sábado, 31 de octubre de 2026

Poesía completa / Amarilis / Laurel de Apolo

Título: Laurel de Apolo.
Autor: Lope de Vega.
Editor: Juan González.
Impresor: Juan González.
Año de publicación: 1630 (1ª edición)
Género: Poesía.
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Título: Amarilis.
Autor: Lope de Vega.
Editor: Lope de Vega / Francisco Martínez.
Impresor: [Atribuido por algunos autores a Francisco Martínez].
Año de publicación: 1633 (1ª edición; aparece por segunda veces dentro de un recopilatorio póstumo de 1637)
Género: Poesía.
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Título: Poesía completa.
Autor: Lope de Vega.
Editor: [Amazon / Kindle Edition].
Año de publicación: 2016 (1ª edición).
Género: Poesía.
ASIN: B01J44V5W4

Ya hemos visto en estas notas que Lope de Vega no sólo fue un estudiante en Alcalá de Henares, de vida disoluta, sino que además tuvo al municipio muy presente a lo largo de toda su vida en su producción literaria. Dijimos que aunque su contribución más importante se produce en el teatro, con algo más de cien obras, en realidad lo que más escribió fue poesía, con unas tres mil conocidas, más o menos, y teniendo en cuenta que su teatro también estaba escrito en verso de poesía. Hemos de creer que durante sus años de estudiante universitario, dada su juventud, su vida disipada y su forma de ser de conquistador de mujeres, escribió una cantidad importante de poemas en esta etapa de su vida, en Alcalá, aunque él comienza a publicar en los años posteriores a sus años complutenses, lo que no quiere decir que los leyese, recitase o se conociesen públicamente antes de esas publicaciones. Pero ya se ha dicho que Alcalá está presente en él toda su vida, y esto hace que también en sus poemas de edad más adulta y avanzada sea un lugar que está presente junto a sus personajes. Aparece por ejemplo en 1630, en el poema Laurel de Apolo, donde por primera vez se le llama a él en aquella publicación por el apodo de Fénix de los Ingenios. Precisamente en esta obra, que no deja de ser un libro de poesías, se centrará en el amor pastoril idealizado y aparecerá el entorno del río Henares. Es lo que más aparece de Alcalá de Henares en innumerables poemas, el río Henares y el entorno del río Henares como lugar de amoríos pastoriles, dentro del género silvopastoril en el que el propio Cervantes le citó en La Galatea. En aquel Laurel de Apolo se lee:

(...)
Con que eres ya dorado Manzanares
del Tajo enojo, emulación de Henares.
(...)

Juega con las cuencas fluviales madrileñas, igual que otros muchos autores de diferentes épocas, sólo que estas cuencas son mencionadas dentro del género pastoril no sólo por Lope de Vega, sino por otros muchos poetas del género, y el citado Cervantes en aquella La Galatea. Tal vez producto de los galanteos y no tan galanteos de los estudiantes de la Universidad de Alcalá en aquellas épocas con las mujeres que, por ejemplo, iban a limpiar la ropa o a recoger agua. O quizá, simplemente, por ser un lugar apartado de la propia urbe. Véase igualmente en los versos expuestos una competición soterrada entre lo que sería Madrid, con el alcázar de los emperadores Austrias en él, y Alcalá de Henares, con la Universidad y sede del Palacio Arzobispal de los arzobispos de Toledo. Hay un contrapunto hasta cierto punto político o de competición entre poblaciones a razonar en estos poemas amorosos, aunque no evidentes. 

Laurel de Apolo es claramente un poemario compuesto por Lope de Vega que publicó en 1630 en Madrid, en la imprenta de Juan González, que le dedica al Almirante de Castilla Iván Alfonso Enríquez de Cabrera. Tiene el visto bueno para publicación de Juan de Jauregui, y cuenta con un prólogo del autor y unas palabras de Francisco López de Aguilar, y otros textos de más autores reconociendo lo loable de la obra y la fama del autor. En esta obra hay lo que Lope de Vega llamó laureles de Apolo, que son poemas y rimas loando y reconociendo a otros autores de su época, vivos o fallecidos, tal como hizo Cervantes en Viaje del Parnaso (1614). Contiene numerosas silvas, pero también hay en menor medida églogas y otros estilos poéticos, incluido un poema recreado a modo de conversación teatral.

Igualmente en 1632 se reconocerá el río Henares y su entorno en su "Égloga panegírica al epigrama del Serenísimo Infante Carlos", por la muerte del dicho Infante, pero también como consecuencia de haber sido rechazada su solicitud de ser el capellán personal del Conde Duque de Olivares.

Aparece la Universidad en el extenso poema Amarilis, publicado en 1633, aunque hace referencia a una amante que tuvo en la década de 1610, Marta de Nevares, que se encontraba casada desde sus 13 años de edad con un mercader, Roque Hernández, por conveniencias familiares. Con ella llegó a tener una hija bastarda, Antonia Clara en 1617. Dos años y pico después, en 1620, moriría Roque Hernández, pero para esas fechas Lope de Vega ya se había ordenado sacerdote desde 1614, por lo que no se casaron, aunque Lope llegó a vivir en la casa de ella en algún periodo (pues su vida de escándalos amorosos es amplia), y ella por otra parte murió en 1632. Amarilis atravesará su poemario varias veces. Será recurrente en su obra. Claro que con ese nombre también aparece un amorío suyo por primera vez datado sobre 1619. Se puede tratar a veces de una poeta anónima, conocida a través de ese pseudónimo, de la América española, de lo que hoy día sería Perú. Esta mujer se sabe que fue admiradora de la obra de Lope de Vega. Llegó a enviarle alguna obra poética suya en la década de 1620. Como sea, parece que la extensa égloga publicada en 1633 se refiere a Marta de Nevares, que ya hemos dicho que murió en 1632. Será un poema de amor pastoril, con licencia de publicación del deán Francisco Martínez en 1633, dedicada a la reina Ana de Austria (reina de Francia), que se reeditaría en 1637 en un volumen recopilatorio de sus poemas a modo póstumo, La vega del Parnaso, y volvería a ser reeditado en Obras sueltas, publicado entre 1776 y 1779. La portada que aquñi se muestra se conserva en los fondos históricos del archivo de la Universidad Complutense, hoy día en Madrid capital, pero que son en realidad los fondos históricos propios de la Universidad de Alcalá de Henares. En lo literario de este poema lo referente a Alcalá de Henares que Lope de Vega le dedica es la ubicación de parte de la temática en la vega del Henares. Por ello se lee:

(...)
Adonde el claro Henares se desata
en blanco aljófar, nuevo amante Alfeo,
Atenas española se retrata, 
fértil de sabios en mayor liceo.
(...)

Aquí se puede leer algo más allá del Henares, la mención a la Universidad podría estar sobreentendida en la mención de los sabios y una posible alegoría de tierra fértil y fertilidad del conocimiento universitario y fertilidad de los amores, aunque también pudiera tener cierto sentido del humor acerca de la sabiduría popular y los amoríos a campo abierto. Como sea, la Universidad de Alcalá de Henares también tiene cabida en sus poemas y con ella algunos de sus personajes.  Aparecen dos poetas alcalaínos del género pastoril, Francisco de Figueroa y Pedro Laynez, igual que los mencionara en su obra como amigos personales Miguel de Cervantes. Cabe pensar que los cuatro autores coincidieran, incluso que en algún momento formaran algún tipo de cuadrilla de amigos alcalaína, pero no hay constancia de esto. 

(...)
Más como tu Academia 
no propone al Divino Figueroa
(...)

Escribe en esos poemas para Francisco de Figueroa, y para Pedro Laynez, ambos autores de éxito en su género, dice:

(...)
Tal vez fue Pedro Laínez
raro y único poeta.
(...)

El tema alcalaíno también estará presente en poemas dedicados a los Santos Justo y Pastor, los Santos Niños. De hecho, varias veces. El más conocido el "Soneto dedicado a los santos Justo y Pastor". 

(...)
La madre de las Ciencias donde a tantos
verde laurel por únicos publica,
dos corderos al cielo sacrifica,
primicia ya de innumerables santos.
(...)

La basta producción poética citada de unos tres mil poemas hace complejo citar donde recoger los poemas en los que se refiere a Alcalá de algún modo, aunque por datación, en los que la hay, podemos deducir aquellos que pudo componer en su juventud alcalaína. Si bien escribió algún poemario, como el citado Laurel de Apolo, o algunos poemas extensos llegó a publicarlos por sí mismos, por el motivo e intención que sea en cada uno de ellos, habría que referirse en esta entrada a unas obras completas de Lope de Vega. Existen varias y numerosas a través del tiempo desde su muerte, en las que no sólo se recogen poemas, sino toda su obra. Se nos centramos un poco más en una obra de poesías completas, es cierto que hay algunas ediciones en los diferentes siglos que le sucedieron, pero en realidad abundan más o bien las antologías y selecciones o bien la compilación completa de la poesía lírica, dejando fuera otro tipo de poesías que escribió, o bien poesía que se centre en un determinado tipo poético. Pero sí existen algunas ediciones de toda su poesía completa, como la publicada en seis volúmenes en el siglo XX por la Fundación José Antonio de Castro, u otras ediciones españolas realizadas en 1945-1946 y en la década de 1950, con motivo del interés político de la época en ensalzar un pasado imperial idealizado y que, en este caso, se centraba en el Siglo de Oro. 

En nuestros días, en pleno siglo XXI han abundado más, aunque poco, ediciones digitales de su obra completa, precisamente por su gran extensión. Entre estas ediciones hay algunas que recogen las poesías completas. Entre ellas está la realizada por la tienda y editorial electrónica Amazon, en formato de lectura Kindle, en 2016 y aún en circulación para quien la quiera adquirir. Se llama Poesía completa, y se sabe que se trata de la poesía de Lope de Vega porque su portada digital escribe su nombre en caracteres de menor dimensión que el título, así como integra un muy conocido retrato del escritor ya con una edad avanzada, retrato atribuido a Eugenio Cajés en 1627 y que se puede ver en la Casa Museo Lázaro Galdiano, en Madrid. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

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