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sábado, 20 de diciembre de 2025

Alcalá de Henares, Casa y Corte. Siglos XIII - XIX

Título: Alcalá de Henares, Casa y Corte.  Siglos XIII - XIX
Autor: Antonio Marchamalo Sánchez. 
Editorial: Domiduca Libreros. 
Año de publicación: 2025. (1ª edición; prólogo de Alfonso J. Martínez Marcos "Fonchi", doctor en Microbiología y Parasitología, Fundación Cardenal Cisneros.)
Colección: Alcalá y su tierra en la Historia. 
Nº de volumen en la colección: 6
Género: Historia; Biografía.
ISBN: 978-84-127073-3-5
 

La colección Alcalá y su tierra en la Historia, de la editorial y librería Domiduca Libreros, llevaba estancada sin nuevos títulos desde el año 2018, pero al fin, este 2025, sacó un nuevo título, Alcalá de Henares, Casa y Corte.  Siglos XIII - XIX. Se trata del sexto volumen de la colección. Su autor ya lo conocemos en estas notas, es el alcalaíno Antonio Marchamalo Sánchez, nacido en Madrid en 1943. Recordemos que es licenciado en Historia del Arte, máster de Historia de la Monarquía Hispánica, doctor en Historia y Arqueología y diplomado en Ciencias Religiosas en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Agustín de la Universidad de Comillas. Es profesor honorario  en literatura y cuenta con diversos premios y galardones en su trayectoria que, como se ve, es diversa. Entre esos premios cuenta con un Ciudad de Alcalá. Una trayectoria así le ha llevado a ser nombrado cronista oficial de Humanes, muy cerca de Alcalá.  Le prologó el libro Alfonso J. Martínez Marcos "Fonchi", doctor en Microbiología y Parasitología, cosa curiosa y paradigmática siendo un libro de Historia, pero como se ve en la propia trayectoria formativa de Marchamalo, es algo diverso, tan diverso que el autor hasta tiene la Insignia de Oro del Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares. Como quiera que sea, entre sus libros están Historia de Alcalá de Henares para niños (1989), El Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares (1990), Simbolismo, tradiciones y ceremonial histórico en la Universidad Cisneriana Complutense (2008), Historia de la Navidad y sus símbolos (2017) y La Magistral de Alcalá en la Universidad Cisneriana 1499-1831: génesis, desarrollo y fortuna (2018).
 
El nuevo libro citado, Alcalá de Henares, Casa y Corte.  Siglos XIII-XIX, puede funcionar perfectamente como diccionario enciclopédico de los reyes de Castilla y España entre los siglos que enmarca el título, pues está redactado de tal modo que cada capítulo es por orden cronológico la sucesión de reyes y reinas que han habido, repasando su vida a grandes rasgos y su relación con Alcalá de Henares, pues todos, absolutamente todos, han tenido relación con Alcalá de Henares. La idea no es original, aunque lo parezca. El primer historiador que dejó constancia de este hecho, lo cita el propio Marchamalo en su introducción, fue precisamente un amigo suyo, aunque no era historiador de formación, Gustavo Chamorro Merino, con su estudio Reyes y reinas en el Palacio Arzobispal de Alcalá, que fue un artículo de Historia publicado en el volumen XXVIII de Annales Complutenses en 2016. Lo que hace Marchamalo es profundizar en ello y llevarlo a libro. Un libro muy profusamente repleto de imágenes con cuadros de los diversos reyes y momentos de sus vidas, así como fotografías de sus tumbas y otras cuestiones. 

Lo cierto es que Marchamalo explica que se detiene en el siglo XIX porque a partir de ahí los reyes, aunque pasan por Alcalá, no hacen noche en Alcalá, por lo que la ciudad no ejercerá de su Casa ni de su Corte. La explicación se me hace personalmente fallida, pues con esa misma lógica varios reyes deberían haber sido eliminados del libro, así como que desde que reinan los Borbón la mayoría de ellos han estado en Alcalá meramente de paso, haciendo alguna visita protocolaria, digamos que más de valor turístico para ver monumentos y restos de santos que otra cosa. Así que creo que sí se debería haber ido más allá y se debería haber avanzado hasta la actualidad. Aunque el libro acaba con Alfonso XII, cuya muerte se produce en 1885, a nadie se le escapa que Alfonso XIII tiene relación plena con la ciudad tanto por la creación del aeródromo como por su equipo de fútbol y otras cuestiones, pues  él visitó la ciudad plenamente, incluso junto a Miguel Primo de Rivera, gobernante de España también a modo de dictador. Tampoco se le escapa a nadie que Juan Carlos I es fundamental en la recuperación cultural y económica de la ciudad con la creación de la Universidad de Alcalá en la década de 1970 y con la creación de los Premios Cervantes, el equivalente del Nobel de Literatura para las lenguas españolas, aparte que cuando era príncipe pasó por las aulas del Colegio de San Ildefonso cuando durante la dictadura de Franco era un lugar de formación de funcionarios del Estado. Y es evidente también que Felipe VI no sólo continúa los Premios Cervantes, sino que también ha visitado la ciudad por otros motivos en muchas ocasiones, así como la reina Letizia, quien incluso antes de ser incluso princesa ya pasaba por aquí. 
 
Pero, ¿por qué quedarse sólo con los reyes? Evidentemente el enfoque dado tiene su sesgo, parece evidente. Se podría dar relevancia al hecho de que la ciudad goza desde hace siglos de un trato determinado por parte de los gobernantes, pero los gobernantes no sólo han sido reyes y reinas. Ya he citado al dictador Miguel Primo de Rivera, que también tuvo su relación con esta ciudad, igual que el otro dictador, Francisco Franco, o que el demócrata y alcalaíno presidente Manuel Azaña. Para mí tendría más sentido que el enfoque se orientase a ese hecho relacional de la ciudad como un lugar que los gobernantes asentados en Madrid tienen como referente de importancia como para hacer su presencia aquí y como para incluso influir de algún modo en la vida de esta urbe. El otro enfoque, el de sólo reyes, no es incorrecto, es perfectamente correcto, aunque evidentemente apunta a una idea de monarquía como valor al alza. O al menos eso se desprende en mi pensamiento a la hora de haber realizado la lectura. Aunque, hay que destacar, Marchamalo no ejerce como otros historiadores que alabando la monarquía o tratando de ponerla de relieve eliminan a los reyes que les molestan o sobran. Marchamalo, muy loablemente, pone en su sitio correcto a José I Bonaparte y a Amadeo I de Saboya, reyes legítimos de España que fueron, y jurados. Del mismo modo que en la lectura del libro se desprende algo no habitual en otros historiadores que profundizan en la monarquía y los monarcas, con el aire de los tiempos y la mentalización del siglo XXI acerca de temas sociales delicados, Marchamalo apunta de manera correcta determinados hechos que fueron y que están ahí por mucho que por siglos no se les haya querido nombrar tal cual eran, esto es: fratricidios, sexo con reinas que eran menores de edad, vicios posibles, etcétera. No es lo que más abunda en el libro, pero no lo esquiva, lo que le da un aire nuevo y acorde con ideas democráticas y de sensibilidad social.

El libro, decía, funciona perfectamente como diccionario enciclopédico, probablemente incluso como diccionario biográficos de los reyes de Castilla y España en su relación con la ciudad. En una primera parte se intuye algo de análisis relacional y se desprende incluso la Historia de la ciudad en algunos de los orígenes que conformarán su forma y su ser. No hay que olvidar que varios de los reyes medievales la tuvieron muy puesta en valor hasta el punto que algunas de las leyes más importantes de la Historia española salieron de aquí. Tampoco olvidemos, lo explica muy bien Marchamalo, que los Trastamara, y entre ellos sobre todo los Reyes Católicos y su descendencia ya de la Casa de Austria, fueron quizá los que más relación tienen con Alcalá y los que más la beneficiaron. Fueron habituales residentes de la ciudad. Todo el mundo conoce las largas estancias de Isabel I la Católica en el Palacio Arzobispal, por ejemplo, pero aquí se nombra incluso cuando Felipe II cuando era joven vivió en parte en la casa particular de su haya, en la calle Postigo. 
 
Luego es cierto que hay una especie de segunda parte del libro que pareciera perder esa capacidad de análisis relacional y parece caer más en entradas biográficas que se centran mucho en detallar fiestas especialmente de carácter litúrgico y religioso, dotando al libro también de un carácter que parece que apunta a una visión religiosa católica de la ciudad, aunque otros estudios, incluso publicados en esta misma colección, apuntan a que esto no es tanto así y hay otras cuestiones no religiosas  y no devotas que parece que movían más a los alcalaínos. Pero es cierto que varias generaciones de reyes veneraron y creyeron fervientemente a San Diego, a sus restos y capacidades milagrosas. Esto les hizo venir a algunos a la ciudad muy en concreto para ello o para pedirle determinadas sanaciones. 

Sea como sea, en la lectura del libro se puede entresacar de todo lo que se cuenta algunas ideas y conclusiones derivadas, como la relación muy antigua y podríamos decir que por ello tradicional de los fuegos artificiales con esta ciudad, los complejos juegos de poder diversos que aquí hubo, el carácter estratégico múltiple que nos ha favorecido, el amplio asentamiento de la Cultura desde hace siglos en este lugar y algún rasgo de corte ecológico cuando se dice en diversas vidas de reyes que venían a la ciudad a pasar los días más fríos del invierno aquí en lugar de quedarse en Manzanares o en Guadalajara. Cosa curiosa, pues la ciudad en invierno también es muy fría, pero parece que al estar en un valle algo tendremos de atractivo en este aspecto, y ahí, los estudiosos de lo climático y lo ecológico podrían decir más.

El libro nos destaca una idea que muchos alcalaínos intuyen o rozan en su conocimiento, pero aquí nos la ponen de relieve y en valor. Y hace bien, pues muchos alcalaínos nuevos deberían ir conociendo nuestra Historia, ahora también suya, y comenzar con esto a saber porque los alcalaínos respondemos que somos de Alcalá corrigiendo a quien pensando que somos madrileños nos dicen que somos de Madrid. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 18 de enero de 2022

Historia de Alcalá de Henares para niños

Título: Historia de Alcalá de Henares para niños
Autores: Antonio Marchamalo Sánchez; Aurelio Cabañas, "Yeyo"; y Modesto Quijada.
Editorial: Alpuerto.
Año de publicación: 1989 (1ª edición).
Género: Cómic; Ilustración; Literatura infantil y juvenil; Historia.
ISBN: 978-84-381-0140-2

 

En 1989 gobernaba en Alcalá de Henares Florencio Campos, por el PSOE, y existía un interés pedagógico por fomentar en los niños y jóvenes diversos aspectos sobre la ciudad. En ese contexto se editaron varias ediciones en diferente formato sobre ecología, Historia, parques de la ciudad, infraestructura de la ciudad, etcétera. La Historia local estaba siendo fomentada para la ciudadanía adulta a través de diversas iniciativas, siguiendo la estela de la recuperación de diversos edificios históricos y la mejora del centro de la ciudad gracias a la colaboración con la Universidad de Alcalá de Henares. Quedaba abierto en esos momentos el espacio para trasladar esta Historia a los más jóvenes de la forma más adecuada. Dentro de ese espacio surgió una iniciativa editorial que no partía del ayuntamiento, sino desde lo privado, y que hoy por hoy es un libro clásico y descatalogado, difícil del encontrar pero muy deseado por parte de mucha gente al  considerarse que aquella obra es la mejor obra para enseñar la Historia local a los niños, por más que algunos aspectos ya han sido trascendidos y hay alguna obra posterior más ajustada a la realidad de los nuevos conocimientos que tenemos sobre el pasado complutense. En todo caso esa obra se publicó en 1989 a través de la editorial Alpuerto y se llamó Historia de Alcalá de Henares para niños.

El librito fue rápidamente aceptado por toda la ciudadanía e incluso los colegios se interesaron por él. Se agotó rápidamente e incluso llegó  tener tres ediciones. A pesar de ello, como se ha dicho, el libro está hoy por hoy descatalogado desde hace años, aunque sigue habiendo mucha gente interesada en adquirirlo. Ya no solo se busca para niños y niñas, o bien para recuerdo de la infancia propia, o porque se quiera completar una biblioteca complutense en el propio hogar, también es objeto de búsqueda por parte de bibliófilos. Lo extraño es que no se haya vuelto a reeditar.

Era un libro con páginas amplias, en un tamaño algo mayor al medio folio ligeramente apaisado. Se publicó en tapa blanda, mostrando en la portada un combate a espada en el siglo XVI en la Calle Mayor. El autor del dibujo firmaba como "Yeyo", que era el pseudónimo de un niño de 13 años de edad llamado en realidad Aurelio Cabañas. Este niño fue autor de varios de los personajes de la obra, cuyos dibujos e ilustraciones los completó el adulto Modesto Quijada, he de suponer que en cuanto a los edificios más complejos de pintar para un niño. El texto y la información histórica adaptada para niños los escribió Antonio Marchamalo Sánchéz.

Era un libro muy didáctico y claro que se centraba en los principales hitos históricos de la Historia de Alcalá y la construcción de sus principales edificios, desde una óptica básica y hasta cierto punto algo tópica de lo que se conocía y se fomentaba de la Historia local a fecha de aquel 1989. Parte desde Compluto, origen romano, aunque en realidad el territorio de Alcalá estuvo poblado desde la prehistoria y antes de Compluto existió la población carpetana de Iplacea (celtíbera), y llega hasta la actualidad de aquel 1989, aunque existen saltos muy claros de las etapas históricas menos llamativas y también de las más escabrosas o polémicas. A la altura de ese 1989, por ejemplo, ambas Repúblicas, Restauración borbónica, guerra civil y dictadura, no eran temas en los que se soliese entrar, mucho menos para niños, incluido ese silencio dentro de las lecciones de Historia en general de los temarios de la Enseñanza General Básica en los colegios.

Se recrea evidentemente en las etapas más importantes, como sean las del siglo XVI y XVII. Que un niño participara con sus ilustraciones le daba frescura y agilizaba las narraciones. Sus dibujos arrastraban un poco la guía del texto. Prueba de ello es el duelo a espada de la portada en lugar del sempiterno Cervantes o una enésima fachada de la Universidad. Además, al ser un libro no institucional, los autores pudieron recrearse allá dónde más lo desearon con la libertad de explicarlo como desearon. Es un libro muy bien orientado en lo pedagógico.

Aunque en realidad es un libro de ilustraciones, funciona casi como iun cómic, sin llegar a serlo. Fue una obra pionera en ese intento de acercar la Historia local de manera divertida a los más jóvenes, funcionó y tiempo después se intentó hacer iniciativas con la misma idea, pero ninguna llegó a fructificar tanto como este libro.

Si hay oportunidad de hacerse con un ejemplar, es recomendable no desaprovecharla. Hoy por hoy es uno de los hitos de la bibliografía alcalaína que en el último cuarto del siglo XX buscó crear conciencia de alcalaíno y recuperar un cierto orgullo de Alcalá y un nivel cultural. No hay que olvidar que en la década de 1980 había cierta sensación de que mucha de la gente llegada a la ciudad en las dos décadas anteriores, sobre todo desde la Transición iniciada en 1976, usaba la ciudad como ciudad dormitorio, teniendo sus trabajos en otras localidad, principalmente Madrid, urgía que esa nueva población fuera integrada y se pudiera sentir alcalaína.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 18 de mayo de 2021

El ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares

Título: El ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares.
Autor: Antonio Marchamalo Sánchez.
Editores: Institución de Estudios Complutenses (IEECC) y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) [por encargo del Colegio de Abogados de Alcalá de Henares].
Impresor: Gráficas Dehon.
Año de publicación: 1990 (1ª edición; prólogo de Fernando Sancho Thomé, decano del Colegio de Abogados de Alcalá de Henares).
Género: Historia; Arquitectura; Derecho.
ISBN: 978-84-60074358

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Título: El ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares.
Autores: Antonio Marchamalo Sánchez y Antonio Marchamalo Main.
Editor: Institución de Estudios Complutenses (IEECC).
Año de publicación: 1999 (1ª reedición revisada y ampliada).
Género: Historia; Arquitectura; Derecho.
ISBN: [No hallado]

 

 Hoy vamos a hablar de Antonio Marchamalo Sánchez, un investigador y cronista oficial de Humanes de Mohernando al cual llegó a ser Doctor en Historia de manera tardía. Comenzó su gusto por la Historia por medio de sus libros y artículos, tanto para Humanes de Mohernando, en la provincia de Guadalajara, como para la Institución de Estudios Complutenses (IEECC). No obstante, como tal es miembro de dicha institución desde hace años y participa de sus actos y de los encuentros de historiadores del Valle del Henares. Muchos de sus trabajos, por otra parte, tienen que ver con Alcalá de Henares. El que voy a referenciar para presentarle hoy en estas notas es la investigación El ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, un libro que le encargó dicho colegio de abogados en 1990 y que por ello fue prologado por el decano de esa institución, Fernando Sancho Thomé. Además, fue avalado y editado por la IEECC y por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Fue impreso en Gráficas Dehón. En 1999 fue revisado y ampliado y vuelto a editar ahora solo por medio de la IEECC, y con la colaboración de su primo hermano Miguel Marchamalo Main, también considerado historiador y cronista y también ligado a la IEECC y a los actos e investigaciones que estos crean.

Antonio Marchamalo nació en 1943 en Humanes de Mohernando, en el Valle del Henares, en la zona de Guadalajara. Su vida se haya ligada a Guadalajara y a Alcalá de Henares, aparte de a su propio pueblo. Como ya se ha dicho pertenece a la IEECC y es cronista oficial de Humanes. Se doctoró en Historia de manera tardía con una investigación sobre la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares en 1990, año del libro sobre el colegio de abogados de la misma ciudad que hoy se reseña. Está especializado en Historia entre el siglo XVI y el XVIII. Ha colaborado en varias ocasiones con su primo hermano Miguel Marchamalo Main, como se ha dicho: también historiador ligado a la IEECC y también entre Humanes de Mohernando, Guadalajara y Alcalá de Henares, aparte de la Universidad de Alcalá de Henares. 

En cuanto a libros, Antonio Marchamalo comenzó no excesivamente pronto, pero tampoco tarde con Lee y recuerda conmigo (1975). Tardó algo de tiempo, relativamente en volver a publicar, siendo el ayuntamiento de Alcalá de Henares quien le editó a través de la Fundación Colegio del Rey, con El Cristo de los Doctrinos de Alcalá de Henares: historia de una cofradía del siglo XVII (1983). Su tercer libro lo sacó otra vez con la Fundación Colegio del Rey, fue premiado y es su libro más exitoso y más reconocido, además fue su primera colaboración con su primo hermano Miguel, El sepulcro del Cardenal Cisneros (1985). El cuarto lo publicó la Diputación Provincial de Guadalajara, fue su segunda colaboración con su primo hermano Miguel, La encomienda de Mohernando y el condado de Humanes (1987). En este periodo su afición a la Historia había pasado por la licenciatura y al doctorado. En 1990, como se ha dicho, publicó su tesis doctoral, La iglesia magistral de Alcalá de Henares (1990), que originalmente el título decía así: La iglesia magistral de Alcalá de Henares en la Universidad Cisneriana 1499-1831 (génesis, desarrollo y fortuna), se indicaba que era cronista oficial de Humanes de Mohernando, pero también de Cerezo de Mohernando y Razbona, todos ellos municipios de Guadalajara. Ese mismo año 1990, como se ha dicho, sacó el presente El Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, que reeditó revisado y ampliado junto a Miguel en 1999. En 2001 sacó Guía ignaciana de Alcalá de Henares, participaba de nuevo Miguel, y también Rafael María Sanz de Diego. Tras un largo silencio retomó su primer libro de 1975 y lo volvió a editar revisado y ampliado como Lee y recuerda conmigo la historia de Alcalá de Henares, en 2007, un libro pedagógico para niños y turistas, y aún otro libro más, La Orden de Santiago en Guadalajara: la encomienda de Mohernando y el condado de Humanes, junto a Miguel, que era otra revisión y ampliación del libro de 1987. Pero tras ese largo silencio regreso en 2009 con dos libros nuevos, nada más y nada menos, probablemente trabajados en los años de silencio: Colegio Mayor de San Ildefonso, siguiendo su gusto por la Edad Moderna, la Universidad de Alcalá de Henares, el Arte y lo religioso, y Simbolismo, tradiciones y ceremonial histórico en la Universidad Cisneriana Complutense. En 2010 sacó junto a Ramón González Navarro: Conmemoración del V Centenario de la promulgación por el Cardenal Cisneros de las Constituciones del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares. En 2011 volvió a publicar revisado Guía ignaciana de Alcalá de Henares, pero aportaba como novedad Historia de la ermita, cofradía y efigie del Cristo Universitario de los Doctrinos de Alcalá de Henares. En 2012 volvía a colaborar con su primo hermano con Manzanares el Real y la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves: notas de historia y arte. Siguiendo su trayectoria de recuperar revisados sus anteriores trabajos, en 2017 volvió a sacar su tesis doctoral, La Magistral de Alcalá en la Universidad Cisneriana, 1499-1831, pero aportaba como novedad Historia de la Navidad y sus símbolos. En 2018 volvió a sacar su tesis doctoral.

Así pues tenemos a un autor centrado en la Universidad de Alcalá de Henares y a lo religioso y artísticos en la Edad Moderna española, si bien sus temas suelen ser recurrentes sobre instituciones de Alcalá de Henares.

Una de esas instituciones es la del Ilustre Colegio de Abogados, a pesar de que algunos abogados no son tan ilustres, pero eso es otra historia. Repasa la Historia institucional de la institución desde el remoto siglo XVI, pero principalmente desde el siglo XIX, así como la Historia artística de la arquitectura del edificio y los avatares del mismo en el tiempo. Se trata de una Historia muy formal y ajustada al dato casi sin interpretación, quizá siguiendo buscar que gustase al propio Colegio, ajustándose al hecho reflejado en los documentos, sin ejercer apenas la interpretación propia que la deontología del historiador debería obligar, para bien o para mal de lo historiado.

Alcalá de Henares fue pródiga en formar médicos y abogados desde la fundación  de la Universidad en 1499, a pesar de que tópicamente se propició la creencia de que principalmente se formaron teólogos. Estudios actuales nos dan por cifras que hubo mayoría de estudiantes de medicina y una notable aportación de estudiantes de derecho. 

 El colegio que aquí se cita está en la calle Colegios y sigue en activo, habiendo frente a él un juzgado. Hay que recordar que Alcalá de Henares fue corregimiento que abarcaba veinticinco villas y que desde la década de 1830 fue cabeza de partido judicial. 


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".