Título: Luces y tumbas.
Autor: Alberto Cerezo.
Editor: Autoedición: Alberto Cerezo.
Año de publicación: 2021 (1ª edición).
Género: Cómic; Ilustración; Novela Gráfica; Arte.
ISBN; Depósito Legal; Creative Commons: No consta
Las notas de los cíclopes libreros son reseñas de libros de autores, editoriales, editores, personajes o tramas que sean de o tengan que ver con Alcalá de Henares. Da igual de qué época sea la obra. Tú puedes ser uno de los cíclopes. Si quieres escribir una de las reseñas, mándamela. No se publicarán reseñas de libros ya reseñados, tienes el espacio comentarios. No queremos reseñas comerciales.
Título: Luces y tumbas.
Autor: Alberto Cerezo.
Editor: Autoedición: Alberto Cerezo.
Año de publicación: 2021 (1ª edición).
Género: Cómic; Ilustración; Novela Gráfica; Arte.
ISBN; Depósito Legal; Creative Commons: No consta
Título: 25 años sonando Alcalá, 1996-2021. Orquesta Ciudad de Alcalá.
Autor/es: Anónimo (posiblemente varios autores o Vicente Ariño).
Editor: Ayuntamiento de Alcalá de Henares; Concejalía de Cultura; Orquesta Ciudad de Alcalá (OCA).
Año de publicación: 2021
(1ª edición; Introducciones de Vicente Ariño Pellicer, director artístico y musical de la OCA; Javier
Rodríguez, alcalde por el PSOE; y María Aranguren, concejala de Cultura, Turismo y Deporte y segunda teniente de alcalde).
Género: Música; Historia; Anales; Ilustración.
ISBN / Depósito Legal / Creative Commons: [No consta en el libro]
El libro ha sido publicado en un formato de papel, ligeramente apaisado, en tapa blanda solapada. Las cubiertas amarillas, un color en cierta medida unido al logo de la OCA, nos muestra una acuarela actual de la línea de cielo que dibujan los edificios del centro de Alcalá, pintada por Airita Herrera. Fue maquetada la obra por José Lisón. Y según se informa en las solapas, el libro se ha realizado durante la presidencia de la OCA de Antonio Cuartero Martínez y la secretaría de Félix Martín-Llorente, los cuales acreditan la publicación. Firman el libro en 30 de mayo de este 2021en la actual sede histórica de la OCA, el Centro Sociocultural Gilitos.
También ha sido publicado en formato digital y se puede leer de manera gratuita desde la página de Internet de la propia OCA, por ejemplo: por aquí. Más aún, en la generosidad de la OCA, te permiten incluso descargarlo gratuitamente en formato digital pdf si lo deseas tener en digital, desde esa misma dirección, aunque, tal como recordó Ariño en aquella clausura de Alcine 50, que cuenta con su propio libro, hay una edición en papel, pese a que es muy limitada. Eso sí, no consta número de ISBN, depósito legal o licencia Creative Commons.
La OCA ha realizado más de doscientos cuarenta conciertos desde 1996, siendo el primero uno dedicado a Cervantes. Cuenta con doce estrenos absolutos en su haber. Han tocado en diez países diferentes, en dieciocho ciudades repartidas entre ellos. Se ha hecho muy popular y parte de la cultura alcalaína sus conciertos de Navidad en Alcalá de Henares, los cuales empezaron en 1998. Todos estos datos nos los aporta el alcalde Javier Rodríguez, cuyas introducciones a bastantes libros que apoya el ayuntamiento suelen ser muy ricas en datos interesantes para la posteridad y para reconstruir la más reciente Historia cultural de la ciudad, desde lo institucional.
Ariño encuadra la formación de la OCA en el amor al buen trabajo y a dar oportunidades a quienes normalmente no se les da. Es sabedor de la muchas valías que hay y de las muchas puertas cerradas si no perteneces a unos círculos. No obstante, Ariño, de gran corazón, tiene un carácter altamente pedagógico que le ha llevado incluso a tener su propio espacio en la radio local, en Cadena SER-Henares.
La estructura del libro repasa la Historia de la OCA a modo de anales. Mediante fechas y referencias a lugares y quienes fueron los directores musicales nos narra todos los conciertos que han hecho asignados al año correspondiente. Tenemos ahí que se matiza el dato dado por el alcalde al decirse que el primer concierto se dio en 18 de abril de 1996 paradójicamente en Lalín, en la provincia de Orense. En las páginas contiguas a estas nos muestran fundamentalmente los carteles más importantes o de los conciertos más relevantes que han considerado ellos, con sus respectivos pies de foto que ejercen de texto histórico que narra lo relevante en la Historia de la OCA de cada evento que así se destaca. Añadido a esto aparecen también algunas fotografías de la orquesta que han considerado imprescindibles en este veinticinco aniversario.
Encontramos actos relevantes como la fundación paralela de una OCA con sección juvenil, la cual se estrena en directo en los conciertos de clausura de Alcine, en este caso del año 2000. O podemos descubrir su papel en el festival teatral de clásicos de Alcalá desde 2001, un concierto en País Vasco en 2002 donde fueron anunciados íntegramente en vasco, colaboraciones con otra entidades musicales de Alcalá, como la Asociación Filarmónica, colaboraciones que incluso se han visto en los conciertos de Alcine cuando han traído de invitados a músicos rock, pop y de jazz, o figuras destacadas de la música clásica. Sus conciertos pedagógicos son una constante. Transforma esto a la OCA en una embajadora musical en todos los grados y modos posibles.
El libro en sí es un documento imprescindible para el conocimiento mejor de la Historia cultural de la ciudad más reciente. Máxime si se tiene en cuenta que el año del nacimiento de la OCA, 1996, está tan cerca del año del nombramiento de Alcalá como Patrimonio de la Humanidad en 1998, que forzosamente nos hace comprender que es una orquesta fundamentalmente ligada a esa categoría de reconocimiento cultural y probablemente contribuye relanzando esa idea y reforzándola en cada uno de los eventos que organiza, ya sea dentro de Alcalá, en otro lugar de España o cuando viaja a otro país, incluido el cambio de continente que alguna vez ha habido.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Alcine 50. Festival de Cine de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid. 50 edición. Catálogo oficial.
Autor/es: Anónimo (posiblemente varios autores).
Editor: Ayuntamiento de Alcalá de Henares; Concejalía de Cultura; Alcine.
Año de publicación: 2021 (1ª edición; Introducciones de la organización de Alcine, Javier Rodríguez -alcalde-, María Aranguren -concejala de cultura- y Manuel Cristóbal -Asesor de Industrias Audiovisuales y, Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid).
Género: Cine; Catálogo; Guía.
ISBN / Depósito Legal / Creative Commons: [No consta en el libro]
Es un festival importante también porque es de los pocos que premian y valoran trabajos técnicos del cine que en la gran mayoría de los festivales no se premian, así como dejan abierto que el público pueda ejercer de jurado. Yo mismo soy jurado del público ininterrumpidamente desde el año 2000, incluido, si bien el año que murió mi padre, 2003, mi labor de jurado se vio muy mermada al coincidir con las semanas finales de la vida de mi padre. Aún con todo, aquel año llegué a juzgar muy favorablemente a la película Balseros, cuya trayectoria posterior fue muy afortunada.
En la trayectoria de Alcine han habido innumerables publicaciones de todo tipo. Libros abarcando diversos aspectos, pero hay un tipo de libro que desde hace muchos años es el que más éxito tiene, el catálogo oficial, cuyo nombre suele ser cada año Festival de Cine de Alcalá de Henares / Comunidad de Madrid. [nº de la edición que corresponda]. Catálogo oficial. Este título suele abreviarse a Alcine [nº de la edición que corresponda]. Como representativo de todos ellos escribiré este año del catálogo del correspondiente a este cincuenta aniversario. Son catálogos que son relativamente deseados y buscados por los más cinéfilos. Son gratuitos y los da la organización. Suelen ser ediciones sencillas de tapa blanda, pegado de hojas y cubiertas con el cartel oficial de la edición correspondiente. Todos ellos suelen incluir introducciones del alcalde y concejal o concejala de cultura correspondiente, así como de gente de la organización y de la Comunidad de Madrid. No se suele indicar quién elaboró el catálogo, por lo que cada uno queda anónimo, aunque se intuye que está formado por varios autores. Del mismo modo no se indica ni el número de ISBN, ni el de Depósito Legal, ni de Creative Commons.
El libro Alcine 50 contiene introducciones de la organización de Alcine sin especificar quien escribe, aunque probablemente lo escribió el director Luis Mariano González; introducciones de Javier Rodríguez, alcalde por el PSOE, María Aranguren, concejala de Cultura por el PSOE, y Manuel Cristóbal, Asesor de Industrias Audiovisuales y Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, gobernada por el Partido Popular.
Estos catálogos suelen recibir además innumerables apoyos. Salen adelante en principio gracias a Alcine, al ayuntamiento de Alcalá de Henares y a la Concejalía de Cultura, pero tienen apoyo del Ministerio de Cultura y Deporte, la Comunidad de Madrid, Patio de Luces Producciones, Alcalá Gastronómica, Universidad de Alcalá de Henares, Corral de Comedias, Filmin, Complutum, Aula de Fotografía, Hotel Bedel, y un largo etcétera de patrocinadores tanto locales como de Madrid y de nivel estatal. Esto hace que en sus páginas aparezcan a veces anuncios institucionales.
Básicamente estos catálogos recogen información de todas y cada una de las producciones que se han proyectado en cada festival, así como los palmarés de todas las ediciones anteriores y el calendario de proyecciones del presente festival. Suele completar estos catálogos un pequeño cuadernito que se edita aparte al final de cada festival con los ganadores del festival en curso. Suele incluirse también pequeñas biografías de varios directores y directoras y pequeñas informaciones sobre las diferentes secciones que hay. En el de este año hay especial interés por recordar la trayectoria de medio siglo.
Uno de sus valores estriba en que en ellos se pueden encontrar rarezas de numerosos cineastas, así como información de producciones que no tuvieron demasiado recorrido en años posteriores.
Cada uno de estos catálogos se publica en bilingüe, español e inglés, reafirmando así el carácter europeo del festival.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: A voz de Comunidad.
Autor: Francisco Peña.
Editor: Teatro Independiente Alcalaíno (T.I.A.).
Año de publicación: 2020 (1ª edición; Prólogo de Guillermo Heras).
Colección: Nuevos Autores.
Nº de volumen en la colección: 37
Género: Teatro.
ISBN: 978-84-87511-36-3
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Alcalá Azaña / Azaña Alcalá.
Autor: M. Vicente Sánchez Moltó.
Editor: Concejalía de Cultura, Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
Año de publicación: 2021 (1ª edición; introducción de Javier Rodríguez, alcalde de Alcalá de Henares por el PSOE).
Género: Historia; Biografía; Azañismo.
Depósito Legal: M-9041-2020
El libro fue registrado en 2020, según indica el Depósito Legal, porque estaba pensado para que saliera publicado ese año 2020, que se celebró a la vez tanto el ciento cuarenta aniversario del nacimiento de Azaña en Alcalá, como el ochenta de su muerte en el exilio en Francia, en un edificio protegido por la diplomacia mexicana. Aunque la ciudad celebró como pudo tales eventos, incluyendo una exposición y otras publicaciones, la pandemia de Covid-19 y la decisión de los libreros de la ciudad impidieron que e celebrara ninguna de las ferias del libro que habitualmente hay, y era en ellas donde se iba a regalar la obra a cada persona que comprara un libro como mínimo en alguna de esas ferias. La primera feria del libro celebrada desde que comenzó la pandemia ha sido este año 2021, la feria del libro antiguo y de ocasión de comienzos de octubre, cerca del 3 de noviembre, día en el el que murió en 1940. Efectivamente ahí se regaló y es el propio alcalde quien nos recuerda y deja por escrito todos estos datos. Nos aporta también para la historia local que en ese 2020 él mismo viajó como alcalde de Alcalá junto al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, a Francia para rendir tributo a Azaña en su aniversario funerario. Es generoso Javier Rodríguez en dejarnos notas de relativo valor para la Historia cultural de la ciudad, pues nos cuenta que la iniciativa de un libro por un libro en las ferias del libro alcalaínas nació cinco ediciones atrás, o sea, desde que él ejerce de alcalde, desde 2015, cuando comenzó a gobernar por el PSOE en coalición con Somos Alcalá en aquel primer mandato, y en soledad en este segundo mandato. No obstante, en otra edición ya se había hecho lo propio con Miguel de Cervantes y no recuerdo si con Cisneros, pero desde luego parece tratarse de una iniciativa de regalar pequeñas biografías de literatos (Azaña también era literato) que tienen que ver con Alcalá, reforzando así la idea de ser esta una Ciudad de las Letras.
El libro es una biografía muy breve que se centra y destaca la relación que tuvo Manuel Azaña con su ciudad natal y con la familia que aquí tenía. Por tanto es una biografía orientada no tanto a analizar su trayectoria política o literaria, sino su trayectoria vital como alcalaíno sin poder eludir, evidentemente, su importancia política y literaria. Más aún, incluye una selección de pequeños textos de obras suyas donde se menciona o se habla de Alcalá e incluso de viajes nocturnos de Azaña como Presidente de la República durante la guerra civil, pues parece que le ayudaba a despejar un poco la cabeza de todos los problemas que debía afrontar. También incluye un repaso apresurado a su vida a través de una cronología final.
Sánchez Moltó incluye algunos datos aparentemente inéditos o bien puntos de vista suyos que pueden parecer novedosos. También incluye fotografías interesantes, como el salón de la casa natal. Sin embargo contiene algunos errores, o tal vez lugares de la Historia de los Azaña donde Moltó quizá no ha llegado. Así por ejemplo menciona a Diego Azaña como primer Azaña en Alcalá en 1750 a modo labrador. Tal vez Moltó habla desde su conocimiento del archivo municipal, yo trabajé en el Archivo General de la Administración, donde se encuentra el archivo de lo que fue el corregimiento de Alcalá. Esa documentación fue trabajada por mí en la parte del siglo XVIII al completo en uno de mis primeros trabajos de archivero, junto a otras compañeras, y aparecían Azañas antes de 1750. Así mismo, no era un mero labrador, no eran meros labradores. En esa documentación, como hoy día, vivir del campo hace que entres a ser denominado como agricultor o labrador, ya seas un aparcero, un jornalero o un terrateniente. Pensemos que también la familia de los Duques de Alba son agricultores, o los Medina Sidonia. Los Azaña venían de Toledo, como indica Moltó, y se asentaron como agricultores en Alcalá, pero no hay que pensar que eran unas pobres gentes, compraron terrenos, pusieron negocios, eran una familia adinerada en la ciudad y muy bien posicionada. Del mismo modo, anota Moltó que el primer Azaña que ejerce como notario de número del ayuntamiento en Alcalá es Manuel Azaña (otro Manuel) en 1801. Lo cierto es que no es así. Es un dato erróneo. Doy fe, porque esa documentación la trabajé yo en el Archivo General de la Administración, que ese mismo Manuel ya ejercía años antes, dentro del siglo XVIII. Y no solo fueron notarios, también aparecen Azañas como escribanos. Como sea, como idea general, ciertamente los Azaña fue una familia bien posicionada en la que hubo una rama más dedicada a las tierras y a negocios locales con los que hicieron fortuna, como una fábrica de jabón a mediados del siglo XIX, y otros Azaña que se dedicaron a las leyes y a la política local. Tuvieron un peso importante.
El propio Manuel Azaña era hijo de Esteban Azaña, que fue alcalde de la ciudad en torno a la década de 1870, que nos legó la estatua de Cervantes en la Plaza Cervantes, y una crónica de la Historia de la ciudad que fue una de las más completas hasta su fecha y que hoy día sigue siendo referencia, a pesar de quedar desfasada y tener algunos aspectos propios de crónica y no de libro de Historia con método científico, pero es una obra muy acertada, pura obra de referencia en la Historia local.
Por otro lado, pareciera que Moltó introduce también algunos puntos de vista particulares que no fueran todo lo asépticos que pudieran ser, como por ejemplo la mención en la cronología de los conflictos armados en Barcelona de mayo de 1937 como una "sublevación" de la CNT y el POUM contra el gobierno de la Generalitat, apoyada esta por el PSUC, cuando en realidad los comunistas, encuadrados en el PSUC, forzaron a la Generalitat a desalojar a la CNT del edificio de la Telefónica, el cual estaban gestionando, cosa que estos se negaron alegando que los comunistas querían controlar las comunicaciones del resto de la izquierda para poder realizar una política totalitaria y purgas. No andaban desacertados, porque los comunistas aprovecharon para purgar al POUM, trotskistas, por indicación de la propia URSS y sus servicios secretos en España. Aquello acabó en un enfrentamiento armado donde el gobierno de la Generalitat y el propio de la nación terminaron interviniendo también y ocasionando una crisis de gobierno donde no faltó la ejecución extrajudicial por parte de los comunistas del que fuera el líder del POUM, Andreu Nin, en Alcalá de Henares. No será la única parte del libro donde Moltó deslice la idea del anarquismo como conflicto y problema, si bien en esa otra parte está justificado, pues expresa algo que era real, el recelo de Azaña hacia los ministros anarquistas que hubo de 1936 a 1937.
Sea como sea, el libro aporta datos muy interesantes y aparentemente novedosos de la relación de Azaña con Alcalá de Henares, más allá de la política y de la literatura. Apreciamos además algunas valoraciones que Azaña tenía de la forma de comportarse y de pensar de los alcalaínos que hoy por hoy, en pleno 2021 están más que vigentes. Una crítica social muy acertada, supo comprender a la perfección algunos de los defectos y algunas de las virtudes alcalaínas. Quede como ejemplo el afán alcalaíno ya en la década de 1920 por medir la Historia de grandes personalidades no tanto por las cosas que hizo sino por haber sido de Alcalá de Henares o haber pasado por acá, lo que no deja de ser paradójico y con cierto sentido del humor sarcástico en un libro como este.
Azaña había nacido y estudiado en Alcalá, aunque pronto se fue a estudiar a El Escorial. Se quedó huérfano de padres joven. Hizo estudios en leyes, comenzó a escribir en prensa, fue incluso enviado al frente de Verdún para hablar de él. Escribió libros y obras de teatro, por lo que ganó el Premio Nacional de Literatura, e intentó la política local en Alcalá, sin éxito. Puso dinero para la fábrica de tejas de su hermano, no muy afortunada. También tuvo periódicos locales, pero su trayectoria estaba en Madrid, donde su peso político fue creciendo hasta ser una de las figuras más destacadas de la República de 1931. Ejerció de Ministro con varias reformas importantes, pero también de Jefe de Gobierno hasta 1933. Fue encarcelado en 1934 por la huelga de octubre, de la que en realidad él era totalmente ajeno. Liberado en 1935 por amnistía general, se presentó a las elecciones de febrero de 1936 con una coalición de izquierdas llamada Frente Popular. Fue nombrado Presidente de la República, esto es: Jefe de Estado, y en ese cargo le sorprendió la guerra civil. Hacia el final de aquella guerra se exilió a Francia, donde moriría junto a su familia asediado por las tropas nazis y protegido por los mexicanos del presidente Lázaro Cárdenas. En esos años de la guerra civil también hablaría de Alcalá de Henares dando detalladas descripciones emocionales que le produjo ver la destrucción de varios edificios emblemáticos, como las ruinas de Santa María la Mayor.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".
Título: Don Juan en Alcalá.
Autor: José Zorrilla / [Diversos adaptadores para su interpretación itinerante en Alcalá de Henares desde 1984].
Editor: Fundación Colegio del Rey / Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
Impresor: AGSM
Año de publicación: 1988 a 2008 (1ª ediciones con Fundación Colegio del Rey, algunas posteriores con Ayuntamiento Alcalá de Henares; Todas con introducciones de directores teatrales y adaptadores de cada año respectivo).
Género: Teatro; Poesía.
ISBN: 978-84-404-3214-8 (edición de 1988, no hay constancia de ISBN en otras ediciones, pero sí de Depósito Legal].
La obra alcalaína, que ayudó a consolidar culturalmente nuestro valor como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1998, fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2002, y la Comunidad de Madrid pasó a potenciar su visita cada año. En 2008, como se ha explicado en otras ocasiones, la Fundación Colegio del Rey fue disuelta, por ello pasó a hacerse cargo de ella el propio ayuntamiento de Alcalá de Henares junto a la Comunidad de Madrid. Mucha gente veterana de acudir a sus actuaciones aseguran que hubo un antes y un después de aquello en favor de lo turístico de masas y en detrimento de la identidad cultural de la ciudad. En 2018 nombrarían a la obra alcalaína Fiesta de Interés Turístico Nacional, nombramiento que está por verse aún su repercusión en la obra en sí y en la ciudad, ya que apenas ha tenido oportunidad de desarrollarse como tal dada la pandemia de 2020 y que este año 2021, que promete ser una obra en torno al mito de Don Juan, pero no tanto centrada en Don Juan, tiene sus restricciones propias aún de una pandemia que todavía no ha terminado del todo.
Como sea, la Fundación Colegio del Rey realizó una exposición sobre estas representaciones, con su respectivo catálogo, pero también editó la obra de Zorrilla varios años seguidos en libro, con las adaptaciones de aquellas personas que en cada edición tocara. Así por ejemplo, en las ediciones de 2003 y 2004, la adaptación corrió a cargo de Yolanda Pallín, muy respetuosa con el original de Zorrilla, y que son los libretos que vamos a seguir en estas notas. Eran las correspondientes a las XIX y XX representaciones alcalaínas, si bien sabemos a través de la oficina del ISBN que en 1988 también se editó el libro. Es el único de estos libros que se editó con ISBN, o al menos eso figura en tal oficina, en el resto hay Depósito Legal. Esto no quiere decir que no hubiera libreto en 1984, sino que la primera referencia de la edición del libreto que tenemos es de 1988 y de ahí en adelante año a año. Ahora bien, con la desaparición de la Fundación del Colegio del Rey en 2008, no se editó tal libro en todas las ediciones posteriores por parte del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
En cada uno de los libros que se editaron hay participación del ayuntamiento, aunque fueran de la Fundación Colegio del Rey. En todos hay notas introductorias tanto de la persona que dirigió la obra tal año del libreto que se adquiera, como por parte de la persona que los adaptó en ese mismo año. Se nombra en todos a todo el equipo teatral que trabajó en su año respectivo, también a las personas y cargos que contribuyeron, se nombra al alcalde del año, aparece un mapa, retratos de Zorrilla y un listado de todas las representaciones anteriores al ejemplar de la edición que se adquiera, en el cual se menciona el año, el número de edición, el director teatral y los principales actores.
El formato de estos libretos solía repetirse, si bien en algún año muy concreto varía un poco el tamaño o si bien en algún año el color de la cubierta tiende al blanco hueso, lo habitual es que imitara el color marrón acartonado que imita la edición de los libros en el comienzo del siglo XX. Son libros de pequeñas dimensiones, pensados para que los espectadores que lo deseasen no solo lo pudieran tener para su lectura, sino también para seguir la obra a la vez que la veían. Lo diseñó un alcalaíno del que ya hablamos en La puerta abierta, de Luis de Blas, que se editó en 1978, Vicente Alberto Serrano, junto a Esperanza Santos. Vicente Alberto Serrano, por otra parte, en los últimos años publica interesante y numerosos artículos en el periódico digital La Luna de Alcalá repasando desde su memoria muchas de las cuestiones culturales y sus protagonistas de Alcalá de Henares.
José Zorrilla nació en Valladolid en 1817, como ya se ha dicho. Allí vivió su infancia, luego pasaría a Burgos y a Sevilla, hasta que su familia se establece en Madrid en 1827. Su padre era un absolutista muy intransigente partidario de Fernando VII. Reaccionario total, a la muerte del rey en 1833, fue desterrado con su familia a Lerma en 1834. En Lerma era corregidor otro absolutista, Francisco Luis Vallejo Elías, amigo del padre de Zorrilla y que acabó siendo uno de los mejores amigos de José Zorrilla. No obstante, Zorrilla hablaría de él décadas más tarde en unas notas autobiográficas, pero sobre todo destaca porque la primera edición de Don Juan Tenorio, publicada en marzo de 1844, se la dedicó Zorrila a él, Francisco Luis Vallejo. Aquella edición se sacó sin indicar editor ni imprenta, probablemente pagada por Zorrilla, que despilfarró el dinero en su vida hasta arruinarse al completo varias veces. La obra cobró mucha fama de manera instantánea y fue reclamada para su representación y publicación numerosas veces por toda España y por lugares como Francia o América. En otra edición cercana, de 1849, se indica que la obra pasó la aprobación de la Junta de Censura de los Teatros del Reino, y que se imprimió en la Tipografía de E. Cuesta, a cargo de J. Giráldez, en la calle Cava Alta de Madrid. Obra que se reeditó muchas veces y que reprodujo en 1882 a cargo del editor Manuel Pedro Delgado, quien se reservaba los derechos de reproducción siguiendo la ley de propiedad intelectual de enero de 1879. Como sea, y aunque la primera edición de marzo de 1844 se la dedicó Zorrilla a Francisco Luis Vallejo, que llegaría a tener cargos en La Habana española, existe una edición manuscrita por Zorrilla y conservada por la Real Academia Española, firmada y anotada por él en febrero de aquel 1844. La donaría él mismo cuando le hicieron catedrático en esa misma institución en 1885. Ese primer manuscrito se lo dedicó a Aureliano Fernández Guerra, bibliotecario de la Real Academia y editor de obras de Quevedo. De esta obra manuscrita se hizo un fac-símil en 1974 que fue prologada por José Luis Varela.
Como sea, Zorrilla fue mandado por su padre a Toledo para que cursara estudios universitarios en leyes. Zorrilla se dedicaba más a pintar y dibujar, especialmente mujeres, por lo que el obispo le mandó a Valladolid y su padre le mandó a Torquemada y a Córdoba. A partir de aquí tiene un ir y venir por España, con diferentes amonestaciones por parte de su padre. Lee a los románticos de la época, haciéndose altamente bohemio y subversivo, sin embargo, paradójicamente, Zorrilla no será liberal, sigue los pasos absolutistas de su padre, es conservador hasta el punto de hacerse carlista, o al menos admirador del pretendiente carlista. Se finge pintor italiano en Madrid, se cuela en los cafés literarios, lee poemas incompletos, se vuelve sonámbulo y va creando amigos que terminan encumbrándole a la muerte de Mariano de Larra al dedicarle un poema en su funeral. Empieza a publicar en la prensa y escribe unas primeras obras de teatro y poesía.
En 1838 se casó por presión familiar con Florentina Matilde, dieciséis años mayor que él y con un hijo de su matrimonio anterior. Tuvieron una hija que murió al año, en 1839. Zorrilla siguió su vida bohemia, de bar en bar, de teatro en teatro, y con mujeres jóvenes. Su esposa tenía grandes ataques de celos hasta el punto que quiso controlar su vida prohibiéndole escribir y tratando de alejarle de Madrid, llevándole con su familia. Zorrilla se escapaba cunado podía. En esa época, en una noche de insomnio de 1844, se le ocurrió la historia de Don Juan Tenorio, y la escribió en apenas una veintena de días. Fue estrenada en marzo de ese año y fue un éxito inmediato. Se fugó de su hogar matrimonial en 1845 hacia Francia, donde estaría diez años, aumentando su producción literaria y sus juergas. Mientras tanto recibía honores y títulos, así como le hacían miembro de instituciones teatrales en España y en Francia. Regresaba por España e iba estrenando obras de teatro, huyendo de su esposa, que le mandaba cartas muy iracundas. Él se dejaba acompañar de amantes. En 1849 tenía una gran cantidad de honores acumulados. En 1850 conoció a Leila en París, una de sus amantes más importantes de su vida. Con ella al lado escribió un poema de dos tomos, Granada, y tenía numerosas amistades de los románticos franceses. En 1853 estaba arruinado en Londres. Por entonces le escribió un poema a María Eugenia de Montijo, que se había casado con Napoleón III, y mostraba su repulsa a todos los liberales. El emperador francés le iba a dar la legión de honor, pero las cartas que le hizo llegar la esposa de Zorrilla a Napoleón III impidió que eso ocurriera. Así que en 1855 se fue a México, donde seguiría recibiendo más cartas de su esposa. También allí iba a recibir honores, pero unas cartas falsas sobre él lo volvieron a impedir. Vivió con otra amante, Paz. En 1858 comenzaron sus ataques de epilepsia y se mudó a Cuba española.
En busca de hacer dinero, se hizo empresario, en concreto se hizo esclavista. Traficó con negros para las plantaciones de azúcar y también con indios. Su socio murió de fiebre amorilla y tuvo que volver a México en 1859. Tuvo una vida de pobreza alta. Le sorprendió de esta manera las guerras civiles de México y la proclamación del Imperio. Le protegió el emperador mexicano Maximiliano I, del que se hizo amigo. Este le nombró director del Teatro Nacional, y con ello volvió su prosperidad. Era 1864, al año siguiente, 1865, murió su esposa en España. Zorrilla decidió entonces volver a La Habana, luego recorrer Francia y regresar a España por Barcelona, a donde llegó en 1866. En Valladolid no paró de recibir amistades y conocidos del mundo de la Literatura. Tuvo una actividad social elevada, así como de literatura y de excesivos gastos económicos. Iba con actrices y regresó a Madrid, donde se encargó de periódicos y de publicaciones, planeaba regresar a México cuando recibió la noticia del fusilamiento de Maximiliano I y la instauración de la República. Escribió entonces contra todos los liberales con gran odio y también contra Napoleón III y el Papa. A pesar de tener una crisis de fe, volvió a casarse en 1869, con Juana Pacheco, de veinte años de edad. Ante su ruina económica, fue mandado a Roma por Amadeo I de Saboya para que diera recitales poéticos promocionando España y a donde le mandó una pensión vitalicia entre 1871 y 1873. Pero Amadeo I tuvo que abdicar en 1873 para proclamarse la I República Española, y en 1874 la Restauración monárquica en la figura de Alfonso XII de Borbón. Ese año Zorrilla decide irse con su esposa a Francia para dedicarse al cultivo de flores, tarea de la que se ocuparon hasta que tuvieron que regresar a España en 1876. Zorrilla recibió honores que le dieron algo de dinero. Desde 1879 publicó obras suyas por entregas en periódicos de la familia Ortega y Gasset, el conservador El Imparcial. Entre 1880 y 1882 viajó por toda España. En 1884 comenzó otra gira española siendo ya bastante anciano para la época y declarando él mismo estar físicamente agotado. Le nombraron cronista oficial de Valladolid ese año y poeta de Granada en 1889. En 1890 le operaron de un tumor cerebral que se volvió a reproducir. Moriría en Madrid de ese tumor en 1893.
La obra es una de las obras teatrales más representadas del teatro español, pero la historia que narra, que en realidad está sacada de Tirso de Molino, del siglo XVII, aunque adaptada al siglo XIX, es una de las obras más veces versionada en el teatro mundial, toda vez que también William Shakeaspeare escribió una historia similar. Por todo ello, aunque José Zorrilla es el autor de Don Juan Tenorio, la idea básica de lo que se relata hinca su origen en el siglo XVII, tal vez en el siglo XVI, sin que se sepa exactamente si fue Tirso de Molina el autor original u bien la base de la historia viene de alguien desconocido. En manos de Zorrilla, desde luego, lo que es, es un clásico emblema del romanticismo español, quizá porque Zorrilla tomó buena nota de lo que estaban haciendo otros escritores contemporáneos suyos de ese mismo estilo en Francia.
No es extraño que en el lenguaje usado por Zorrilla aparezcan expresiones y arcaísmos propios de los siglos XVI y XVII, ya que su modelo era el citado Tirso de Molina. Toda la obra está compuesta en verso breve. Siguiendo el rupturismo del romanticismo con las reglas neoclásicas del equilibrio, no usa de tres partes, sino de dos partes, que a la vez no cuentan con tres actos o cinco exactos cada una, sino que la primera cuenta con cuatro actos y la segunda con tres. En las adaptaciones alcalaínas esto varía. Los saltos temporales propios del romanticismo también aparecen, así como la climatología al servicio de los estados de ánimo o de los sucesos que acontecen, la pasión desatada, el lado oscuro de las personas, la irreverencia y la ruptura con el orden establecido, y lo misterioso, fantástico o místico.
La historia es bien conocida. Don Juan es un galán vividor que va de juerga en juerga por las noches sevillanas logrando los favores sexuales y amorosos de todas las mujeres que se propone. Surge en esto un competidor que le reta a aceptar una apuesta. Debe conquistar a una novicia de un convento, doña Inés. Don Juan acepta la apuesta y se inicia así un falso cortejo que Inés cree real. Hasta cierto punto hay reminiscencias incluso de La Celestina de Fernando de Rojas e incluso de Romeo y Julieta de Shakeaspeare, esto último porque el padre de Inés es una persona que conoce la vida de Juan y es contrario a que este la ronde. Así pues es una relación doblemente prohibida, tanto por la naturaleza religiosa de Inés, como por la oposición del padre a que su hija se burlada o utilizada para las intenciones carnales y de apuesta de don Juan. Es un amor prohibido. Sin embargo, el amor real irá surgiendo poco a poco, incluida su negación dentro del corazón de don Juan.
Enterado el padre de los detalles de cómo don Juan definitivamente ha obtenido a Inés, tiene un enfrentamiento con este, sin que su hija lo sepa. Don Juan matará al padre de Inés y huirá a Italia, embarcado en el ejército. Cuando regrese a España se volverá a encontrar con Inés, pero también con el fantasma del padre, lo que nos lleva a escenas de cementerio, fantasmagoría y una estatua con vida venida de Tirso de Molina y de la que el director de cine Luis Buñuel hará gala en referencias en varias de sus películas.
Esta historia romántica de amor y fantasmas se ha abierto hueco en Alcalá de Henares desde 1984 atando a Zorrilla entre los literatos que tienen que ver con la ciudad a pesar de que ni la obra ni el autor tienen que ver con Alcalá. No obstante, como se ha visto, está ya tan asociada a esta ciudad de las letras que su representación itinerante está considerada Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".