sábado, 24 de enero de 2026

Laberinto de discordia

Título:Laberinto de discordia.
Autora: Elena García Blázquez, Tabachkova. 
Editora: Tabachkova (autoedición). 
Año de publicación: 2023 (1ª edición; prólogo de Mario Pinel).
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-09-55924-4

 

Dentro del grupo poético El Cuervo Blanco, ya disgregado, pero compuesto por voces muy jóvenes pertenecientes al siglo XXI, por ser mayoritariamente nacidas en los años finales de la década de 1990, salvo algún caso (la voz de más edad es de finales de la década de 1980), estaba la poeta Tabachkova, cuyo nombre real es Elena García Blázquez. Este grupo publicó un poemario compilatorio de una selección de poemas de cada uno de ellos en 2017, se llamaba el libro del mismo modo que ellos, El Cuervo Blanco. Ya hablamos de él en su día, por ende: en ese momento ya se comentó brevemente de Tabachkova y su aportación en esa obra y grupo. Aportaremos hoy algunos datos biográficos. Ella nació en el verano de 1997 en Táldom, una ciudad a algo más de cien kilómetros al norte de Moscú, en Rusia. Es, efectivamente, rusa, pero desde pequeña su vida se ve ligada a España y en concreto a Alcalá de Henares. Sus inquietudes artísticas muy tempranas la han hecho explorar diversas facetas, siendo la poesía donde parece sentirse más cómoda. Con otras personas jóvenes más o menos de su edad formó parte de El Cuervo Blanco, que llegó a publicar el libro citado en 2017, lo que casi pudiera considerarse una publicación generacional y asociativa, aunque lo hicieron con la editorial alcalaína Domiduca Libreros, con la que colaboraron en los recitales de la misma librería en los lunes de julio de aquel 2017. Desde entonces no es la única antología poética en la que ha aparecido, así como en revistas y fanzines. También ha participado de diversos eventos y recitales de diversas ciudades. Sin embargo, al año siguiente de su experiencia con El Cuervo Blanco y aquella publicación, en 2018, publicó su primer poemario, Bala extraviada, que llegó a ser comentado por Carlos Salem. Y ahí da otro paso. Es creadora de eventos poéticos como Búnker Poético Festival, Búnker El Alcaraván, El Camba en verso (celebrado periódicamente en el bar Camba de Madrid capital), Cantautores de mierda y Desayuno de Maloik. Además, comenzó a prestar servicios editoriales para publicar obras de otros autores que ella conoce, bajo el nombre de Bala extraviada. Su segundo poemario, con la que estamos profundizando en ella hoy en estas notas, lo autopublicó ella en 2023. Se trata de Laberinto de discordia. En el último año se la ha visto por Alcalá de Henares en algunos eventos literarios del Pub O'Malley's, actual motor alternativo para estas cosas en la ciudad. Precisamente, hace un mes, en el evento Versos en Vísperas de Navidad, 2025, organizado por la otra poeta rusa ligada a la ciudad, Sofía Winter, y promovido por Zia Mei y Maribel Domínguez, Tabachkova estuvo presente iniciando un nuevo ciclo vital en su vida e, inevitablemente, había preparado junto a Sofia Winter y la cantante Eiden un poema ruso a tres voces cuyo efecto fue emotivo y precioso. Quien esta nota escribe la vio recitar en Domiduca en 2017, estuvo en un evento del Camba en 2025, junto a la poeta alcarreña Mamen Solanas (igualmente ligada a Alcalá), y también en aquella Navidad del mismo año.  

Laberinto de discordia, publicado en tapa blanda solapada, tiene su tercera reimpresión en 2025. Su portada blanca muestra una ilustración a mano de Javier Tejedo que muestra a una chica de espaldas, que nos recuerda a Tabachkova en cierto modo, en un plano picado ante la entrada de un laberinto. Dentro habrá una ilustración más, ahora en acuarela, del retrato de una chica joven desnuda en plano medio, con el cuerpo formado por un laberinto que lleva a su corazón, con la cara como perdida. Dos ilustraciones al servicio de la idea general del poemario, dedicado a la confusión emocional de las decisiones a tomar en la vida en momentos de fuerte cambio por motivos que se imponen en la vida, más que por decisiones deliberadamente tomadas sin previo conflicto. 

Aunque las páginas son primordialmente en blanco, algunas aparecerán negras, con el texto en blanco, y otras en ocre, con las letras de blanco. Sirven casi de divisoria sin necesidad de determinar capítulos o partes, aunque se podría considerar que están al servicio de eso mismo, por lo que, si se entiende así, serían cinco partes, y si no se entendiera así, entonces hay que valorar que la estética de la página contribuye a aportar más mensaje al propio mensaje de los textos de sus poemas. Ciertamente esto también es así. Si uno lee esos poemas con meditación se da cuenta que hay una especie de unidad en el tono y el mensaje en las páginas negras y en las páginas ocres, por lo que la estética se une al poema como recurso poético, por tanto: como emisor del mensaje. 

Prologó el libro Mario Pinel, aunque en una de las solapas aparecen hasta siete voces de personas posiblemente del mismo círculo generacional de la autora, posiblemente pertenecientes a alguno de los grupos poéticos donde ella se haya. Valoran brevemente a su poesía y a ella. Tabachkova escribe el epílogo, donde suma aún tres poemas finales para explicar en cierto modo su vida más reciente en 2023, y da los agradecimientos (segundos agradecimientos) justo al final del libro. 

El libro prolifera en citas poéticas de autores conocidos de la poesía y de la música para dar paso o pie a los poemas de Tabachkova. Tal como se comentó en la antología del Cuervo Blanco, su estilo sigue siendo un estilo muy ligado a la poesía formal, respetando las métricas clásicas establecidas. En muy pocas ocasiones rompe con esto. Esto hace que a veces su poesía suene un poco con aires de poesía de muchas décadas antes de su propio nacimiento.

Un indomable muro alberga
la carga de años sin destellos,
reparadores de quimeras,
reponedores de algún sueño.
(...)

Sin embargo, introduce algún destello, algunas temáticas que empiezan a apuntar a un cierto gusto por algo más contracultural y algo más rompedor. Eso hace pensar que aún está en el proceso de interiorizar más el rumbo poético propio que desea expresar. Proceso que probablemente, con su actual cambio de ciclo vital puede que vuelva a virar en su propia búsqueda, acorde a sus experiencias vitales y como se vayan desarrollando y acumulando. En todo caso, esos destellos que asoman en algunos poemas de este poemario casi nos guiñan el ojo para hablarnos del caos personal interno que, al chocar con uno mismo, nos llevan a los excesos en una lucha personal y secreta dentro de nosotros en los momentos de zozobra, de encontrarse perdido en el laberinto interior, o como diría Góngora o Machado, en nuestras galerías del alma.

(...)
Me ahogo en los excesos
de un Jim Beam,
del latir del alma
en un frenesí.
(...)

Pero también, como hemos visto en estas notas en obras de otros autores cuya vida está prácticamente entera en el siglo XXI, o sea acorde con su generación, crea poesía social y con cierta actividad reivindicando justicia o señalando algo al lector.

Alicia en el país de las injusticias
se ha precipitado,
o eso dicen las noticias,
desde la terraza de la que ya
no iba a ser su casa.
(...)

Tabachkova tardó cinco años en publicar su segundo poemario, aunque, como ella dice, no dejó de componer. Como auténtica poeta que es, lo hizo para sí misma, como necesidad de expresión y conversación de ella con ella. Ese ejercicio primordial que hace que el poeta sea poeta, que la poeta sea poeta, esa observación de los múltiples valores emocionales en un lenguaje que nos ha de ser más que un lenguaje. De ahí a la decisión de compartir los escritos depende mucho de cada poeta, pero suele darse también esa necesidad de expresar a los demás lo que te expresaste a ti. Tiene un efecto entre terapéutico y artístico. Y en esos periodos en los que una persona va componiendo, pero no mostrando, pueden surgir buenos o malos poemas, unos más fuertes, otros más flojos, pero todos necesarios para quien es poeta en su impulso a hablar consigo mismo, a soltar... o a amarrar, según sea. A conversar silenciosamente con la palabra que a uno mismo nos damos. He ahí el laberinto. Un laberinto emocional y sensitivo, que puede caer en lo estético o huir de ello, en lo constructivo y en lo autodestructivo, en lo racional y en lo irracional.

Evidentemente, ese laberinto interior se suele dar especialmente en los momentos más claves de nuestras vidas, donde nuestra mente está en plena actividad y en plena indecisión y decisión, en pleno combate contra los gigantes invisibles, los enanos inasibles, las cuestiones que de primordiales que son, nos hacen de nosotros un ser y un no ser y un luchar por ser. 

Concretando, tal como Tabachkova nos indica en sus poemas y en su epílogo, la temática del poemario en general aborda la adversidad y las contrariedades de la vida que nos ponen al borde y al límite, perjudicando la salud mental. Hay que cuidar más la salud mental, nos recuerda ella. Y en cierto modo, con una lectura completa del libro, aunque nos habla de una lucha interna, íntima y solitaria, nos grita a voces la necesidad de escuchar al otro y de ser escuchado, no somos terapeutas, pero hablar y ser oídos, simplemente oídos, ayuda a entendernos y sanarnos. Las crisis emocionales diversas, la depresión severa, la lucha por su superación y, en este caso, pasados traumáticos que en este poemario se intuyen porque se citan pero no se explicitan, son lo que mueven estos versos.

La inmensidad del trueno
y la luminiscencia del rayo
ahondan en el espanto
de una mente
que perdió la capacidad
de regresar a los suburbios
de la realidad.
(...)

Hay referencias a pasados familiares y también algún poema donde ajusta cuentas con alguien que la dañó en lo que se podría entender un engaño amoroso, o un desengaño. Pero va más allá, como la búsqueda de la identidad personal, donde llega incluso a decir que adora un idioma, el ruso, que no ha terminado de conocer y que se encuentra lejos (recordemos que es rusa de origen). En ese sentido existe el desarraigo, aún a pesar de que si uno se fija en su biografía antes escrita se la ve muy arraigada. He ahí la contradicción interna muy propia de quienes escribimos poesía. 

No obstante, encontramos en las páginas ocres numerosas referencias al amor y a la vivencia del sexo, quizá de recuerdos de primeras experiencias o de grandes vivencias, que, para quien esto escribe, suponen estos poemas junto a los más desarrapados del alma, uno de los puntos fuertes de la lectura del libro. Incluso en esos poemas de amor sobresale un poco el dolor, la falta de algo. Mantiene la coherencia

Quepa terminar estas notas con que acorde también a lo ya visto en su inicio de 2017 tiende a la cita y referencias cultas e intelectuales, dejándose llevar por ellas y dotando a sus poemas de un componente  más allá de lo pasional y lo emocional, más allá de lo estético, un componente de raciocinio, de reflexión, de meditación. En este sentido, uno de los poemas principales que nos guía en lo que vamos a leer es el primer poema y los que le siguen de manera inmediata. En ellos se leerá una búsqueda estando perdidos en nosotros mismos, una dejadez en la embriaguez (especialmente de whisky), y una respuesta que nunca es respuesta ("es el pájaro de Schrödinger", llega a escribir en referencia metafórica a la paradoja del gato propuesta por Schrödinger, el cual puede o no estar metido en una caja).

En esa alta intelectualidad de Tabachkova, ella inicia el poemario citando a Patrick Rothfuss, dándonos la clave: "Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades."

Como un viaje psicológico dentro de nosotros mismos en nuestros peores momentos el poemario explora esas cuatro puertas de nuestra mente. En el epílogo Tabachakova nos dirá que son más de cuatro puertas. Y en los preciosos y perfectos tres poemas finales nos recomendará no apresurar el camino.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

lunes, 19 de enero de 2026

El alcalaíno que quería ser poeta, Cervantes vivo

Título: El alcalaíno que quería ser poeta, Cervantes vivo.
Autor: José César Álvarez.
Editorial: Mascarón de Proa.
Año de publicación: 2025 (1ª edición).
Género: Ensayo; Biografía; Cervantismo.
ISBN: 979-13-87814-97-7

 

Ya conocemos a José César Álvarez, veterano articulista de la prensa alcalaína. El pasado año 2025 publicó un ensayo de temática cervantista, la cual es una temática a la que ha recurrido diversas veces. Se trataba de otra biografía sobre Miguel de Cervantes, El alcalaíno que quería ser poeta, Cervantes vivo. Publicó con la editorial Adarve en un formato de libro de bolsillo de fácil lectura. En este caso, el autor ha querido destacar las diversas cuestiones de la vida de Cervantes, más allá de sus cualidades como autor de libros o del análisis de los mismos. Desde la infancia hasta su muerte repasa tanto su ambiente familiar, mayoritariamente de mujeres, su paso como estudiante en Alcalá de Henares, su etapa de soldado y la de criado del rey, su actividad de dramaturgo, sus diversos viajes y sus momentos más heroicos. Hace así de su vida una vida propia de novela por sí misma. Estos aspectos comienzan a ser más tratados en los últimos años, al despertar un interés social por las biografías de las personas conocidas.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 10 de enero de 2026

1972

Título: 1972.
Autor: Antonio Manuel Moreno (Antonio eMe).
Editorial: Domiduca Libreros.
Año de publicación: 2025 (1ª edición).
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-127073-7-3

 

2025 fue un año productivo para Antonio Moreno (Antonio eMe). Si en finales de 2024 había sacado El Principito venido a menos, por lo que se podría considerar casi de 2025, y en primavera, casi llegando al verano de ese 2025 sacó Saltando sobre los charcos, hacia finales de noviembre, coincidiendo con la Feria del Libro de Navidad, sacó el poemario 1972, el cual presentó a comienzos de diciembre en el Corral de Comedias de Alcalá, junto a dos músicos y con presencia del Concejal de Cultura. Lo hizo con la editorial y librería Domiduca en una edición de tapa blanda, solapada que presentaba en la cubierta una fotografía en primerísimo plano del autor, en blanco y negro. Combinaba por dentro páginas negras que separaban los bloques de páginas blancas con los poemas. El diseño había sido de Germán Zamorano. Quedaba un estilo elegante algo diferente, pero no muy alejado, de los libros de Domiduca. El título, 1972, hace referencia a su año de nacimiento, por lo que el poemario se remite a su propia vida, poetiza su biografía, la emocional, la de sus hechos es otra cosa que, aunque aparezcan por necesidad, no es el motivo principal. No obstante, da la sensación que este poemario vivió un largo proceso paralelo o en parte paralelo al proceso de creación de su novela Saltando sobre los charcos. Varios de los versos nos recuerdan pasajes de esa novela, aparentemente también con trazos autobiográficos en mucho de su ser. Pero también aparecen referencias a sus anteriores poemarios. Es, como se ha dicho, un repaso a sí mismo, un repaso emocional.

El propio autor quiso explicar su obra en redes sociales y dice de ella que la ha dividido en cinco partes vitales y simbólicas del cuerpo. Así es, sirven de capítulos y estructuran el libro. La primera parte es "La piel", y estaría dedicada a la memoria y el tiempo. Repasa su propia biografía, especialmente de niñez y juventud, y expresa rabia en algún momento. La segunda parte es "El corazón", dedicada al amor imperfecto. Gira en torno a la aceptación de los defectos propios y al amor en su rutina como resignación. La tercera parte es "La cabeza", dedicada a la razón y la crítica. Trata de hacer algo de crítica social, un feminismo traducido en admiración a la madre y diversas preocupaciones existencialistas. La cuarta parte son "Las alas", que deberíamos entender en sentido metafísico, se dedica a la libertad y la huida, como deseo personal e íntimo de escapar, incluso de enfrentarse a la muerte. Y la quinta parte es "Los pulmones", dedicada a la poesía y el aliento. Expresa su necesidad de escribir como algo que le ayuda, aunque, aparece, como en otras partes del libro, una especie de resignación o queja ante una sensación de falta de reconocimiento. 

Por todo esto que dice Antonio Moreno, y porque el poemario cuando uno lo lee sabe que es así, sobre todo si has seguido al autor, tiene algo de metaliteratura. Se transforma en una confesión. Una confesión de sus emociones y sentimientos a lo largo de su vida. A veces se cuelan otras historias, pero hay mucho de él en su mundo más íntimo en los versos. y nos confiesa no sólo su amor, si no también su mundo más oscuro, sus miedos y sus cansancios.

De poeta maldito a poeta malvado
no hay mucha diferencia,
alguna que otra letra y un lamentable
estado de ánimo.
Las ilusiones sólo se pierden
cuando se tienen.
Cuando no, no hay nada que perder,
y menos que ganar.
(...)

El poemario, efectivamente, tiene ese carácter biográfico emocional y tiene mucho de lo que han sido sus otros poemarios: el amor como algo fundamental y planteado desde lo amable, pero a la vez con un punto transgresor que trata de aproximarse a lo contracultural. Pero este poemario se diferencia de los anteriores porque tiene pequeños cambios de planteamiento. Ahora Antonio Moreno ahonda en su aspecto más contracultural y expresa, como él mismo explica, tanto cuestiones existencialistas, como cuestiones de queja o al menos un sentimiento de no haber sido reconocido y de que, además, la vida avanza y nos va degradando camino al final ("no sirvo nada más que para nada", llegará a escribir). Sin embargo, siempre encuentra su isla de descanso en el amor, el amor sincero a su pareja, y también en un acto de coherencia consigo mismo, busca ser sincero consigo aunque vaya contra lo convencional en la sociedad. Ahí está lo nuevo en este poema, le ha dejado entrar a lo transgresor dentro de su habitual estilo más amable. Pero, muy de su estilo también, deja patente su sentido del humor en diversos giros de los poemas. Un humor con un cierto punto de lo irónico o de lo sarcástico de las circunstancias de la vida.

Algunos poemas pasan a tener un ritmo narrativo, como los dedicados al cinismo de la realidad chocando con lo pretencioso en un poema dedicado a los momentos de beber con los amigos en la juventud, o el dedicado a una persona que, arrasado por la guerra y otras calamidades, casi nos cuenta el relato de esa vida a través de los versos.

 Es el acercamiento a la contracultura como contrapunto a otros poemarios más románticos lo que más me atrae de este nuevo poemario, que parece indicarnos una nueva fase del poeta, una más en contacto con otro plano más de la realidad. A veces parece desprenderse cierto sentimiento de desilusión ante cómo ha ido la vida, colándose entre ese amor que le salva.

(...)
La playa empieza a verse más pequeña,
los bañistas pasean por la orilla
sobre sus pies descalzos,
el depósito incierto de su vida.
Aún no suenan las voces de los niños.
(...)

 

 Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

lunes, 5 de enero de 2026

Vinagre

Título: Vinagre.
Autor: Jorge Matías.
Editorial: Next Door Publishers.
Año de publicación: 2023 (1ª edición).
Género: Ensayo.
ISBN: 978-84-126300-8-4

 

 Jorge Matías es un alcalaíno afincado en el norte de España, donde tiene su espacio de opiniones en La Voz de Asturias, a la vez que ha escrito en Jotdown, La Marea y El Diario. Él pertenece al barrio llamado Puerta de Madrid, popularmente conocido como "el Lianchi". En 2023 publicó un  ensayo llamado Vinagre. Subtitulaba: "El alcohol vació mi vida y dejarlo llenó mi cuenta bancaria". En la presentación que él mismo hace de su obra explica que en su juventud era popular decir que alguien era "vinagre" cuando tenía unas borracheras muy grandes, cosa que, dice él, vivió. Es por ello que en este ensayo aborda el alcoholismo. Se trata de un ensayo donde desde vivencias trata de ayudar a comprender que la vida mejora sin las grandes borracheras. El autor sabe que viene de un barrio humilde y se siente parte de persona que partiendo de esa humildad ahora escribe y puede dedicarse a ello.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".