chechu es Chechu. Es una obra antológica totalmente original y buena referencia para el cómic de los jóvenes autores actuales en España.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".