Las notas de los cíclopes libreros son reseñas de libros de autores, editoriales, editores, personajes o tramas que sean de o tengan que ver con Alcalá de Henares. Da igual de qué época sea la obra. Tú puedes ser uno de los cíclopes. Si quieres escribir una de las reseñas, mándamela. No se publicarán reseñas de libros ya reseñados, tienes el espacio comentarios. No queremos reseñas comerciales.
sábado, 26 de septiembre de 2020
El coto privado
viernes, 25 de septiembre de 2020
Iglesias y santuarios de la Orden de Malta en España
Ya habíamos presentado y hablado de Gonzalo Gómez García en estas notas, a través de sus libros sobre supuestos hechos paranormales, brujería e Inquisición en Alcalá de Henares en siglos precedentes. Añadamos a sus notas biográficas hoy que es o ha sido voluntario de la Asamblea Española de la Orden de Malta, según anotó él mismo en un libro que se autopublicó como "Dutor" en 2013, Iglesias y santuarios de la Orden de Malta en España. De hecho el libro lo introduce el fiscal y asesor de la Asamblea Española de la Orden de Malta en aquel año, Jaime de Salazar y Acha. Fue publicado como edición conmemorativa de los novecientos años de la bula Papal Pie postulatio voluntatis, que abarca los años de 1113 a 2013 y que fue la que dio pie a la fundación de la Orden de Malta. Fue publicado en una edición de tapa blanda, con cubiertas solapadas y una imagen de una decoración gótica en la portada.
sábado, 19 de septiembre de 2020
Historia del anarquismo en Rusia
ISBN: 978-84-87527-52-4 [Fundación Francisco Largo Caballero].
domingo, 13 de septiembre de 2020
Canto para la muerte
Ya presentamos a Salustiano Masó con Una vasta elegía (1976), un libro donde compiló tres libros previos que no
había podido publicar, en ese poemario, uno de los más perfectos que tiene,
pasaba revista y daba cuenta de los agravios que la dictadura había creado a
las vidas personales, denunciaba el origen bélico del gobierno, la imposición
de ideas, los silencios, algún drama familiar… pero sobre todo, sin odios ni
rencores, alababa su amor a la libertad. Probablemente sea el libro de poesía
ejemplar de la Transición, a pesar de que las publicaciones de libros de
autores más famosos que hasta esa fecha no se habían podido leer en España
taparon a la obra y al autor. Quepa añadir en cuanto a notas biográficas un pequeño recordatorio y algún dato nuevo. Tanto él
como su familia fueron republicanos durante la guerra civil, viviendo
particulares tragedias familiares que se llegan a mencionar en el libro Una vasta elegía, publicado en 1976.
Salustiano Masó ocupó muchos y muy diversos trabajos tras 1939, como por
ejemplo peón de albañil, trabajador del zoo de Madrid, guardia de la
circulación o conserje de hotel, entre otros. Siempre se definió proletario.
Publicó en prensa local alcalaína y pronto en otras publicaciones. Comenzó a escribir
a nivel nacional para ABC y a
traducir libros tras recibir reconocimientos literarios desde aquel Adonais de
1956. De su etapa de traductor, premiada internacional e internacionalmente, añadimos que ha colaborado como traductor con la UNESCO, con el Banco Mundial y con la
editorial Alfaguara, dentro de su colección de clásicos y de la que destacan
sus traducciones de Rousseau. Hoy vamos a hablar de su libro Canto para la muerte.
Canto para la muerte fue escrito en diferentes periodos entre 1955 y 1966 hasta que en 1967 Masó lo dio por acabado y lo presentó a un concurso literario avalado por Ediciones Cultura Hispánica, Madrid. Eran miembros del jurado ni más ni menos que Gregorio Marañón, Dámaso Alonso, Luis Felipe Vivanco, Miguel Arteche, José Luis Prado y José Roméu. El libro resultó ganador junto a otros dos autores con sus respectivas obras. Los tres libros fueron publicados en 1968 dentro de la colección poética Leopoldo Panero, el de Masó en concreto ocupaba el volumen 8 de la colección.
Está dentro de la etapa de sus primeros libros, siendo definida esta por el propio autor como influida por la poesía social y dentro de un existencialismo expresionista, según escribió en una nota sobre sí mismo en el libro Canción de lo tachado, de 1977, aunque igualmente declaraba tener toques intimistas y voluntad de denuncia y testimonio de la realidad que suponía la dictadura. Ciertamente hay en sus libros un algo osado que no se llega a ver en otros autores más conocidos.
El libro contiene una alta dosis de agnosticismo que parece caer en el ateísmo a pesar de declararse creyente de Dios en varios poemas, aunque se trasluce que no se trata de un Dios exactamente como la liturgia católica del momento proclamaba. Es un libro donde se nota ese testimonio entre la creencia impuesta en actos en contradicción con la creencia y duda íntima. Sin duda, probablemente, una forma de esquivar la censura de algún modo, aunque el libro se veía amparado en pleno 1968 por la Ley de Prensa de 1966, que aplicaba la censura a posteriori y no a priori. El libro tiene una gran parte de metafísica y partes que demuestran un conocimiento litúrgico de la religión con el que no se siente cómodo. Busca un aspecto más terrenal y humano de tratar de entender su existencia y si habrá o no trascendencia ultraterrena, pese a que, parece dejar más o menos claro entre líneas, la única existencia cierta es la terrenal y consciente de sí, la mundana.
"Cuanta razón me falta todavía
y que escasa la vida, corto el tiempo,
para entender y hacer lo que no alcanzo,
llenarme de algo entero y verdadero.
(...)"
Sirvan de ejemplo también estos otros versos:
"Dime, Señor del Sueño,
¿habrá desgarramiento
celeste que nos salve?
(...)"
Para 1968 Salustiano está cerca de sumarse a la corriente llamada Los Novísimos, que ya dijimos que sería un engarce con la contracultura. No es casualidad que se presente a un premio llamado Leopoldo Panero, si bien el poeta padre tiene en su poemario un sentido cristiano y creyente claro, el hijo de Leopoldo Panero, Leopoldo María Panero, será un poeta claramente contracultural. Salustiano Masó puede sentir en este poemario un camino intermedio que aún debía terminar de recorrer, ya que se decanta por la vía de la duda existencial cuestionando o bien a Dios o no tanto eso de manera directa pero sí a quienes usan la idea de Dios o las instituciones para dominar al otro. Salustiano se considera parte de los creadores de antipoemas, como Nicanor Parra, al cual cita en algunas de sus obras, e incluso compondrá varios poemas siguiendo algunas de las pautas de los antipoemas, tales como caer en el prosaísmo, por ejemplo, eso ocurrirá en los años inmediatamente siguientes al poemario que nos ocupa.
Masó expresa dudas existenciales de manera constante y sencilla en estas páginas, pero siempre apuesta por seguir adelante en el mundo. Tiene la citada habilidad de decir entre líneas un mensaje donde pareciera clara su desconfianza hacia la posibilidad de una existencia más allá de la vida carnal, por lo que siempre llama a vivir el mundo.
"Si quemaste tus naves ya no sueñes
domingo, 30 de agosto de 2020
Los archivos del Estado. Qué son y cómo se tratan
Nº de volumen en la colección: 18.
De entre los autores alcalaínos actuales también encontramos a autores dedicados a la archivística. Es el caso de Alfonso Dávila, nacido en Burgos en 1957, pero afincado en Alcalá de Henares, donde participa de su vida cultural, ya como espectador, ya como parte activa. Así por ejemplo es frecuente verle entre el público de recitales de poesía y encuentros literarios como los que celebra la Librería de Javier (Librería Cervantes), o prologando, como ya se mencionó, el libro de poesía Fosfeno, de José Bautista Rodríguez en 2019. Pero su contribución cultural a la ciudad va más allá de ello. Se licenció en Historia por la Universidad de Burgos. Posteriormente se diplomó en 1982 en la Escuela de Biblioteconomía y Documentación. Gracias a ello pudo comenzar a trabajar como archivero en el Archivo General de la Administración (AGA), ubicado en Alcalá de Henares, para lo cual se trasladó a Alcalá. En 1995 pasó a ser parte del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado. Como facultativo de archivos fue nombrado director del Archivo Histórico Provincial de Álava, pero en 2006 regresó a Alcalá de Henares para ser director del AGA, cargo que desempeñó varios años. Durante este tiempo realizó diversos trabajos en las Comisiones de Valoración del Ministerio de Cultura sobre los fondos de archivo dedicados a sindicatos, administración general del Estado, gobiernos civiles y Hacienda. Además ha ejercido de profesor y coordinador en el Máster de Archivística y Documentación de la Universidad del País Vasco y en el de archivos de la Universidad Carlos III, así como en el Instituto Nacional de la Administración Pública y en el Instituto Vasco de la Administración Pública. sábado, 22 de agosto de 2020
Estampas de la feria. Tradición y modernidad de una feria castellana
sábado, 15 de agosto de 2020
Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX)
orres, que firmaba como Pedro L. Ballesteros y es más conocido como Ballesteros, fue uno de los historiadores de Alcalá de Henares de la segunda mitad del siglo XX más activo. Gran divulgador de la Historia de Alcalá de Henares y muy involucrado en la vida cultural de la ciudad desde los años 1970. Este autor alcalaíno murió en 2016. Su primer libro íntegramente de él fue Alcalá de Henares vista por los viajeros extranjeros (Siglos XVI-XIX), publicado en 1989 por la editorial Brocar, abc. Hablaremos de él para presentarle.



