Autor: Manuel Azaña.
Las notas de los cíclopes libreros son reseñas de libros de autores, editoriales, editores, personajes o tramas que sean de o tengan que ver con Alcalá de Henares. Da igual de qué época sea la obra. Tú puedes ser uno de los cíclopes. Si quieres escribir una de las reseñas, mándamela. No se publicarán reseñas de libros ya reseñados, tienes el espacio comentarios. No queremos reseñas comerciales.
domingo, 13 de abril de 2025
La velada en Benicarló
Autor: Manuel Azaña.
jueves, 3 de abril de 2025
Mi conciencia ha rechazado el olvido
Título: Mi conciencia ha rechazado el olvido.
Autor: Eduardo Calderón.
Editor: Eduardo Calderón (autoedición).
Imprenta: [No consta].
Año de publicación: 2024 (1ª edición; prólogo del autor).
Género: Historia; Biografía; Memorias.
ISBN: 978-84-09-63775-1
Eduardo Calderón es en realidad de Alcaudete, en Jaén, nacido en 1955, pero migrado a América en 1965. En Venezuela estudió diversos cursos sobre dirección de empresas. Allí vivió hasta que la Revolución Bolivariana actual le hizo emigrar a Costa Rica, donde vivió los siguientes diecisiete años, tras los cuales regresó a España, donde desde entonces se ha animado a escribir libros de memorias de biografías que no son la suya, como este o como Desde mi primer aliento y Clarisas de Alcaudete, el convento y sus ángeles. No tiene, por tanto formación de historiador ni de biógrafo, ni más relación con Alcalá de Henares que la de biografiar a uno de sus personajes del siglo XX, si acaso alguna vez pasó por esta ciudad para conocer el lugar de origen de su biografiado.
Ángel Álvarez nació en Alcalá de Henares a comienzos del siglo XX, en la calle Salinas. Vivían aquí, aunque los veranos los pasaban en Torralba. Era una familia humilde y trabajadora del campo. Siendo joven la familia se trasladó a Atocha, en Madrid capital, donde murió su padre. Quedó huérfano y al cargo de un centro asistencial que se encargó de darle instrucción escolar y académica. Puesto que su padre trabajaba en Madrid para la compañía ferroviaria MZA, tal institución de acogida fue el Colegio de Huérfanos de Ferroviarios. Así pues logró alcanzar un primer puesto de trabajo como ferroviario, el cual le permitió independizarse e incluso empezar a tener una novia. En estas circunstancias previas a formar una familia se encontraba cuando estalló la Guerra Civil en julio de 1936. Combatió por la República dentro de un batallón gallego en Guadalajara y Brunete en 1937, y en el Ebro en 1938. Llego a ser incluso herido en un pie. Ascendió en la baja oficialidad. Con la caída del frente del Ebro huyó con el resto de tropa hacia los Pirineos, siendo uno de los soldados obligados a entregar las armas por las tropas francesas en Pirineos.
En Francia fue internado en el Campo de Barcarès, hasta que la invasión de Alemania a Polonia en agosto-septiembre de 1939 hizo que los franceses le sacaran para movilizarlo en un pelotón de trabajo que debía reforzar la Línea Maginot. La entrada de Alemania a Francia por las Ardenas en 1940 provocó un derrumbe rápido del frente francés y una desbandada desorganizada que dejaba atrás a los españoles. Enganchado a un tanque belga llegó a profundizar hacia el sur de Francia, donde otros franceses le entregaron a las autoridades, una vez que Francia quedó en manos alemanas. Fue destinado a otro pelotón de trabajo para construir las líneas defensivas de Normandía. Tras mucho tiempo allí, con muchos compañeros muertos desfallecidos, logró escapar en 1944, planeaba entrar en España clandestinamente para reanudar su vida con su familia. Su aspecto claramente español le delató y volvió a ser preso de los alemanes. Esta vez le mandaron al campo de concentración de Lorient y, tras un tiempo allí, fue metido en uno de los trenes sellados con presos en dirección al campo de concentración y exterminio de Dachau. Allí conoció todos los horrores posibles que infringían las SS a los presos, pero también al médico español que logró salvar montones de vidas de presos en medio de todo aquel horror. Fue sacado de Dachau en las conocidas como "marchas de la muerte" en dirección a Flossenbürg, sobreviviendo. Fue devuelto a Dachau en sus últimos meses antes de la liberación, uno de los momentos más asesinos de aquel lugar. Un bombardeo aliado cayó dentro del campo, dejándole a él malherido y enviado a la enfermería gracias al médico citado. Fue allí donde le encontraron los norteamericanos cuando liberaron el campo.
Fue enviado a un hospital sanatorio, ya que sólo pesaba 34 kilos. Tras una larga temporada allí, le mandaron a una ciudad donde el gobierno francés y su servicio ferroviario le dieron una casa en agradecimiento por su contribución contra los alemanes. Mantuvo la casa cinco años. Después de aquello volvió a intentar entrar en España, porque quería estar con su familia. Vadeó un río con la mala suerte de ser atrapado por la guardia civil. Preso en Bilbao, pasó su proceso y recibió sanciones, como las que le impedían ascender en su oficio en ferrocarriles, pero fue reintegrado a su familia. Vivieron en Madrid hasta su jubilación en 1982, trabajando para RENFE, la compañía de ferrocarriles posterior a la guerra.
El testimonio de Ángel Álvarez se produce principalmente a través del recuerdo familiar que de él tiene su hijo a una edad avanzada. Además, es narrado por Eduardo Calderón, que sin ser historiador, opta por construir la narración recurriendo en gran parte a lo poético, lo épico y la narrativa casi novelesca. Aporta datos históricos y pies de página, a veces desiguales en el trato dado a la guerra civil y el dado a la Segunda Guerra Mundial, y cita como fuentes, aparte del testimonio del hijo, los manuscritos de Ángel Álvarez, la Enciclopedia del Holocausto, la colaboración de Ildefonso González, periodista de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares, y la asociación Amical de Mauthausen. Queda evidenciado en el texto y en el fondo una falta de un trabajo más refinado de historiador y de biógrafo, pero es sin duda un testimonio de memoria histórica y una fuente de información para el futuro.
No sólo atestigua el destino de uno de los exiliados españoles y de Alcalá en los campos de concentración alemanes, sino también el curso que estos podían adquirir durante la Segunda Guerra Mundial y tras ella. Pero aún resulta más interesante pequeños destellos no siempre presentes, más bien esquivados en Historias de historiadores profesionales, más en estas épocas, donde se deja constancia de las ejecuciones contrarias a las leyes internacionales y extrajudiciales no sólo por parte del Eje (alemanes, italianos y otros en esa causa), sino también en los aliados (no precisamente por parte soviética, que es lo que en los últimos años más se promociona, sino también en los estadounidenses). En el pasaje de la liberación de Dachau queda constancia de ejecuciones de presos alemanes desarmados y que directamente se habían entregado, justifica la memoria del biografiado que como acto pasional tras descubrir varios vagones de tren llenos de muertos y los hornos crematorios.
El libro se acompaña de fotografías en color y en blanco y negro, tanto familiares, como de Dachau en el pasado y en la actualidad, así como de diversos documentos nazis al respecto.
Un libro de memoria, testimonial, fuente para otros libros de Historia futuros, y fuente también para futuras Historias de Alcalá de Henares que, alguna vez, quieran mirar a su sociedad y gentes, más allá de sus edificios, sempiternos edificios pétreos.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
lunes, 31 de marzo de 2025
La bicicleta (Memoria del fusilamiento de Felipe Loeches, jornalero, concejal y republicano)
Título: La bicicleta (Memoria del fusilamiento de Felipe Loeches, jornalero, concejal y republicano).
Autor: Urbano Brihuega Moreno.
Editorial: Queimada Ediciones.
Año de publicación: 2015 (1ª edición; Introducción de Julián Vadillo).
Género: Historia; Biografía; Memorias.
ISBN: 978-84-85735-72-3
La vida de Felipe Loeches ha aparecido historiada en los libros más actuales de Historia de las etapas republicana, de guerra civil y primer franquismo en Alcalá de Henares, gracias a los avances en las investigaciones de archivo. Así por ejemplo se le puede rastrear en Luces y sombras en tiempo de paz. Alcalá de Henares en la Segunda República (1931-1936) (2018) y Alcalá en guerra (1999), de Pilar Lledó; en El movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868-1939 (2014), de Julián Vadillo; en La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941) (2021), de Daniel López-Serrano; o en Justicia militar en la Villa de Camarma de Esteruelas (1939-1943) (2016), de José María San Luciano.
Felipe Loeches, como se ha dicho, fue un jornalero contratado por Cayo Campo para trabajar en sus tierras alcalaínas en el Soto del Henares y La Garena. Allí ejerció también entre sus compañeros como sindicalista de la UGT. Al comienzo de la guerra civil en julio de 1936, Cayo huyó de la ciudad y sus tierras quedaron abandonadas, siendo improductivas para dar trabajo a los alcalaínos que trabajaban allí, e improductivas para producir alimentos para los alcalaínos de Alcalá de Henares. Por ello mismo los trabajadores tomaron la iniciativa desde los sindicatos UGT y Confederación Nacional del Trabajo (CNT) para seguir cultivando las tierras creando una colectivización agraria. Los productos se repartieron equitativamente entre las necesidades de cada alcalaíno en una casa ubicada al lado de la Puerta de Madrid, hoy desaparecida. En esa colectivización llevada a medias entre UGT y CNT tuvo cierto peso Felipe Loeches entre otros, ya que este, por su experiencia, fue elegido para poder coordinar los trabajos en las tierras de Cayo, para lo que se le facilitó un caballo para desplazarse rápido. La guerra avanzó, Loeches puso a salvo a su familia refugiándola junto a otras familias en las afueras de Alcalá, algo común en aquellos días, y, según evolucionó la contienda, tuvo que ocupar un cargo de concejal por el PSOE en el ayuntamiento. Al final de la guerra intentó huir hacia el levante, animado por su familia, para salvarle de un fusilamiento, sin embargo, fue reconocido y apresado. A partir de aquí comienza un largo proceso militar contra él en la Causa General donde se le llegó a acusar de haber participado de ejecuciones desde la "cheka" ubicada en la calle Ánimas, cuya casa había pertenecido a un diputado de derechas. Se le acusa también de estar en la de San Felipe Neri e incluso de haber entregado a uno de sus sobrinos para ser ejecutado. Aunque esto último no era cierto y no había evidencias, abrió una profunda brecha en la familia. En cuanto a su función en las "chekas", se encontraron varios testimonios, incluso de dos mujeres presas allí, que dijeron haberle visto, pero nunca torturando, ni violentando, sino todo lo contrario, intentando frenar a quienes eso hacían. En todo caso, hubo otros testimonios de personas que no estuvieron en la ciudad que afirmaron las acusaciones, a pesar de la imposibilidad de que pudieran afirmarlas. Su papel en la colectivización de tierras puede que fuera su peor enemigo en la posguerra, se le condenó a ser ejecutado, cosa que se produjo en mayo de 1943.
Jesús Loeches rememora todo esto desde sus recuerdos de infancia y los recuerdos familiares que conservaba de su madre, hermanas y hermanos, así como el conocimiento que tuvo de la ciudad a través de su propia vida, lo que implicaría los testimonios de todas aquellas personas que conoció a lo largo de su vida y posiblemente lo que pudo ir sabiendo por otras vías. Esa información es completada por Urbano Brihuega con sus conocimientos de historiador alcalaíno, aportando algunas acotaciones a las memorias de Jesús que evidencian una procedencia de investigaciones.
Quizá uno de los problemas del libro viene precisamente en ese sentido. Ha sido escrito entre la memoria directa simulando la voz de Jesús, y la voz de Urbano como narrador de una especie de gran entrevista, pero no hay ningún signo, ni tipografía, ni maquetación que diferencie ambas partes, por lo que hay que estar atentos o confundir el relato. Por otro lado, es un libro cuyo peso mayor es el de la memoria histórica de una persona, con lo que a menudo se desprenden datos que son más su memoria que algo que se corresponda con la realidad, véase por ejemplo cuando Jesús habla de una bomba de relojería para la explosión del polvorín de Alcalá en 1947, cuando lo cierto es que se produjo por un accidente dentro de las instalaciones. Así ocurre con otros datos y percepciones, del mismo modo que se cuelan valoraciones de Jesús, muy marcadas por su condición de un niño y adolescente a cuyo padre fusilaron y cuya existencia fue atormentada por las autoridades del momento, que irrumpían en su casa de manera habitual en busca de una bicicleta con la que uno de sus hermanos había corrido una vuelta ciclista entre Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares.
La Ley de Memoria Histórica fue aprobada en diciembre de 2007, hoy sustituida por la de Memoria Democrática desde 2022, y este libro se circunscribe dentro de un intento de recuperar la memoria de aquellas personas ya muy ancianas que habían padecido la más brutal de las represiones en persona de sus familiares más directos.
Quizá sea un error que Urbano Brihuega no aportara la documentación de archivo, hemeroteca y bibliografía que le sirvió de apoyo, que sin duda se intuye que hubo, y todo parece que se basara exclusivamente en la memoria de una sola persona. No obstante, este hecho no invalida el valor testimonial que aporta. Quepa señalar que el relato coincide en muchos detalles de la vida social de después de la guerra, y personajes y mentalidades, con el relato de otras personas mayores que quien esto escribe también conoció o que quedaron como constancia en otros libros, como el citado sobre Nacarino.
Así tenemos de nuevo la confirmación y ampliación de la vida de prostíbulos en la Alcalá de después de la guerra, pero también la división física tácita de por dónde podían ir los perdedores y por dónde los ganadores, pero también aporta detalles sobre el día del golpe de Estado fallido en la ciudad al comienzo de la guerra, por ser Jesús un testigo directo en la Calle Libreros, cómo se alimentaban los perdedores de los deshechos, la vida penitenciaria de los presos de guerra a través de las visitas familiares, o determinadas celebraciones religiosas y su contexto en la ciudad. Vuelve a citar la explosión del polvorín a través de que uno de sus primos fue acusado en falso. Nos da datos de los viajes en tren en la época y muchos nombres conocidos a través de otras obras e investigaciones de personas de aquella Alcalá. Con lo que va completando muchos huecos de la década de 1940 en Alcalá, incluidas las películas proyectadas y el impacto de un par de superproducciones de Hollywood.
Repasa propiamente la vida de su padre, su capataz, su familia y todo el proceso por el que pasó, incluida la represión económica sobre su esposa e hijos. Nos da un detallado recuerdo y retrato de la Alcalá de Henares de los perdedores, aunque faltarían aquellos otros que, siendo de la ciudad, tuvieron que irse el resto de la dictadura, los grandes olvidados de entre los perdedores de la guerra por los investigadores locales.También los más difíciles de rastrear, pero no inexistentes.
El libro incluye una nutrida lista de alcalaínos ejecutados tras la guerra civil que hoy día se queda muy escueta. A la fecha de la publicación, 2015, Brihuega contabilizó con nombres, edad, lugar y fecha de ejecución a treinta y seis personas. En 2018 la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares, tras un largo trabajo de investigación de varios años, había logrado contabilizar a los ejecutados que estuvieron en el zanjón del cementerio de Alcalá de Henares a doscientas sesenta y ocho personas, y esa cifra no cuenta a aquellos alcalaínos que no se encontraran allí. Pensemos en los ocho ejecutados por el polvorín en 1948 y otros.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
domingo, 16 de marzo de 2025
El orden analfabético
Título: El orden analfabético.
Autor: Carlos Mazarío Torrijos.
Editorial: Inventa Editores.
Año de publicación: 2024 (1ª edicióna).
Género: Novela.
ISBN: 978-84-12905311
Carlos Mazarío como profesor de instituto e hijo de padre y madre igualmente profesores encuentra en ese mundo su inspiración para escribir esta novela. Transcurre en el ambiente educativo de un instituto público de educación primaria y secundaria. Conoce bien el ambiente y las personas que se encuentran en esas comunidad educativa, tanto alumnado, como profesorado, dirección, jefatura de estudios, familias del alumnado o personal laboral como la gente de conserjería o de la cafetería. Precisamente en el día de la presentación se vio arropado por parte de profesores del instituto donde enseña, transformándose aquella presentación de libro en una pequeña asamblea o reunión donde se terminó debatiendo en mesa redonda moderada por David Vicente sobre la situación actual de la educación española, su problemática y comparativas con diversos modelos educativos que se han ido sucediendo con los cambios de leyes desde la Enseñanza General Básica a los actuales sistemas, modelos y programas educativos vigentes.
El libro sigue una temática y un estilo narrativo muy asentado en la España especialmente de la segunda mitad de los años 1940 hasta la primera mitad de la de 1960, nos referimos al realismo social, muy conocido por autores como Sánchez Ferlosio, Camilo José Cela, Miguel Delibes o Jesús López Pacheco. Está evidentemente actualizado con una temática y una sociedad propia del siglo XXI, pero en líneas generales ese es su género. Se trata de una novela coral donde abundan numerosos personajes, siendo todos protagonistas con sus propias historias y visiones, las cuales se cruzan en un mismo espacio y tiempo de convivencia. En El Jarama era un grupo de amigos en un día de campo en el río; en La colmena un vecindario entero se entrecruzaba en un café; en Cinco horas con Mario todas las historias confluían en un velatorio; y en Central eléctrica todo un pueblo entero se veía trastocado por la construcción de una presa que lo iba a anegar todo. Aquí es toda una comunidad educativa al completo, con sus diferentes edades, vivencias y posiciones sociales, obligada a conocerse entre sí y a convivir en el espacio y el tiempo educativo de un instituto, mientras a todas esas personas les cruza por medio el cómo afrontar cada una la llegada de un alumno de educación especial que, por ley, debe poder estar integrado en esa comunidad educativa para recibir una igualdad de oportunidades. Aunque la ley se hace para evitar la discriminación, la realidad social trae consigo que la igualdad de oportunidades y la no discriminación son a menudo algo volátil y relativo, y de ahí parte el título del libro, con un juego de palabras y a la vez un chiste malintencionado hacia ese alumno, el cual sufre acoso escolar sin ser él consciente de ese acoso escolar. Todo ello se explica mejor con la lectura del libro; quien esto escribe considera dejar para el propio descubrimiento del lector cuál es el origen del juego de palabras que implica El orden analfabético.
Mazarío construye un ritmo rápido a través de capítulos breves que se narran en la voz del pensamiento o de las conversaciones de cada uno uno de los múltiples personajes. Recoge una amplia riqueza de estudios psicológicos que dan unos cimientos muy sólidos a esta novela. Desde la profesora a punto de jubilarse que se siente fuera de su tiempo y olvidada, al profesor con depresión, la profesora joven muy motivada que desea crear una pedagogía nueva inclusiva, otra más tradicional y con más años de experiencia, la conserje como personaje del mundo obrero más duro, el citado niño con necesidad de una educación especial y metido en un mundo muy reducido, el abusón, la chica que valora más los novios que los estudios, los chicos y chicas que sirven para agravar o para aminorar los sucesos que van pasando en las aulas y pasillos, el que fuma y el que vende delante de la puerta del centro educativo, el jefe de estudios obsesionado con la imposición de un orden, el camarero de la cafetería que lo sabe todo y cuyo humor contribuye a lo que quiera que pase en esa comunidad, los padres y madres con sus diferentes orígenes económicos y de conocimientos, etcétera.
El autor sabe entrar en las mentes y necesidades de cada personaje. El mismo lo vive en su vida real, tanto en su propia vida, como en las vidas de las personas de su propia comunidad educativa.Contiene un alto grado de empatía con todas las miserias y grandezas de cada personaje actor de esta historia. Es precisamente esa observación y estudio que hace de su propio entorno el que logra crear una obra consistente. Logra entrar en la mentalidad de los adolescentes de hoy tan bien como en la mente de los diferentes tipos de profesores y el desgaste mental del oficio, cuya materia prima de trabajo es precisamente el contacto social y las interrelaciones humanas, a menudo alterando visiones y sueños propios, o bien encontrando personas que ejercen su oficio no tanto por vocación, sino ya por el cansancio de la rutina de años o porque accedieron a ser funcionarios con la idea de tener un empleo seguro y estable, lo que no impide la existencia de esa profesora con vocación muy motivada cuya antagonista es otra profesora mayor que ella que hace años que perdió su vocación.
En medio de estas historias aparecen temas transversales como son la homofobia, el embrutecimiento en las clases trabajadoras que no han tenido el acceso educativo actual, la falta de recursos, la obsesión por el fútbol, el físico o el éxito inmediato por encima del esfuerzo y el aprendizaje, los problemas psicológicos que surgen por la acumulación de situaciones personales adversas, y, en definitiva, es también todo un análisis de problemas sociales que no son percibidos como tales en general. Es como se ha dicho un libro de realismo social, que, como los que se escribieron cuando el género estaba en auge, mantiene una postura ante esos problemas sociales, pero no se manifiesta de manera abierta y clara, sino mediante la exposición y el análisis de la manera de ser, pensar o comportarse de cada personaje y su entorno.
Es una novela breve muy bien planteada y expuesta, con un muy notable ejercicio de conocimiento psicológico de las diversas edades y capas sociales de un instituto, como reflejo, a la vez, de la sociedad en general.
sábado, 15 de marzo de 2025
Nacarino (historias de la guerra, de las cárceles, de Alcalá...)
Título: Nacarino (historias de la guerra, de las cárceles, de Alcalá...).
Autor: Urbano Brihuega Moreno.
Editor: Urbano Brihuega Moreno (autoedición).
Imprenta: Manuel Ballesteros Industrias Gráficas.
Año de publicación: 2007 (1ª edición).
Género: Historia; Biografía; Memorias.
ISBN: 978-84-932153-1-7
Urbano Brihuega estaba en contacto con Nacarino para escribirle esta biografía en los mismos últimos años de este en los que también lo estaba Julián Vadillo para escribir con Alejandro Remeseiro su investigación La explosión del polvorín en Alcalá de Henares (1947) (2009). No obstante, Nacarino fue uno de los protagonistas de aquella explosión fortuita que sirvió de excusa al gobierno de Franco para la represión contra más de ochenta alcalaínos de izquierdas que eran inocentes, y el fusilamiento de ocho de ellos en 1948. Lo que aportó Nacarino legando su memoria a estos historiadores fue muy útil y utilizado en Historias generales de Alcalá de Henares posteriores y en algunas otras investigaciones de Historia sobre aspectos más concretos del siglo XX alcalaíno, como el muy relevante El movimiento obrero en Alcalá de Henares, 1868-1939 (2014), de Julián Vadillo; o como el de quien esto escribe, Daniel López-Serrano "Canichu", cuando aporté mi investigación La depuración de maestras y maestros en Alcalá de Henares (1939-1941) (2021).
Nacarino no pudo ver ninguno de estos libros, ni siquiera su biografía. Murió en 2007, hecho que salió en toda la prensa local de Alcalá de Henares existente en ese año y con motivo de este libro. Urbano se apresuró a homenajearle sacando adelante este libro con ayuda de la familia, el Foro del Henares y de la Fundación Indalecio Prieto (instalada en el Archivo Obrero). Se presentó en el salón de actos de la Universidad de Alcalá de Henares, exactamente el del colegio de San Ildefonso ("la Cisneriana"). Se implicó en la presentación numerosos historiadores, familiares, políticos locales e incluso un político a nivel nacional, como era el diputado López Garrido, uno de los asesores del entonces presidente de gobierno Rodríguez Zapatero (PSOE), que en el pasado había estado en Izquierda Unida, donde estuvo Nacarino, por haber sido este del Partido Comunista de España (PCE). En la presentación este diputado trató de atar el libro a la Ley de Memoria Histórica, aprobada ese 2007 (actual de Memoria Democrática desde 2022), aunque el origen del libro iba muy al margen de esa ley. También habló el alcalde de Alcalá, Bartolomé González, del Partido Popular (PP), quien recordó y honró a Nacarino por su sacrificio por valores democráticos y su contribución como vecino, salvaguardando las diferentes posturas políticas entre ambos, pues, dijo, más allá de eso, ambos eran demócratas y de Alcalá.
Urbano Brihuega escribió, editó y pagó de su propio bolsillo toda una inmensa edición del libro que se agotó al instante el día de aquella presentación. Inmensa para lo que es una edición pagada por el propio autor, sin editorial detrás, o sea, en comparación con una editorial es una edición limitada. Lo había creado gracias a los servicios de la imprenta alcalaína Gráficas Ballesteros, que también conocían a Nacarino. Se negó a cobrar nada de dinero por el libro. Toda la inmensa edición fue gratuita aquel día. A pesar de que nadie se deshace de su ejemplar, alguna vez se ha visto alguno en alguna tienda de antigüedades, rarezas y segunda mano, con un precio económico elevado por ser hoy día un libro que aporta mucho, pero raro de encontrar.
A todo esto, hay que tener en cuenta que las memorias de Nacarino dio muchos datos y abrió muchas puertas que en su momento no se querían abrir, ni hablar de ellas, acerca de la Alcalá de Henares posterior a la guerra civil, su ambiente, la represión y la división social existente, pero hasta ese momento (2007) obviada o silenciada en lo público. Ahora bien, no deja de ser unas memorias y en trabajos posteriores, incluidos los de Vadillo, que también le trató mucho en vida, es contrastado y matizado en algunas de sus percepciones o recuerdos. Nacarino nos desvela muchas cosas que fueron verdad, algunas demostradas con documentos de archivos estatales y municipales, otras contrastadas con otros testimonios, pero también tenía sus propias percepciones. Como saben todos los historiadores de profesión y carrera, las memorias son una fuente primaria de información muy importantes, pero por ser memorias necesitan de contraste.
sábado, 8 de marzo de 2025
Lucrecia. Las orillas del tiempo
Autora: Teresa Galeote.
Autora: Teresa Galeote.
Ya conocíamos a Teresa Galeote en estas notas a través de la novela Más allá de las ruinas (2013), ahora volvemos a hablar de ella justo en el Día de la Mujer, aprovechando su activa lucha por al igualdad de género, contra el racismo, contra la xenofobia y, en definitiva, por la igualdad en general, pero con un claro compromiso con los derechos de la mujer, desde su militancia de izquierda. Este año 2025 ella promociona la nueva edición de un nuevo libro que en realidad no lo es. Se trata de Lucrecia. Las orillas del tiempo, una novela que publicó en 2011 dentro de la colección Novísima Biblioteca, de Ediciones Irreverentes. Editorial con la que no debió irle mal, pues en 2013 decidieron sacar esta edición por primera vez en la gran librería que es Amazon. Por entonces contaba con una cubierta muy correcta con un azul marino que recuerda el mar encuadrando una fotografía de una playa paradisiaca en un amanecer o atardecer, palmera a contraluz incluida, con una persona agachada. Catorce años después de aquella primera edición, justo en el comienzo de este citado 2025, vuelve a sacar la novela revisada con la editorial que en los últimos años se ha transformado en su editorial de referencia, donde aparecen gran parte de sus libros, M.A.R., en la cual hay autores tan conocidos (aparte de ella misma) como Fernando Savater o Joaquín Sabina, literatos que, como ella, también han ejercido la política.
La edición de M.A.R. sigue su estética habitual en la línea editorial de su colección Narrativa. Un faldón negro en la parte superior de la cubierta enmarca el nombre de la autora para dar paso a otro naranja donde con una tipografía que asemeja escritura a pluma ser indica el título de la obra. La imagen es la que es algo más innovadora, pasa a ser esta vez una imagen conceptual y surrealista. Una fotografía de mujer con rasgos más o menos hispanos (podría pasar por ser del Magreb) se deshace como un terruño logrado mediante acuarela. Los colores térreos de ella, que recuerdan lo material (polvo eres y en polvo te convertirás) aparecen sobre un azul marino que nos vuelven a traer al mar del océano, aunque haya quien pueda creer en el cielo. Recoge así una de las ideas del primer diseño de la edición de 2011, la idea de que el mar, el océano, es algo trascendente en esta historia. Y efectivamente lo es. Si bien la primera portada parecía poner el peso en un protagonista hombre, mientras que esta pone el acento en lo que es una evidencia: la protagonista es mujer. Ahora bien, aunque el título la pone nombre, la crea persona, su cara descomponiéndose justo a la altura de los ojos hace que quede despersonalizada, haciéndonos llegar de parte del diseñador de la cubierta un mensaje sobre la novela: la protagonista es Lucrecia, una persona concreta, pero en realidad es la historia trágica y dramática de numerosas personas que quedan anónimas. sábado, 1 de marzo de 2025
La vida a palos
Título: La vida a palos.
Autores: Pedro Atienza (póstumo).
Editor: Foro del Henares.
Impresor: [No localizado]
Año de publicación: 2015
(1ª edición; 2018: versionado para teatro por José Manuel Mora).
Género: Novela; Teatro.
ISBN / Depósito Legal / Creative Commons: [No consta].
El libro de 2015 era, igualmente que el siguiente libro póstumo, una edición muy limitada, sin ISBN, con una ilustración en tinta negra. Era de tapa dura, haciendo juego con el que se editara años más tarde en 2024. Se ha transformado por su exclusividad en una rareza altamente difícil de conseguir.
La novela tiene algunas introspecciones autobiográficas que Atienza le otorgó al personaje principal, según se lee en varias de las publicaciones destacadas sobre teatro en 2018. Así mismo, en una de ellas, Imanol Arias, que fue amigo personal del autor, dijo costarle encontrar el registro de personalidad adecuado y que conoció mejor a Pedro Atienza tras esta obra. Como sea, novela y obra teatral que inspiró, narra la historia de un cantaor flamenco de los tiempos de La Movida, en la década de 1980, y el cual se haya venido a menos porque su amigo Manuel Casado le robó su cante. Es "El Alcayata". A deambulado por España y ha conocido numerosos mundos y paisajes, en los que ha huido de sí mismo conociendo otras vidas. Ahora busca el reencuentro con su hijo, del que perdió la patria potestad al abandonarle de niño. El hijo ha de reencontrar y conocer quién fue su padre. En medo de todo esto está Consolación, una gitana prostituta rechazada por la gente de su raza. A todo esto está el hilo conductor del flamenco. No hay que olvidar que Atienza era flamencólogo. De ahí el doble sentido que cobra el título: La vida a palos.
Reseña escrita por
Daniel L.-Serrano "Canichu".





