sábado, 29 de agosto de 2026

Alcalá de Henares 1753. Según las respuestas generales del catastro de Ensenada

Título: Alcalá de Henares 1753. Según las respuestas generales del catastro de Ensenada.
Autores: Concepción Camarero y Jesús Campos (coordinadores).
Editorial: Ediciones Tabapress / Centro de Gestión Catastral y Cooperación Tributaria / Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
Año de publicación: 1992 (1ª edición; Introducción de Arsenio Lope Huerta).
Colección: Alcabala del Viento. 
Nº de volumen en la colección: 49.
Género: Ensayo; Historia; Economía
ISBN: 84-79520655
 
Uno de los libros que sirven de apoyo como fuente documental para comprender, interpretar, razonar y escribir Historia es
Alcalá de Henares 1753. Según las respuestas generales del catastro de Ensenada. Fue publicado en 1992, por el propio ayuntamiento de Alcalá de Henares y el Centro de Gestión Catastral y Cooperación Tributaria, a través de la editorial Ediciones Tabapress. Contaba con un introducción de Arsenio Lope Huerta, que fue alcalde de la ciudad por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre 1983 y 1987, y que en ese 1992, siguiendo aún en curso su carrera política, se dedicaba también a la investigación histórica en torno a Alcalá. Era alcalde en ese momento Florencio Campos, también por el PSOE, que había accedido a la alcaldía en 1987 y la mantendría hasta 1995. Los casos de corrupción en el PSOE a nivel del gobierno nacional que llevaba el presidente Felipe González provocaron que la prensa local comenzaran a acusar a Florencio Campos de corrupción después de 1992, año en el que saltaron la mayoría de los casos nacionales, si bien, algunos ya eran públicos algo antes. Y ese ese año 1992 en el que sale este libro. Hay que decir y destacar que todas las acusaciones contra Florencio Campos y su gobierno local fueron falsas, y así se demostró en los procesos judiciales que se abrieron y tardaron años en resolverse. Sin embargo, la reputación personal de Florencio Campos quedó muy perjudicada y provocó ataques incluso a su familia y que perdiera las elecciones de 1995, pasando a ser alcalde Bartolomé González, por el Partido Popular (PP). Es en el comienzo de esas acusaciones falsas realizadas por prensa local y el PP local que da lugar este libro. Lo coordinaron Concepción Camarero y Jesús Campos.

Fue publicado como el volumen 49 de la colección Alcabala del Viento. Era un libro de Historia, ensayo e interpretación de la economía hacendística. Así que toca de lleno lo que es la Historia social de Alcalá de Henares, en concreto la de la mitad del siglo XVIII, un siglo poco explorado en la Historia local, aunque es en este comienzo del siglo XXI que comienza a haber más autores interesados en desentrañarlo.
 
El Marqués de la Ensenada vivió entre 1702 y 1781. Llegó a ser Ministro de Hacienda, de Guerra y de Marina e Indias. Su papel más destacado en la Historia fue precisamente como Ministro de Hacienda. Era un ilustrado que deseaba reformar la organización del Estado para modernizarla y hacerla más pragmática y menos abusiva para los gobernados, aunque él no dejaba de ser monárquico conservador. En 1749 comenzó un proyecto en todos los territorios de lo que fue el Reino de Castilla en el pasado, o sea, con exclusión de los territorios de ultramar, Canarias, todo el antiguo Reino de Aragón y las provincias vascongadas, más las ciudades africanas como Ceuta y Melilla. Se trataba de hacer un catastro general al estilo como lo habían comenzado a hacer los reyes Borbón en Francia. Aquí en España gobernaba uno de ellos, Fernando VI, el cual no fue un rey belicoso y que destaca por una profunda preocupación por el saneamiento de las cuentas del Estado para la mejora de su funcionamiento. Aún a pesar de que en documentales actuales se pretende destacarle sólo por su contribución a las obras de Arte y los museos. 

El catastro comenzó con una encuesta de unas cuarenta preguntas sobre las vidas y propiedades de las personas y las familias comunes. Llevó terminarlo, incluyendo su fase de creación de interpretaciones, estadísticas y conclusiones, varios años. Acabó en 1753. Fue la base para otros catastros posteriores, pero también la creación del inicio de la Hacienda que hoy día hemos heredado. El asunto de los impuestos había ido siendo una especie de caos y abusos en crecimiento desde la Edad Media. En pleno siglo XVIII se dieron cuenta los políticos y economistas de toda Europa que se había transformado en un problema grave para las personas y para el funcionamiento del Estado el total descontrol sobre las rentas y los numerosos abusos de cobros interminables, así como todo lo que en corrupción se iba de manera casi incontrolable. Hay que tener en cuenta que existían numerosos impuestos de parte del gobierno central, pero también por usos de determinados servicios, pasos, mercados, compras, ventas, viajes, impuestos cedidos a nobles que se sumaban a los del Estado, impuestos por parte de la Iglesia, e impuestos de todas clases. Una persona o una familia podía pagar numerosos impuestos varias veces al año. Lo que provocaba no poder progresar ni las personas, ni, en consecuencia, el Estado. Por ello los ilustrados consideraron que lo más racional era ir acabando con tantas concesiones de derechos a cobrar impuestos, y eliminar tasas hasta ir creando una sola renta anual. 

Para ello necesitaban saber qué poseían de verdad las personas y familias para poder cobrar proporcionalmente a cada uno lo que debiera. Así que la idea era que cada uno declarara la renta que tenía para poder cobrarle al año el impuesto debido para el mantenimiento del sistema Estatal que le daba cobertura a su vida. 

Alcalá de Henares era una gran ciudad que había comenzado una decadencia social muy unida al decaimiento de su Universidad y a que Madrid capital comenzó a tener mayor peso especialmente desde que los Borbón comenzaron a gobernar a partir de 1700-1701. Actualmente este catastro y otros posteriores que se hicieron ayudan mucho a conocer la vida social de los diferentes lugares de España, y en eses sentido nos ayuda a interpretar con mayor precisión cómo era la vida. La riqueza documental de las respuestas que se dieron por parte de las gentes nos muestra todo el corolario de vidas y de modos. 

Es un libro de Historia que quizá no sea de los que más llaman la atención en el común de la gente, pero es altamente necesario para poder hablar con propiedad y sacar conclusiones más próximas a lo acertado, que no definitivas ni totales ni únicas, pero sí más próximas a lo cierto. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 22 de agosto de 2026

El teatro imposible de García Lorca. Estudio sobre El Público

Título: El teatro imposible de García Lorca. Estudio sobre El Público.
Autor: Julio Huélamo Kosma. 
Editor: Universidad de Granada. 
Año de publicación: 1996 (1ª edición). 
Género: Ensayo; Teatro.
ISBN: 978-84-338-2165-2
 
En el noventa aniversario de la ejecución del poeta Federico García Lorca a manos del fascismo del bando del general Franco en la guerra civil, bien está hablar hoy de un libro sobre la obra de Lorca escrito por un profesor de Alcalá de Henares. O al menos, era profesor. Me refiero a Julio Huélamo Kosma, nacido en 1958. Y el libro que escribió fue publicado en 1996, se trata de El teatro imposible de García Lorca. Estudio sobre El Público, un ensayo sobre la obra de teatro experimental e inacabada de Federico García Lorca, la cual fue censurada durante la dictadura de Franco, aunque se editó de manera parcial y alterada una parte en las obras completas de Lorca que se editaron en España censuradas por primera vez en 1957, en un intento de aperturismo de la dictadura para acercarse a ser aceptados por países como Estados Unidos o los de Europa Occidental en plena Guerra Fría. El libro fue publicado a través de los servicios editoriales de la Universidad de Granada, interesada en fomentar los conocimientos sobre Lorca en lo que entonces era el sesenta aniversario del fusilamiento. La obra se presentaba con una cubierta en blanco hueso que imitaba una hoja manuscrita por Lorca sobre la que se impresionó un cuadro viejo con una silla vacía. Servía de metáfora por la ausencia del poeta, pero también en parte como guiño a lo que era en sí la obra a analizar, El público
 
Julio Huélamo se había formado en Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid. Logró hacerse Doctor. Eso le llevó a ser profesor de educación secundaria en Alcalá de Henares, en el Instituto de Bachillerato (hoy de Educación Secundaria Obligatoria) Cardenal Cisneros, junto a las murallas medievales. Quien esto escribe fue uno de sus alumnos en la década de 1990. Enseñaba Lengua y Literatura. Pasó a ser profesor universitario entre 1997 y 2001. En 1999 comenzó a ser responsable del Centro de Interpretación Teatral, ubicado en Madrid. Desde allí ha dirigido y tutelado numerosos proyectos de recuperación documental del teatro español. Como innovación en toda la Unión Europea, inició también el servicio de préstamo gratuito en línea de grabaciones teatrales. Además puso en marcha un gran archivo y biblioteca sobre el teatro que da servicio a profesionales del teatro y a investigadores, siendo esto también de un valor cultural novedosos en toda Europa.

Su amor al teatro le ha llevado a publicar desde hace muchos años artículos en prensa tanto especializada como prensa común. Ha participado de jornadas dedicadas a la investigación del teatro y aparecen textos suyos en libros colectivos, así como tiene numeroso ensayos propios, como del que hablamos hoy. Entre esos libros propios están, por ejemplo, Teatro contemporáneo, publicado también en 1996, o Lengua y comentario de texto de 1999. Pero también ha creado ediciones propias de libros de Lorca, como la que hizo de La casa de Bernarda Alba en 2004. Efectivamente, Federico García Lorca es una constante en su labor investigadora, siendo quizá uno de los mayores conocedores de su obra teatral en estos momentos. 

El teatro imposible de García Lorca. Estudio sobre El Público es un ensayo sobre la obra teatral inacabada de Lorca El público, como se ha dicho. Es posible que Lorca ideara la obra entre su viaje a Nueva York en 1929 y su posterior viaje seguido a Cuba. Se supone que el manuscrito inicial fue escrito en 1930. En 1933 el propio Lorca dijo haber trabajado la obra, incluso publicó dos páginas en una revista. Es posible que lo retocase un poco incluso en 1936. Lo que se sabe es que en los días cercanos a su ejecución, en plena guerra civil, pudo haber querido continuarlo, pero lo que hizo fue empaquetarlo junto a otros manuscritos para dárselos a Martínez Nadal antes de irse a Granada, donde encontraría la muerte. La obra tuvo un interés por ser publicada fuera de España tras su ejecución. De hecho, como se ha dicho, fue incluida censurada y alterada en las obras completas que se editaron por primera vez en España en 1957 a través de la editorial Espasa-Calpe. La obra completa tal como la dejó debió estar en manos de Dulce María Loynaz, quien casi la tiró a la basura tras leerla, al considerarla de poco interés y escandalosa por amoral y por falta de sentido coherente de la narrativa. Pero no la tiró. Esta obra teatral no sería representada por primera vez hasta 1986, aunque ya había podido ser publicada sin censura después de que muriera Franco unos diez años antes. 
 
El Público es una obra surrealista, muy altamente surrealista, que cuadra con ese momento citado de su estancia en 1929 en Nueva York. Un director teatral se dirige desde el escenario a un público suyo, que en realidad sería el propio público que seríamos nosotros observándole. Su monólogo será el principal encauzador de todo lo que se narre, aún cuando aparecerán caballos blancos, arlequines, una mujer en pijama, un hombre con cascabeles, un emperador, un bobo, un centurión, Julieta, estudiantes, damas, un hombre desnudo, ladrones, prestidigitadores, un muchacho, un enfermero y una señora. Pero el otro personaje central será Gonzalo y una mujer llamada Elena. En el fondo la obra trata de la homosexualidad. El director estaría emparejado con Gonzalo, mientras Elena en realidad representa la homofobia. Así que la obra trata también del amor libre y de la intolerancia. Además aborda directamente el erotismo en una época donde esto podía resultar escandaloso para las mentes conservadoras, e incluso para algunas no conservadoras. Algunos análisis realizados en la década de 1990 coinciden con algunas visiones que se tuvieron cuando se conoció la obra por primera vez, había un lenguaje coincidente con el comunismo o con algunas ideas anarquistas. Eso no quiere decir que Lorca fuera comunista o anarquista, pero en esta obra parece ser que algunos investigadores y algunas personas que la han conocido comentan su posibilidad de tener un carácter político inédito en Lorca, y que quizá pudo tener que ver con algún retoque en 1936.

Huélamo explora en su ensayo todas las posibilidades de la obra remarcando que en realidad la obra está inacabada, faltando la redacción de una parte que quizá pudiera ayudar a reducir la sensación de caos que pueda dar su alta dosis de surrealismo. Pero además apunta él que no se puede decir realmente qué quería expresar o defender Lorca en la obra, porque precisamente falta esa parte. Evidentemente hay un elemento homosexual y otro erótico, y está lo que podría ser homofobia, pero es cierto ese carácter de público al que se dirige el director sobre el escenario, cuando normalmente está fuera de él. Se defiende de algo que no sabemos muy bien qué es ante gente que le observa, lo que nos recuerda mucho a Kafka, por ejemplo en El proceso (1925). Huélamo es critico y serio en el análisis de una obra muy desconocida de Lorca y que, sin embargo, podría tener claves de la vida del autor mismo y de sus ideas sociales.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 15 de agosto de 2026

Alcalá de Henares, Historia entre ficciones

Título: Alcalá de Henares, Historia entre ficciones.
Autores: Jesús García Calero (textos); Paula Varona (ilustraciones). 
Editorial: Tintablanca. 
Año de publicación: 2024 (1ª edición). 
Colección: Patrimonio de la Humanidad
Nº de volumen en la colección: 1.
Género: Relatos breves de ficción; Poesía; Historia; Ilustración; Arte.
ISBN:  978-8412828368
 
Dentro de los libros de género cervantista hay uno publicado en 2024 por la editorial Tintablanca que no es exactamente ni biográfico, ni de Historia, ni es ensayo, aunque a la vez tiene de todo ello. Se llama Alcalá de Henares, Historia entre ficciones, escrito por Jesús García Calero e ilustrado por Paula Varona. Se trata de un libro artístico que reúne en realidad diez relatos breves o cuentos en torno a la ciudad de Alcalá de Henares y a la persona y figura de Miguel de Cervantes a través del tiempo y su arquitectura. La editorial Tintablanca evidentemente quería apostar por la ciudad de Alcalá de Henares, pues inició con este libro una colección dedicada al Patrimonio de la Humanidad, cosa que no es poco importante, pues España tiene ni más ni menos que cincuenta Patrimonios de la Humanidad a la altura de este año 2026. Es por tanto un país muy rico en un legado patrimonial histórico y cultural. La editorial incluso promocionó el libro a través de la prensa nacional y de la local y de las emisoras de radio como Cadena SER u Onda Cero, llegando a presentar el libro en el salón de actos de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, donde a la vez acudió algún  periodista de prensa especializada en literatura, como la revista Zenda. No obstante, hemos de pensar que posiblemente el peso de los autores ayudó a su promoción, al menos en cuanto a que habría muchos colegas de profesión dispuestos a dar como noticia un libro que de por sí ya nacía con potencia. 

Jesús García Calero, nacido en Segovia en 1965, es ni más ni menos que el director del suplemento ABC Cultural. Sólo por ese hecho tenía garantizado la promoción a gran escala de la obra. Aún con todo, aparte de periodista, es experto en patrimonio cultural. ha escrito el ensayo Don Juan contra Franco y el poemario Lecciones de tiniebla. Acumula varios premios periodísticos y literarios. Es además gran conocedor de la vida de Cervantes. 

Entretanto, Paula Varona nacida en Málaga en 1963, es una pintora de cuadros reconocida y famosa. Se formó en Reino Unido, en la Saint Martin School of Arts de Londres, en Japón y en Estados Unidos de América y ha participado y realizado exposiciones por toda España y fuera de ella. Su obra suele centrarse en torno a la arquitectura y las luminosidades de Madrid, habitualmente en marinas, pero especialmente pinta museos, a veces dejando pasar un cierto clasicismo.
 
Sólo  por la participación pictórica de Paula Varona con pinturas de diferentes rincones arquitectónicos del centro histórico de Alcalá de Henares se entenderá que el libro fue ideado también como libro objeto, no sólo como libro de lectura. Así pues la edición, que no es barata, cuenta con tapas duras encuadernadas en telas de algodón orgánico con tintas naturales, en color amarillo y una efigie conocida de Miguel de Cervantes. Tiene hojas de un papel de gran calidad y, entre textos y pinturas, hay hojas en blanco pensadas e incluidas para caligrafías, anotaciones, dibujos propios. La participación de la artista le fue propuesta siendo tentada a que visitara Alcalá de Henares, apenas a treinta kilómetros de Madrid, porque le dijeron que sus arquitecturas le iban a tentar. Así pues como ella misma relata en un video promocional de este libro, visitó la ciudad y la recorrió. Según se desprende de su relato debió ser una visita breve típica de turista de un día, que no llega a ser el día completo y recorrió los lugares comunes y tópicos de los monumentos y edificios históricos, fijándose precisamente sólo en eso: en los edificios y si acaso las historias que acumulaban. Evidentemente, al aceptar el encargo de ilustrar este libro debió regresar más veces para poder hacer su trabajo más preciso. Capta en sus ilustraciones un cierto aire de modernidad en los viejos edificios y calles de siglos mezclados. 

Jesús García Calero, por su parte, escribió diez relatos relacionados entre sí con un hilo conductor que es Miguel de Cervantes y la ciudad de Alcalá de Henares. Los relatos son historias independientes, pero a través de ellos se desliza ese hilo conductor y otras personas históricas de la Historia de Alcalá de Henares, así como los edificios como testigos o escenarios de todo ello. De hecho tiene lógica que los edificios y los monumentos terminen siendo parte de las historias como eje vertebrador, no obstante la colección se dedica al Patrimonio de la Humanidad, y este en Alcalá de Henares se materializa en sus monumentos, edificios y trazado urbano. El pasado incluso llega a parecer algo ficticio en medio de las historias comunes, así como las historias comunes parecen aderezar el pasado. Hay además algo de poesía. Es una forma de lectura de la Historia desde la ficción que se hace hasta cierto punto novedosa, aunque es una forma ya explorada por Emilio Sola.  

Aunque Cervantes se transforma en el personaje central a través del tiempo, es como si fuera el relato de la vida de la ciudad y su construcción y su deconstrucción. Hay ruinas del pasado que se nos mostró vivo, pero a la vez hay vida en las ruinas. Una forma diferente y amena de acercarse a Alcalá de Henares, que en el fondo es la protagonista, más que la figura de Cervantes. Y desde luego, un libro para recrearse con la visión que le aporta Paula Varona, y una oportunidad de contar en tu biblioteca con una visión moderna desde el Arte pictórico de la ciudad.
 
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
 

lunes, 10 de agosto de 2026

Alcalá de Henares, vota. Ayuntamientos y elecciones (1832-2023). Diputados por Alcalá de Henares (1846-2023)

Título: Alcalá de Henares, vota. Ayuntamientos y elecciones (1832-2023). Diputados por Alcalá de Henares (1846-2023).
Autor:
 M. Vicente Sánchez Moltó.
Editores: Ayuntamiento de Alcalá de Henares / Sociedad de Condueños.
Año de publicación: 2024 (1ª edición; Prólogos de Judith Piquet -alcaldesa de Alcalá de Henares, por el PP- y José Félix Huerta Velayos -Presidente de la Sociedad de Condueños-).
Género: Historia; Política; Biografía.
ISBN: 978-84-15005-97-1

 

Vicente Sánchez Moltó, actual cronista oficial de la ciudad, comenzó a investigar uno de sus aportaciones de Historia más importantes para Alcalá de Henares, aunque probablemente también sea una de las más desconocidas o una de las que menos interés levante entre las personas que no se dediquen a la Historia. Una de esas obras que son muy importantes realizarlas, porque ayudan a comprender y tejer mejor otras aspectos de la Historia, que es una obra que se transforma en fuente de información directa, pero que no suelen ser golosas para aquellos que quieren resultados inmediatos o respuestas fáciles. Se trata de la completación de toda la lista de alcaldes y concejales, así como de diputados, salidos de las elecciones en la ciudad desde 1832 hasta 2023. Un libro que, sin duda, es posible que pueda llegar a ser actualizado en posibles reediciones. Se llamó Alcalá de Henares, vota. Ayuntamientos y elecciones (1832-2023). Diputados por Alcalá de Henares (1846-2023), y, aunque la investigación comenzó en 1993, se publicó en enero de 2024, y paradójicamente su presentación oficial no se produjo hasta febrero de 2025, aunque lo hizo en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. La publicación pudo sacarse adelante gracias a la colaboración de la Sociedad de Condueños y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, siendo ya cronista oficial desde hacía unos años. Por ello mismo, prologan Judith Piquet, primera mujer alcaldesa de Alcalá de Henares, por el Partido Popular (PP), electa en 2023, y José Félix Huerta Velayos, Presidente de la Sociedad de Condueños y cuya familia es toda una saga política sobre todo en el siglo XX.

La obra es compleja y ha requerido de muchos años de investigación precisamente por la complejidad de llegar a conocer los nombres de cada persona que fueron ediles y hasta alcaldes, pues, aunque parece que estos quedarían reflejados de manera visible, los historiadores de profesión sabemos que esto no es así y es frecuente que se pierdan nombres y haya que rebuscar. Sánchez Moltó estaba interesado en investigar las corporaciones desde las primeras elecciones con sufragio universal, aunque masculino, que fue en 1868, con la Revolución Gloriosa mediante la cual se expulsó a Isabel II de Borbón. Pero tras dos años de investigación se encontró metido en otras investigaciones. Nunca abandonó ir añadiendo los nombres que encontraba, pero volvió a ella con fuerza tras una conversación con José Félix Huerta, que estuvo interesado en que se conociera todos los nombres de miembros de la Sociedad de Condueños que hubieran ejercido cargos municipales. Desde ese mismo momento la propia Sociedad de Condueños comenzó a colaborar muy activamente con Sánchez Moltó, así como el ayuntamiento y personas particulares. Aunque la fecha, por necesidad se retrotrajo a las fechas del final del Corregimiento de Alcalá de Henares para comenzar a dar paso a los primeros ayuntamientos en 1832 con las reformas que fueron necesarias hacer al final del reinado de Fernando VII para que los propios liberales apoyaran a su hija Isabel como heredera del trono frente a los carlistas.

A la vez documenta las diferentes formas de sufragio que han habido, así como las diferentes formas de constitución y tiempos democráticos municipales. Las tareas más complejas están en los censos y en los repartos de votos y escaños, también en las elecciones municipales como las de diputados a Cortes. Contiene algunas anécdotas y algunas biografías, aunque no biografía a todos los que aparecen, que ya de por sí es una obra de cerca de setecientas páginas. Aporta no sólo gran cantidad de nombres que han vuelto a salir a la luz, algunos gracias a los archivos de las Cortes. Y por supuesto recoge los nombres de las mujeres que han sido pioneras como representantes, ya en la República o en la dictadura de Franco, y por supuesto desde la Transición que da la actual Monarquía Parlamentaria. 

Una gran novedad ha sido rescatar las fotografías y algunos retratos de muchos de los ediles y alcaldes de los que no se conocían la cara, aún cuando aún falten caras. En esa tarea tuvo una contribución importante la familia Huerta.

Un periodo tan grande recoge todo tipo de gobiernos, incluida también la junta formada durante la guerra civil de 1936-1939, cuyo último alcalde defendiendo la ciudad y que hubo de entregar el gobierno era un anarcosindicalista. Personajes importantes como la familia Azaña, o Fernández Quer, que fue el primer miembro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en obtener un cargo político en toda España, fue en 1903.

 Una obra de consulta imprescindible para todo historiador serio profesionalizado.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 1 de agosto de 2026

El Teatro Cervantes de Alcalá de Henares: 1602-1866. Estudio y documentos

Título: El Teatro Cervantes de Alcalá de Henares: 1602-1866. Estudio y documentos.
Autores: Miguel Ángel Coso Marín; Mercedes Higuera Sánchez-Pardo; Juan Sanz Ballesteros. 
Editorial: Tamesis Books Limited (en colaboración con el ayuntamiento de Alcalá de Henares). 
Año de publicación: 1989 (1ª edición; Prólogo de Florencio Campos Corona -alcalde de Alcalá de Henares-; Prefacio de Miguel Ángel Coso, Mercedes Higuera y Juan Sanz -autores-; Memoria histórica de José Antonio Rayón). 
Colección: Támesis. Serie C: Fuentes para la Historia del teatro en España
Nº de volumen en la colección: 18.
Género: Ensayo; Historia; Arquitectura; Teatro, Arqueología.
ISBN: 0-7293-0310-1
 
 
Muy recientemente ha fallecido Juan Sanz Ballesteros, el semanario Puerta de Madrid fue el primero en dar la noticia hace menos de un mes. Fue en en ese momento que mucha gente ubicó su nombre, aunque también mucha de esa gente conocía, paradójicamente, su importancia en Alcalá de Henares. Junto a Mercedes Higuera Sánchez-Pardo y a Miguel Ángel Coso Marín, cuando eran estudiantes universitarios en la década de 1980 realizaron uno de los descubrimientos arqueológicos y arquitectónicos más importantes de la ciudad en ese momento y sin el cual no se entendería del todo ni la vida cultural alcalaína del siglo XXI ni tampoco una parte del reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad en 1998. La propia fisonomía y vida de la Plaza de Cervantes cambió gracias a ellos, así como el conocimiento de nuestro propio pasado. Pertenecían en 1981 a una de las primeras promociones de la Universidad de Alcalá de Henares en unos estudios de Historia que les permitió darse cuenta de algo que en principio había pasado desapercibido, aunque en aquella época sí se conocía de manera oral el pasado de uno de esos edificios de la Plaza de Cervantes, un edificio lúdico, el del Cine Cervantes, pues aún existía gente que los recordaba como algo que llegó a funcionar como teatro. En la década de 1980 ese cine estaba totalmente cerrado y con un aspecto de mucho abandono, muy cerca de lo que era una tienda de maquetas, trenes a escala y figuras de plomo y otro cine más moderno y ese en uso, que era el Cine Paz. Quien esto escribe cita esto de la propia memoria de aquellos años en los que era niño y que vivió en los años sucesivos aquellos cambios que vinieron. El Cine Paz, donde se estrenó El retorno del Jedi en Alcalá y tenía dobles sesiones, una de ellas con dibujos animados antiguos de Popeye para niños, acabaría cerrando y sobre él se construyó lo que hoy día es la hamburguesería McDonalds. Cabe preguntarse si su arquitectura también hubiera guardado algún secreto. En todo caso, ellos tuvieron oportunidad de entrar dentro del Cine Cervantes, y realizando observaciones de carácter previo a lo arqueológico, opinaron que ese cine no sólo podía conservar algo de su estructura anterior como teatro, sino que había algo más, conservaba formas propias de teatros aún más antiguos que el siglo XX, y hasta de corral de comedias. 

Se tomaron en serio a sí mismos, aunque aún no habían acabado la carrera universitaria y comenzaron a profundizar en su investigación con el apoyo de un profesor universitario y de la propia Universidad de Alcalá de Henares. Entre las prospecciones físicas y la investigación documental en archivos, ardua y duradera tal como son las buenas investigaciones, hallaron que llevaban razón. Aquel edificio había sido un corral de vecinos con permiso desde 1602 para realizar obras de teatro popular, o sea: un corral de comedias. La estructura de ese corral de comedias permanecía aún debajo de las piedras del suelo de las diversas reformas que había sufrido. Para empezar, ya en ese siglo se hicieron algunos cambios, pero su actividad no cesó, a menudo ligada a la propia universidad de aquella época. Incluso Lope de Vega, universitario alcalaíno, había representado varias de sus obras, y alguna la había estrenado, en este lugar. El corral fue evolucionando como teatro y llegó incluso al mundo empresarial como tal cuando en el siglo XVIII así siguió con una reforma mayor estructural que incluso lo techó y le creó bambalinas, transformándolo en un anfiteatro tipo coliseo techado en 1769. En el siglo XIX otra reforma lo modernizó y lo transformó en un teatro romántico. Hay que pensar que ya en esa altura del siglo XIX, y buena parte del XX, los teatros no sólo servían ya para actos lúdicos de representaciones o conciertos, sino que también se hacían a veces conferencias, encuentros, asambleas, mítines, reuniones... Cosa que más tarde sacó a la luz Julián Vadillo. En aquel siglo XIX era conocido como el Teatro Pequeño, pues el teatro de mayores dimensiones era el Teatro Salón Cervantes, aún en activo. Para 1927 comenzó a realizar proyecciones cinematográficas y se transformó en cine, en el Cine Cervantes, que fue apodado Cine Pequeño, como reminiscencia de lo de Teatro Pequeño, pero también porque el Teatro Salón  Cervantes a veces también proyectaba cine. Aunque hay constancia de algunas proyecciones durante la guerra civil, tras esta no parece que hubiera una frecuencia como sala de cine, aunque sí hubo reuniones y actos políticos. En 1945 regresó a funcionar de manera normal como cine y así se mantuvo hasta que cerró del todo en 1971. Y fue en aquel 1981 que entraron por sus puertas y comenzaron sus sospechas y su investigaciones los tres estudiantes autores del descubrimiento de su pasado.

Ellos buscaban indagar sobre el teatro español en su arquitectura y de su evolución histórica. Tenían ante ellos un viejo teatro transformado en cine, en aquel 1981 cerrado, y les brindaba una oportunidad de investigación en sus estudios. Sus sospechas fueron correctas y su largo trabajo tuvo grandes recompensas, aunque en un principio no fueron ellos quienes las recogieron. En cuanto se empezó a saber arqueológicamente más, comenzó a interesarse por ello el ayuntamiento y se invirtió dinero en la recuperación del edificio para reintegrarlo a la vida cultural de Alcalá de Henares y, de paso, evitar que ocurriera lo mismo que pasó con el Cine Paz, que un  edificio emblemático acabara siendo adquirido para transformarlo en un restaurante de comida rápida, cosa que en 2026 parece sin importancia, pero que en aquellos 1980 se debatió entre la modernidad que suponía una cadena de hamburguesas estadounidenses tan popular en el cine (era una novedad en la ciudad, aunque no era la primera), y el dolor que supuso la pérdida de uno más de los numerosos cines con los que contó la ciudad y que habían ido sucumbiendo a lo largo de las décadas de 1970-1980. Se encargó el proyecto de rehabilitación a José Antonio Rayón, que pretendía recuperar la estética del teatro romántico que fue desde 1831. Fue en esas obras que en las que fue apareciendo los restos de las anteriores etapas. Todo se documentó a la vez que seguían las investigaciones documentales. Al final se decidió conservar e integrar todos los elementos que había de todas sus etapas, e incluso poner nuevos para volverlo a abrir como teatro pequeño y sala de actos llamada Corral de Comedias. Que la transforma junto a una de Japón en una de las salas teatrales que lleva siéndolo desde el siglo XVII.

Aunque el ayuntamiento, la Universidad y el arquitecto Rayón fueron quienes más rentabilizaron el hallazgo, la rehabilitación y la puesta en marcha del Corral de Comedias, Coso, Higuera y Sanz llegaron a publicar en libro su contribución. El libro se llamó El Teatro Cervantes de Alcalá de Henares: 1602-1866. Estudio y documentos, y aunque en general se difundió principalmente en 1990, fue publicado en realidad en 1989. No lograron interesar a una editorial española, pero sí a una editorial inglesa cuya sede se asentaba en Londres, Tamesis Books Limited. No es la primera vez que ocurre, ya lo vimos por ejemplo en la publicación de ¡Cómpluto! (Alcalá de Henares). Apuntes para un libro, pensado y no escrito. Aunque hay que anotar que en esa publicación colaboró el ayuntamiento de Alcalá de Henares, aunque no la Universidad. Fue impresa en España a través de Lavel, una imprenta asentada cerca de Alcalá, en Humanes, y aunque el ISBN era inglés, el Depósito Legal era español, M-42028-1989. Los ingleses lo distribuyeron en España a través de la prestigiosa Editorial Castalia, y se encargaron de ponerlo en los circuitos de venta en Reino Unido, Canadá y Estados Unidos de América. Así pues, aunque fue un libro modesto, tuvo repercusión internacional... y amplio desconocimiento en la ciudad alcalaína.
 
José Antonio Rayón escribió en el mismo libro una memoria histórica sobre sus trabajos de rehabilitación y transformación de aquel cine de 1927, reformado en 1945, en un corral de comedias que recogiera todas sus etapas históricas y siguiera siendo funcional hoy día como teatro y como cine y polivalente en otros usos, incluido cierto uso museístico. A la vez, le daba prólogo el alcalde del momento, Florencio Campos, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quien a vistas de hoy día, a pesar de todas las acusaciones falsas que provocaron su final político, hay que reconocerle primero la falsedad de las acusaciones contra él y segundo sus numerosos aportes a la ciudad que, visto lo visto, tenían una visión cívica de una ciudad para todos y que legase cultura y ajardinamientos a las generaciones siguientes. En ese sentido la apuesta por recuperar el edificio, aún cuando el Corral de Comedias pertenece en parte a la Comunidad de Madrid, no sólo al ayuntamiento, fue una de las apuestas más importantes en lo cultural en esos años, pues se podría haber dejado en manos de sus propietarios privados y haberlo dejado pasar a ser otro restaurante de comida rápida, casas o ruinas. 

Pero los autores principales eran Miguel Ángel Coso, Mercedes Higuera y Juan Sanz. Este era el producto de años de investigación histórica. Unas investigaciones que partían inicialmente más que del estudio de la arquitectura, del estudio de la filología y el teatro, de la Historia en sí. Y hurgaba en el pasado universitario y cultural de Alcalá. tan importante fue el descubrimiento físico de los restos, como todos los descubrimientos documentales que realizaron, sin los cuáles no sería la misma la importancia de este edificio, hoy día integrado en los actos, eventos, cultura, vida social y turismo de la ciudad. Y como sus estudios se enfocaban en realidad a la Historia del teatro en España, con toda lógica la colección de libros donde se publicó era Fuentes para la Historia del teatro en España. 

Ellos fueron recordados de manera anónima, pues se citaba su proeza pero no sus nombres, en muchas de las guías que se realizaron para dar a conocer el edificio a aquellos que se acercan a él como turistas y visitantes, y no como espectadores de alguno de los actos. Así que se conocía lo que hicieron, pero eran menos las personas que conocían los nombres de los tres estudiantes. Mucho menos que se publicó este libro. Ha bastado una vez más en la Historia española la muerte de uno de ellos para alcanzar ser reconocidos e identificados a nivel popular, aunque en parte en esto tiene algo de responsabilidad las instituciones que no optaron por citarles, aunque citaran sus hechos. No es algo inusual en Historia no citar a los historiadores cuando alguno de los conocimientos nuevos alcanzan éxito y difusión. Mucho menos si este conlleva la realización de actos que se transforman en signo de identidad cultural.

Valga estas notas hoy para darles parte de ese reconocimiento.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".