Título: Un sollozo del fin del mundo.
Autor: Matías Escalera Cordero.
Editorial: Kaótica Libros.
Año de publicación: 2023 (1ª edición; prólogo de Alberto García-Teresa).
Colección: Ucronía.
Nº de volumen en la colección: 4.
Género: Novela; Distopía; Ciencia Ficción; Ensayo; Ecología; Política; Economía.
ISBN papel: 978-84-126037-4-3
Siendo justos, en realidad está más que justificado que se le pueda considerar un género intermedio entre ucronía y distopía. Matías Escalera nos cuenta que comenzó a escribir el libro antes de la pandemía de la Covid-19 detectada al final de 2019 y totalmente explosionada mundialmente a comienzos de 2020. Trabajó el libro durante dos años, nos dice, y nos cuenta la anécdota de estar trabajando los detalles finales con Jesús Espino antes de la pandemia, dando a entender ese "antes de la pandemia" como un: antes de que se conociera de manera general y nos confinaran a todos durante meses en el final del invierno de 2019-2020 y el comienzo de la primavera. Y sabemos que no logró publicarlo hasta 2023. Él trataba de contar un relato de futuro distópico y ciencia ficción caótica. Quería ubicarlo en un futuro cercano a nuestro tiempo, en 2056, nos confiesa, que sería el año que él mismo cumplirá cien años, si sigue vivo. Por ello mismo, y habiendo sido profesor universitario y siendo muy activista socialmente, escogió elementos de la ecología, la economía, la sociología y la política actual para imaginar su evolución dentro de un marco de degradación y empeoramiento sin margen a la mejora. Así pues, imaginó un futuro donde el sistema capitalista y la sociedad de consumo actuales, vendidos como el mejor de los mundos posibles, habrían alterado al mundo hasta dejarlo al borde de su autodestrucción a costa del empeoramiento del clima y la ecología, el aumento de epidemias, catástrofes naturales, el ascenso de los grandes empresarios a costa del Estado, el aumento del autoritarismo y guerras por todas estas causas en determinadas regiones derivadas de las guerras iniciadas en el comienzo del siglo XXI.
Con tales elementos, periódico en mano, trazó sus líneas de evolución del futuro, no inventó un tiempo presente alternativo, sino que imagino un futuro distópico, pues transformaba el sistema del bienestar social, la democracia y las libertades en un fracaso asfixiante que además habían dejado al mundo en un sollozo camino de su autodestrucción. La cosa es que lo trazó con tanto tino que la pandemia de la Covid-19 dio razón a una de sus hipótesis, el estallido de la Guerra en Ucrania dio razón a otra de sus hipótesis, la evolución del uso de la inteligencia artificial a otra... y así, parecería que había escrito una ucronía... Pero no, simplemente escribió una ciencia ficción distópica que acertó en varias de sus líneas hipotéticas. Aún así, el propio confinamiento del 2020 y el tiempo posterior hasta que publicó el libro en 2023 pudo ayudar a que retocase algunas de sus líneas para ajustarlas más a los hechos que narraba.
El libro, cuyo título fue una sugerencia acertada de su editora, ha llegado a alcanzar una segunda edición. Se trata de una edición en tapa blanda solapada, con cubiertas con un color marrón verdoso, como de limo, que enmarca un reducido círculo bajo el título y el autor, en el cual se ve un primer pano de una máscara antigás caída en un lugar árido y del cual nacen unas flores, quizá a modo de que la vida puede aún surgir de lo muerto.
El libro sigue varias líneas narrativas con diversos personajes, aunque existen dos principales: Saúl Bochum, nieto que se crió con sus abuelos, los cuales fueron profesores universitarios entre algo antes del último cuarto del siglo XX y comienzos del XXI, y los cuales fueron revolucionarios marxistas; y Klein, un agente de la ley del nuevo orden mundial del siglo XXI surgido a partir de finales de la década de 2020, cuyo inicios de joven le conectaron con el abuelo de Bochum y que de mayor, al final de su carrera, se cruza con el nieto.
Klein inicialmente nació mujer, pero en algún momento decide iniciar un cambio de sexo, cosa que hace y que simplemente se narra de manera casual, dando a entender con ese ritmo narrativo que era algo normal y asumido en la sociedad futura, que no ocasiona ningún tipo de prejuicio ni rechazo. Así pues, el protagonista es un hombre que nació mujer, un transexual. Esto no tiene apenas peso en la novela, más allá de estructurar una evolución social del siglo XXI. En ese mismo sentido, varios personajes tienen nombres y apellidos que recuerdan marcas comerciales de productos del siglo XX y comienzos del XXI. O bien la colonia lunar tiene por nombre una referencia muy claramente señalando el poder alcanzado por los grandes empresarios, pues se llama Colonia Lunar Ellon Tusk, recordando el nombre del multimillonario Ellon Musk de la vida real. El uso de pequeños detalles como estos, como por ejemplo la total mezcla de nombres de diferentes idiomas y culturas en las sociedades, o que pareciera que ya no existen fronteras en un sentido de Estado-nación, nos da otro concepto más: el triunfo de la globalización y del mestizaje, pero a la vez el triunfo de unos intereses comerciales por encima de los Estados. Sólo una especie de organización mundial parece gobernar, con ayuda de una Iglesia cristiana (más que católica) en unión con un ala del extremismo islámico que se habría suavizado para alcanzar un estado de aceptación en el mundo musulmán similar a la Iglesia católica en el siglo XX.
El mundo se ha saturado con el abuso del consumismo. Los recursos se han ido acabando, la contaminación se ha acumulado, las temperaturas han devastados continentes, han habido guerras aparentemente por causas políticas pero en realidad por los recursos y los negocios, se han provocado pandemias devastadoras que han dado lugar a áreas planetarias restringidas, y el mundo del comercio extremo sigue su rumbo a través de fármacos engañosos o de una Nube heredera de Internet donde la gente prefería vivir, en lugar de en la vida real, mientras otros que viven en la vida real optan por aislarse tras muros en sus casas por miedo a las pandemias, dejándose morir queriendo vivir, y otros forman comunas libres que rechazan el mundo moderno y que son permitidas como una vía de escape que impide las grandes protestas contra el sistema que hubo en el comienzo del siglo XXI.
El decrecimiento se debe imponer como supervivencia y se estimula este al nivel material, aunque se estimula el consumo de lo cibernético, de lo intangible. En el mismo sentido, las eutanasias son aceptadas por las grandes religiones al ver que las grandes crisis bélicas y epidémicas que provocaron suicidios en masa alejaban a las personas de ellos. Por ello, las grandes religiones apoyan la eutanasia y propagan la idea de un suicidio colectivo bajo unas normas eucarísticas adaptadas a ello, reinterpretando las sagradas escrituras.
En un mundo así, Bochum asiste a los últimos días de la vida de su abuela, en un mundo donde los abuelos son relegados a los jóvenes en la sanidad. Ella le da a leer fragmentos de escritos de ella y de su abuelo. escritos que son auténticos ensayos políticos, económicos y sociales del siglo XX y de comienzos del XXI. Tal vez son ensayos y análisis reales del propio autor, también profesor universitario y que, a este lector por lo menos, se asemeja al retrato exagerado del abuelo como profesor universitario activista y revolucionario que trata de movilizar aunque sea a las cajeras de un supermercado.
Entretanto, Klein es un agente estricto de la ley y el orden, pero tiene un primer cuestionamiento de si la ley ha de ser tan estricta cuando descubre que su propia pareja, Barut, ha sido un estafador a gran escala de una falsa vacuna contra una de las grandes epidemias. Lo que se presenta como un primer reflejo de un comienzo de grieta ética y moral, se sigue con historias intercaladas de diversos personajes en torno a estos personajes. En una segunda estafa farmacéutica que podría provocar otra gran pandemia, viajaremos con Klein por todo el planeta descubriendo ese mundo distópico y sus personajes más destacados, personajes de poder, un gran magnate, una política mundial, un alto mando político-policial, el Papa, un creador de realidad virtual a gran escala, la líder de una comuna natural, un hombre negro que huye del mundo arrasado de África y flota sobre una montaña de plástico en el mar en una escena totalmente llena de poesía...
...De poesía, sí, porque en medio de una gran cantidad de partes que son equivalentes a puros y duros ensayos y análisis del desastre ecológico, político y económico desde el final de la Segunda Guerra Mundial a 2020... y por extensión los que añade en invento de ficción de 2020 a 2056, se desarrollan algunas imágenes llenas de poesía, como la descrita sobre la isla flotante de plástico, un abuelo revolucionario guiando a la gente común para asaltar una ópera, el hombre enamorado que construye un muro negándose a poner el último ladrillo que le impediría ver a su vecina, a la que ama en silencio, o el suicidio colectivo en una plaza mientras los más altos cargos eclesiales ofician la ceremonia para que sea a gusto de Dios. Y todo esto mientras Klein salta de lugar en lugar en una investigación policial contra un estafador, y un hombre que quiere honrar a sus abuelos fallecidos haciendo por ellos como lobo solitario un último acto revolucionario para la Humanidad.
La novela, con un estilo hasta cierto punto experimental, es precisamente eso: un análisis de la sociedad actual y el mundo, y una reflexión hipotética sobre su futuro si seguimos así. Reflexión hipotética al margen de la historia de investigación de Klein o de ese Bochum y sus abuelos. La novela está al servicio de hablarnos críticamente, con tesis y antítesis, del hoy y del mañana. Del hoy como consecuencia de las decisiones de ayer, y recordándonos que las decisiones personales del hoy son las que formarán el hoy que será mañana.
Una novela muy pensada y, dado su potencial como ensayo, recordando a esas novelas que en el siglo XVIII escribieron algunos ilustrados franceses, como Voltaire, para que sus ideas tuvieran mayor número de lectores y, con ello, mayor difusión. Un trabajo muy concienzudo que sin duda debió dar muchos y grandes momentos de reflexión al autor sobre nuestro mundo, de dónde venimos, a dónde vamos. Y lo tiene claro: hay grandes problemas hoy día, pero de tanto fijarnos en ellos, agravamos el mayor de todos, el cambio climático.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

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