lunes, 20 de marzo de 2023

Dimensiones

Título: Dimensiones (también: Amor y vivencias humanas... Dimensiones, o en rumano: Dimensiuni).
Autora: Elisabeta Botan.
Editorial: SeLeer.
Año de publicación: 2012 (1ª edición; nota introductoria de Gelu Vlașin).
Colección: La palabra inquieta. 
Nº de volumen en la colección: 12. 
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-15615590

 

El primer poemario de Elisabeta Boțan se publicó en España mediante una editorial asentada en Málaga, fue en noviembre de 2012 como resultado de haber ganado el tercer premio de poesía del Primer Concurso de Poesía, Relato breve y Novela - MeGusta Leer & Editorial Seleer. Efectivamente, fue publicada por la Editorial SeLeer. En él Elisabeta compilaba treinta y seis poesías seleccionadas de sus primeros poemas y poemas actuales. Al ser una primera obra buscaba dar a conocer lo que consideró lo mejor de ella y lo más representativo de su sentir en esos momentos, teniendo en cuenta que ella lleva escribiendo desde niña. El libro se llamó Dimensiones, aunque tenía un sobre título Amor y vivencias humanas... Dimensiones, pero es de creer que el libro en realidad sólo se llamase Dimensiones, pues Elisabeta inició en julio de 2013 una bitácora personal (un blog) donde publicaba poemas y otros textos suyos con el nombre de Dimensiuni - Dimensiones, lo que no daba únicamente el título de su primer libro, si no también su siempre constante labor de unión del rumano y del español, acercando la poesía a ambos idiomas, a ambos mundos. El libro, por el carácter del concurso, fue publicado en español, aunque Elisabeta proseguirá su mundo traductor por otras vías.

El poemario anticipaba en parte lo que luego se desarrollará ya plenamente en sus dos poemarios posteriores. Puede que contenga algunas ideas muy sencillas e idealizadas, producto de algunos acercamientos poéticos primerizos que pueden aparecer en estas páginas, aún teniendo en cuenta que ella lleva componiendo desde niña. No obstante, su labor es doble, pues escribe en bilingüe, teniendo que haber aprendido el idioma español cuando emigró a España en 2002. Las composiciones pueden ser tanto traducciones al español realizadas por sí misma de poemas anteriores, a poemas escritos en español desde su llegada a España hasta aquel 2012. 

Corremos locamente
hacia el paso del tiempo,
queriendo atravesar
todas sus dimensiones,
de repente. 

Así comienza el poemario, con este poema llamado "Galope", el cual ya nos invita a pensar la pasión con la que la poeta inicia su primer libro. Nos muestra también la dimensión existencial que aparecerá en muchas partes de su obra posterior. El libro pretende atravesar las diferentes dimensiones del alma de ella. Contiene una gran dosis de poemas con referencias autobiográficas que ahondan en su ser como la muerte de su padre, donde se nota que la marca, el amor a su marido, una búsqueda de libertad, la denuncia social que demuestra su siempre compromiso con la justicia social, la denuncia del machismo más descarnado, la ilusión y también cierta nostalgia y algo de rabia. 

Es un libro muy pasional que impone los encabalgamientos a menudo de manera salvaje, lleno de denuncias que a la vez se combinan con versos de amor envueltos en una especie de misticismo personal que también se desarrollará en su obra más madura.

Tú y yo.
Nosotros.
Un mundo perfecto
y aislado,
más allá del Universo.

Elisabeta Boțan es una autora plenammente integrada en Alcalá de Henares, aparte de su reconocimiento amplio que recibe en Rumanía y por parte de algunas instituciones españolas por su labor de acercar la cultura de los dos países. En este año 2023 celebra en el día internacional de la poesía, 21 de marzo, primer día de la primavera, el Primer Encuentro Internacional Horizontes Poéticos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares. hay que recordar que Horizontes Poéticos es su principal proyecto actual de traducción de poesía como revista que une a Rumanía y España. El encuentro cuenta con poetas de hasta diez países diferentes como Nuria Ruiz de Viñaspre (España), Divna Nikolic (Serbia), Khalid Raissouni (Egipto), Adriana Hoyos (Colombia), Felix Nicolau (Rumanía) o Sahar Chaabane (Túnez), entre otras personas. También, tras una conversación con quien esto escribe que le recordaba que nos conocimos en uno de estos aniversarios del día de la poesía, el del año 2015 organizado por Enrique Sabaté, organiza igualmente un encuentro poético por el mismo motivo, donde cuenta con varias poetisas y poetas, entre ellos yo mismo invitado por ella semanas más tarde de aquella conversación.    


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

lunes, 13 de marzo de 2023

Nueve mochilas y un viaje de novios. Diario de un paseo por Brasil

Título: Nueve mochilas y un viaje de novios. Diario de un paseo por Brasil.
Autor: Jacinto Gamo García (con textos de Pura y Diego).
Editoriales: El Ojo de Poe / Ediciones del Recuerdo
Año de publicación: 2021 (1ª edición ambas editoriales).
Género: Novela; Memorias; Libro de viajes
ISBN: 978-84-122899-6-1

 

Ya conocemos a Jacinto Gamo García, es el hijo del escritor alcalaíno y funcionario de Hacienda Pedro Gamo, y en 2020 publicó el libro inédito de su padre Hacia la cúspide, que era de 1958, año en el que murió, siendo Jacinto un niño de 8 años de edad y hermano de otros seis hijos. Jacinto nació en Alcalá de Henares en 1950, en el barrio de El Chorrillo, que en esos momentos no era tanto un barrio como un conjunto de fincas y eras. Es a la vez bisnieto del inventor Valentín Silvestre. teniendo él 8 años de edad, como se ha dicho, murió su padre en 1958, más o menos por esa fecha comenzó a pintar imitando a una de sus hermanas mayores, a la que había visto pintando cuadros desde muy niño. De ahí le comenzó una afición por la pintura que la continuó el resto de su vida. En ese sentir juvenil conoció sin saberlo en su momento al pintor alcalaíno Carlos Chacón. Sin embargo, Jacinto Gamo pasó a hacer la carrera Universitaria en Madrid, donde estudió Biología. Llegó a doctorarse por la Universidad Complutenses, por entonces Universidad Central de Madrid. A su regreso a Alcalá tomó mayor contacto y amistad con Carlos Chacón, que acababa de volver a la vez del servicio militar obligatorio en la legión, en África. Tuvieron compartido un atelier de pintura (un estudio) en el Paseo de la Estación. Ambos participaban de concursos de pintura. Sin embargo, es de todos conocido la temprana muerte de Carlos Chacón por accidente. Jacinto Gamo siguió como aficionado a la pintura pero se dedicó más a la biología. 

 Con la refundación de la Universidad de Alcalá de Henares en 1977 se convirtió en uno de sus primeros profesores en ese mismo año. Nunca cambió de Universidad. Hoy día, año 2023, incluso sigue siendo profesor emérito de la misma. Ha publicado numerosos artículos de investigación en biología y ha contribuido a la formación de una enorme cantidad de generaciones de biólogos españoles. Siendo reconocido por todo ello.

A la vez es partícipe de la vida cultural de la ciudad, cosa que además le facilita el ser amigo personal de varias de las personas que desde la segunda mitad del siglo XX han estado en ese panorama. En 2020, con setenta años, recuperó la obra poética de su padre, como se ha dicho, creando además su propia firma de autopublicación: Ediciones del Recuerdo. Al año siguiente, en 2021, publicó su propia novela, que a la vez tenía altas dosis de memoria personal, Nueve mochilas y un viaje de novios. Diario de un paseo por Brasil, en la misma editorial y también en El Ojo de Poe, a la que también está ligado. Y aún en 2022 sugeriría y daría información a Enrique Javier de Lara para que escribiera una novela sobre la vida de su bisabuelo Valentín Silvestre, cosa que ocurrió.

La novela Nueve mochilas y un viaje de novios. Diario de un paseo por Brasil es además un diario de bitácora lleno de anotaciones personales ordenadas de modo novelado. Trata de un viaje a Brasil que realizaron nueve personas, por lo que hay recuerdos de nueve personas sobre un mismo viaje, a cuya prosa de Jacinto Gamo se la añaden notas de dos personas identificadas en portada como Pura y Diego. En ese sentido es también un libro de viajes en el cual se nos muestra las diferentes percepciones humanas sobe un mismo viaje que ahonda en cada uno. Las vivencias diversas en un mismo asunto. 

De este modo construye en novela un recuerdo personal al que él califica "delicioso". No es inusual que una primera novela de una autor se construya con grandes dosis autobiográficas. 

El autor, muy ligado a la ciudad, queda así marcando un rumbo creativo que aporta en esta década de 2020 y nos hace recordar que aparte de profesor de biología él también tiene un rumbo cultural en la ciudad. 

 

  Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 7 de marzo de 2023

Poesía masculina

Título: Poesía masculina.
Autora: Luna Miguel.
Editorial: La Bella Varsovia.
Año de publicación: 2021 (1ª a 5ª ediciones)
Colección: Poesía.
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-121693-6-2

 

Ya presentamos a Luna Miguel en estas notas con motivo de su novela El funeral de Lolita (2017). Ella es fundamentalmente poetisa, la más afamada de las poetas alcalaínas. Nació en Alcalá de Henares en 1990. Estudió periodismo en la Universidad Complutense de Madrid entre 2008 y 2011, aunque abandonó los estudios y se afincó en Barcelona para hacer prácticas de edición para la gigante y poderosa editorial Penguin Random House. En medio de aquello pudo editar dos libros de poesía y uno de relatos en 2010 y un tercer libro de poesía en 2011. Luego pudo asentarse ya como periodista en Barcelona. Escribió para la revista Playground de 2013 a 2018. Después de esto se hizo editora en El Caballo de Troya, cosa que combina con escribir artículos de opinión en la prensa. Ha sido y es una activista del feminismo muy destacada desde la Literatura en las redes sociales, tal como ella misma se reconoce a sí misma. Sus primeros éxitos poéticos le vinieron precisamente de un gran número de seguidores en las redes sociales antes de los 20 años, lo que hace que junto a su actividad periodística y editora la ubicara en buena posición para ser reconocida por las editoriales ávidas de publicar libros con potencial para su venta. Cuenta hasta este año 2023 ni más ni menos que con ocho libros de poesía (uno de ellos incluso con una grabación en DVD), cuatro libros de relatos, cuatro libros de ensayos, una novela, una obra de teatro y una obra de literatura infantil. Ha ganado muchos reconocimientos, entre ellos que la prensa nacional e internacional se hayan fijado en ella para hablar de su obra y de ella misma como creadora. Más allá de eso, también ha ejercido de actriz en una serie de televisión, ha realizado su propio monólogo teatral y ha participado de la película Xconfessions 3, de la directora de cine pornográfico feminista Erika Lust.

Es, repito, la autora más reconocida en estos momentos y probablemente una de las poetas vivas de España con más proyección, sobre todo también por una juventud que promete más logros. Ha recibido halagos como los que recoge el libro que hoy nos ocupa, Poesía masculina, publicado por la editorial La Bella Varsovia en 2021; el escritor Vicente Verdú escribió que compone versos que ni a su generación, ni la siguiente, ni la anterior se les habrían ocurrido. Es desde luego una exageración. Hay numerosas personas que escriben desde esos mismos versos, temáticas y expresiones que no han recibido la atención de las editoriales, no nos engañemos, Luna Miguel ha alcanzado relevancia, pero no es la única en escribir en un determinado estilo y con unas determinadas ideas a la hora de enfrentarse al acto de expresarse. Sin embargo, la exageración de Verdú lo que nos viene a indicar es el aprecio y la relevancia que ha adquirido dentro de la Literatura actual española, no acostumbrada a estos lenguajes en buena parte porque muchos editores suelen considerar que es muy arriesgado. Algunos premios literarios, de hecho acotan tanto lo que desean premiar que sería un suicidio literario cotidiano participar de ellos. Así que donde  reside la valentía de Luna Miguel también reside una fortuna traducida en la valentía de alguien que decidió apostar a editarla. No deja de ser paradójico en España en este sentido que personas como Bukowski sean muy bien aceptadas, pero si la persona se llamara Gómez suele recibir un: "ale, adiós, majo". El mundo editorial español debería autocriticarse y revisarse en sus criterios. En todo caso, respecto a este tema, resulta interesante el artículo y análisis "Origen social y acceso a trabajos 'creativos'", de Ignacio Echevarría, publicado por el periódico digital ctxt, donde puede continuar la lectura de otras reflexiones sobre este debate abierto.

Poesía masculina fue un libro de 2021 presentado por ella misma no solo en España, sino también en otros países, como por ejemplo México, hecho del que se hizo eco el periódico El Universal. En el mismo año de su primera edición tuvo varios agotamientos de venta, por lo que se tuvo que reeditar varias veces más. Según su editorial, La bella Varsovia, con este libro se despide de los códigos poéticos que han hecho que sea llamada "la poeta del cuerpo", después de que la sexualidad fuera abordada por ella en sus dos trilogías de juventud.

Luna Miguel explicaba en la prensa mexicana que con este libro se desdoblaba a sí misma haciendo un ejercicio de empatía con la sexualidad masculina. Buscaba explicar "el proceso de divorcio desde la mentalidad de un hombre", tomando por referente para realizar el ejercicio de empatía a su exmarido. Efectivamente los poemas están enfocados desde la aparente mentalidad de él, siendo que ella aparece mencionada con su propio nombre, Luna, e incluso aparece su hijo común. Luna Miguel explicaba en aquella entrevista que deseaba reivindicar el papel de las escritoras de poesía, cosa patente en numerosos poemas donde no se para de hacer referencias a nombres de autoras y a obras de estas como motivos que mueven los poemas. El hombre se acerca a esas poetas para entender a Luna, aunque queda evidente que más bien es Luna hablando de Luna. Son poemas muy reflexivos, según explicaba, tratando de alejarse de la sensibilidad, cosa que no cree quien esto escribe que sea así, sino más bien da la sensación de justo lo contrario, se acercan a la hipotética sensibilidad de un hombre, y aunque haya reflexión, esta no es el total de estos poemas que, eso sí, son poemas de un fuerte carácter narrativo. De hecho son tan fuertemente narrativos que podrían haber pasado por relatos breves o poemas en prosa, pero más bien como relatos breves. Están impregnados de un fuerte prosaísmo.

Igualmente Luna Miguel afirmaba que sus poemas de este libro son de desamor, porque según ella se escribe mucho de amor. Personalmente discrepo también, la mayor parte de los poemas que se escriben como poemas de amor son fundamentalmente de desamor. Otra cuestión es si el enfoque es más o menos visceral, más o menos romántico, más o menos sexual, más o menos con sentido del humor, con resentimiento o con lo que toque según quien escriba. En este caso, Luna Miguel desea plantearlo desde el hombre como amigo, como amante, como pareja y como padre, pero también como persona que fue hijo. En una lectura que uno hace como hombre creo que hay mucho más de Luna que del pensamiento del hombre. Se reivindica en todo el libro el ideal feminista, especialmente el de denuncia, cuando se ubica en los poemas situaciones tópicas donde el hombre suele ganar lo excesivamente obsesionado con el sexo centrado en su pene, o donde su relación con su madre es la de tratarla como sirvienta, o como cuando aparece con el niño en la playa pero él piensa en sexo, o cuando aparece como persona con celos sentimentales. Hay mucho tópico sobre cómo es el hombre desde un punto de vista crítico, como si se tuviera asumido que el hombre compendia lo negativo y la mujer lo positivo. También es cierto que positivo y negativo son valoraciones culturales, solo que en los contextos sociales actuales suele asociarse todo lo que aquí aparece a aspectos negativos en la cultura popular actual por la igualdad. Si no fuera la intención de Luna Miguel, faltaría una mayor explicación sobre las libertades más íntimas más allá de hombre y mujer en estos poemas. Luna Miguel no señala que algo sea bueno o malo, simplemente narra hechos y los dota de hipotéticas reflexiones masculinas, habitualmente aquí centradas mayoritariamente en lo dicho: tópicos sobre la centralización del acto sexual en todo pensamiento, incluso con las amigas de Luna en un poema.

En todo caso, bien pudiera ser que Luna Miguel haya hecho un ejercicio de empatía no con el hombre, como ella pretendía, sino con su exmarido mediante mucha conversación o tras conocerle bastante a modo de investigación psicológica, sumado quizá a amistades suyas, lo que lo ataría más bien a una experiencia personal que al hombre en general. Yo no conozco a su exmarido ni amistades, ni muchos otros lectores, por lo que esto queda a la libre reflexión de cada persona que se acerque a estos poemas.

Quizá yo necesite personalmente una relectura para ver otras cualidades más positivas. Y la haré, no obstante, algunos poemas los he releído y he apreciado algunos puntos positivos y no tan negativamente tópicos. Me consta que mi impresión es que es más la visión de Luna que un ejercicio de empatía total con el hombre por parte suya. Puede que en el fondo Luna Miguel sea más positiva y no se mueva en los mismos códigos más generalizados de la visión actual en estos temas. Los hombres no solo son machismo y sexo. Nuestros sentimientos y nuestros pensamientos son, al igual que los de las mujeres, algo más complejo. Poco se ha hablado de esto en nuestros días y, cuando se ha hablado, la voz del hombre no es precisamente la más atendida en general, salvo la que respalda las ideas más tópicas hoy por hoy.

Volviendo a la obra estrictamente, esta abarca también el pensamiento de que la sexualidad se ha diversificado, como defiende Luna Miguel, y eso se puede leer en los últimos poemas, donde se leen escenas de pareja abierta, o sea: de sexo con otras personas de manera consentida y acordada. Defiende Luna Miguel que diez años atrás de este libro la sexualidad y el amor no eran temas abiertos, lo que me devuelve a la reflexión inicial, esto no es tanto así. Montones de personas desconocidas han escrito muy abiertamente de todo esto, lo que ha faltado es valentía en los editores para premiarlo o sacarlo a la luz. Personalmente, uno que está muy curtido en poesía de bares y contracultural desde la década de 1990, todo esto sí estaba, pero era precisamente eso: contracultural, y no porque no se quisiera sacar a la luz por parte de los autores, sino porque no se querían arriesgar a sacarlo quienes tenían los medios. Y aún hoy sigue siendo así al menos de que estén convencidos que la persona que escribe les va a proporcionar muchos compradores lectores, cosa que hoy día se suele medir mucho fijándose en los números de seguidores en las redes sociales. Estoy de acuerdo con Luna Miguel de que Internet ha ayudado a diversificar opiniones, pero el panorama sigue siendo fundamentalmente difícil. Máxime cuando una buena parte de lectores aún cree que en España la poesía es solo Bécquer, a lo sumo Machado o Lorca.

Para Luna Miguel este libro le es una oportunidad más para abordar las reflexiones actuales del Movimiento #MeToo, surgido en su origen en octubre de 2017 por la denuncia de actrices y mujeres del mundo del cine estadounidense sobre abusos, acoso y agresión sexual por parte del productor Harvey Weinstein (aún en los tribunales por casos que no paran de salir a la luz). Este movimiento se extendió por todo el mundo occidental y parte del oriental en todos los ámbitos tanto famosos, como pueda ser el caso que rodea al cantante de ópera Plácido Domingo, como anónimos, como puedan ser los siempre condenables y lamentables casos de violaciones o acosos laborales que aparecen en los telediarios. Evidentemente el libro no va de agresiones sexuales, nada más lejos, aunque se menciona la violación de una amiga en París. El libro, que no va de agresiones sexuales, sí ayuda a explicar lo que gusta y lo que no gusta a las mujeres desde la ficción de un punto de vista masculino en su forma de pensar o de actuar, en el sentido del debate abierto por #MeToo. Se habla con cierta ternura de algunas cuestiones, y eso sí es un punto a favor en ese ejercicio de empatía o de relativa empatía de la autora con el sexo masculino y su forma de pensar. Tiene un particular peso el trato de cómo pudiera ser el sentimiento de paternalidad en contraste con el amor por la pareja, o mejor dicho según se trata en estos poemas: con la sexualidad y su deseo. El mayor peso del poemario está precisamente en el sexo.

En cierto modo ya hemos abordado un poco la parte más técnica de los poemas a través de hablar de ellos. Cabe destacar, aparte de su prosaísmo, la experimentación de la ausencia total de las letras mayúsculas y de todo signo de puntuación. En estos versos largos impera por necesidad el encabalgamiento. Se necesita de una lectura atenta extra, no solo para poder llenarte de la sensibilidad y del mensaje, sino porque ante la ausencia de puntos, comas y otros signos, las oraciones se suceden sin pausa ni aviso, a veces en el mismo verso, lo que hace que al leer y no saber dónde está la pausa puedes perderte con mucha facilidad una y otra vez, dando la sensación de un sin sentido. Pero tiene sentido, lo único que te pide la autora con este recurso es un ejercicio de reflexión y de ordenación en tu propia cabeza, o sea: reclama la atención plena en tu lectura, ya no solo para entender el poema, sino también para que escuches lo que ella te está contando. No es una lectura fácil por el uso de este recurso, pero no es una lectura imposible de entender.

Es un buen libro de la contracultura. En general me parece recomendable. Bukowski y Luna Miguel pueden ocupar mano con mano el mismo espacio en mi biblioteca. Me gustan, cada uno con su visión. Repito algo que mencioné antes, hay varias cosas y poemas que me parecen muy sobresalientes en esta obra. Y muy de testimonio pasional de una forma de ser hoy día y de tiempos cambiantes.  

 Estos poemas fueron escritos entre 2016 y 2021, entre Barcelona, París, Almería y Madrid. Se cuela inevitablemente como obra testimonio de su tiempo el confinamiento por la pandemia de Covid-19 en 2020, pero es tratado desde esa convivencia hombre y mujer y su sentimentalidad. No se transforma en el eje, como ha ocurrido en poemarios de otros autores ya comentados. Luna Miguel tiene claro de qué quiere escribir. Tiene claro su rumbo, lo que la muestra como una autora merecidamente consolidada como tal. Quizá una de las características que se corresponden con otras personas de su generación a la hora de escribir es la referencia perpetua a numerosos nombres de personas y obras que admiran, pero ella ya explicó en la prensa mexicana que precisamente en este libro ella quería exponer y dar relevancia a las poetas, como ya se dijo. Eso hace que los lectores de esta obra tengan que manejar esas referencias, conocer a esas personas y sus obras, hace del libro un pequeño ejercicio de erudición que requiere de esos conocimientos o al menos que trate de aprenderse por parte del lector.  Salvando las distancias, parece querer repetir algunos de los recursos de Góngora en el siglo XVII: una redacción compleja (en este caso por la falta de puntuación) y la necesidad de tener unas determinadas referencias culturales (en este caso de poetas femeninas y sus obras, a menudo nada evidentes ni las más conocidas).

cuando el tren nos deja en la estación de sants
ella agarra la mochila que contiene la mitad
de los trece kilos de novela francesa que ha adquirido
enfermizamente en las librerías feministas
de parís y la toca con más suavidad de la que ha tocado
nunca la cabeza de nuestro hijo como si dentro
de aquel tejido las novelas de señoras enamoradas
fueran la fontanela de una recién nacida
(...)

  Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 4 de marzo de 2023

El tío de Alcalá o La astucia

Título: El tío de Alcalá o La astucia.
Autor: Carlos Arniches Barrera.
Impresor:  Velasco Impresor, Madrid.
Año de publicación: 1901 (1ª edición).
Género: Zarzuela; Teatro.
ISBN / Depósito Legal: [No existían aún]

 

Ya hemos comentado que se le atribuye a la obra de Carlos Arniches El tío de Alcalá, de 1901, el dicho popular "Quien tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío ni tiene ná", pero no es cierto. El origen estaba, como ya analizamos, en la obra también de Arniches y en colaboración Celso Lucio llamada Los puritanos, escrita en 1894, menos conocida y de una etapa aún de juventud. Lo que ocurre es que el dicho se popularizó con esta obra de 1901, representada posteriormente varias veces por tener cierto éxito de público y porque Arniches ya era un dramaturgo afamado, más allá, el propio título de la obra, El tío de Alcalá o La astucia, daba pie a creer que el dicho era original de esta pequeña obra teatral de zarzuela. Era la obra número cincuenta de Arniches, pero era la séptima que escribió en solitario. Fue impresa por primera vez en Madrid, en Velasco Impresor, que contaba con un número de teléfono, el 551, volvió a reeditarla en tercera edición en 1906, lo que nos hace comprender un poco más su éxito. La música fue atribuida a Eduardo Montesinos, que figuraba como "maestro Montesinos" en la portada original, aunque este era periodista y no compositor, y se puso como autor maestro de la música a Eladio Montero, que en realidad era Rafael Calleja, pero que ocultó su nombre porque el editor musical Florencio Fiscowich les reclamaba el pago de comisiones por el uso y edición de la música. La obra fue estrenada en el Teatro de la Zarzuela y reinterpretada en otros lugares, como el Teatro Romea. El propio libreto anunciaba con letras más grandes que las del nombre del autor el nombre de la actriz principal, Loreto Prado, que en ese momento era la cantante de zarzuela más importante. Ella misma figuraba en la portada caracterizada de su personaje, y es que esta obra tiene un fuerte componente de feminismo, ideas en las que Arniches se movía, las de los derechos de la mujer de su época, aún cuando él era carlista, en principio una ideología en parte alejada de esos derechos. 

En buena parte Loreto Prado tiene su peso en la creación de esta obra, pues ella estaba interesada en protagonizar una obra más de Arniches (ya había protagonizado otra junto a Chicote), en este caso reforzando los derechos de la mujer. Esto es lo que hace que se le dedique la obra y es lo que hace que Arniches recupere su frase de sainete de 1894, aunque el argumento es sustancialmente diferente, empezando porque ahora es la mujer quien está en el centro de la obra, y no un personaje masculino.

El tío de Alcalá hace referencia a la temática directa de la obra, pero siendo algo ya conocido desde 1894, hace referencia también a un engaño, mientras que el segundo nombre, La astucia, venía a reivindicar la astucia femenina para defenderse de los hombres. Evidentemente el título a la altura de 1901 para un público que gustase de la zarzuela hacía referencia a que se estaba ante una obra de engaño, a la cual Arniches catalogó de juguete cómico lírico. 

Manolita es una joven modista que vive en un cuarto con su madre, aunque lo cierto es que el personaje de la madre no aparece en ningún momento. Sin embargo, también vive con su tío de Alcalá de Henares, el cual es un hombre corpulento que suele pasar su tiempo metido en su cuarto, delante de cuya puerta hay unas ropas de persona de grandes dimensiones y un garrote generosamente enorme. Todo empieza una mañana que la visita Tarsila, la portera, que ha soñado que se iba a casar pero que se despierta antes de casarse, por lo que se queja de que nunca se va a casar, cosa esta, el matrimonio, que no parece estar en los pensamientos de Manolita. Un día más tarde Tarsila comienza a ejercer de alcahueta por dinero con el hijo del vecino de abajo, Eduardo, pues cree que la mujer más que trabajar y vivir como elija, debe vivir eligiendo el matrimonio y dedicándose a su esposo e hijos De esta manea comienza una típica obra de humor que conocemos bien en España desde la obra La Celestina (1499), de Fernando de Rojas, con la diferencia de que aquí se reivindica el derecho a elegir de la mujer. 

 El mayor problema de Tarsila es la presencia de Casimiro, el tío de Alcalá. En cierto modo Arniches recurre también a la protección familiar varonil para la mujer, no obstante, recordemos, él era conservador, aparte de que ese era el objeto que permitía crear las escenas de humor. Manolita no parará de exagerar el carácter embrutecido y sobreprotector de su tío. Por otro lado, no tiene dinero para pagar su alquiler, con  lo que decide coquetear con su casero, un señor mayor, para que cuando se vaya cerrando la puerta pasar a hablar alto para que la oiga como si hablara con su tío tratando de tranquilizarle para que no le rompa la cabeza con el bastón.

A todo esto, tras la aparición de un niño al que Manolita quiere, ella sale de su cuarto con él, cosa que aprovecha Eduardo para entrar en la habitación después de que la portera le dijera que el tío no existe. Cuando ella regresa él trata de forzarla, y en ese momento regresa el casero, al que ella llama "tío", cosa que llena de miedo a Eduardo. Ambos pretenden a la vez a la chica, y le piden explicaciones sobre la existencia o no de su tío, a lo que ella contesta:

MANOLITA.- Pues, sí, señor; mi tío es el tío de Alcalá, que ni es tío ni es ná.

Y con la reivindicación de la independencia de ella y esta frase, acaba la obra. 

La obra fue inmediatamente interpretada en Alcalá de Henares tras su estreno en Madrid, y volvió a interpretarse con los actores originales en torno a la década de 1920 o la de 1930, con la diferencia de que en ese momento los actores figurantes fueron escogidos entre los habitantes de la ciudad, sin que fueran actores. Es una anécdota que recogió Fernando Sancho Huerta, el actor conocido como Luis Madrona, en el periódico alcalaíno Nueva Alcalá muchos años después y posteriormente en sus memorias de 1982.

El dicho, hay que recordarlo, es contestado en Alcalá desde hace pocas décadas con "Como el que es de Madrid, que ni de aquí ni de allí", cuando lo pronuncia un madrileño de la capital a modo de mofa de los alcalaínos atribuyéndoles un falso origen de orgullo por su origen que no consideran que tenga fundamento dado que la gloria pasada, pasó.


  Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 25 de febrero de 2023

Los Puritanos o El respeto a la mujer

Título: Los Puritanos o El respeto a la mujer.
Autores: Carlos Arniches Barrera y Celso Lucio.
Impresor: [No encontrado, impresa en Madrid].
Año de publicación: 1894 (1ª edición).
Género: Zarzuela; Teatro.
ISBN / Depósito Legal: [No existían aún]

 

 Hay un error muy difundido y aceptado en España entera y sobre todo entre aficionados a la zarzuela y a la Literatura, reproducido incluso por la prensa local, como fue el caso del periódico Soy de Alcalá en su número de diciembre de 2017, mediante el cual se cree que el origen del dicho popular: "Quien  tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío ni tiene ná", también pronunciado hoy día: "Como quien tiene un tío en Alcalá, que ni tiene tío ni tiene ná", corresponde a una obra de teatro escrita en solitario por el dramaturgo Carlos Arniches en 1901 y que se llamaba precisamente El tío de Alcalá, pero no es así, es algo erróneo. La obra existe, pero la frase en realidad surgió en 1894 en otra obra de teatro, esta vez escrita por el mismo Arniches junto a uno de sus colaboradores más habituales en aquellos primeros años, Celso Lucio. La obra era Los Puritanos o El respeto a la mujer. Lo que ocurrió es que según Arniches se fue haciendo más popular, una de las actrices de zarzuela del momento, Loreto Prado, le dijo que interpretaría una obra suya solo si incluía un argumento similar donde el protagonismo fuera totalmente de la mujer y se incluyera esa frase, de ahí la composición y la reiteración de 1901. Ya hablaremos de esa obra. Hoy vamos a comentar Los Puritanos o El respeto a la mujer, de aquel 1894.

Empecemos mencionando quién era Carlos Arniches, a nadie se le escapa que fue uno de los compositores de zarzuela y teatro de comedia aburguesada más importantes en el siglo XX, junto a los hermanos Quintero y otros. Había nacido en Alicante en 1866, siendo que su infancia y su juventud se vio afectada por el Sexenio Democrático (1868-1874) y la cercanía de los bombardeos sobre el cantón de Cartagena durante la Primera República. Era hijo de un operario de una fábrica de tabaco que tras la Restauración Borbónica se llevó sus instalaciones y sus empleados a Barcelona en 1880. Cinco años después, en 1885, teniendo sus padres una posición algo más desahogada, le mandan a Madrid para estudiar en la Universidad Central (la Complutense) la carrera de Derecho. Llega a Madrid por tanto con 19 años de edad. Sin embargo, en su estancia como estudiante pronto se vio atraído por la vida nocturna y de los teatros por horas de los cafés. Un teatro por horas era la representación durante una hora de varias obras cortas, lo que hoy día llamamos micro-teatro. Este teatro por horas comenzó en los cafés nocturnos, a modo de vodevil, pero pronto pasó a los teatros pequeños más populares. Arniches fue uno de los más habituales en las tertulias de los cafés del Madrid de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Por ello conoció a una gran cantidad de personas de todo tipo y condición, así como a otros intelectuales que le ayudaron.

Como sea, en 1887 publicó por primera vez, lo hizo con una biografía, al año siguiente, 1888, publicó un gran número de artículos no ficticios en la prensa de Alicante, entre las cabeceras en El Liberal, un periódico conservador. Pero lo importante es que ese mismo año comenzó a publicar y a llevar a escenarios pequeños cuatro primeras obras de teatro por horas junto a Gonzalo Cantó. A partir de ahí el resto de su vida estará dedicada al teatro y a la zarzuela, principalmente cómicos. Llegó a realizar cerca de doscientas obras, que a veces combinó con rarezas en él, como es la poesía u otros artículos de periódico. Aquel inicio de 1888 le ubica con 22 años de edad. En 1894 se casaría con Pilar Moltó, con quien tuvo cinco hijos, uno de ellos un arquitecto famoso con su mismo nombre. A la vez él se sentía políticamente monárquico desde la tendencia carlista. Era un ultraconservador y católico, pero su talante de vida nocturna y teatro popular hace que no sea un extremista total, siendo amigo de sus amigos, fueran sus ideas las que fueran. Esto le llevó también a promocionar y ayudar a todo tipo de personas, sobre todo del mundo del teatro, lo que hizo de él una de las personas más populares y queridas del momento. En 1898, con las pérdidas de Cuba, Filipinas y Puerto Rico y la catástrofe humana y económica que supuso, perteneció al ala regeneracionista del carlismo, por lo que estaba más abierto a aportar reformas con carácter de progreso para las clases populares y críticas duras a aquellos poderosos cuyos comportamientos públicos y privados no se orientasen a aportar algo a la sociedad en algún momento. Por ello, a Arniches se le suele encuadrar en la Generación del '98 y a la vez en los Regeneracionistas. Su fama creció desde ese momento, coincidiendo con la escritura de varias de sus obras más famosas, entre ellas la citada de El tío de Alcalá de 1901, que se popularizó mucho, de ahí el éxito del dicho que llega hasta nuestra actualidad en 2023. 

En 1910 se presentó a las elecciones por el Partido Carlista para ser elegido diputado en las Cortes, cosa que no logró. Su teatro era el más exitoso de la época, aunque normalmente gustaba sobre todo a las clases burguesas más pudientes o con negocios. Tomaba por temáticas y humor cuestiones costumbristas, algunas un poco ya del siglo XIX en contraste con aquel siglo XX donde se empezaban a expandir ideas de igualdad social entre las clases populares. De hecho su teatro chocaba con las innovaciones experimentales de García Lorca y otros autores, que llevaban al teatro cuestiones sociales nada amables con la sociedad burguesa, y a veces tramas complejas de entender para un público acostumbrado a historias cercanas a su modo de vida y compuestas tradicionalmente en un mundo real y con presentación, nudo y desenlace. Los años de la década de 1930 le mantienen con su público más veterano, aunque gozaba de gran éxito, hasta el punto que algunas de sus obras buscaron nuevo público siendo trasladadas al cine en la Segunda República, pero al estallar la guerra civil en 1936 se fue a Argentina, a Buenos Aires, donde seguirá componiendo, aunque con menos frecuencia. Aunque se le ha adjudicado el haberse ido para evitar un enfrentamiento fratricida y ubicándole más allá de lo político, lo cierto es que su militancia carlista estaba arraigada desde hacía muchos años, al margen de haberse burlado y satirizado a los sindicalistas más de una vez, hasta el insulto, en 1936, guste o no, Arniches tenía setenta años, una edad muy avanzada en la época y en el promedio de defunción de aquellos años. Al estallar la guerra él busca la tranquilidad y evitar el enfrentamiento yéndose de refugiado político a Argentina, pero ni la zona de la República tenía nada contra él, ni la zona golpista de Franco le perseguía. Más aún, terminada la guerra en 1939, él regresó en 1940 y vivió en Madrid siguiendo su labor hasta su muerte en 1943 con 76 años de edad.

El otro autor con el que colaboró para escribir Los Puritanos o El respeto a la mujer, Celso Lucio, en 1894, fue uno de sus amigos personales que hizo en Madrid cuando llegó en la década de 1880, y con quien realizó numerosas colaboraciones compartiendo autoría de obras desde 1889 a 1900. Eran casi de la misma edad, Celso Lucio había nacido en 1865 en Burgos. Era hemipléjico, lo que influyó enormemente en cómo veía la vida y en el uso del humor para hablar de lo adverso, tal vez por el buen sentido del humor llegó a ser amigo íntimo de Arniches. Se hizo dramaturgo colaborando con Arniches, iban a las mismas tertulias, compartían eventos y cafés y fue una persona emergente. Se hizo periodista entrando en la Asociación de la Prensa de Madrid en 1896, quizá uno de los factores que hizo que Arniches se acercará cada vez más a la actualidad desde el desastre de 1898. Celso Lucio comenzó a escribir en El Globo en 1902, en Madrid Cómico y otra prensa, entre ella en el suplemento del periódico monárquico ABC llamado Blanco y Negro. Murió en Madrid en 1915 con 50 años de edad.

En las obras de teatro de la zarzuela, el género chico, así como en el teatro por horas (antecedente del micro-teatro actual) se entendía que las producciones eran colaborativas y grupales, por lo que lo habitual era que los autores colaboraran entre sí a la hora de componer, de ahí que muchas obras de Arniches tuvieran un coautor, como es el caso. Más aún, a veces sin figurar por escrito en ningún sitio, las obras se componían a medida de las actrices y de los actores, con sugerencias o con lo que ellos deseaban interpretar, así como otros factores, como los de la persona que ponía su café o teatro y tenía unas necesidades determinadas y otras cuestiones personales y ambientales de todo tipo. También los músicos disponibles tenían su peso, en este caso contaron con la composición de Valverde y Torreglosa. La obra estaba en un único acto con más de una veintena de escenas. Esa es la única licencia experimentadora, pero en realidad se ajustaba a un teatro cómico breve.

Los Puritanos o El respeto a la mujer fue la vigésimo segunda obra que escribió Arniches, aunque lo hiciera junto a Celso Lucio. Como hemos dicho, fue escrita, representada y publicada por primea vez en 1894, teniendo varias ediciones, pues vivían de las funciones. En esos momentos el autor era popular en las representaciones nocturnas de Madrid, pero en general un tanto desconocido, dado que su fama total vendría tras 1898 al hacerse regeneracionista. 

Era habitual que estas obras tuvieran un doble título, el primero solía ser un mensaje del autor o autores al público, el otro era una aclaración de lo que se iba a hablar. En este caso Los Puritanos era el nombre dentro de la obra de un restaurante de Madrid cuyo dueño, Melchor, era un tenor de ópera retirado de origen barcelonés, que desea hacer así homenaje a la ópera Los Puritanos de Bellini. De fondo los autores advierten con ese nombre y con doble sentido, una advertencia que se adivinaba con la trama sobre las personas que dejamos entrar en nuestras vidas a la vez de las personas sencillas que se fían de todo el mundo, almas puras o inocentes. La segunda parte del nombre, El respeto a la mujer, parece que fue idea de Arniches en concreto, que en aquellas épocas había desarrollado una empatía por los problemas de la mujer en su vida sentimental y social cercana a algunas ideas de igualdad de género de hoy día (cercana, que no igual), aunque con un enfoque conservador, diríamos hoy, pero avanzado para su época. Eso pese a que desde el socialismo y el republicanismo la cercanía a la igualdad tal como la entendemos hoy día era mayor, especialmente desde el anarquismo de la época, muchas de cuyas ideas son realidades sociales de hoy, aparte de que en España fue el anarquismo el primero que introdujo las ideas de igual de género (el feminismo) en las clases trabajadoras de España, con más éxito que los socialdemócratas y que los republicanos burgueses. Sea como sea, esta obra es una de las primeras que hace que muchas mujeres de la burguesía tuvieran especial gusto por Arniches, pues defendía derechos de la mujer, pero no atacaba las injusticias de las diferencias de clases, o sea: no atacaba sus estilos de vida y el sistema que lo posibilitaba, ni sus creencias. Por otro lado, cuando Arniches elabora esta obra está a pocas semanas de casarse con Pilar Moltó, y este hecho y esa relación, en ese momento de novios prometidos, puede que influyera en el modo de ver la vida sentimental de la mujer en él, con 28 años.

La obra mezcla una exageración del lenguaje castizo o madrileño, pero innova introduciendo también una burla exagerada a expresiones mal formadas del catalán y hasta del vasco de personajes que aparecen. Se buscaba criticar una sociedad pobre embrutecida, también hay numerosas bromas a usos y costumbres en la población no acostumbrada a las convenciones sociales en restaurantes, lugares ambientados por las clases pudientes, no tanto las obreras. También había bromas que cargaban contra los amantes de la ópera, normalmente enfrentados a los de la zarzuela, siendo la ópera más representativa de las clases sociales más altas y ricas y las de zarzuela más cercanas a las clases burguesas más intermedias. En el fondo hay también una crítica social de los abusos de los más ricos sobre los más pobres, pero cuidado, porque no defiende tanto a las clases populares como sí a las clases medias. En los primeros actos sirva de ejemplo que aparece en el restaurante un grupo de sindicalistas del gremio del carbón liderados por Bernabé. Estos son retratados como personas sin educación, que se aprovechan de los indefensos y que además practican la corrupción y la traición de clase. De hecho, planean un falso banquete dándoselas de alguien, cuando no tienen dinero. La cosa no termina ahí, pues el dueño del restaurante, el empresario (clase media) les cree en todo y empieza a dar órdenes a sus camareros y empleados (clase obrera) para preparar ese banquete, son esos empleados los que hablando entre sí urden engañar a los comensales poniendo gato en lugar de conejo, medicina estomacal en lugar de vino (aludiendo a mezclas que se hacían con peligro para la salud) y otras artimañas por no haber nada en la despensa, y además encarecer la factura. La culpa del engaño del banquete es del sindicato, mientras que la estafa del banquete es de los trabajadores, quedando el empresario como víctima. Era parte de lo que es una obra de humor, evidentemente, pero a la vez reflejaba una visión conservadora en Arniches y en Celso Lucio, pues este tipo de bromas aparecen en otras de sus obras.

Bernabé, el líder sindical de los carboneros (que se declara contrario a los conservadores en un juego de palabras que se refiere a los que les gusta comer comida de latas de conserva y a la vez a la derecha política) está casado con Petra, y de ese matrimonio tienen a Dolores. Hace acto de aparición en ese momento Paulino, que está enamorado de Dolores, pero él también es un simple obrero sin dinero, por lo que, al ver el banquete que prepara su Bernabé en el restaurante, se inventa que es el sobrino de un tío muy rico que vive en Alcalá de Henares y tiene más mulas que el Ejército, no olvidemos que el cuerpo de caballería estaba en la ciudad. Todo tiene tono de humor, de ahí lo de las mulas, no de caballos. La Guerra de Cuba tuvo tres etapas, en marcha de 1868 a 1878, de nuevo en 1880 a 1881 y finalmente desde 1895 a 1898, aunque el desastre total fuera en 1898, y los muertos y fallos del Ejército en Cuba eran motivo del comienzo de mentalidades que pensaban que las cosas debían criticarse y cambiar, ya fuera desde el socialismo, desde el republicanismo o desde la monarquía regeneracionista o la más reaccionaria. La mentira de Paulino tienta a Bernabé para emparentar con él, por lo que se aviene a aumentar el banquete y traer a su hija Dolores para que le conozca, y a la vez el dueño del restaurante cree que va a hacer uno de sus mejores negocios, mientras los camareros preparan un caos de banquete. 

(Acto I, Escena III.)

SEÑOR BERNABÉ.- Na, es cosa de osequiar al tío de Paulino, que será algún ricachón de Alcalá; y que vea que semos gente de rumbo.
MELCHOR.- Ustet dirá lo que deseya.
SEÑOR BERNABÉ.- Pus na, misté, que se me va a casar una hija y necesitamos un cochinillo…, dos corderos y dos conejos…, seis kilos de lomo, una buena ensalada de atún, postres, organillo y el salón por nuestro; todo lo cual pa las ocho de la noche. Conque tenga usté en cuenta los animales.
MELCHOR.- Serán vostés servidos con limpieza y esmero.

En medio de estos discursos aparece la crítica de Arniches a la subida de precios de los artículos de primera necesidad, como el carbón, que lo encarece todo, y es motivo del descontento social, por lo que esta crítica política también le lleva a simpatizar con un público menos burgués. Arniches sabe equilibrar siempre esa postura que agrada a los burgueses, pero a la vez contenta con humor a los trabajadores al hablar de sus problemas, a pesar de que critique con humor descarnado a aquellos que les defienden laboralmente, los sindicalistas; como carlista que es probablemente prefería un sistema más paternalista, donde las clases adineradas tomaran medidas para las obreras, pero sin que las obreras tuvieran especial protagonismo en las decisiones que les afectan, un debate muy vivo entonces y aún vigente en algunos sectores patronales.

Mientras se van preparando todos para ese banquete aparece Pérez, un comensal con mucha hambre pero sin dinero, hambre que agrava uno de los jarabes que le dan por vino. No puede parar de comer, pero a la hora de pagar, no tiene dinero. Sin embargo, este Pérez es un viejo amigo de Paulino, que le encuentra allí, y como su mentira se le ha ido de las manos, pues Bernabé quiere que su tío vaya al banquete, le ofrece hacerse pasar por su tío de Alcalá a cambio de veinticinco pesetas (un duro), lo que Pérez acepta, pasándose a hacer llamar don Casimiro. Ahora bien, Pérez es conocido por Melchor, que le recuerda de Barcelona en la ópera, pero Pérez se hace el loco. Melchor se entretiene por una borrachera de su cocinero y Paulino aprovecha para mandar a Pérez a comprar cigarros puros (referencia a Cuba) para que los ofrezca en la cena, sin embargo, los puros no serán comprados. Es también una denuncia del hambre y la picaresca. A la vez, comienza a darse a entender que Paulino lo que pretende es tener sexo con Dolores, o sea: engañar a todos para abusar de una posición falsa y obtener sexo incluso con permiso del padre. Arniches y Celso Lucio advierten así de las falsas intenciones, de la manipulación y de los engaños a las mujeres, así como su uso por parte de familiares para medrar.

Sin embargo, llegado el momento del banquete, Pérez descubre que Dolores es la mujer joven con la que ha tenido un problema por el cual no ha podido comprar los puros, trata de ocultarse, pero no lo logra. Así que decide decir toda la verdad de que él no es el tío Bernabé, mientras huye Paulino al verse descubierto. Y es en ese momento que al desdoblarse a sí mismo descubriéndose le dice al sindicalista Bernabé: 

 (Acto I, Escena XXI.)

SEÑOR BERNABÉ.- De modo que el tío de Alcalá...
PÉREZ.- Ni era tío, ni era ná.

La obra no terminará ahí. En una escena posterior nocturna Paulino es llamado a una cita en el parque de las Vistillas de Madrid, en el que ya en una obra de Calderón de la Barca del siglo XVII decía que si te llamaban a una cita donde habrías de salir mal parado lo suyo era no acudir. Paulino acude, contra su propia voluntad, porque la mala suerte quiere que ande cerca, sea descubierto y llevado de la solapa. Bernabé pretende obligarle a participar de un duelo a muerte. Paulino logra cambiar su suerte prometiendo casarse con amor con Dolores y trabajar para mantener ese amor, en un juego de palabras que viene a referir también que dejará de ser un tarambana y sentará la cabeza mediante el trabajo.

Así es como nació el dicho en una obra lírica de teatro de horas y zarzuela de 1894 que será menos popular y conocida que la obra que lo hizo popular del todo en 1901. 

"Quien tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío, ni tiene ná", broma que pudiera también aludir a la forma de ser de los alcalaínos orgullosos de su pasado de grandezas pero que en ese momento no existía y la ciudad parecía un pueblo con ruinas, es contestado por los alcalaínos de hoy día, desde algún momento posterior de la gran migración rural a las grandes ciudades durante el franquismo en las décadas de 1950 a 1970, con el dicho "Como el que es de Madrid, que ni de aquí ni de allí", en defensa de una bajada de humos de los que se ríen con mala intención siendo de Madrid capital.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

viernes, 17 de febrero de 2023

Hacia la cúspide

Título: Hacia la cúspide.
Autor: Pedro Gamo Ortega; Jacinto Gamo García.
Editoriales: El Ojo de Poe / Ediciones del Recuerdo
Año de publicación: 2020 (1ª edición ambas editoriales; nota dedicatoria de Jacinto Gamo).
Género: Poesía; Ilustración
ISBN: 978-84-122366-4-4

 

Uno de los autores del siglo XX menos conocidos de Alcalá de Henares fue Pedro Gamo Ortega. Había nacido en la Alcarria de Guadalajara, en el pueblo de Congostrina en 1898. Su familia tenía dinero como para ingresarle de joven en el seminario de Sigüenza y darle estudios de bachillerato. Siendo así de joven escribió la obra de zarzuela Las maletas, que no publicó. Pasó a estudiar estudios superiores a Madrid, donde se formó como Diplomado de Hacienda y tuvo su primer destino en La Coruña en las década de 1920, allí publicó su primer libro que era la novela La reina de los cantones, de 1925, que era costumbrista. En 1931 volvía a estar por la Alcarria, pues se casó con Carmen García Silvestre, nieta de Valentín Silvestre Fombuena, inventor de origen valenciano que se asentó en la provincia de Guadalajara. Ese mismo año de 1931 obtuvo plaza de Hacienda en Barcelona, a donde se trasladaron. Durante su estancia catalana se vio influenciado por las poesías amorosas de Bécquer y escribió su primer poemario en 1933, Sonrisas, versos a mujeres, que seguía siendo costumbrista. Estallada la guerra civil en 1936 la pasará ejerciendo, pero al final de esta en 1939 publicó el opúsculo Coronas de laurel dedicado a la victoria del general Francisco Franco, puede que esto nos indique claramente que los procesos de depuración al funcionariado iniciados por la dictadura no le perjudicaron, pudo seguir ejerciendo en Barcelona hasta 1946. La vida no debió irle muy mal, pues llegó a tener seis hijos. Tras esto fue enviado con su plaza a Madrid, donde residió hasta 1948. Luego buscó una localidad más tranquila para fijar su residencia, de ese modo se afincó definitivamente en Alcalá de Henares y donde nace su séptimo hijo en 1950, Jacinto Gamo García. Allí se comenzó a relacionar con otros escritores y poetas de Alcalá de Henares de ese momento y fundan la asociación cultural "Ruta Cervantina". En 1958 tiene preparado su último poemario, escrito este ya en Alcalá de Henares, Hacia la cúspide, con algunos poemas que hacen referencia a lugares donde estuvo en la década de 1950. Sin embargo, con 60 años el autor muere dejando el libro inédito sin publicar.

Precisamente su hijo más joven, Jacinto Gamo García, que también tendrá una trayectoria importante en Alcalá, principalmente como profesor de su Universidad recuperada en la década de 1970, pero también con obra escrita, recuperó Hacia la cúspide en 2020, el año de la pandemia de Covid-19, en recuerdo de su padre, el cual murió cuando él tenía 8 años de edad. Lo autopublicó en la editorial El Ojo de Poe, pero también en una edición gratuita digital en Ediciones del Recuerdo, que se puede leer por aquí. En ambas ediciones contribuyó a los dibujos de cubierta e interior Ángel Humanes, pues contenía ilustraciones y fotografías familiares, y diseñó y maquetó la impresión un conocido en estas notas y creador muy activo en publicaciones alcalaínas: Vicente Alberto Serrano. Algunas referencias en Internet adjudican a Jacinto Gamo la autoría, aunque solo ha ejercido de editor y ha aportado la nota inicial, pues realmente se trata del libro de poesías de Pedro Gamo, su padre, publicado sesenta y dos años más tarde de su escritura y de la muerte del autor. Sí que es cierto que tiene numerosas fotografías familiares comentadas a pie que en cierto modo hacen del poemario también un libro de memorias del hijo.

Se trata de un poemario que tira por lo lírico, por lo sentimental, por el apego a los lugares como parte de lo que formaron al autor, aplaude a la Naturaleza y lo rural, no hay apenas referencias a lo urbano, donde desarrolló su carrera el autor, lo que quizá hable de una persona más apegada a ese origen más humilde. También contiene en sí numerosas referencias de sentimiento religioso, que preside todo el libro. El primer poema que abre el poemario está dedicado precisamente a una conversación íntima entre el poeta y Dios. Tiene también el poemario un carácter costumbrista, conservador, un estilo ya anticuado incluso para la mitad del siglo XX español, cuando en la primera mitad muchos poetas habían dado ya el salto a experimentos fórmulas y temas más modernos y osados, se apega en cierto modo a una tradición poética más cercana al siglo XIX, como mucho a los inicios del siglo XX, pero que en las primeras décadas tras la guerra civil se fomentaba desde concursos literarios, revistas, las escuelas, por ser más del gusto de las autoridades del momento y que en la sociedad más común, sobre todo rural, tuvo arraigo y gustaba. No obstante, al haber nacido en 1898, probablemente el autor se identificaba en el gusto por esta poesía, pues en su juventud en el seminario de Sigüenza en el comienzo de siglo posiblemente fue formado en este estilo, es difícil pensar que en el seminario se trataran a los que entonces eran poetas más novedosos como Machado, Lorca o Aleixandre. Tiene su lógica que por su propia cuenta años después, en la Barcelona de 1930, estando rodeado allí de vanguardistas en esos años de la República, él se decante por el gusto hacia Gustavo Adolfo Bécquer.  

En todo caso es un poemario cuidado, bien medido, dentro de las normas tradicionales de la métrica, con un lenguaje claro y unas temáticas normalmente de loa, alabanza y reconocimiento al otro y a los lugares sencillos. Bien es cierto que siguiendo el lirismo rural que a menudo devenía en cancioncillas, abunda a menudo todo tipo de diminutivos y aumentativos a modo de expresiones cariñosas.

Abundan poemas dedicados a lugares como Tarazona, Aragón, Atienza, Hita, Océn, el pico de Ocejón, la Alcarria está presente, Castilla entera como referencia, a la vez aparecen personajes históricos reclamados por la historiografía que se escribía por entonces, como El Cid "Campeador" y su "cruzada" o el alcalaíno también relacionado con la Alcarria el arcipreste de Hita

Es inevitable la presencia del Henares, río cuyo valle transcurre entre Guadalajara y parte de Madrid, siendo su paso por Alcalá de Henares evidente. Un extenso poema dedicado a él dice así: 

Canto al Henares
 
Yo te he visto nacer, querido Henares,
del seno de tranquila cordillera
que, con dulce humildad de franciscano
y candidez de doncellita ingenua,
la península en dos pedazos parte;
y a cada mar, del suyo le hace entrega.
Niño al principio, juguetón retozas
por los campos floridos de Alcuneza
cuyas praderas en el mes de junio
alfombran margaritas y azucenas.
¡Con qué alegría entre los guijos brincas!
¡Con qué gozo discurres entre hierbas!
¡Y cómo velocísimo caminas
cual si tuvieras alas más que piernas!
¿Qué transparencia comparar se puede
con tu diáfana y pura transparencia,
si el más limpio cristal es negro lodo
en parangón con tu carita tersa?
¡oh, la sana alegría de la infancia
toda luz, toda fe, toda pureza!
Con ganas de hombrear, un mozalbete
eres ya cuando pasas por Sigüenza;
ciudad que tiene los encantos todos 
la tierra amable, cariñosa y buena;
y, fundido con ella en dulce abrazo,
con ella vives, y se esponja ella,
quedando con la vida que le infundes
apta y fecunda para augusta empresa.
Y son luego manzanas olorosas...
Y son melocotones y ciruelas...
Y son granos de trigo en las espigas...
Y es el pan que nos nutre y nos sustenta.
¡Bien has cumplido tu misión, Henares!
Ya ¿que más ambicionas en la tierra?
Guadalajara silencioso cruzas
y a besar sus murallas no te acercas
para no perturbar su dulce sueño
de casta y hermosísima princesa.
es al llegar a tu Alcalá, pausado,
cuando hogaño mis ojos te contemplan,
cansino el paso, la mirada turbia,
con séquito de barros e impurezas.
¡las faltas todas de tu larga vida
que te esculpe en el rostro la conciencia!
Tal vez por ello te deslizas triste,
présago de la muerte que te acecha.
¡sigue adelante impávido y sereno!
¡No las temas, Henares, no la temas!
Que cuando llegues al inmenso océano
y con él se confundan tus moléculas,
con otra forma seguirás viviendo
y obtendrás tu prístina transparencia.
Te quiero tanto, Henares, porque eres
de mi vida la imagen verdadera:
infancia sonrosada y cristalina...
Juventud agradable y pasajera...
Virilidad espléndida y fecunda...
Y hoy, que las nieves en mi sien blanquean,
esperando tranquilo y resignado
la ancianidad que veo que se acerca.
¡feliz, si, como tú, como tú, voy a lo inmenso
donde mi alma se limpie y resplandezca!
 
Pero muy evidentemente también es inevitable un poema dedicado a Alcalá de Henares, donde residía cuando acabó el poemario. Su soneto contiene en sí una crítica que otros autores, incluido Azaña, habían escrito ya, el adormecimiento de la ciudad pensando en sus viejas glorias, pero a la vez hay una alabanza precisamente por esas glorias: 
 
Alcalá de Henares
 
En estrofas de piedra tus soportales
y vetustos conventos, que hoy son cuarteles,
evocando estudiantes, maestros, bedeles...
hablan de tus pasados días triunfales.
 
Al rumor del Henares que sus cristales
vertiendo va galante por tus vergeles,
¡oh, Alcalá! te has dormido con los laureles
sobre la rubia alfombra de los trigales.
 
dormida, que no muerta, guardas vigor
para tu antigua fama sacar a flote;
aunque... no necesitas más prez ni honor:
 
pues nos diste los santos Justo y Pastor,
y nos diste a Cervantes el de El Quijote,
y al Arcipreste de Hita el de El Buen Amor.

  Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 12 de febrero de 2023

Por la escalera del aire

Título: Por la escalera del aire.
Autora: Mariana Romero-Nieva.
Editorial: Lema (1ª edición); Pedro S.G. Romero-Nieva (2ª edición).
Año de publicación: 2013 (1ª edición); 2020-2021? (2ª edición).
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-938059-1-3
ASIN: B0913BX6ZJ

 

Mariana Romero-Nieva, probablemente una de las poetas más veteranas de Alcalá de Henares, ha vivido en los años más recientes diversos reconocimientos por su trayectoria poética. Algunos en su pueblo natal, en La Mancha, y otros en Alcalá de Henares. Uno de los reconocimientos más significativos ha ocurrido en 2022 en el que se creó por parte de la Asociación de Escritores de Madrid un premio literario que lleva su nombre y que la asociación cultural Nottingh Hill de Alcalá de Henares apoya y promociona, como otro de los creadores de ese premio. Su segundo poemario, Por la escalera del aire, fue publicado en 2013 y al igual que el primer poemario lo editó Lema, posterior Domiduca. En el repositorio de libros Todos tus Libros, que indica los libros disponibles en librerías que no son de grandes superficies ni de franquicias, se indica que fue reeditado en 2018, pero quien esto escribe no ha podido confirmarlo. Lo que sí está confirmado es que de nuevo el familiar de ella Pedro Santiago G. Romero-Nieva lo reeditó, como otros libros en edición digital a través de Kindle, lo que pudo ocurrir entre 2020 ó 2021. En esta ocasión de nuevo la portada era compartida con la original, cambiando de nuevo el logotipo. Se trataba de un cielo en el amanecer con tonalidades azules y rosas, un sol al fondo y alguna nube, lo que nos viene a hablar de ascensión espiritual. En todo caso, el editor de la edición digital habló de Mariana y de este segundo libro en los lugares donde se puede adquirir digitalmente de la siguiente manera: 

"Se dio a conocer por su primera obra poética Las Huellas en la que rinde profundo homenaje a La Mancha, su tierra de nacimiento, por la que siente un profundo orgullo no exento de emoción por unas arraigadas raíces en lo personal y emocional. Trata otros temas diversos en los que surgen el amor a la familia y la lucha interna de un alma inquieta. Por la escalera del aire es su segunda obra poética editada, en ella se observa una progresión hacia una poesía más intimista y cargada de emociones y mensajes en el cénit de su vida y de su potencialidad creativa. Con esta segunda obra transmite su generosidad e implicación por los problemas sociales derivados de una situación de injusticia por las necesidades de los más desfavorecidos."

 Lo cierto es que en el segundo poemario se hace más evidente que el existencialismo de Mariana es un existencialismo optimista, aunque tenga a veces melancolía. Su optimismo viene de una fe en Dios y un reencuentro prometido. Los sentimientos religiosos de Mariana aparecen ligados a un sentir la vida y no se limita a una poesía religiosa, sino que la liga profunda e inseparablemente a su propio ser de persona que vive la vida, eso es algo rompedor en la poesía religiosa y le dota de un valor de vivencia personal útil a cualquier lector. Sirva de ejemplo "Cuando llegue la primavera".

¡Que cuide Dios la espiga y el sembrado,
que florezca la vid y el limonero
y ese trigo ya esté multiplicado
cuando crezcan y florezcan los romeros!

Ve limpiando la troje, campesino,
ve quitando los cardos de la era,
ve lavando los costales amarillos
y engrasando los ejes en galera.

Cuánto callo endurecido se ha formado
en tus manos requemadas y navieras.
Cómo hueles a sudor, a sol y a frío,
y tu frente envejecida es una queja
que en los campos castellanos se levanta
con silencio, con amor y con nobleza.

Como se ve sigue siendo un poemario que recurre al naturalismo y a la vida rural que ella de niña y joven vivió muy en primera persona y, según nos evoca en todos sus poemarios, fue una etapa feliz, tal vez porque por entonces no había vivido tantas pérdidas queridas. No obstante, este poemario está compuesto a sus 80 años de edad, ella es consciente de todo el camino recorrido, por ello mismo, en el poema "La vendimia", habla del otoño con una resonancia clara de juventud y alegría, llena de recuerdos del pasado, y aunque ese otoño viene a identificarse con una etapa de la vida, una en la que recoge los frutos de la vendimia (la metáfora habla por sí sola), no le puede provocar otra cosa que satisfacción y alegría, en una clara aceptación del sentido de la vida. Bien mira el horizonte desde el campo manchego, un horizonte que solo puede venir marcado porque es donde la tierra se junta con el cielo, lo terrenal con lo celestial. Lo mira risueña, dice.

Voy a recorrer caminos
polvorientos y cansados,
entre pámpanas de viña,
entre trigales dorados,
entre olivares dormidos
y corazones callados.

Voy paseando en otoño
noches y días, regados
con sudores de vendimia,
sueños al pie del arado,
canciones de viejos tiempos,
recuerdos de mi pasado.

El sol empieza a asomar
por montículos lejanos;
a las pámpanas sonríe,
a los racimos dorados,
a los hombres que caminan
con los aperos cargados.

Con la gorra en la cabeza,
su pañuelo al cuello echado,
sus pantalones de pana,
su petaca y su tabaco,
su cara curtida al viento
como ese terruño pardo.

Las mujeres de mi tierra
—manchegas de viejo arraigo—
llevan el alma templada,
el cuerpo muy ajustado,
la risa por bandolera
y al horizonte mirando.

El aire de esas llanuras
que sopla suave y templado,
perfume de tierra seca
en la ropa va dejando
y, en la cara de las mozas,
color de bronce dorado.

Sirvan estos poemas como ejemplos del saber hacer de Mariana en este segundo poemario. Recordemos además que aunque su poemario más reciente salió a la luz en 2021, Mariana es especialmente activa en las redes sociales, siendo la plataforma Facebook una en la que ella publica sus poemas más recientes desde la pandemia de Covid-19 en 2020 hasta la actualidad. Poemas que son inéditos en libros hoy día por razones evidentes. Aunque su visión la ha fallado últimamente, la de sus ojos, pues no es metáfora, ella sigue escribiendo y regalándonos preciosos y sentidos versos. Precisamente los más recientes que yo he podido leer fue entre diciembre de 2022 y este febrero de 2023. El escrito en 1 de diciembre de 2022:

Quiero ver en tus ojos
la mirada larga de la noche.
Quiero pintar en tu cuerpo
el amanecer del amor.
Seda de luz en tu boca
un verso en mi corazón.

En enero escribió uno dedicado a su hijo, también ya fallecido, escrito el día 22. Un  poema inusualmente en ella de versos muy largos, casi de poesía en prosa, el cual rompe mucho con su habitual estilo muy medido y concentrado en la métrica. El poema se llama "Te encontré en un libro". El más reciente vuelve a ser un poema breve de versos cortos, escrito en 5 de febrero, con cierta melancolía dice así:

No sé por qué hoy estoy triste,
no sé por qué de mi sangre
manan lágrimas.
No sé por qué me desperté
este día
No sé  por qué palideció la noche
y se llevó la Luna.
No sé por qué mis labios
no prodigan versos.
No sé por qué este silencio
no responde al porqué  
de esta mañana.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".