sábado, 2 de marzo de 2024

Décimo encuentro poético en San Miguel de Escalada

Título: Décimo encuentro poético en San Miguel de Escalada.
Autores: Cristina Penalva Pastor; Elena Santiago; Gustavo Vega; Luis Carnicero.
Editorial: [No figura ninguna en los créditos; en contracubierta aparece la palabra "Cástor" al lado de los colaboradores: Junta Vecinal San Miguel de Escalada, Asociación Cultural "Civitas Lancia", Diputación de León e Instituto Leonés de Cultura].
Impresor: Sorles
Año de publicación: 2019 (1ª edición; introducción anónima).
Colección: Encuentros poéticos San Miguel de Escalada
Nº de volumen en la colección: 10.
Género: Poesía. 
Depósito Legal: LE-612-2019 

Ya conocemos a Cristina Penalva a través de su larga trayectoria en Alcalá de Henares como poeta y como organizadora de eventos literarios, así como locutora de Radio Universidad de Alcalá de Henares (RUAH). Fue presentada cuando publicó su primer poemario La palabra invisible (2022). Ya entonces se mencionó que previamente había aparecido en un poemario colaborativo, Décimo encuentro poético en San Miguel de Escalada, realizado y publicado en 2019. Estos encuentros comenzaron en 2010 y continúan actualmente, siendo este año 2024 la de su décimo quinta convocatoria. No paró ni en el año de la pandemia de Covid-19 en 2020, si bien en ese año hubo las medidas y precauciones respectivas. Más aún, fue en ese año que comenzó a publicarse también una revista, Encuentro, con súbtitulo: revista de literatura y artes. No obstante, desde el comienzo en 2010 se ha venido publicando los libros de poesía colaborativos entre varios autores en los cuales Cristina Penalva apareció en 2019. Los encuentros los organiza Alfredo García, en una serie de actos que no sólo incluyen poesía, sino también religión, Historia y arqueología. En ellos han llegado a participar, y aparecer publicados, poetas de la talla como Antonio Gamoneda, Juan Carlos Mestre o José Luis Puerto. En todo caso, en el año de la Covid de 2020, con la aparición de la revista, Alfredo García contó con poetas de Salamanca y de Alcalá de Henares para comenzar con esa publicación, como María Ángeles Pérez y la propia Cristina Penalva. Pero volvamos a 2019 y el décimo encuentro, que fue publicado en el libro que citamos hoy.

San Miguel de Escalada es un pequeño pueblo de León, provincia en la que en cierto modo también tiene lazos Cristina Penalva. Este pueblo cuenta con el Monasterio de San Miguel de Escalada, que en origen era un templo tardorromano que pasó a ser un templo paleocristiano. Con la Edad Media sufrió su abandono hasta que en el siglo X se hizo sobre él una iglesia mozárabe prerrománica que terminó adquiriendo elementos románicos con la llegada de los cristianos en la Reconquista. En él se compuso el Beato de San Miguel de Escalada, con un Apocalipsis iluminado con imágenes que han de funcionar como poesías en imagen. Tanto el templo como algunos medallones de ese beato sirven para ilustra la cubierta y contracubierta del libro que nos ocupa. 

La edición que se hizo tenía impreso un apartado donde se debían numerar a mano los sesenta primeros ejemplares y escribir el nombre a mano de su propietario. Estos primeros sesena receptores eran los poetas participantes. No obstante, el que yo adquirí, por no ser participante, sino alguien que lo compró, está sin numerar ni sin escribir mi nombre. Contaba también con una introducción anónima. Se dividía en cuatro partes, una por cada poeta que escribió. Todos estos poetas estaban más o menos relacionados con León. Son de gran calidad literaria. De los tres poetas no alcalaínos y cuya obra no tiene que ver con Alcalá, Elena Santiago, Gustavo Vega y Luis Carnicero, hay que decir que los trajo Cristina Penalva a finales de 2019 al Pub Imperial de la calle Escritorios de Alcalá de Henares, a su evento poético mensual "El 20 a las 20", donde leyeron los poemas de este poemario.
 
Creo muy destacable la contribución de Elena Santiago, con un poemario reflexivo donde la poeta hace una reflexión autocrítica al paso de los años en torno a la idea de si, en las cercanías de los pasados perdidos y el presente yendo hacia una luz muda, no habrá sido uno mismo responsable de las propias sombras de su vida. Es algo más complejo, aunque básicamente está ahí el entorno de la temática, que coquetea a cierta distancia con un algo místico desconocido que se deja leer entre líneas que ni se sabe si existe, ni se sabe si no existe, lo que lleva a esa autorreflexión de lo vivido. Tiene un poemario de verso largo, a veces en prosa, muy inteligentemente montado. Elena Santiago falleció en Valladolid en 2021. Había nacido en Veguellina de Órbigo (León) en 1936.
 
Gustavo Vega (León, 1948) tiene un poemario más formal, de verso breve, que va siguiendo una disposición de evolución de días en el calendario, por lo que un poema se sucede a otro, pasándose incluso fórmulas en torno al verbo "decir" que hacen que haya una continuidad. Se queda en un anhelo de lo que se desea decir o hacer o vivir con el otro y que queda pendiente. Mientras hay un poso de luz y silencio que lo llena todo, que puede tener una resonancia entre mundana y religiosa, según se quiera entender. Combina esto con poemas visuales en forma de ilustraciones con determinadas palabras, al modo experimental futurista, aunque muy lejos de lo que sería la ruptura total del futurismo con el lenguaje. 

Luis Carnicero (La Bañeza, León, 1953), que cierra el libro, es el más complejo de los cuatro poetas de esta obra. de hecho es altamente complejo de leer y de entender. También es un arquitecto vanguardista. No es una lectura fácil ni de dificultad media. Requiere de un ejercicio de reflexión muy alto y de tener tiempo con uno mismo para poder meditar sobre lo que nos quiere transmitir. Es posiblemente el que tenga una clara disposición a una vivencia personal e íntima con Dios, con el Dios cristiano. Dios como un ente de luz y silencio que lo llena todo y es a la vez pregunta y respuesta. Es el horizonte mismo inalcanzable que todo lo llena, el aire inasible que respiramos. "Todo en la luz es reflejo de un sueño", dice el poeta, también afirma, en una metáfora asequible y entre la filosofía y la teología, que el ser se oculta en el verbo disfrutando del goce de los brotes. Desentrañarle es un ejercicio de lectura muy sano y nos lleva a reflexión. Puede que sea una poesía mística adaptada al siglo XXI con todo un barroquismo adaptado a los tiempos actuales, pero con preocupaciones y dudas atemporales. 

Pero la autora netamente alcalaína por nacimiento, derecho y por hechos, es Cristina Penalva Pastor, quien ya ha sido presentada en estas notas. Como ya se ha dicho sus poemas en este libro de 2019 son previos a su libro de 2022, mientras entre medias, en 2020-2021, colaboró con la revista que se derivó de estos encuentros de San Miguel de Escalada. Ella lleva muchos años escribiendo, desde 2001 como terapia por acontecimientos de su vida, y muchos años participando en recitales, si bien su primera publicación en libro fue esta de 2019. Más aún, en el libro aparecen algunos que pasarán a ser parte de su libro de 2022, siendo que uno de ellos le dará título, el citado La palabra invisible. Así que mucho de lo que se dijo en las notas de ese libro vale para el comentario de su aparición previa en este otro. ya estaban presentes. Desde una cierta religiosidad que cae en lo místico con el cristianismo, pero ahondando en numerosas diosas de otras religiones entre orientales y paganas, a un aspecto humano mundano basado en la emocionalidad íntima. 
 
Hay de Cristina Penalva otros poemas que no aparecen en el otro libro posterior, que también reflexiona entre qué es aquello que se oculta entre palabra y palabra, en el silencio y en la luz, temática central de ese décimo encuentro de poetas. Hay en su lectura una reivindicación de la mujer desde la mística y las diosas de diversas culturas, diosas que se relacionan de manera directa con la poetisa, con el ser de ella. Y en medio de todo esto se deja traslucir a la vez una ausencia que parece duele, aunque no impregna todos los poemas. Son sutilezas a captar por el lector sutil. 
 
(...)
la noche es el nombre no dado
es la gran fingidora
del silencio y de la luz
(...) 
 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 24 de febrero de 2024

El libro que no sabía leer

Título: El libro que no sabía leer.
Autora: Chus López (textos e ilustraciones).
Editorial: Rubiano Ediciones.
Impresor: Lozano Impresores.
Año de publicación: 2024 (1ª edición).
Colección: Infantil.
Nº de volumen en la colección: [Sin número]
Género: Cuentos; Literatura infantil; Ilustración.
ISBN: 978-980-18-3915-6 

 

La poeta Chus López lleva ya varios años que combina sus recitales con cuentacuentos infantiles con su propia obra. Esto viene siendo así desde que autopublicó sus dos primeros cuentos en 2021, Cuentos para volar en la cama y La gallina Purpurina. Ahora, en febrero de 2024, vuelve con otro cuento, El libro que no sabía leer, ahora editado por la editorial Rubiano Ediciones, presentado en Pub O'Malley's de la calle Goya de Alcalá de Henares. Conserva, eso sí, toda la marca de identidad de la autora iniciada en los dos anteriores libros, con sus características ilustraciones netamente näifs, o en nuestras palabras: al modo como ilustran los niños; conserva también el formato ligeramente apaisado en tapa blanda, aunque ahora contiene una faja naranja para enmarcar título y autora, en lugar de apropiarse de toda la cubierta la ilustración de portada. Igualmente también conserva en consonancia con los anteriores cuentos una nota de presentación de la autora dirigida a los lectores y especialmente al lector niño, tono que conserva en una especie de conversación de tú a tú de la autora con el niño y la niña. Tiene sus dedicatorias, esta vez a abuelos y gente querida por Chus, y en esas dedicatorias vuelven algunas ilustraciones de algunos de estas personas que le han hecho especialmente para el libro. Así pues, podríamos decir que en cierto modo Chus López ha creado su propia colección de libros infantiles. Son característicamente suyos.

Esta vez es un cuento algo más largo que los anteriores, con una elaboración argumental mayor y más compleja, que perfectamente podría cuadrar dentro de la Serie Blanca de los libros infantiles y juveniles de la colección Barco de Vapor, de la Editorial SM, colección con la que todos los niños españoles hemos crecido desde el último cuarto del siglo XX a la actualidad. La Serie Blanca es la dedicada a los niños que comienzan a leer ya relatos, por lo que suele contener frases cortas, lenguaje adaptado, ilustraciones a color e historias no muy largas, pero tampoco cortas. El libro de Chus podría cuadrar en dicha serie, si bien es cierto que usa frases más largas y algunos conceptos de educación transversal más complejos que quizá necesiten de la lectura acompañada de algún adulto para que, en caso de dudas en el niño y la niña, puedan realizar las preguntas que consideren pertinentes.

El cuento es uno sólo, pero contiene dentro de sí varios cuentos, usa así un recurso literario iniciado en la novela por Miguel de Cervantes. La historia central es la de Luisito, un libro joven que nunca ha sido leído por el niño al que fue regalado, el cual lo maltrató físicamente y lo abandonó. Luisito llega a la librería Olivetti (buen guiño de la autora a la famosa marca de máquinas de escribir) donde, aquí aparece un cuento dentro del cuento, el librero, que también es restaurador de libros, tiene una fuerte depresión a causa de la muerte de su esposa, mientras trata de sacar adelante el cuidado de sus hijos y la librería, que está muy descuidada. En la librería, cuando no hay humanos, volvemos al cuento principal, Luisito se relaciona y habla con los otros libros que hay allí. Los dos cuentos se irán entrecruzando desde ese momento como uno solo. Ahora veremos que los cuentos, como las personas metafóricamente, sólo se pueden conocer entre sí cuando se leen entre ellos. Cada libro tiene su propia historia y es necesario que cada libro sea consciente de su propio relato, de quien es, a la vez que ha de conocer las otras historias, al otro. Luisito no conocer su historia y son los otros los que le ayudan a conocerse, se ofrecen a leerle su historia, pese a que sus páginas están rotas, pintadas, dobladas y hasta arrancadas, impidiendo que sea una libro completo. Aquí aparece el tercer cuento que se entrecruza con  los otros dos, el de la historia del libro Luisito. Esta historia se irá contando por partes interrumpidas por la interacción de las otros dos cuentos en marcha de los libros con Luisito y del librero y sus hijos. La historia de Luisito es la de un caballito de mar que le gusta pintarse y bailar ballet lo que le hace diferente al resto de caballitos de mar. Este caballito de mar sufre un accidente que le impide bailar. Ahí están arrancadas las hojas de Luisito y los libros no pueden terminar de leerle, pero entre todos ayudan a Luisito a que el librero le ayude a ser un libro completo, dejándole en un lugar donde se acuerde de restaurarle. De hecho lo encuentran los hijos del librero que son los que le sacan de su inactividad al implorarle que arregle el libro, porque han leído el cuento y está incompleto. El librero les anima a la vez a ellos a escribir un final para el libro y de repente tenemos a Luisito completado entre todos. Ahora el cuento del caballito de mar pasa a una fase de la importancia del esfuerzo en aquello que crees para superar los problemas. Y para cerrar el círculo, es el trabajo común de la familia del librero lo que hace que el librero redescubra su pasión por los libros, lo que le devuelve a una vida activa, donde su producción con los libros hace que todos los libros de la librería tengan nuevos y más lectores en Villalibro, lo que les daba numerosas vidas completas.

Como se ve, es un libro que vuelve a transmitir valores educativos transversales, puestos al día del siglo XXI, y que tiene cierta consonancia con los dos cuentos anteriores de Chus López. Tiene un ejercicio de imaginación correctamente acompañado de los dibujos a mano con colores pastel, totalmente al margen de las producciones por ordenador que tanto abundan en las publicaciones actuales. Devuelven algo de la esencia de cuentos de las infancias de los adultos actuales a los cuentos de los niños y niñas de hoy. 
 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 17 de febrero de 2024

Tacha

Título: Tacha.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Renacimiento.
Año de publicación: 2018 (1ª edición).
Colección: Poesía.
Nº de volumen en la colección: 131.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-17266-60-8
 
Tacha fue el décimo libro de Francisco José Martínez Morán, no todos fueron de poesía, pero este sí lo era. Fue publicado en 2018 por la muy reconocida editorial de poesía española actual Renacimiento. Fue un libro de un tamaño apto para el porte en bolsillos amplios, con cubiertas rústicas y solapadas, en papel rugoso con una ilustración de un cuaderno de notas con tachaduras, todo en referencia evidente al título, que a la vez hacía referencia a una temática metafórica o alegórica de los poemas. Le había antecedido en el mismo año una novela, Amistades comunes. Había que remontarse a 2015 para su anterior libro de poesía, Grand3 Tercera Phase. Aquel, como ya se dijo, era un libro que se salía de la poesía habitual de Martínez Morán, por lo que al lector que le sigue le cabía preguntarse si seguiría indagando por esa vía más experimental y contracultural o volvería a una poesía directa, existencial, pero menos contracultural. Hay que pensar que la novela que había sacado ese año 2018 tenía un algo experimental y existencial a la vez. El libro fue presentado en Alcalá de Henares en junio, allí el poeta leyó algunos de los poemas, en la librería Diógenes. Se afianzaba en los poemas breves que van a ser más característicos en él en los siguientes poemarios. Viene en su temática a reiterar una evolución personal respecto a todo lo contado en los anteriores poemarios, como muestra de una reflexión vital personal. Nos hace saber que está en plena lucha constante por evolucionar y por seguir, en un sentido muy vitalista, aunque aún contiene cierta melancolía existencial. Trata de repetir algunas cosas ya vividas para tomar otros caminos nuevos, pero la reiteración le hace tachar lo nuevo, por recordarle lo anterior. Nos hace pensar en el poema "Oda a la alegría", de Schiller, de 1785, a la que Beethoven puso música en su novena sinfonía. Schiller invita a abandonar los viejos tonos, por unos nuevos y más vitales, más alegres, invita a crear un nuevo mundo desde la experiencia propia, y algo de esto hay en Tacha.

De claro en claro el mundo es siempre el mismo.
Dedico tanto seso a la locura
que, al cabo, la razón no me parece
más que una necia danza para los muertos. 

Hay una positividad vitalista en el cambio. En un poema muy breve de dos versos dirá:
 
La pieza que no encaja:
esa es la imprescindible.
 
Pero el poemario también es cierto que da constancia de los pasados acabados o evolucionados y que no volverán, que el presente tacha, y en ese sentido sigue presente el existencialismo que a veces nos recuerda el nihilismo del ser, la nada que es la existencia, en un libro que se divide en cuatro partes: "Borrado", "Los ciegos escribanos del olvido", "Canciones" y "Tacha".  

Frente a la biblioteca, tres cipreses
altísimos: reparo en la incontable
nómina de cadáveres que escoltan.

Están bien elegidos.

Las metáforas y las alegorías en un lenguaje asequible se suceden en numerosas imágenes y reflexiones a lo largo de todo el poemario, transformando en un acto de poesía el pensamiento. En ese sentido es uno de los poemarios más delicados de Martínez Morán, y el que le aproxima a un relativo existencialismo que también mostró Unamuno en sus poemas, que también escribió. Puede que haya algo "unamuniano" en este libro, pero es genuinamente Martínez Morán. Trasciende el paso del tiempo como aquel que es lo que genera la tacha, la tacha de nuestros actos y de nuestro ser. Y frente a ello: la vitalidad del que aún es, de quien ha sido, pero es. 

No supe regresar de una manera 
más digna o memorable: 
vencido y degradado piso un suelo
que no me reconoce, muerdo un pan
sin huella de mis dientes, yago al borde
de una cama que abjura de mis huesos.

Sé lo que debo hacer y, sin embargo,
me obstino en el error, hay un placer
oculto en la nostalgia de lo roto.

La idea lanzada musicalmente en los versos séptimo y octavo de este poema expresan una contradicción que todos tenemos en nuestro ser, en nuestra forma de vida, que es una genialidad sincera. Martínez Morán perfecciona en este libro su gran habilidad para sintetizar en pocas palabras grandes sensaciones y pensamientos universales sobre la existencia y el "yo" que somos.
 
Si Obligación me parece el mejor de sus libros para mi gusto, hasta la fecha, Tacha, sin duda, le sigue.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 13 de febrero de 2024

María de Orozco (1635-1709)

Título: María de Orozco (1635-1709).
Autora: María Isabel Barbeito Carneiro.
Editorial: Editores del Orto.
Año de publicación: 1997 (1ª edición).
Colección: Biblioteca de Mujeres.
Nº de volumen en la colección: [Sin número].
Género: Biografía; Hagiografía; Esoterismo.
ISBN: 978-84-7923-129-7
 
Ya hablamos de María Isabel Barbeito como parte de las autoras ligadas a Alcalá de Henares cuando hablamos de un artículo sobre María de Orozco, que publicó en el libro colaborativo Mujeres en Alcalá de Henares, un paseo por su historia (2017), coordinado por Pilar Lledó. Se trata de una autora nacida en La Coruña que lleva desde niña viviendo en Madrid. Es Doctora en Letras por la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Institución de Estudios Complutenses (IEECC), asentada en Alcalá de Henares, que organiza los encuentros de historiadores del Valle del Henares y publica los Anales Complutenses, donde ella ha publicado varias veces. Comenzó a publicar numerosos artículos en libros de actas de Historia y revistas dedicados a biografías fundamentalmente de mujeres escritoras del Siglo de Oro de la Literatura española (siglo XVI al XVII), aunque abunda sobre todo en aquellas que fueron religiosas o pertenecieron a órdenes religiosas. También tiene sus propios libros, de hecho hoy volvemos a ponerla de relieve por su monografía biográfica María de Orozco (1635-1709), personaje sobre el que ha escrito numerosas veces. Fue un libro de noventa páginas publicado por Editores del Orto en 1997, dentro de su colección Biblioteca de Mujeres. Se trata de una editorial dedicada especialmente a libros de temas religiosos y filosóficos, pero también literarios. 

María de Orozco era hija de Pedro de Orozco un noble de Guadalajara bien posicionado y emparentado con los Mendoza, cuyo poder político con los reyes Augsburgo era alto. María de Orozco no nació especialmente agraciada para los cánones de belleza de la época, tenía también algunas deformaciones, así como algunas taras mentales, posibles resultados de problemas genéticos por una endogamia familiar o de otro tipo. Desde muy joven decía ver visiones. En teoría le aparecían y desaparecían llagas sangrantes en los mismos lugares que las que tuvo Cristo crucificado, las de ella podrían ser autoinfringidas, pero sus seguidores creían en la veracidad milagrosa de la aparición mística de las mismas. Así mismo decía que se le aparecían ángeles y también el Diablo. Se sospecha desde las biografías actuales, en un análisis de lo que ella escribió y lo que otros escribieron de ella, que es posible que sufriera maltratos físicos que agravaron su estado mental en el caso de que sus visiones místicas no fueran reales. 

Su padre la metió en un convento carmelita de Guadalajara, pero dadas sus visiones místicas, no creídas por las monjas, fue expulsada y hubo de irse incluso de la ciudad, se vino a vivir a Alcalá de Henares, a la calle Nueva, ciudad donde vivían algunos Mendoza. Fue admitida como beata profesa del Carmen.

En Alcalá dijo estar en contacto con ángeles y con todos los santos del Cielo, pero también que le visitó el Diablo varias veces, que incluso le tentó abriéndole las puertas del infierno en el lugar donde está hoy día la ruinosa cárcel galera. Sea como sea, su credibilidad osciló entre quien no creyó nada y quien la creyó todo... Llegó a ser una de las consejeras del rey Felipe IV y también de Carlos II, "el Hechizado". Escribió algunos textos. Como sea, murió en 1709. Algunas personas ligadas a la Iglesia Magistral de Alcalá pidieron su santidad, pero esta nunca ha sido aceptada. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

viernes, 2 de febrero de 2024

Obligación

Título: Obligación.
Autor: Francisco José Martínez Morán.
Editorial: Polibea.
Año de publicación: 2013 (1ª edición; prólogo de Juan Antonio González Iglesias).
Colección: El Levitador.
Nº de volumen en la colección: 32.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-86701-55-0


En 2013 Martínez Morán publicó el poemario Obligación, con la editorial Polibea. Me parece el mejor de los poemarios de Francisco José Martínez Morán. Encuentro en este libro un muy excelente libro. Contiene algo de la corriente literaria llamada nueva sensibilidad, esa corriente literaria que identificó y ayudó a crear Luis García Montero. Probablemente, aunque Martínez Morán tiene una carga existencialista importante en su obra, algún día, cuando se vayan escribiendo los ensayos sobre literatura del siglo XXI en España, Martínez Morán quedaría encuadrado en la nueva sensibilidad y este libro, para mí, sería el más destacable en ese sentido. Al menos de momento, pues el autor es joven, queda obra por delante. La cotidianidad pasada a metáforas de emoción humana a través de sucesos y objetos materiales es todo un trabajo de inteligencia y sensibilidad muy agradable. El libro fue publicado por la editorial Polibea dentro de su colección El Levitador, como el volumen 32. Contaba con un prólogo de Juan Antonio González Iglesias y una cubierta con una fotografía realizada por Julio Castelló. Además, la edición estuvo asesorada por Ángel Luis Vigaray, Ángel Rodríguez Abad, José Ignacio Serra y Matilde Muñoz. 

En el prólogo del libro, Juan Antonio González habla de los caminos circulares y en espiral de los poemas de este libro. Se admira del uso de una palabra y sus contrarios en un mismo verso, o de la repetición por anadiplosis en el comienzo y el final de la misma palabra girando los sentidos y volviéndolos más trascendentes de lo que en principio eran. Y es cierto que el libro y sus poemas tienen una cuidada arquitectura, pero es el propio autor quien en el primer poema nos advierte que hay un girar de las cosas en su sentido que nos descubren que no todo es lo que en un principio podemos creer que sólo son.

Te equivocas si piensas
que todo lo que has visto es la versión
definitiva: siempre ante los ojos
se despliega un proyecto que no acaba,
la maqueta de un plan que ya ha previsto
la fuerza ingobernable de su ruina.


El concepto de algo y su contrario se va a repetir como algo obligado en la existencia, algo tan obligado que hace tener sentido la existencia, lo que en parte parece un contrasentido. Hay además un sentido de lucha sin rendición que nos lleva a un especie de esperanza, aún cuando en todo aspecto de la vida se va a la ruina, porque la existencia misma de algo o el de ser se evoluciona a la inexistencia. Pero es esa lucha la que da un sentido vitalista y positivo inusual en otros poemarios del autor.

Unirse a los vencidos y esperar
que te tiendan la mano, porque tú
aún estás cayendo en la batalla.

Pero es también un poemario con numerosas reflexiones sobre el amor y de amor. Y sin embargo, siempre está el sentido del transcurrir de todas las cosas obligadas a tener su contrasentido. "A contraluz las cosas / parecen más sinceras", llega a afirmar. Su alguien me preguntara qué poemario recomendaría actualmente de Martínez Morán sería este, sin duda. Uno de mis poemas más apreciados en él dice así:

He pisado cristales con los pies 
descalzos: el sendero de mis huellas
sobre la nieve es rojo, y tan brillante
como vino brindado a la blancura
de un océano eternamente triste.

La pureza nívea es marcada por la roja pasión de la vida, de la sangre que mana herida y se va perdiendo a cada paso que damos por esa nieve del invierno como un océano eterno en el que apenas dejamos huella al pasar por él. Una preciosidad. 

Martínez Morán nos citará títulos sacados del latín clásico, pero su poemario, extenso en metáforas y recursos, se nos hará fácilmente comprensible. Nos hará usar el intelecto para entenderlo, no es una poesía fácil, como la sencillez de sus expresiones parecieran hacernos creer. No es un poemario para el aplauso facilón, sino para sonsacar la reflexión y el alma. Tiene en él ya marcado su camino en el poema breve. Con  pocas palabras expresa mundos enteros. No es excesivamente breve, ni cae en la melancolía. Es una arquitectura perfectamente montada. No pretende ser amable, y lo es, no pretende ser áspero, y en alguna conclusiones puede serlo ante lo que a todos nos afecta por obligación del ser, del existir... y su contrario. Es verdad, va en espirales que estimulan nuestro pensamiento. Repito, para mi gusto: su mejor poemario hasta la fecha.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

lunes, 29 de enero de 2024

Así dimos el cante. La memoria sonora de Alcalá (1965-1978)

Título: Así dimos el cante. La memoria sonora de Alcalá (1965-1978).
Autores: Pedro Atienza y Olga García .
Editorial: Foro del Henares.
Impresor: Gráficas Ballesteros.
Año de publicación: 2002 (1ª edición; prólogo de Manuel Rioyo, presidente del Foro del Henares).
Género: Historia; Biografía; Música.
ISBN: 978-84-607-5451-0


Ya habíamos hablado del poeta, periodistas cultural y flamencólogo alcalaíno Pedro Atienza, hablamos de su vida cuando comentamos y presentamos con Sonetos de las voces propias. Ahora volvemos a él presentando también a Olga García. Olga García es una periodista alcalaína licenciada por la Universidad Complutense en 1999, aunque realizó un Máster de comunicación corporativa e institucional en 2009 en la Universidad de Alcalá de Henares. De 2001 a 2004 fue directora, editora y redactora de informativos de radio COPE del Valle del Henares, pasando de 2004 a 2006 simplemente a redactora. Desde 2006 hasta la actualidad forma parte del Departamento de Comunicación Institucional de la Universidad de Alcalá, trabajando con la mejora de la imagen institucional de dicha Universidad. Su nombre se une a Pedro Atienza, a quien debió conocer en la radio, cuando ambos colaboraron para crear y publicar el libro Así dimos el cante. La memoria sonora de Alcalá (1965-1978), en 2002.  Este libro se agotó muy rápido en las librerías alcalaínas y aparentemente no se reeditó, aunque unos años más tarde aparecieron algunos ejemplares en una librería ya desaparecida. Además, en 2002, se publicaron semanalmente una serie de artículos en la prensa diaria de Diario de Alcalá. El libro recuperaba la memoria de todos y cada uno de los grupos musicales que hubo en Alcalá de Henares entre 1965 y 1978, un aspecto que había caído en el olvido, pero que tuvo su importancia. 

Por la cercanía a la base aérea militar de Torrejón de Ardoz los alcalaínos vieron en sus calles a norteamericanos, algunas personas de raza negra y también avances y conductas que no había en España, al menos de manera generalizada, como las guitarras eléctricas y el rock, que se las podían permitir muy pocos. En 1965 los Beatles visitaron España y el rock, que ya había llegado a España años antes, se multiplicó en su nueva forma más rock y menos rock and roll. De Alcalá de Henares salieron músicos que luego tocaron en la banda de Miguel Ríos o que tocaron con grupos muy afamados del rock español del momento, como Pekenikes, y otros que si bien fueron locales dejaron muy buen gusto y recuerdo. Además sirve para entender los gustos cuando menos de los alcalaínos, porque mientras en España se afinó el gusto por los cantautores según llegó el tardofranquismo (1970-1975), en los repertorios habituales de los grupos de Alcalá encontramos muy recurrentemente Credence Clearwater Revival o Stills, Nash & Young o Jimi Hendrix, evidencia clara de la influencia estadounidense en el panorama nada usual en el momento español de Alcalá. La evolución musical de Alcalá ha continuado hasta la actualidad y es más que evidente la buena salud de nuestros músicos, que siempre han ido a más. 

Tiene una tarea muy compleja de localizar, entrevistar y lograr material de todos los músicos que han  sido en Alcalá, por más que seguramente Atienza puede que tuviera relaciones de amistad o conocido con todos o casi todos desde su juventud. Es memoria, pero es también Historia. La Historia social y los cambios a través de la música rock que, a pesar de ser desde una localidad como Alcalá, tiene su necesario reflejo en la trayectoria en España de todo esto, si bien Madrid y Barcelona son lugares más cosmopolitas por su importancia y tamaño. Otros lugares que pudieron ser focos similares a Alcalá serían Cádiz, Rota y Zaragoza, igualmente por su cercanía a bases militares estadounidenses, y Gibraltar en cuanto a Reino Unido, aún pese a los cierres intermitentes de la verja de la frontera. Acasos aparte ligados al turismo eran las islas Baleares y Canarias o determinadas poblaciones de la costa mediterránea, cuyas influencias llegarían en todo caso en los veranos y no de manera permanente todo el año.

La obra merecería una continuación, a pesar de lo complejo que esto sería y que requeriría de autores más jóvenes que hayan vivido el intervalo de 1978 al actual 2024, todo lo más, también, porque Pedro Atienza falleció. 

Un libro necesario en la historiografía del siglo XX alcalaíno que, habitualmente, es obviado o ignorado, lamentablemente, aunque da claves de la Historia social y aporta pistas de la evolución alcalaína en este sentido. 


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 21 de enero de 2024

Un campo de batalla antes de la batalla

Título: Un campo de batalla antes de la batalla.
Autor: Juan Manuel Muñoz Aguirre.
Editorial: Devenir (editor Juan Pastor).
Año de publicación: 2015 (1ª edición).
Colección: Devenir Poesía.
Nº de volumen en la colección: 269.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-16459179


Otro de los poetas muy reconocidos y activos de Alcalá de Henares es Juan Manuel Muñoz Aguirre. Es un poeta de Alcalá de Henares que tiene una obra publicada que cosecha importantes premios literarios a nivel estatal. Prácticamente todo lo que ha publicado tiene un reconocimiento y, además, de premios de alto nivel. Esto a pesar de que en Alcalá esté prácticamente desapercibido por parte de sus conciudadanos, sus instituciones y su periodismo local. Hoy en estas notas le voy a presentar a través de su libro Un campo de batalla antes de la batalla, que le publicó la editorial Devenir, de Juan Pastor, en 2015, un año efervescente en Alcalá de Henares en cuanto a recitales de poesía a través del desaparecido bar El Laboratorio. 
 
Muñoz Aguirre nació en Madrid en 1959, aunque es de Alcalá de Henares. Está licenciado en Ciencias Políticas y como sociólogo, pero es bibliotecario en Alcalá, tal como se da el caso en otros escritores y escritoras de la ciudad. Aunque principalmente escribe poesía, donde ha cosechado muchos éxitos, también tiene cuentos y novelas como su parte más reciente de su obra. Sus libros son Omnia (1986, poesía, publicado por la Fundación Colegio del Rey y reeditado en 1990 con ilustraciones de Gabriel Villalba), Adiós, dijo el duende (1991, poesía, VI Premio de Poesía Hiperión, del que la crítica nacional dijo que era uno de los mejores libros de poesía de las últimas décadas), Hacia el viaje (2006, poesía, I Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro), Un alma aparte (2009, novela, Premio Tiflos de novela), Ligeramente a la izquierda (2013, cuentos, Premio Tiflos de cuentos), Il Mondo Novo (2014, cuentos, Premio Fernández Lema), Un campo de batalla antes de la batalla (2015, poesía, Premio Internacional de poesía Miguel Hernández 2015), Una casa en la montaña (2015, poesía, bilingüe en español y noruego, con traducción de Kirsti Baggethun e ilustrado por Gabriel Villalba de nuevo), y Nuevas aventuras de Immanuel Kant (2017, novela). Aparte, ha colaborado en cinco catálogos de pintura.   

Un campo de batalla antes de la batalla es una delicia leer este libro. Este libro me sorprendió mucho. Es ganador del Premio Internacional Miguel Hernández, de la Comunidad Valenciana, 2015. A principios de verano la librería Diógenes de Alcalá de Henares cerró su ciclo de actos 2015-2016 con un recital de dos poetas presentados por Francisco José Martínez Morán. Uno de los recitantes era Juan Manuel Muñoz Aguirre, que leyó varios poemas de varios de sus libros, pero principalmente de este, recién publicado a causa del premio recibido. Me gustó mucho cómo recitaba, pero aún más sus textos. Un poeta que escribe bien y se lee bien a sí mismo. Su poesía usa de una metáfora y unos símiles que saliendo de lo cotidiano se transforman en algo profundo de los sentimientos y emociones del alma. He aquí que creo haber estado ante todo un maestro poeta. Le volví a escuchar en otras ocasiones, menos de las que quisiera. El libro lo he saboreado, es muy recomendable. 
 
El crítico literario Juan Carlos Abril dijo de este libro que tenía una recreación ambiental de escenarios intensos y una fuerte tensión lingüística y emocional. Entre tanto, la editorial Devenir, responsable de publicar los premio Miguel Hernández, de la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela, dijo que era una obra bien estructurada, con calidad y riqueza expresiva, con sensibilidad y contenidos heterogéneos, pero con fuerza estructural. Y lo resumía como una colección de estampas con valores sobre el amor, la soledad, la desolación, la vejez y el paso del tiempo. Por cierto que en 2023 el nuevo gobierno municipal formado en Orihuela por Partido Popular y Vox retiraron su parte de dotación económica al Premio Miguel Hernández, uno de los premios importantes para reconocer poetas españoles, no pasando desapercibido para el periodismo nacional que el partido de Vox en Orihuela venía señalando con el dedo desde hace años a todo lo relacionado con Miguel Hernández para ir acabando con ello, en virtud de unas valoraciones políticas sobre su persona y obra que evidentemente tienen que ver con el apoyo que tuvo este poeta a la Segunda República y su adscripción comunista, que acabó con él en la cárcel y muerte por tuberculosis.

Como sea, Un campo de batalla antes de la batalla es un libro delicado. Reflexionar sus versos nos da clave y pista para desentrañar mil caminos dentro de sí y de nosotros. De unas motas de polvo flotando en un haz de luz se crea todo un mensaje sobre el amor de alguna pareja. Las calles dormidas se transforman en las repeticiones de los que se creen irrepetibles, El bodegón del plato sucio nos habla de la trágica soledad de alguien. La cotidianidad transformada en mensajes altamente trascendentes del interior del alma profana. 

Como muestra de su mirada astuta y atenta a la emoción humana, como muestra: el poema "Un lugar al sur":

Cuando hablaba de aquel silencio
en el que era posible
hundir las manos
como en un barro fresco, decía:
Más que una conquista, una heredad.

Las mujeres se lavaban el pelo
al sol, en azoteas bajas
de ciudades antiguas.

Barcos, antenas, una silla rota.

Recuerda haber pensado
que lo peor
es la esperanza.



Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".