Título: Hogar, dulce hogar.
Autor: Santiago Alonso Nuevo.
Editorial: Uvedebé (Éride Ediciones).
Año de publicación: 2014 (1ª edición).
Género: Teatro.
ISBN: 978-84-15510-57-4
Quizá por eso, cuando se planteó publicarlo en 2014 decidió devolverle su final original, más suave, ya que no buscaba exactamente hacerlo pasar mal a las personas que se acercaran a la obra. Así que es una obra que tiene dos finales, si bien el publicado es el final original.
La publicación del libro, que fue presentado en la Feria del Libro de Madrid de 2014, fue una publicación de cubiertas sencillas con retratos de una misma mujer en diferentes fases de su vida, dibujada en trazos claros en lo que pudiera ser lapicero posteriormente entintando y sombreado. Dentro de la línea de Uvedebé, con su faja amarilla superior y el resto con fondo en blanco.
La obra tiene cuatro partes qu se ubican en las diferentes etapas de la vida de una mujer, como son juventud, matrimonio, cuidado del hogar e hijos, ancianidad con residencia de ancianos y muerte. Así que tenía un enfoque más o menos costumbrista que trataba de acercarse a una forma de vida más o menos generalizada en muchas mujeres de la edad que pudieran ser nuestras madres de aquellos que tenemos la cuarentena de años para arriba. Madres que la mayoría no conocieron otra cosa que el trabajo del hogar doméstico y el cuidado de los hijos. No se trata de una obra de teatro machista, todo lo contrario. Es un reconocimiento y un homenaje a la entrega de la vida de muchas mujeres a su familia y especialmente a sus hijos e hijas. No obstante, recordemos, estaban detrás de la obra no sólo el ayuntamiento de Alcalá de Henares a través de la Concejalía de la Mujer, sino también nada más y nada menos que una institución del gobierno central del Estado como era la Dirección General de la Mujer, en ese momento en un gobierno del PP, con Mariano Rajoy de presidente. Por lo que se trataba de poner de manifiesto y resaltar el mundo y las problemáticas de la mujer, pro también de destacar uno de sus papeles sociales dentro de la realidad de muchas familias del momento. Era una cuestión de poner en valor a la mujer en la familia en aquel 2014, pero también, dependiendo de la lectura que haga cada uno, de denunciar ese peso de responsabilidad familiar que solía caer sólo en ellas. El sacrificio, aunque con amor y entrega, pero sacrificio personal de una vida entera.
A la vez, de fondo, y quizá esto es lo que pudo hacer llorar a algunas personas en aquel segundo final, se ponía de relieve, se denunciaba socialmente, el olvido o el relativo abandono de hijos e hijas cuando la persona, la madre en este caso, tras toda una vida de entrega, es poco menos que apartada de la vida más activa de la familia y llevada a una residencia de ancianos, con todo lo que ese mundo supone (tan necesitado de cambios y mejoras), que es a menudo la etapa final, pues muchos ancianos y ancianas mueren allí al cabo de unos años, sus últimos años, por ley de vida. Así que en cierto modo es una obra de teatro no sólo costumbrista, sino hasta cierto punto es teatro social, podríamos decir que feminista, a pesar de que es posible que haya partes del feminismo que puedan ser críticos con el papel de la mujer como cuidadora exclusiva de los hijos e hijas, entregada a la familia. Pero es que esa realidad existe en muchos hogares. Así pues, como teatro social, en ese sentido de denuncia cumple su cometido, incomodar para poder motivarnos a reflexionar, a hacer algún cambio, ya mental, ya de actitud, ya de ambos.
Aún con todo, tiene algún momento de humor dentro del drama costumbrista que es.
Santiago Alonso, antes que político, estaba imbuido en ese mundo teatral donde era creador, director y actor, por lo cual hemos de considerarle también: dramaturgo.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

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