jueves, 13 de diciembre de 2018

Francisca de Pedraza, mujer y media. Decir "no" en la España del Siglo de Oro

1.- Título: Francisca de Pedraza, mujer y media. Decir "no" en la España del Siglo de Oro.
Autora: Almudena del Mazo Revuelta (ilustración y texto). 
Editorial: Terra Natio.
Año de publicación: 2018. (1ª edición)
Género: Cómic, novela gráfica, ilustración, biografía, Historia.  
ISBN: 978-84-948422-8-3
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2.- Editorial: Fundación General de la Universidad de Alcalá de Henares. 
Año de publicación: 2018 (1ª edición).
Género: Cómic, novela gráfica, ilustración, biografía, Historia.
ISBN: 978-84-88754-77-6


Este año 2018 se ha publicado un libro de ilustraciones a modo de novela gráfica sobre la vida de Francisca de Pedraza que investigó Ignacio Ruiz Rodríguez y del que ya hablamos en sus libros Una alcalaína frente a un mundo: el divorcio de Francisca de Pedraza y Francisca de Pedraza. Mujer, madre esposa... maltratada. El divorcio de Francisca de Pedraza, 1614-1624. La nueva publicación se llama Francisca de Pedraza, mujer y media. Decir "no" en la España del Siglo de Oro, su autora es Almudena del Mazo Revuelta, y en la portada del libro figura el nombre de Ignacio Ruiz, ya que está basado en su investigación y él avala esta nueva difusión por vía de historia gráfica. Esta novela gráfica está publicada en el mismo mes de noviembre de 2018 por partida doble tanto en la editorial Terra Natio como en la editorial de la Fundación General de la Universidad de Alcalá, según la base de datos del ISBN del Ministerio de Cultura. De hecho, la reciente presentación de esta nueva obra se ha realizado con autoridades universitarias, municipales y de asociaciones, y con el anuncio de los medios de comunicación locales, en la sede del Instituto Quevedos del Humor (IQh), que acoge la propia Universidad.  

Almudena tiene su propio sello editorial para difundir sus ilustraciones. A través de él ha realizado la portada del álbum de música Il nostro modo attraverso le stelle, de David Cañas, la portada del nº 61-62 (año 2017) de la revista IQh, sobre la Muestra Internacional de las Artes del Humor, y una portada de una de las ediciones de El nombre de la Rosa, de Umberto Eco, así como ha publicado sus propios libros de ilustración, Mentiras que alimentan, Encontrar tu lugar, El hombre que se convirtió en árbol y Cada día un dibujo, así como ha publicado Sin sentido con editorial Punto Rojo en 2015.

La edición se encuentra en rústica y en tapa dura. Se trata de ilustraciones de trazo un tanto suelto y claro, con sombreados suaves de grises, con fondos ocres, que buscan aprovechar el espacio total de la página y que aparenta ser más ilustración que cómic, tanto en su presentación icónica como en el planteamiento narrativo. Las figuras tienen un aspecto amable y näif, agradable a la vista y probablemente deseable para los ojos y lectura de gente muy joven con capacidad de leer y entender una obra gráfica. En ese sentido se trata de una obra divulgativa de esta investigación histórica que ya había sido escrita en dos ocasiones por Ignacio Ruiz en un lenguaje investigador más profesionalizado desde el ángulo de las ciencia humana y la deontología de la Historia. Quizá una obra ideal para regalar a aquellas personas que desean conocer, aman las ilustraciones y no están acostumbradas a textos más profundos, bastándoles el conocimiento de la Historia en sus aspectos más básicos y menos llenos de datos, menos académico, que no de documentación que lo avale. 

El libro ilustrado llega en pleno 2018, el año en el que el movimiento feminista por la igualdad y sobre todo por el final de la violencia machista o de la discriminación más brutal está en su  momento más álgido, hasta el punto que numerosos productos culturales buscan por medio de sus productores, editores, realizadores, etcétera, historias escritas por mujeres o sobre mujeres. No obstante, la mayor parte de los premios culturales de este año han sido ganados por mujeres, tal como se informó en noviembre en diversos medios de comunicación. A este respecto los ganadores del Premio Francisca de Pedraza 2018, dedicado a la igualdad sexual, Javier Juárez y Nora Botero, se planteaban en entrevista radiofónica a Cadena SER Henares en noviembre de este año, mismo mes de la publicación de este libro por partida doble y mismo mes que recogieron su premio, si estos premios estaban siendo dados por la valía o por el sexo de la ganadora, pues de ser por lo segundo se seguiría asistiendo a una discriminación que no hace favor alguno a la causa feminista. Esta anotación que aquí dejo no va en detrimento de la obra que hoy reseño, todo lo contrario, pues la obra en sí misma merece la pena su publicación. Simplemente creo que hay cabida a la reflexión en pos de un mismo fin. 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 8 de diciembre de 2018

El taller de libros prohibidos

Título: El taller de libros prohibidos
Autora: Olalla García. 
Editorial: Ediciones B.
Año de publicación: 2018 (1ª edición)
Colección: Histórica.
Género: Novela.   
ISBN: 978-84-66664-33-2
 
Olalla García (Madrid, 1973), aparte de pasar su infancia en Madrid, ha vivido también en Castellón de la Plana, Alcázar de San Juan, Cartagena, Bolonia (como estudiante), París (también como estudiante) y se ha asentado en Alcalá de Henares desde hace años, donde, además, estudió la licenciatura de Historia en su Universidad. Se especializó en Historia antigua de Persia. A partir de ahí comenzó ha combinar la docencia como profesora de Literatura en la propia Universidad de Alcalá con su tarea de escritora y de traductora. Sus novelas suelen ser de ambientación histórica en el mundo antiguo, normalmente oriental. Su primera novela de hecho fue Ardashir, rey de Persía (2005), luego continuó con El jardín de Hipatia (2009), Rito de paso (2014) y En tierra de nadie (2016). Olalla ha sido publicada por importantes editoriales a nivel estatal, como Espasa o Impedimenta, y reseñada por prestigiosas revistas, como por ejemplo National Geographic Historia. Su libro más reciente acaba de salir no hace mucho al mercado. Ha sido editado por Ediciones B. Se llama El taller de libros prohibidos. Un libro de suspense voluminoso, con tapa dura y guardas y un cuidado diseño de cubierta donde se deja claro el protagonismo femenino en unas épocas actuales en las que todo lo que tiene que ver con la mujer comienza a confundirse entre la reivindicación y el producto comercial. Sin embargo, que no se confundan mis palabras. La autora no sólo ha dado vueltas en torno a la Historia antigua más exótica, sino también ha dotado a la mujer a lo largo de sus obras de un puesto digno y merecido, que reivindica su derecho a ser protagonista.  La sinceridad de la autora y su compromiso no debe confundirse con un posible oportunismo por parte de los editores. Del mismo modo que la trayectoria y calidad de Olalla está muy por encima de un posible oportunismo del que se ha visto beneficiada, en este caso merecidamente.

La narración nos transporta a la Alcalá de Henares de 1572 donde el personaje de Inés Ramírez enviuda y debe ponerse al frente de la librería familiar. Una posibilidad realmente bien documentada, ya que en la Edad Moderna española las mujeres podían ser dueñas de sus propios negocios siempre y cuando no estuvieran emparentadas con un familiar directo de sexo varón, tal como el esposo, el padre o un hijo adulto. No obstante, en la Historia real de Alcalá, durante el siglo XVII una de las mujeres de la familia de editores Briones, se hizo cargo de la imprenta familiar por estas circunstancias. Volvamos al relato de la novela de Olalla García. La librera Inés Ramírez se hace cargo de la librería de la familia al quedar viuda. En esta tarea encuentra de manera casual un cofre de su marido donde se guardaba una carta que lleva a un antiguo libro manuscrito con contenido comprometedor y prohibido en la España de Felipe II, donde la herejía era perseguida por la Inquisión y podía comprometer a las personas ante las Justicia de manera altamente peligrosa incluso para la vida. Con la ayuda de un oficial de imprenta francés, Pierre Arbús, comienza una búsqueda de ese libro, lo que la lleva a un recorrido y una toma de contacto con todo tipo de personas desde las más altas esferas a las más bajas, y desde los mayores peligros sociales a los mundos más eruditos.

El libro fue presentado en las III Jornadas Madrileñas de Novela Histórica. Se nota en sus páginas los altos conocimientos y estudios de Olalla, capaz de reflejar dentro del relato todo tipo de detalles del mundo de las imprentas y las librerías del siglo XVI, así como de las leyes laborales respecto a las mujeres en esa época y otras cuestiones sociales e históricas. Al riguroso y amplio trabajo de documentación, exhibición de conocimientos de su carrera como historiadora al servicio de la Literatura, se le une una clara demostración de su proximidad al mundo literario al mostrar gradaciones y progresiones de personajes y relato, así como la captación minuciosa de ambientes y caracteres. A todo esto, además, la novela histórica ficticia, transformada en historia de suspense, cuenta con una autora que sabe mantener la intriga a lo largo de las páginas con varios giros argumentales inesperados. 

Es un placer contar con Olalla de entre las autoras complutenses.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

martes, 4 de diciembre de 2018

El jardín de los frailes

Título: El jardín de los frailes.
Autor: Manuel Azaña.
Editor: Compañía General de Artes Gráficas.  Madrid. 
Impresor: Compañía General de Artes Gráficas.  Madrid.
Año de publicación: 1926. (1ª edición)
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Título: El jardín de los frailes
Autor: Manuel Azaña.
Editorial: Ediciones El País.
Año de publicación: 2003 (1ª edición).
Colección: Clásicos del siglo XX. 
Nº de volumen en la colección: 31.
Género: Novela.
ISBN 10: 84-89669-93-7
ISBN 13: 978-84-89669-93-2  

Manuel Azaña Díaz (1880-1940) es otro de esos grandes escritores que ha dado Alcalá de Henares. Si Miguel de Cervantes era el más ilustre del llamado Siglo de Oro de las Letras españolas, el XVI-XVII, Manuel Azaña pertenece al que se llamó Siglo de Plata de las Letras españolas, el XX, que en realidad fueron unas décadas más o menos de la Generación de 1898 a la Generación de 1936. Bien es cierto que Manuel Azaña es más recordado y ha pasado a la Historia por su contribución política, en la que llegó a ser ministro y presidente de la Segunda República en la década de 1930, gobernando con el más alto cargo en la delicada época de la guerra civil de 1936-1939. Sin embargo, Azaña también tiene una rica trayectoria literaria donde se le reconoció como uno de los mejores prosistas del momento, si bien el ensayo y la reflexión es su mayor fuerte. Azaña murió en el exilio en Francia, en Montauban el 3 de noviembre de 1940. Desde entonces ha sido un personaje censurado y denodado durante la dictadura franquista, y recuperado, pero con muchos pasajes de su obra en el olvido desde los años 1970, los de la Transición a la democracia en la actual monarquía parlamentaria. En esa recuperación aparece también su recuerdo como escritor más allá de como político.

Los Azaña son una familia netamente alcalaína cuyos nombres aparecen en los archivos y la Historia local desde el siglo XV-XVI hasta la actualidad. En su haber tienen varias generaciones de escribanos, notarios y políticos, así como de empresarios locales y cuenta con una rama familiar más dedicada a oficios más sencillos. Manuel era hijo de Esteban Azaña, que fuera alcalde de la ciudad en la década de 1870 por el Partido Liberal, con la Restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII, aunque Manuel  de niño viviría la muerte de su padre. En un principio Manuel se dedicó al periodismo, empezando con un periódico local llamado La avispa del Henares, al comienzo del siglo XX. De ahí pasó a otros periódicos y ensayos. Llegó a visitar los frentes de combate de la Primera Guerra Mundial en Verdún. Se le suele encuadrar dentro de la llamada Generación de 1914, aunque hay quien le quiere meter en la Generación de 1927. Discrepó con la dictadura de Miguel Primo de Rivera en los años 1920 y se definió y posicionó claramente como republicano, fundando su propio partido político, Acción Republicana, con el cual en 1931 comenzó a ocupar altos cargos de gobierno, sin dejar de escribir diarios personales, discursos, ensayos, novelas y obras de teatro. En 1934 fundaría otro partido, Izquierda Republicana, con  el se uniría a la coalición de partidos Frente Popular y ganaría las elecciones de febrero de 1936, siendo nombrado jefe de Estado como presidente, cargo con el que vivió la guerra civil iniciada en julio de ese año. Exiliado desde enero de 1939 y con la guerra acabada oficialmente el 1 de abril de ese año, murió en Francia en 1940 acosado por los nazis alemanes en la Segunda Guerra Mundial y amparado diplomáticamente por México en medio de su enfermedad letal.

Entre 1921 y 1922 publicó por entregas en el periódico La Pluma su novela El jardín de los frailes, que es con la que en la reseña de hoy introducimos a Azaña en Las notas de los cíclopes libreros. Siguió escribiendo y publicando de tal modo que ganó el Premio Nacional de Literatura en 1926 por Vida de don Juan Valera. Según la anotación de la Asociación de Arte Gráficas sería entonces, 1926, cuando se decide publicar en libro El jardín de los frailes. Como se puede ver no es novedoso, a pesar de que nos digan que sí, que una publicación por entregas públicas (hoy día en Internet) termine siendo editado en libro. Y que los autores por entregas crezcan por ese medio y terminen siendo reconocidos. Sea como sea, a pesar de la anotación de la época de que aquel libro salió en 1926, se difundió en 1927 y por lo general se afirma que fue publicado en 1927 como libro por primera vez.

El libro ya fue vuelto a editar en el fatídico año de 1936 por la editorial Espasa-Calpe, de una manera más sobria, prescindiendo de la ilustración arquitectónica que contenía la edición anterior. Luego, el silencio. De Azaña se recordaron desde el exilio sus cuestiones políticas, lo referente al recuerdo de sus escritos comenzó a centrarse en sus discursos, sus diarios y sobre todo en su último libro, La velada en Benicarló. En 1966 se editó de nuevo El jardín de los frailes en México, aunque con tal título había habido una publicación en Los cuadernos de poesía de El Escorial, editado en Madrid en 1950. Como sea, el libro no se volvería a reeditar correctamente en España hasta 1977, por la editorial vasca Albia. A partir de ahí ha tenido otras reediciones, aunque pocas. No es el libro más obvio ni el más recordado de Azaña, aunque en los últimos años se ha recuperado y revalorizado mucho. Una de las ediciones más recientes que más justicia le hizo fue la que realizó el periódico El País en 2003 dentro de su colección Clásicos del siglo XX. Contenía tapas duras y un diseño acorde con el resto de libros de la colección. Aparece en la portada un Azaña dibujado de niño de espaldas contemplando la nada del blanco de la cubierta. La calidad del papel puede no ser muy buena, pero es quizá la publicación que más ha ayudado en la actualidad a su difusión y conocimiento, tanto por su bajo coste, su aspecto aparente con la tapa dura y su aparición en un periódico de carácter estatal y de los más vendidos.

Esta novela es en cierto modo autobiográfica. Azaña recuerda aquí su infancia y juventud como estudiante en un colegio religioso de agustinos en El Escorial. Previamente habla de su etapa en Alcalá de Henares y nos da datos por ejemplo del abandono en su mantenimiento de la calle Santiago, o del ambiente social mortecino que él apreciaba en su vivencia. En este libro narra el despertar del niño en su aprendizaje, relatando tanto su curiosidad sexual, como sus primeras críticas a la educación religiosa. Con este libro Azaña comenzó a dejar clara de manera pública su creencia en la necesidad de limitar los poderes de la Iglesia en la sociedad para poder avanzar y progresar.

Es un relato de prosa clara y muy expositiva de reflexiones a raíz de circunstancias que le ocurren al protagonista y su grupo de compañeros de aula. En esta autobiografía hecha novela Azaña demuestra su oficio como escritor, previo y también compatibilizado con el de político. Tiene un estilo directo que no deja espacio a fórmulas enrevesadas. En cierto modo, esta novela le servía a la vez de trampolín para comenzar a propagar algunas de sus ideas para mejorar la sociedad de la época, tales como llevar el laicismo al gobierno y al orden constitucional, o tales como mejorar la educación y ponerla controlada por el Estado. Pero a la vez es un relato testimonial de cómo podía ser la vida para un joven de una ciudad de provincia venida a menos, casi convertida a la forma de vida rural, y que vivía de sus recuerdos sin lograr levantar cabeza. Con esos ojos se va descubriendo un mundo nuevo y restrictivo en El Escorial en comparación con la vida moderna y de progreso que se vivía en las grandes capitales. La confrontación de ese contraste es el que nos hace descubrir un Azaña no exento de un sentido del humor sutil, sarcástico, irónico, que detecta los que considera males de la sociedad española y los pone de relieve para tratar de sumar a los lectores en la sensación de necesidad de acabar con lo pernicioso para crear algo nuevo, fundamentalmente basado en la necesidad de una renovación y reforma total del sistema educativo español. El cambio de las mentalidades para el cambio y la mejora de la sociedad.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 1 de diciembre de 2018

Colegio Mayor de San Ildefonso. Fábrica de la fachada (1537-1553) Alcalá de Henares, patrimonio de la humanidad

Título: Colegio Mayor de San Ildefonso. Fábrica de la fachada (1537-1553) Alcalá de Henares, patrimonio de la humanidad
Autor: Ángel Pérez López. 
Editor: Servicio de publicaciones de la Universidad de Alcalá de Henares.
Año de publicación: 1998 (1ª edición)
Género: Arte, arquitectura, fotografía, monografía.
ISBN 10: 8487068081 
ISBN 13: 9788487068089


El 2 de diciembre de 1998 la UNESCO nombró a Alcalá de Henares Patrimonio de la Humanidad por su riqueza artística, cultural, histórica... Se cumplen veinte años de aquel nombramiento. La recuperación del patrimonio de la ciudad comenzó de muy antiguo. Podríamos hablar quizá del siglo XIX cuando la Sociedad de Condueños hizo todo lo que estuvo en sus manos para no perder los edificios que fueron de la Universidad Complutense, trasladada institucionalmente y con todo su pasado histórico registrado en su archivo también trasladado a Madrid capital en 1836. Desde entonces a lo largo del tiempo hubo muy diversas iniciativas de muchas índoles para conservar y recuperar lo que el abandono, el paso del tiempo y proyectos ajenos a la ciudad iban perdiendo. Metidos en el siglo XX, y tras la guerra civil terminada en 1939, la ciudad tuvo que rehabilitarse también por los estragos de los bombardeos, incendios y combates habidos. La dictadura franquista reconoció parte de todo lo recuperado quizá dentro de sus propios planes de promoción turística, tal como en los años 1920 había ocurrido con la recuperación de la Hostería del Estudiante y el Paraninfo universitario, y en ese reconocimiento, en 1968 nombró a su casco histórico Conjunto Histórico-Artístico. Murió Franco, se acabó la dictadura, y se le dio una nueva universidad a la ciudad en 1977, usando y recuperando el patrimonio arquitectónico de la anterior universidad. El ayuntamiento de la ciudad junto a la Universidad de Alcalá de Henares y otras instituciones y asociaciones iniciaron unos redoblados esfuerzos por recuperar todo lo perdido. El esfuerzo no fue pequeño y terminó en ese 1998 en el reconocimiento citado por parte de la UNESCO de nombrar a la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Dentro de aquel año tan importante para Alcalá, la Universidad de Alcalá de Henares decidió publicar un libro conmemorativo donde participaban ayuntamiento y UNESCO en una edición limitada y exclusiva de gran formato y tapa dura llamado Colegio Mayor de San Ildefonso. Fábrica de la fachada (1537-1553) Alcalá de Henares, patrimonio de la humanidad, y escrito por Ángel Pérez López. Era una monografía principalmente de fotografías e ilustraciones que mostraban la construcción y evolución histórica de la fachada del Colegio Mayor de San Ildefonso, que es el que alberga las instituciones más importantes para el funcionamiento de esta universidad, tales como el rectorado, el servicio de publicaciones, diversos servicios de atención a los estudiantes, un centro expositivo, el Paraninfo, la Hostería del Estudiante, etcétera.

El libro, muy técnico, toca obviamente el tema artístico, arquitectónico, incluso biográfico cuando toca el tema de algunas personas fundamentales en su Historia, como el cardenal Cisneros o Gil de Hontañón. La fachada es uno de los hitos del Renacimiento español. Este libro le rinde culto, aunque es obvio que en el contexto en el que se publicó reivindica a la propia Universidad como artífice del logro del título de Patrimonio de la Humanidad. Quizá en ese sentido hay que recordar que aunque es lógica su publicación, a veinte años pasados, quepa publicar que el Patrimonio de la Humanidad es algo más que edificios, es su sociedad, a la que tanto se la está alterando a base de políticas netamente turísticas sin importar mucho la cultura local propia. 

Sea como sea, en este veinte aniversario, los cíclopes libreros homenajeamos el evento recordando este libro que se hizo específicamente por ese motivo.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 25 de noviembre de 2018

Un cerdito en la pecera

Título: Un cerdito en la pecera
Autores: Antonio eMe (texto) y Marta de Dios (ilustración). 
Editor: Antonio M. Moreno (autoedición del autor).
Impresor: [No se registró].
Año de publicación: 2014 (1ª edición)
Género: Poesía, cuento infantil e ilustración.
ISBN:  978-84-616-8707-7

El poeta alcalaíno Antonio eMe es uno de esos poetas que se ha hecho a sí mismo. Reúne en su persona no sólo la figura del poeta, sino también el de su propio representante, editor y promotor. Es por tanto uno de los poetas que propiamente en este comienzo de siglo XXI han decidido tomar las riendas de su propia obra gracias a las facilidades y ventajas que dan ahora las nuevas tecnologías para la autoedición y el cuidado de todos los detalles de tus propias creaciones. El clásico sistema editorial que une a escritores con editores y de por medio se debieran implicar agentes, maquetadores, distribuidores, etcétera, dejan márgenes muy estrechos en España para que un autor no altamente famosos pueda sobrevivir. El clásico 10% de los derechos de autor (o menos) a veces incluso se hace difícil de cobrar y dándose el caso además de que muchos editores delegan su obligación de difundir la obra a las posibilidades comunicativas del propio autor, por lo que hace años que la relación económica editor con autor es injusta, es ese el elemento que hace que muchos autores de este siglo XXI, viendo que los editores no tienen ya la exclusiva de editar, se lanza a autoeditarse, pues el esfuerzo será similar y al menos los beneficios no se ceñirán a un 10% por el que muy a menudo hay que realizar múltiples llamadas y cartas al editor para que se "acuerde" de abonarlo. El sistema de la autoedición no es algo nuevo, sino algo que se ha relanzado. Hay que recordar que la autoedición no disminuye la calidad de la obra, como algunas personas interesadas sostienen. Antonio Machado pagaba de su bolsillo sus propias ediciones de libros. Federico García Lorca autopublicó Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, y Miguel Hernández también puso dinero de su bolsillo para sus primeras publicaciones.

Antonio eMe ha realizado numerosos recitales de poesía, aunque no se le ve muy a menudo en los que se han realizado en los últimos años en Alcalá de Henares. Su presencia, en todo caso, siempre es garantía de una poesía romántica, dulce e inteligente. Es, cuando menos, un prolífico autor de publicación en papel.

En 2014 realizó una de sus primeras publicaciones, un pequeño librito de literatura infantil que junta el cuento con la poesía, siguiendo la estela de una autora tan célebre como lo fue Gloria Fuertes. De hecho el libro guarda mucha relación con la obra de Gloria Fuertes y se podría asegurar que no tiene nada que envidiar a algunas de las obras de poemas infantiles de la autora. Hablamos de Un cerdito en la pecera, que Antonio eMe publicó junto a Marta de Dios, la cual le dio la esencia de la ilustración infantil.

Un cerdito en la pecera se presenta en una edición de tapa dura, con apenas una veintena o treintena de páginas. Cobra gran importancia el relleno de las páginas con las ilustraciones del cerdito y los diferentes personajes y situaciones con las que se encuentra este, siguiendo el relato que en modo poético cuenta Antonio eMe. Tiene una buena letra de formato divertido y grande para que puedan leerlo precisamente el público infantil, aunque está recomendado para niños de 2 a 6 años de edad, por lo que hemos de pensar que el libro está pensado también para que madres y padres puedan dedicar tiempo de lectura compartida con sus hijos. 

Se trata de un cuento pedagógico con moraleja que trata de enseñar a los más pequeños la buena educación y las buenas maneras cuando se está con más gente. Es por ello un libro destinado a educar a los niños y niñas para que aprendan a socializar de manera correcta, desterrando egoísmos, groserías y faltas de respeto al otro. Es la historia de un cerdito sacado de su ámbito de vida para entrar en otro ámbito de vida debajo del agua. Cumple de esta manera con la intencionalidad clásica de los cuentos de educar a quien los recibe y dar lecciones ejemplares. Eso es un objetivo clave en todo cuento, al menos hasta que hace relativamente poco aparecieron los cuentos que pretenden romper con todo molde posible con la idea de generar más ganancias económicas como producto, pero no como cuento tal como se crearon a lo largo de la Historia o se recogieron. Tenemos en este bagaje a don Juan Manuel, los hermanos Grimm, Samaniego, la citada Gloria Fuertes, Perrault o La Fontaine. 

El libro fue presentado en abril de 2014 en Madrid en el Día del Libro, en el colegio Wisdom School, y en junio de ese año en Alcalá de Henares en El Reino de Micomicón, un local con nombre cervantino que se encontraba en la calle Carmen Calzado. Aún se puede encontrar en algunas librerías como Domiduca.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 18 de noviembre de 2018

Brujería en Alcalá. Procesos inquisitoriales de los siglos XVI al XIX

Título: Brujería en Alcalá. Procesos inquisitoriales de los siglos XVI al XIX
Autor: Gonzalo Gómez García. 
Editorial: Domiduca Libreros. 
Año de publicación: 2017. (1ª edición; prólogo de Ignacio Ruiz)
Colección: Alcalá y su tierra en la Historia. 
Nº de volumen en la colección: 4
Género: Historia.
ISBN: 978-84-946857-3-6

Tras el libro Alcalá mágica y heterodoxa, de 2011, Gonzalo Gómez volvió sobre el tema de uno de sus capítulos, el dedicado a la brujería y la hechicería en Alcalá de Henares. Lo hizo en 2017 dentro de la colección "Alcalá y su tierra en la Historia" de la editorial Domiduca. Se llamó Brujería en Alcalá. Procesos inquisitoriales de los siglos XVI al XIX. Fue el libro menos voluminoso hasta la fecha publicado en tal colección. Ocupaba 116 páginas, en las cuales el texto ocupaba algo más de espacio gracias a una abundancia de fotografías de los lugares de la ciudad donde se desarrollaron algunos de los hechos que narra, así como una serie de grabados de la época sobre brujas. Además, desde la página 95 aparece un anexo con grandes fotografías de portadas de libros que el autor destaca como libros en el ojo del huracán de la Inquisición en cuanto al mundo de la brujería, con la página siguiente escribiendo unas breves notas sobre cada uno. La bibliografía vuelve a ser abundante, está bien dirigida a su objetivo temático. Aparte de esto, el libro era prologado por el catedrático Ignacio Ruiz durante varias páginas contextualizando en la Historia el fenómeno de la Inquisición en España, explicando el problema religioso del siglo XVI que llevó a su implantación.

Entre Alcalá mágica y heterodoxa y Brujería en Alcalá existió un estudio intermedio escrito por el entonces doctorando Javier Fernández Ortea en 2016 y publicado en noviembre de ese año en el Libro de actas del XV encuentro de historiadores del Valle del Henares. Se llamaba aquel artículo "Hechicería y superstición en Alcalá de Henares desde el siglo XVII al XIX", título con el que guardará gran parecido el subtítulo del libro de Gonzalo en la primavera-verano de 2017. Javier Fernández se encontraba investigando sobre la Inquisición para su doctorado, según conversación personal con quien esto escribe en aquel encuentro de historiadores. No figura en su bibliografía el libro Alcalá mágica y heterodoxa, ni tengo constancia que usara, aunque sin duda existía ese precedente reciente sobre el tema desde 2011. Javier Fernández escribió un artículo muy centrado estrictamente en lo que históricamente se puede afirmar y desarrollaba una presentación de su estudio atendiendo a todos los parámetros que la Historia como ciencia pide al historiador que atienda. Entre los casos que presentó recogía seis casos que acabaron en la Inquisición como casos totales en Alcalá de Henares, mientras que Gonzalo en 2011 hablaba de cinco casos (página 158 de Alcalá mágica y heterodoxa). El tema fue vuelto a tratar por una de las hermanas Lara, María Lara, en otro encuentro de historiadores, el dedicado a Mujeres en Alcalá, un paseo por la Historia, cuyo libro de actas, publicado con idéntico nombre en la primavera de 2017. En esa ocasión era muy evidente que María Lara había tomado el estudio de Javier Fernández. No aportaba nada nuevo a los dos precedentes de ella, salvo la referencia a ellos y su propia exposición del asunto. Hay que decir que en 2013,  María Lara había publicado un estudio general llamado Brujas, magos e incrédulos en la España del Siglo de Oro. Microhistoria cultural de ciudades encantadas, donde se mencionaría Alcalá. Gonzalo sólo citó como existente acerca de los avances del tema desde 2011 en Brujería en Alcalá el estudio de María Lara, pero no el de Javier Fernández (página 38 de Brujería en Alcalá). En cierto modo pareciera que Brujería en Alcalá hubiera sido escrito como contestación a ese artículo de Fernández, reivindicando el autor un espacio que pudiera considerar propio por ser uno de los pioneros recientes del tema de brujería retomado en los estudios alcalaínos. No obstante, Gonzalo, doctor en Historia Moderna, pero sin licenciatura de Historia, pero sí de Administración y Dirección de Empresas, cuida mucho todo lo relacionado que aparece en la ciudad sobre estos asuntos, muy expuestamente al público él mismo realiza guías por los lugares que cita en sus libros y vende camiseta al respecto.

Sea como sea, todo avance en los estudios de la Historia es siempre bienvenido. No es algo nuevo ni negativo a lo largo de los tiempos que diversos autores hablando de un mismo tema se respondan unos a otros ampliando o tratando de comprobar lo acertado o desacertado de los resultados de unos y otros estudios. Todo ello es un ejercicio sano y necesario que hace avanzar el conocimiento. En este caso, Gonzalo llegó a ampliar los casos alcalaínos de brujería que cayeron en manos de la Inquisición a once, con lo que su estudio es el que recoge el más amplio rastreo de aquellos sucesos. Me hace preguntarme si aún pudiera aparecer algo más en los archivos que han consultado dado que de 2011 a 2017 se ha ampliado el abanico desde cinco casos de brujería en Alcalá al reconocimiento de al menos once entre los siglos XVI al XIX.

Brujería en Alcalá era una ampliación del capítulo al respecto en Alcalá mágica y heterodoxa. El libro estaba planteado más seriamente que el libro de 2011, si se valora desde la Historia como ciencia humana. Está más acertado en su redacción. Aunque sigue tratando el tema desde una óptica que parece unidireccional, faltando el contraste de una tesis ante una antítesis, por lo que en algunos parajes todavía pareciera que se da por bueno los hechos mágicos por los que fueron juzgadas y condenadas las personas que lo sufrieron. Así por ejemplo el texto nos cita el reconocimiento de una rea de haber mantenido relaciones sexuales con el Diablo en la cárcel de la Inquisición, no hay nada que parezca poner eso en contexto o explicarlo, por lo que da la sensación de que se reconoce la realidad de un hecho esotérico que muy probablemente era en realidad producto de las torturas, los maltratos, quién sabe si de violación carcelaria, etcétera.

Antes de entrar en cada caso registrado, Gonzalo explica el funcionamiento de la Inquisición en Alcalá de Henares, sus lugares, el desarrollo del proceso desde que una persona era acusada hasta que se cumplía el final de su proceso, explica los instrumentos que se usaban en las torturas, las nueve clases de acusación posible que se formulaban por lo general, y los distintos ritos, conjuros, curaciones, adivinaciones e instrumentos de brujería que han quedado registrados en los legajos donde se recogen los expedientes de estos juicios. Toda esta parte puede tener su utilidad general a modo de consulta para futuras investigaciones. Aunque precisamente, aunque es útil por esto mismo, le da al texto un carácter más de enunciación que de discurso narrativo.

Los casos expuestos están sustentados por los archivos del Estado, entre ellos en Archivo Histórico Nacional y nos deja muchos rastros de las posibilidades aún no pisadas de la Historia de Alcalá. una Historia, que, no me canso de escribirlo, necesita revisiones y una reescritura más ajustada a los hechos históricos, como estos, y no sólo a los hechos atractivos para el turismo. Historia y Turismo son dos licenciaturas universitarias diferentes, con objetivos diferentes.

Este libro de Gonzalo me parece más acertado que el de 2011, aunque tenga cuestiones ya citadas arriba.

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 3 de noviembre de 2018

Palabristas en la cuerda floja

Título: Palabristas en la cuerda floja.
Autor: Lolo Rovira.
Editorial: Círculo Rojo
Año de publicación: 2011 (1ª edición; prólogo de Susi Corrales "Suko").
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-9991-471-8

Lolo Rovira es un escritor y poeta segoviano que tras muchos años vinculado al mundo de las letras decidió publicar su primera antología poética en 2011, Palabristas en la cuerda floja en la Editorial Círculo Rojo, como homenaje a su admirado hermano Alfonso fallecido en 2006. Fue su muerte la que le impulsó a hacerlo, ya que hasta ese momento escribía sin ánimo de publicar. De Alfonso, gran músico y acuarelista, solo conserva algunas pinturas y un par de grabaciones caseras. Según palabras del autor: “Este hecho me hizo pensar en la pervivencia del artista en el tiempo; un sentimiento que cuando nace se hace insidioso, y Palabristas en la cuerda floja ha matado, en parte, ese gusanillo que tanto me incomodaba y por supuesto, se la debo a mi hermano que siempre fue una de mis mayores inspiraciones”.

Tuve la gran fortuna de ser su prologuista. Y para conocer un poco mejor la obra y a su autor expongo aquí algunos de aquellos pensamientos:

“Hoy por hoy sigue sorprendiéndome cada día cuando me relata episodios de sus 'mil vidas' como yo cariñosamente le digo. Muchas empresas ha llevado a cabo: profesor de artes marciales, rescates subacuáticos, director comercial, auxiliar de detective, vigilante de seguridad… pero quizá la que más le ha marcado ha sido su etapa guerrillera en el ejército, donde aprendió disciplina, sacrificio, entrega, honestidad, compañerismo, y otros profundos valores que le acompañarán toda su vida.

Si interesante es el autor, no menos lo puede ser su obra. El artista deja algo de sí mismo en cada palabra, en cada verso, cuida y mima la rima, el ritmo y la composición. Ahora más que nunca comprendo por qué se habla de la poesía como una de las más complejas artes literarias.

Lolo Rovira se ha desnudado gustosamente ante todos nosotros, y lo más importante ante él mismo. Inspirada en los grandes clásicos, Palabristas en la cuerda floja, es una obra que se ha gestado a lo largo de toda una vida, la misma vida que le ha visto nacer, crecer, equivocarse, acertar, amar, sufrir, madurar, anhelar, soñar...; es una poesía cercana, amena, de temática actual y ritmo clásico”
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Igualmente, tuve ocasión de entrevistarle para Interperiodismo Digital. En esta reseña reproduciré dos de las preguntas que le formulé:

-Considero que escribir poesía es como desnudar tu alma poco a poco en cada verso ¿alguna vez has sentido la sensación de estar exponiéndote en exceso?

“Bueno, tengo la suerte de ser demasiado vanidoso como para ocultar mis debilidades. En realidad, soy un exhibicionista redomado; creo que casi todos los que se dedican al arte lo son, o lo somos, en cierto modo. Pero no hay que confundir la vanidad artística con la soberbia o la futilidad de creerse algo más que lo que te devuelve el espejo por las mañanas al levantarte. Lo que tu viertes en tus obras son tus mejores sentimientos, porque sea bueno o malo lo que descubres, ser sincero es el mejor de los sentimientos posibles. Por cierto, no me hace ningún daño destaparme del todo y de todo, ese es el mérito de los grandes poetas, si alguien quiere utilizarlo para hacerme daño no es mi conciencia la que sufre…”

-Lolo, nos gustaría saber qué sensaciones provoca en ti escribir poesía, ¿cómo te sientes?

“Es un sentimiento de desahogo; es como la primera bocanada de aire fresco que entra en la garganta tras aguantar la respiración. Aunque yo daría la vuelta a la pregunta y cambiaría el planteamiento; yo diría que son las sensaciones las que me provocan escribir poesía. El sentimiento de soledad, el amor, la gratitud, el dolor de una pérdida, la rabia que causa la impotencia ante una injusticia, la solidaridad. Estos y otros sentimientos parecidos son los que hacen que la pluma se desangre sobre el papel”.


Desde aquí y aprovechando el impulso que me ha dado Canichu para reseñar Palabristas en la cuerda floja me dirijo a ti, Lolo Rovira, para animarte a publicar de nuevo. Tienes en el cajón dos novelas latiendo tinta y desesperanza por salir a la luz y otro poemario que tan solo necesita ser desempolvado.

Ahí lo dejo.

“Los versos no entienden de distancia, tiempo o fronteras, simplemente nacen con la esperanza de ser eternos” (Suko).

 Reseña escrita por Susi Corrales-Suko.
(Reseña originalmente publicada en Lolo Rovira y Susi Corrales "Suko".) 
***Lolo Rovira lleva muchos años vinculado por residencia a Alcalá de Henares.