sábado, 11 de enero de 2025

El Principito venido a menos

Título: El Principito venido a menos.
Autor: Antonio Manuel Moreno (Antonio eMe).
Editorial: Ella Ediciones.
Año de publicación: 2024 (1ª edición; prólogo de I.A.).
Colección: Novela corta.
Nº de volumen en la colección: No consta.
Género: Novela; Teatro; Ensayo.
ISBN: 979-83-43648478

 

El poeta y dramaturgo Antonio eMe publicó en noviembre de 2024 una novela corta, El Principito venido a menos. En realidad esta obra originalmente era una obra de teatro que él mismo escribió, dirigió e interpretó en 2019. Ya había sido mencionada en estas notas cuando hablamos de otra de sus obras de teatro, Hasta el viernes que viene (2020). sobre su estreno e interpretación tenemos noticias a través de la prensa local, en Dream! Alcalá se nos comenta en una noticia de aquel 2019 que el 17 de mayo de ese año se estrenó la obra en la Sala de Teatro Margarita Xirgú, de sindicato Comisiones Obreras de Alcalá de Henares, en la vía Complutense. Fue a las 20:00 horas de ese día. se indicaba lo mencionado de la autoría, dirección e interpretación  de Antonio eMe, y nos añadía que la obra tenía acompañamiento musical de Rubén Fuentes y Fito Mansilla. Duraba dos horas y veinte minutos, con descanso intermedio. El título siendo obra de teatro era: El Principito venido a menos (o lo jodidamente duro que resulta hacerse mayor). Cinco años más tarde el autor retoma el texto teatral, el cual era un soliloquio del protagonista, y lo transforma en una novela corta que mantiene el mismo tono de humor ácido que tenía la obra. Ahora bien, esta vez Antonio eMe firma el libro con su nombre real, Antonio Manuel Moreno. Publica a través de los servicios editoriales, de distribución y venta cibernéticos de Amazon, aunque usando el propio sello editorial del autor, Ella Ediciones. Esto hace que, al no tener ubicado Amazon sus servicios editoriales en papel en España, sino en Francia, que queda dentro de la Unión Europea, pero en Francia, quien haya visto el ISBN y conozca los códigos ya sabrá que el libro está editado en Francia como libro de ese país, a pesar de que en realidad, en la práctica es español y por ello debiera estar en la Biblioteca Nacional, como todos los libros que se editan en España, en lugar de eso, estará en la francesa. Sea como sea, en el fondo, aunque es un libro de autor español y muy ligado a Alcalá de Henares, como se basa y se deriva de la mítica obra de literatura El Principito, de 1943, y esta fue escrita por el francés Antoine de Saint-Exupéry, tiene en parte su razón de ser que la casuística de los tiempos modernos editoriales la hayan ubicado como obra de Francia. Pero es de España y escrita en castellano.

La obra está editada en tapa blanda, con un diseño de cubierta que contiene los colores propios del traje del Principito que pintó Saint-Exupéry. Tal como las ediciones del libro se vienen publicando desde la primera vez, aparece el personaje en su planeta, sólo que si entonces era en dibujo y mostrándole de niño, ahora aparece como un hombre mayor, algo demacrado  y rodeado de montones de personas en traje, dando a entender que ahora mismo es un vagabundo. Lo cierto es que el diseño de cubierta mantiene la fotografía de este personaje a lo largo del libro, que queda ilustrado con otras fotografías, ahora en blanco y negro, mostrándonos a este personaje en otras actitudes que nos va narrando el libro. Ahora bien, todas estas imágenes tienen todo el aspecto de haber sido diseñadas y creadas con uso de tecnología de inteligencia artificial. Más aún, el libro contiene un prólogo introductorio firmado por I.A. Nada indica que I.A. sea una persona, pudiera ser el texto generado por Inteligencia Artificial. Si esto se cumpliera, quepa la posible discusión sobre su uso o su idoneidad, pero sí que correspondería, en líneas generales, con una determinada característica de Antonio eMe que se puede leer en el resto de sus obras, especialmente las poéticas: el juego con la confusión de lo real y lo irreal.

Y en ese juego de lo real y lo irreal, el autor desliza a lo largo del texto alguna vez la posibilidad de que quien narra la historia en primera persona del singular no sea el Principito, que además se describe a sí mismo como una persona que ha derivado en sobrepeso, todo lo contrario al personaje fotográfico de las ilustraciones, sino que sea el propio autor, o el personaje que ejerce de autor y que tendrá algún tipo de desequilibrio mental que le hace creer que es el Principito y se haya resentido con Saint-Exupéry, echando la culpa a este de todos sus males, por no cumplir las expectativas de la gente con él, empezando porque no sería un extraterrestre, sino que fue un niño de este mundo que pertenecía a una familia y un barrio desestructurados. Aunque en el fondo es posible que esté resentido consigo mismo porque todas aquellas bondades y promesas de vida hermosa prometida de niño a través de las palabras de Saint-Exupéry chocaron con la realidad de la vida según se va uno haciendo adulto y afrontando la realidad de las cosas que te van ocurriendo, como es el desamor, los engaños, la necesidad de dinero, las alcoholemias y otras cuestiones más reales, más de sueños infantiles sin cumplir y más de adulto que se da cuenta cómo es la vida. Por cierto, dato sobre el posible narrador, el autor por un tiempo, que sepa el que esto escribe, tuvo relación con el conjunto de barrios de Alcalá de Henares de mí mismo, y corresponderían algunas descripciones sociales y de ambientación de barrio pobre con los ambientes reales de nuestras vidas. Fuente de inspiración o deslizamientos autobiográficos, queda plasmado en el personaje, que sí, que queremos que sea el auténtico Principito. Como sea, no olvidemos que en 2019, cuando fue interpretada la obra, el actor fue el propio autor. No es una autobiografía, pero es posible que a este personaje le haya dotado bastante de sí.

En  el fondo la construcción de esta novela de 2024, que probablemente podría funcionar como si fuera el propio soliloquio de 2019, se levanta sobre lo que se podría considerar un ensayo. Un ensayo ingenioso, eso sí, creado para atrapar al lector en una historia de ficción, pero ensayo a fin de cuentas. Un ensayo que es además o bien un análisis de la obra de Saint-Exupéry, o eso mismo más una excusa para poder hacer una crítica social severa, pero con humor, al actual sistema capitalista que va devaluando al ser humano a la calidad de producto y productor de beneficios, hasta el punto de desechar a la persona cuando la persona ni es producto vendible ni productor de beneficios. Pero también tiene algo de crítica a la utilización de los niños como productos de masas, al transformarse en juguetes rotos cuando su ser niño deja de existir, pues se vuelve adulto y lo infantil en él ya no existe. Como el autor dice en contraportada, donde confiesa haber nacido en 1972, la obra presenta el desencanto de las relaciones sociales y amorosas fallidas, así como una crítica a la sociedad del egoísmo, así llamada por él.

Para mi gusto personal quizá abusa del lenguaje coloquial, el cual en teatro puede ser una buena herramienta para definir el personaje, pero al pasar a ser una confesión novelada, su exceso me resulta demasiado, pero entiendo que con él define también la psicología del personaje narrador. Un personaje que habrá venido a menos y vivirá en la calle medicado, pero eso sí: es una persona con un lenguaje coloquial pero culto y con altas dotes de observación y reflexión. Hay también un gran número de citas y referencias culturales propias de la cultura del ocio televisivo, cinematográfico y musical entre la segunda mitad de la década de 1980 y la década de 1990. Esto volvería a ubicarnos en la juventud y vivencias del propio autor. Más aún, quienes pertenecen a las varias generaciones en las que la niñez y la juventud nos encontró allí, encontrará el sentido a numerosos chistes a costa de sucesos y personajes de la televisión española de entonces que la gran mayoría de generaciones posteriores ya no conocerán o les sonará de algo, sin saber muy bien su impacto en su época, y, cuando pasen más años, requerirán de una edición crítica con notas explicativas a pie de página.

Como decía, la estructura del libro se basa en un Principito al que hemos encontrado malhumorado en la calle, entre sus cartones, y que se dispone a volver a hablar contra su voluntad, aparente, de cuando era un niño y de su relación con Saint-Exupéry, al que detesta. Va desgranando situación a situación a situación de cada parte de cada capítulo de la obra original de 1943. Lo hace desde su crítica y su visión de adulto ya envejecido, resentido con todo el mundo imaginado por Saint-Exupéry, el cual no correspondía con el mundo real y, nos confiesa, no sólo no era un extraterrestre, sino que tampoco se encontraron en un desierto. Nos va narrando las metáforas y símiles que hizo el autor francés y de ahí, con resentimiento, nos va explicando lo que realmente contaba de manera oculta el célebre autor, descubriéndonos así el sentido de la frase del Principito que el más detesta, que lo esencial es invisible a los ojos.

Por ello la obra funciona también como ensayo, pues es todo un análisis de los sentidos más adultos y mundanos del cuento original de 1943. Saint-Exupéry ocultó en una historia amable una gran cantidad y carga de crítica social, crítica al capitalismo más egoísta, crítica a la hipocresía o a las realidades falsas, por paradójico que suene, crítica también a la vida misma, construida con falsas promesas que van matando la inocencia infantil con la que todos partimos. Y ahora Antonio eMe nos saca todo ello a la luz con un Principito demacrado y venido a menos, con humor negro, enfadado con Sant-Exupéry por depositar en muchas personas una idealización de inocencia en él.

El nuevo libro de Antonio Moreno es una novela, pero parte del teatro y funciona como ensayo. Desde la amabilidad de su prosa de ficción nos ha filtrado una crítica social actual. Lo esencial permanece invisible a los ojos. Es un elefante dentro de una serpiente que nos sirve de sombrero para protegernos la cabeza.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 4 de enero de 2025

Camino de perfección

Título: Tratado que escribió la Madre Teresa de Jesús a las hermanas religiosas de la Orden de Nuestra Señora del Carmen del Monasterio del Señor San José de Ávila.
Autora: Teresa de Jesús (Santa); también conocida por su nombre anterior a su monacato: Teresa de Cepeda y Ahumada, también nombrado como Teresa de Ahumada; o bien por el nombre unido a la ciudad de su nacimiento y monacato principal: Teresa de Ávila. 
Editor: Teotonio de Braganza (arzobispo de Évora, Portugal, 1ª edición 1583); Gracián de la Madre de Dios con el impresor Guillermo Foquel (Salamanca, España, 2ª edición 1585); fray Jerónimo de la Madre de Dios (Salamanca, España, 3ª edición 1585); fray Luis de León (Toledo, España, 4ª edición 1588).
Año de publicación: 1583 (1ª edición, Évora, Portugal); 1585 (2ª edición, Salamanca, España); 1587 (3ª edición); 1588 (Toledo, España).
Género: Religión; Teología; Manual.
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Título: Camino de perfección.
Autora: Teresa de Jesús (Santa); también conocida por su nombre anterior a su monacato: Teresa de Cepeda y Ahumada, también nombrado como Teresa de Ahumada; o bien por el nombre unido a la ciudad de su nacimiento y monacato principal: Teresa de Ávila).
Editorial: Austral.
Año de publicación: 2015 (1ª edición de María Jesús Mancho, profesora en la Universidad de Salamanca; la editorial Austral publica este libro en diferentes ediciones y dentro de la misma colección desde hace décadas, Austral, como editorial RIALP la publicó por primera vez en 1956).
Colección: Humanidades.
Nº de volumen en la colección: -No localizado-.
Género: Religión; Teología; Manual.
ISBN: 978-84-670-4376-1

 

Ya que últimamente hemos hablado de dos autores no obvios que tienen que ver con Alcalá de Henares, el Cardenal Mazarino (que se formó en la Universidad de Alcalá durante tres años) y el Papa Francisco I (que se formó en el seminario jesuita de Alcalá de Henares entre uno y dos años), quepa citar hoy una autora que en Alcalá de Henares se la tiene plenamente asumida como autora que tiene que ver con Alcalá, e incluso se han llegado a crear placas y folletos turísticos con su nombre, aunque en realidad tuvo menos presencia en la ciudad que los otros dos anteriormente citados. Posiblemente se deba a que ella es una de las principales voces de la Literatura española, además: del Siglo de Oro, y que los más conservadores además identifican con uno de sus mitos de la España imperial y católica. Hablamos de Santa Teresa de Jesús, nacida en 1515 como Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de un mercader cristiano de origen  judeoconverso por la orden de conversión al catolicismo o expulsión de los judíos que dictaron los Reyes Católicos en 1492. Su abuelo fue el primer judeoconverso, pero fue encontrado culpable por la Inquisición de haber seguido practicando la religión judía (judaizar), por lo que tuvo que cumplir penitencia. Fue desterrado de su tierra de origen y por ello se fue a la ciudad de Ávila donde puso un negocio de paños que fue tan fructífero como para lograr en 1500 emparentar con descendencia del ya pasado rey Alfonso XI. Educó a su hijo en el catolicismo más estricto y fue este el padre de Teresa. Ella era de Ávila capital, aunque existen algunos pueblos de la provincia de Ávila que la reclaman. El padre de Teresa se casó en 1505, tuvo dos primeros hijos, pero la esposa se murió en 1507 y volvió a casarse en 1509, será de este matrimonio que nacería Teresa en 1515. Dado las penalidades del abuelo como converso judaizante, y el destierro de su tierra de origen, la familia entera se había volcado en borrar todo rastro de su pasado, incluidos los apellidos, así como a ser los católicos más extremos que se pudieran ser. No obstante, la familia seguía marcada en Ávila principalmente porque nunca lograron eliminar en su época el recuerdo de que su origen era judío y segundo porque además se habían enriquecido mercadeando, lo que alimentaba cierto antisemitismo. Esta familia tendrá varias figuras destacadas tanto en iglesias como en escritos, y todos coincidirán en hablar de la honra y de intentar limpiar una honra suya con una "mancha negra". Podríamos decir que el más ferviente catolicismo de estas personas había nacido del más ferviente miedo de lo vivido por la generación de los abuelos.

Sea como sea, avancemos para enlazar a Teresa con Alcalá de Henares. La madre de Teresa murió cuando está apenas estaba empezando a entrar en la adolescencia. Razón por la cual fue internada en  un convento de monjas carmelitas para trabajar como doncella de cámara y con la finalidad de ser mantenida, educada y, en la medida de lo posible, seguir manteniendo el nombre de la familia como una familia de perfectos católicos, que de hecho ya estaban profesando el catolicismo, pero la familia sabía todo lo que se decía de ellos por el pasado familiar. Teresa fue formada de esta manera en sus relaciones sociales y emocionales en un sentido únicamente religioso y ferviente hacia Cristo. El padre la llegó a sacar del convento, por ser su hija favorita, pero durante una grave enfermedad, que incluso la afectó en lo sucesivo a su aspecto físico, su tío le leía cada día textos de santos, profetas y la Biblia, hasta el punto que ella le pidió a su padre ser ingresada monja. El padre, según escribió ella misma en su autobiografía publicada por fray Luis de León tras morir ella, no quería e incluso lloró para pedirle que no lo hiciera, pero le dejó hacerlo, en el pensamiento de que ella, cuando creciera más, terminaría haciendo lo que quisiese. No obstante, es una mujer a la que se la describe con mucho carácter, hasta el punto que alguno de sus contemporáneos dijo de ella que tenía que tenía tanto carácter como un hombre o incluso "más que el más barbado". Pensemos que ante los rumores de origen judío de su familia y lo mal visto de cómo habían prosperado comerciando, ella además tenía en su contra en la España del siglo XVI el ser mujer en un mundo que la consideraba supeditada al hombre, y en estos momentos también, el hacerse monja, pues aunque las religiosas eran respetadas, sólo hay que consultar algunas literaturas de la época para darse cuenta del sentido de algunas mofas y chistes que tienen al mundo de monasterio femenino por centro. De toda clase, sin restricción y que ha llegado en parte, no en su totalidad, hasta el presente.

Teresa ingresó en 1535 en el convento de las Carmelitas de Ávila y, de paso, convenció a uno de sus hermanos para que hiciera lo mismo en un convento masculino. Su padre tardó en entregar la dote para que fuera monja en el convento, lo hizo en 1536. Como monja cambió su nombre a Teresa de Jesús, alcanzó ese grado de monja en 1537. Como su vida es muy conocida, resumiendo a grandísimos rasgos, su enfermedad seguía incurable y se encomendó a una curandera que decían que era eficaz. No sabemos si viene de aquí o de su especial y peculiar devoción por Dios, cada vez más extrema, que empezó a comer pan pasado, con moho, del que se sospecha que le daba alucinaciones que le hacían ver y hablar con Dios y la Virgen. Los más creyentes asumen que las visiones fueron reales, no alucinaciones. En torno a este tema sólo anotar aquí que la Iglesia consideró casi de manera inmediata, prácticamente incluso viva en sus últimos años, que era una santa, pero su proceso de canonización se hizo cuando ya había muerto, muy inmediatamente cerca a la fecha de su muerte. Se le reconocieron milagros, las visiones, cierta actividad iluminada por Dios y se la santificó. Lo que en estas notas nos interesa es su obra más mundana, no tanto la santificada. Proseguimos.

Si Teresa ingresó como novicia haciendo muchas amigas entre sus compañeras y que se llegó a decir que era muy jovial y alegre, en los tres años que mediaron desde su inicio de novicia a su nombramiento como monja, donde estaba además el padecimiento de su enfermedad que a veces la dejaba físicamente muy mal, ese carácter cambió de manera radical. Se volvió seria, estricta, severa, reflexiva, con mucho carácter, enérgica, llevó al extremo las prácticas religiosas habituales del convento forzando a las demás a seguir sus nuevos hábitos y costumbres, forzó el final del espíritu general de alegría en la comunidad, por otro general de respeto y oración a Dios (lo que no es lo mismo que eliminar los momentos de alegría, no se lea mal), y en fin, fue adquiriendo hábitos de penitencia y oración personales más allá de lo que se le pedía y por su carácter logró que el resto cambiaran en el mismo sentido. Habitualmente se ha dicho durante siglos que estaba escandalizada por la vida disoluta de muchas monjas que no guardaban las reglas religiosas de los conventos y quiso poner final a eso. Puede que haya en realidad una mezcla de eso y del cambio de su carácter, un  carácter de una personalidad que en realidad se había formado dentro de una familia obsesionada con ser los más perfectos católicos para borrar lo que ellos llamaban "negra mancha", expresión que se lee incluso en algunas obras de Teresa de Jesús. 

Teresa de Jesús fue escalando jerarquía dentro de la Iglesia católica en las posibilidades de una mujer. Ponía en orden a hombres y mujeres. Reformó la orden carmelita, eliminó lo que ella consideró irrespetuoso, inculcó la sinceridad de fe y de actuación dentro de los monasterios, fundó y refundó nuevos conventos y con ello se trasladó a numerosas ciudades en esa actividad, aunque su convento de origen estaba en Ávila. En esta actividad fue incitada por su confesor a escribir su autobiografía para ejemplo del resto de monjas y de las futuras. Cosa que hizo, y ellas la leyeron, aunque no fue publicada para el resto hasta 1588, gracias a fray Luis de León, con quien tuvo amistad y trato. De hecho, muchas de sus obras, sino todas, fueron publicadas de manera definitiva por él especialmente en ese año 1588, que las tenía ya revisadas y dispuestas. No quiere decir esto que no se conocieran esas obras anteriormente. Aunque su publicación fue posterior a la muerte de ella, la cual se produjo en Alba de Tormes (Salamanca) en 1582, estas habían sido difundidas de manera privada entre las monjas de los conventos de su orden y eran conocidas por algunos cargos eclesiásticos masculinos, que fueron precisamente quien la animaron y en algunos casos ordenaron a que escribiera o más consejos o más poesías para guiar a sus monjas. Esto no quiere decir que su obra no encontrara problema alguno con la Inquisición, pues eso ocurrió, al recelar estos jueces de si las visiones y arrebatos religiosos (tal vez estados médicos de catalepsia) eran obra de Dios o del diablo. Insistimos, Teresa fue hecha santa, fue canonizada.

Ella fue autora de numerosas poesías y obras de guía espiritual. Encabeza el género del misticismo religioso en la España del siglo XVI. En principio, la vivencia de experiencias místicas que la ponían en éxtasis y relación directa con Dios le hacían escribir lo que escribía. En otras palabras, escribía ella, pero lo hacía iluminada por una experiencia directa con Dios. 

Su relación con Alcalá de Henares tiene que ver con su actividad reformadora de su orden religiosa. La monja sor María de Jesús Yepes conoció a Teresa de Jesús en un palacio de Toledo. Allí ambas entablaron una cierta amistad. María de Jesús se encontraba en Toledo pidiendo al arzobispo poder fundar un convento de la orden carmelita en Alcalá de Henares, y Teresa de Jesús era una de las principales voces de esa orden. El arzobispo concedió la fundación y María Yepes comenzó a crear tal convento a partir de 1563 como Convento de la Imagen, en la calle que recibió el mismo nombre, donde, por cierto, décadas después, será ingresada una hermana de Miguel de Cervantes, la cual será abadesa del mismo. La cosa es que María de Jesús se veía desbordada en la administración y puesta en funcionamiento del convento y las monjas de la orden, por lo que pidió ayuda a Teresa de Jesús en 1567, y esta aceptó ayudar, trasladándose a Alcalá de Henares en 1568 para poner orden entre las monjas del nuevo convento. Esto le llevó sólo unos meses, y ese es el tiempo que estuvo en Alcalá. Unos meses. Ahora bien, hemos de pensar que tuvo algún contacto con personas de la Universidad, pues algunos de los nombres que fueron fundamentales en su vida para la creación de su obra pasaron por estas aulas, como el citado fray Luis de León, que será profesor en la Universidad años después, o incluso san Juan de la Cruz. Sea como sea, sí sabemos que Teresa de Jesús, después de esta actividad reformadora en el Convento de Carmelitas Descalzas del Cristo de  la Imagen de Alcalá de Henares regresó a Alcalá de visita al mismo convento en diferentes ocasiones. Puede que en esas se viera con personalidades de la Universidad. Una de esas ocasiones es citada en 1576, y otra ocasión que citan algunos biógrafos actuales, pero discrepan otros, con lo que no está avalada, es la posibilidad de que en su último año de vida visitara el convento en invierno y fuera aquí donde adquiriera una bronquitis nunca bien curada que fue parte de la causa de su muerte. Esto último no está acreditado aunque algunos lo afirmen.

Evidentemente, a sabiendas de que sus obras se repartían por entonces entre las monjas de su orden, hemos de pensar que en sus visitas también en Alcalá, dentro de su comunidad, se repartieron y se leyeron al menos entre esta comunidad, antes de que, como se ha dicho, se publicaran tras la muerte de Teresa. Ahora bien, citada en estas notas esta autora, ¿qué obra habríamos de destacar relacionada con Alcalá? Es el personaje el relacionado con Alcalá, aunque sea de forma breve. Su autobiografía la comenzó a escribir en 1560 y la dio por totalmente terminada en 1565, así pues no sería esta la obra que podríamos decir, aunque probablemente esta se pudo repartir entre las monjas de La Imagen. Podríamos decir que de haber tenido una obra relacionada con Alcalá, podría ser Camino de perfección, pues la dio por acabada en 1567 y la revisó y mejoró entre ese año y 1569, así pues, es el momento concreto en el que se relaciona y llega a vivir por unos meses en la ciudad. Queda en incógnita si alguno de sus poemas pudo escribirlo o bosquejarlo mientras residió en este convento. Su siguiente obra, Las moradas del castillo interior, no la iniciará hasta 1577. Aunque sabemos que en 1576 hizo una visita a Alcalá, y hubo otras, quien esto escribe ve bien presentarla en estas notas con aquel Camino de perfección.
 
Camino de perfección fue comenzado a escribirse al final de 1564, en Ávila, eso es un dato que está muy claro, la cosa es dónde lo continuó, en diversos lugares, con bastante seguridad, pues fue acabado en 1567 y le llegó a Felipe II, pues se guarda un ejemplar de ese manuscrito en El Escorial. Recordemos que la obra de Teresa de Jesús en vida de esta no se publicó, sólo se distribuyó entre su comunidad religiosa y alguna autoridad. Este libro estaba destinado al Convento de San José de Ávila, pero al irse hablando de él entre las carmelitas, estas le pidieron copia para todos sus conventos, cosa a la que accedió Teresa de Jesús y procedió a ello en Toledo en 1569 haciendo correcciones, ampliaciones y una nueva división en cuarenta y dos capítulos. Fue el único libro que Teresa de Jesús consideró que se debía publicar en imprenta para todo el mundo y preparó de nuevo el libro para este fin en 1579, pero este proyecto fracasó. Tras su muerte en 1582 se publicó por primera vez, pero lo hizo retocado y en un convento carmelita fuera de España, que no del Imperio Español, fue en Portugal, por entonces un reino parte de España. Lo hizo en la ciudad de Évora en 1583 a través del arzobispo Teotonio de Braganza, que lo tituló Tratado que escribió la Madre Teresa de Jesús a las hermanas religiosas de la Orden de Nuestra Señora del Carmen del Monasterio del Señor San José de Ávila. Los obispos españoles vieron en esta obra una obra útil para la espiritualidad de los conventos femeninos y pidieron autorización para publicarlo en España, lo cual sucedió en una segunda edición también retocada, en 1585, era la edición de Salamanca de Gracián de la Madre de Dios, con el impresor Guillermo Foquel, y el libro se llamó Tratado llamado camino de perfección, que escribió para sus monjas la Madre Teresa de Jesús, fundadora de los monasterios de carmelitas descalzas. Este contaba con permiso real de Felipe II, el cual era expresado en sus primeras hojas a través de su secretario Antonio de Eraso. Tenía unas cubiertas de pergamino en blanco, con cierres de tiras de cuero, que daban lugar a unas primeras hojas de cortesía también en blanco, las cuales daban pie a una hoja con un escudo y una inscripción en latín y posteriormente ya la hoja con el título, autoría, impresor y fecha. Una tercera edición se hizo también en 1585 en Salamanca, pero también estaba retocada. La hizo fray Jerónimo de la Madre de Dios con el título Avisos de la Madre Teresa de Jesús para sus monjas.  Quizá por ello las monjas de la orden le fueron facilitando los escritos que ellas tenían de Teresa de Jesús a fray Luis de León, quien estaba ya trabajando en editar para publicar la autobiografía y quien estaba fomentando que se iniciara un proceso de beatificación de la monja. Será él quien publique en torno a 1588 todas las obras de ella. Entre ellas publicó la cuarta edición de Camino de perfección en ese mismo año y en Salamanca. Fray Luis de León ya había pasado por la Universidad de Alcalá como profesor de la Biblia. Lo destacable de esta edición es que Luis de León limpió y cuidó los textos para publicarlos tal cual los había escrito Teresa de Jesús.

El libro, que es una de las cumbres de la literatura mística del Siglo de Oro español, ha sido publicado innumerables veces desde entonces. Quepa decir aquí como edición actual la que hizo la editorial Austral en 2015, comentada y analizada por María Jesús Mancho, profesora en la Universidad de Salamanca, la cual ser reeditó en 2022, aunque Austral lleva publicando diversas ediciones de esta obra desde que era editorial RIALP en 1956. Es quizá la edición más veces consultada en los estudios de Bachillerato y universitarios.

La obra original contenía numerosas tachadura y reelaboraciones por la propia Teresa de Jesús, por lo que fue una obra a la que volvió numerosas veces antes de darla por definitiva. Fray Luis de León tuvo que discernir entre todo aquello cuál fue la voluntad de texto final de la autora. Ella, al texto, para la supuesta edición de 1579, incluyó cuatro avisos para las monjas de su congregación, que en buena parte fueron publicados en las tres primeras ediciones, a veces eliminando buena parte de lo que era realmente la obra en sí. Esto es lo que corrige fray Luis de León, entendiendo la voluntad de la autora como autora y como abadesa reformadora.

En el prólogo inicial de la propia Teresa de Jesús advierte ella que escribe la obra cuando le van llegando noticias de las horribles guerras que provoca la expansión de los luteranos y otros protestantes en Europa, y que, por ser ella mujer y no poder acudir a combatir las herejías, decide combatirlas como puede, que es dando ejemplo de su vida cristiana católica dentro del convento, y que esto lo hace extensible a sus compañeras de sacerdocio. Así mismo, dice, espera que todo lo que escribe para vivir más íntimamente ligadas a Dios, no sea algo que ofenda y vaya contra la Inquisición, pues su deseo no es crear una nueva herejía. Así pues, puede que la propia Teresa de Jesús tuviera alguna duda de cuál era el papel real de la Inquisición en cuanto a custodia de la fe suponía, pues es evidente a lo largo de su vida y otras obras, que ella consideró que su camino hacia Dios era recto y correcto... Insistimos, la hicieron santa.

El estilo de Teresa de Jesús fue muy accesible tanto entre el resto de monjas, como una vez publicada, pues era un estilo basado en el habla sencilla y común de la gente de la época, sin rebuscar en grandes recursos retóricos, ni teológicos, ni literarios. Trataba de guiar en su ejemplo personal y de cómo vivía ella a Dios a sus compañeras. Destacaba mucho lo que las mujeres, en general, monjas o no, sufrían al estar supeditadas a los hombres o al tener los hombres algunas prerrogativas que las mujeres no tenían. Pero más allá de eso defendía la vida sencilla, llegando a decir que Dios anda entre los pucheros (o sea que en el uso de cocinar para otros hay un acto de entrega), pero también sacrificada, no obstante ella comenzó a ir descalza y a imponer el ir descalzas al resto de monjas de la orden como sacrificio y penitencia personal como algo que Dios debía valorar positivamente, en opinión de ella. hace diversas advertencias y recomendaciones a las mujeres de su orden para no desviarse ni perderse en la rectitud del camino debido hacia Dios. En cierto modo es un manual espiritual y teológico. Una guía. 

Hoy día, algunos sectores del feminismo reivindican a Teresa de Jesús como una de las primeras feministas, si bien otra parte del feminismo, así como de los historiadores y filólogos recuerdan que eso es relativo y en algunas afirmaciones escuchadas en lo tiempos más recientes, incierto o falso en el contexto histórico y social en el que se producen algunas de sus obras. Ahora bien, es cierto que fue una figura muy reivindicativa y con capacidad trasformadora que reivindicó al mundo de la mujer en su papel hacia Dios y la familia, pero fundamentalmente defendió la pureza y sinceridad de los actos acordes a lo que se decía creer, y esto vale tanto para la mujer como para el hombre. Habla, en el fondo, de la honradez, tema que era central en el sentir de ser de su familia. La limpieza de la honra. La limpieza de toda mancha. No ofender a los inquisidores implica ser limpios con uno mismo. 

Quizá los inquisidores también necesitaban mirar en su propia honra.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 28 de diciembre de 2024

Meditaciones para religiosos

Título: Meditaciones para religiosos.
Autor: Jorge Mario Bergoglio, actual Papa Francisco I.
Editorial: Ediciones Diego de Torres.
Año de publicación: 1982 (1ª edición -en San Miguel, Argentina-; ampliamente reeditado en todo el mundo desde 2013 por Mensajero Ediciones).
Género: Teología; Religión; Ensayo; Pedagogía.
ISBN: 9500210002

 

Si la anterior semana anotábamos un autor insospechado de entre los autores relacionados con Alcalá de Henares, tal como era el lugarteniente del Cardenal Richelieu, el Cardenal Mazarino, quepa hoy anotar a otro autor insospechado relacionado con Alcalá de Henares, aunque de corta relación, el argentino Jorge Mario Bergoglio, nacido en 1936 y actual Papa católico con el nombre de Francisco, aunque ampliamente conocido como el Papa Francisco I (en realidad lo común es que la numeración primera se ponga cuando exista un segundo y posteriores, pero es habitual por costumbre popular, no tiene porqué oficial, numerarlos como primeros tanto a Papas como a Reyes aún no habiendo todavía sucesores de mismo nombre). Para la gran mayoría de los alcalaínos esto no viene de sorpresa, gracias a la prensa local en 2013, tal vez sí para la gran mayoría de españoles y posiblemente para casi todo el resto del mundo. Aunque en la ciudad cuenta con una estatua y un parque del Papa Juan Pablo II, quien esto escribe cree que el parque municipal con su nombre bien está que tenga su estatua pero estaba mejor con el nombre original de Parque de los Sentidos,  pienso que tarde o temprano contará con algo similar Francisco I, todo lo más porque el Papa actual fue incluso vecino de Alcalá de uno a dos años de prolongación en el tiempo, eso sí, antes de ser Papa, claro está.

Bergoglio nació en Flores, en Argentina, en el citado año de 1936, como hijo de un italiano que emigró de Italia por causa de huir del régimen del gobierno fascista de Mussolini en Italia. Vivió íntimamente ligado a su familia. Fue formado dentro del catolicismo. Trabajó de técnico químico, pero una enfermedad que hizo que le estirparan un trozo de pulmón le llevó  comenzar estudios sacerdotales desde 1957, con 21 años de edad. Comenzó a formarse como sacerdote con los jesuitas de Chile. A mediados de la década de 1960, entre 1964 y 1966, estudió psicología y literatura en Argentina, siendo uno de sus profesores ni más ni menos que Jorge Luis Borges. En 1966 su formación religiosa jesuita, ya en Argentina, se vio ligada al peronismo en su línea más dura de la Guardia de Hierro, que hubo de ser disuelta por las autoridades, sin embargo, su pertenencia a ese grupo influyó en sus ideas católicas, pero también los teólogos de la liberación, a los cuales conoció en sus momentos más plenos, aún cuando influían fuertemente en el inicio del Concilio Vaticano Segundo. Fue en este momento en el que se trasladó a España en 1970 para continuar sus estudios de novicio en el colegio de formación de jesuitas ubicado en Alcalá de Henares. Residió como estudiante religioso entre ese año y 1971. 

La Alcalá de Henares de 1970-1971 era una ciudad en crecimiento demográfico y recuperación cultural cuyo principal motor educativo en ese momento no era tanto el seminario jesuita como la escuela de formación de funcionarios del Estado, ubicado en el actual rectorado de la Universidad de Alcalá, y la por entonces Universidad Laboral. Francisco I llegó a decir en alguna ocasión que incluso, sin ser ordenado aún sacerdote, se echó una "medio novieta" en Alcalá. Sea como sea, de 1972 a 1973 continuó estudios en Las Malvinas argentinas. De 1973 a 1979 fue provincial de los jesuitas en Argentina, cargo desde el que favoreció a la Guardia de Hierro. Durante y tras el golpe de Estado de 1976, que también persiguió a los sacerdotes de la teología de la liberación, cabe para algunos la polémica entre si colaboró pasivamente con el régimen, aunque también es cierto que ayudó a organizar rutas secretas para que huyeran católicos perseguidos. 

Fue escalando puestos y cambiando destinos hasta ser obispo desde 1992, arzobispo desde 1997 y cardenal desde 2001. Tras la muerte de Juan Pablo II en 2005 fue el segundo candidato a Papa más votado, siendo Papa en ese momento Benedicto XVI, quien al renunciar en 2013, facilitó que fuera nombrado Papa desde aquel año, como Francisco. Su pontificado es un pontificado más abierto que el antecesor, dispuesto a conceder mayor comprensión a los homosexuales, divorciados, criticar los abusos sexuales de la Iglesia y otras cuestiones por las que ha sido tachado a menudo de "comunista", cuando en realidad está lejos de serlo y le queda mucho trabajo por hacer tanto, por ejemplo, homosexuales y abusados sexualmente, pues se han filtrado comentarios privados contrarios a los supuestos avances que trata de lograr. Sea como sea, está más en consonancia con la teología de la liberación (de tendencia más a la izquierda y social) que de las ramas netamente conservadoras de la Iglesia. Sin olvidar nunca que la Iglesia católica es precisamente eso: Iglesia, con lo que eso conlleva.

Ha publicado doce libros propios de teología antes de ser Papa, desde 1982 a 2010. Siendo Papa lleva de momento siete libros, de 2013 a 2022, aunque si no me equivoco, quien esto escribe cree que ha leído en prensa este 2024 que prepara una nueva encíclica para 2025. Puesto que es un autor bastante abundante, pero también es verdad que su relación con Alcalá es breve y en sus años de formación, sirva en estas notas para presentarle como autor con relaciones alcalaínas el que fuera su primer libro publicado, el cual, aunque se publicó en 1982, es el libro más cercano en edad y pensamiento al Jorge Bergoglio que vivió en Alcalá como estudiante de seminario jesuita entre 1970 y 1971, hablamos de Meditaciones para religiosos

Meditaciones para religiosos fue publicado cuando Bergoglio tenia ya 46 años de edad, con lo que es un autor tardío. Hemos de pensar que sus muchos años de formación teológica desde 1957 le habría hecho asentar muy plenamente su concepción teológica del catolicismo. Fue publicado en la ciudad argentina de San Miguel en el citado 1982 a través de Ediciones Diego de Torres, en tapa blanda y un diseño de cubierta más propio de la década de 1970, incluso de la de 1960, que de las experimentaciones de la de 1980. Fue reeditado mundialmente y de manera muy amplia cuando fue nombrado Papa en 2013, a través de Mensajero Ediciones, también en tapa blanda y con un diseño más moderno y propio de su década, aunque intentando conservar algo de la esencia de la primera edición a través de sus colores de cubierta.

El libro se dividía en tres partes, "Pláticas", "Ejercicios" y "Ejercicios para superiores". Aunque el libro es teológico, es también un ensayo y un libro pedagógico para ayudar a meditar y formarse a los sacerdotes y a los que ya ostentan jerarquía en la Iglesia. La primera era la más extensa. Trataba de explicar y aclarar la Historia reciente de la Iglesia y cuál es su nuevo camino a partir del Concilio Vaticano Segundo. Marca la fecha de 1974 como una fecha en la que la jerarquía se adaptaría definitivamente a ser una Iglesia social y para la sociedad y trata de aclarar los cambios del mundo y los cambios de la Iglesia como Iglesia abierta y no cerrada. En este sentido, hace mucho hincapié en la explicación de la Iglesia como institución y cómo ha de funcionar como cuerpo para la sociedad. En la segunda parte reflexiona sobre cuestiones que son pilares de la Iglesia, como es la fe, la unción, el papel del sacerdocio femenino, el pecado, etcétera. En la tercera parte profundiza en la figura de Dios desde diversos aspectos, tales como el que crea, el que reprende, el que perdona, el que llama, el que es niño, el que nace, el que es muerte y resurrección y el que es esperanza. 

Se trata de un libro escrito cuando era Provincial de la Compañía de Jesús en Argentina. Evidentemente queda marcado ahí sus propios ejercicios espirituales de la década de 1970, años iniciales del Concilio Vaticano Segundo, de la fuerza de la teología de la liberación, y también en lo que él pasó por el seminario jesuita de Alcalá de Henares. Hace extensivas sus meditaciones a aquellos otros sacerdotes que desean leerlas, ya sea para formarse o para meditar también en torno a sus ideas. Prácticamente es un libro de misión católica para la formación y propagación de una Iglesia abierta. Muchos biógrafos consideran este primer libro como el más fundamental de su obra, pues muchas de las ideas que recoge serán desarrolladas en sus otras obras posteriores y en su propio Papado. Se considera así como la base para entender su pensamiento, pues de él parte el resto que se sustenta de este como si este fueran los pilares.

Quede con esto ya referenciado el nada obvio Francisco I como autor de libros relacionado en cierto modo también con Alcalá.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 21 de diciembre de 2024

Breviario de los políticos

Título: Breviarium politicorum Secundum Rubricas Mazarinicas (originalmente en latín; en francés era Bréviaire des hommes politiques; y en italiano se publicó como Dogmi politici)
Autor: Cardenal Mazarino (Jules Mazarin o Julio Mazarino).
Impresor: Tipógrafo Ioannis Selliba (Coloniae Agripinae, actual Colonia, en Alemania).
Año de publicación: 1684 (1ª edición; forzosamente escrito antes dada la fecha de la muerte del autor); 1700 (2ª edición, de Jacobus A. Wesel, en Vesaliae (actual Vesalia, en Alemania).
Género: Política; Espejo de príncipes; Manual; Pedagogía; Educación.
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Título: Breviario de los políticos.
Autor: Cardenal Mazarino (Jules Mazarin o Julio Mazarino).
Editorial: Acantilado.
Año de publicación: 2007 (1ª edición); 2008 (2ª edición). [Traducción de Alejandra de Riquer].
Colección: Cuadernos.
Nº de volumen en la colección: 25.
Género: Política; Espejo de príncipes; Manual; Pedagogía; Educación.
ISBN: 978-84-96489-98-1

 

Uno de los autores más insospechados relacionados con Alcalá de Henares (hay varios y ya en el pasado hemos comentado alguno) es el francés Jules Mazarin, en español Julio Mazarino, aunque generalmente conocido en la Historia y en la literatura como el cardenal Mazarino. Así de extraño, pero así es. Este religioso y político francés, de origen en realidad  italiano, pues nació en Pescina (Abruzos, Italia) en 1602, pasó a la Historia Universal por dos cosas fundamentales. La primera, fue por un lado discípulo y en algunos momentos enemigo y posterior mano derecha del cardenal Richelieu, lo que le hizo ir escalando en el escalafón religioso (cosa que comenzó a hacer por sí sólo en Roma rodeado de la curia Papal) y en el escalafón político de Francia, eso hasta que se transformó en el sucesor de Richelieu y ejerció de lo que llamaríamos ahora un primer Ministro del Rey de Francia, primero de Luis XIII y posteriormente de los inicios de Luis XIV, por lo que es una de las figuras fundamentales de la transformación de Francia en Imperio mundial en competencia con España y con Inglaterra. Bien es cierto que Richelieu no parece que recomendará a Luis XIII que Mazarino le sucediera como Ministro Principal, pero sí que lo tuviera en el cargo mientras encontrara a otro, sólo que Mazarino era bastante hábil, lo que se llamaría un animal político, y se transformó en un pieza clave y fija en el cargo, aún cuando su origen italiano, sus formas personales de hacer política y un enriquecimiento personal enorme que también hizo engrandecer el enriquecimiento personal del rey, hizo que se ganara numerosos enemigos y numerosos franceses de toda clase social que le recelaban. La segunda cosa por la que pasará a la Historia es porque el escritor Alejandro Dumas le transformará en uno de los intrigantes de la Corte que darán quebraderos de cabeza a los tres mosqueteros en sus novelas escritas en el siglo XIX, aún cuando muchos lectores a veces sólo se acuerden de Richelieu como enemigo de D'Artagnan. Por cierto, una curiosidad, en cierto modo Mazarino está en el origen lejano del conflicto abierto entre Francia y Alemania que les enfrentará en la Guerra Franco-Prusiana de 1870-1871, en la Primera Guerra Mundial de 1914-1918 y en la Segunda Guerra Mundial de 1939-1945, y eso que Mazarino había muerto en 1661. La cosa es que fue él uno de los políticos responsable de que Alsacia pasase a ser gobernada por Francia, quitándosela al Sacro Imperio Romano Germano en la Paz de Westafalia de 1648, donde, tambiémn es verdad, intentó sin lograrlo que nombraran al rey de Francia como emperador de los germanos. El asunto de Alsacia y Lorena dieron muchas vueltas (de conflictos diplomáticos y bélicos) desde entonces hasta llegar a aquel 1945.

La conexión de Mazarino con Alcalá de Henares está en su adolescencia. Desde muy niño, con 7 años de edad, sus padres en Italia le habían mandado a ser educado por los jesuitas, pero según fue creciendo, aparte de tener un don de gentes natural, comenzó a dedicarse a una vida muy ociosa propia de los adolescentes. Así que sus padres le mandan fuera de los territorios italianos. En concreto le mandaron a España, a la Universidad de Alcalá de Henares con 17 años de edad, sobre 1619. Tenemos aquí a un joven Mazarino universitario en pleno momento de esplendor de la Universidad de Alcalá, del Imperio Español y del Siglo de Oro. Y en concreto por Alcalá tenemos tanto a un Lope de Vega y sus obras de teatro, como a un Quevedo y un Cervantes ya conocido. Debía estudiar Derecho Canónico y fue un estudiante bastante aplicado. Incluso aprendió a hablar español con soltura y a la perfección. Su don de gentes le permitió incluso a conocer bien las formas de ser de los españoles en sus diferentes clases sociales y cómo tratarles. Sin embargo, su vida disoluta continúo de fiesta en fiesta en los tres años que estudió y residió en Alcalá, hasta el punto que es conocido que estuvo con varias mujeres jóvenes y que con una estuvo incluso a punto de casarse, momento en el cual sus padres, tras tres años acá. decidieron que regresara a Italia, sobre 1622, que por entonces estaba dividida en varios Estados, algunos de ellos de gobierno o influencia española, otros en disputa con Francia o los germanos, y otros del Papado. Pero además, estamos en los años iniciales de la Guerra de los Treinta Años. En principio él fue mandado a Nápoles a completar sus estudios, pero acabó reclutado como capitán por las fuerzas del Papa para el ejército Papal. Así es como sus años de juventud los pasa como capitán del ejército del Papa en una zona en disputa entre este, los franceses y los españoles. Su conocimiento del español y de los españoles le transformaron en un enlace entre todas las partes, a la vez en un negociador, pero también en un espía y en un intrigador. Por su papel en todo esto terminó siendo recomendado a Richelieu, a la vez que en 1628 reanuda sus estudios religiosos en Roma y va escalando jerarquías. 

Mazarino ejerció de militar y de negociador, mientras seguía en lo eclesiástico. Tenía notables logros diplomáticos, también por sus servicios de espionaje, manipulación y demás. Así llegó definitivamente en 1630 al servicio de Richelieu, que en principio le creyó espía de los españoles, pero que acabó encargándole misiones hasta el punto que le nombraría su lugarteniente con el tiempo, pues en Roma el papel de Mazarino ante el Papa provocaban la sospecha de los españoles de que era un espía francés, y tan mal se lo pusieron frente al Papa que al final Mazarino terminó dedicándose a la causa francesa en exclusiva porque consideró que los españoles ya le habían tildado de enemigo. La década de 1630 le es una década donde escaló todo tipo de jerarquías gracias a sus dotes políticas, personales, de espionaje y de complots, pero también porque conocía muy a fondo tanto a españoles como a franceses en sus formas de ser, y sabía cuanto de amigable y cuanto de enemigo le era Richelieu. Fue Mazarino quien quiso evitar la guerra entre Francia contra España y los germanos de 1635 (otro capítulo de la Guerra de los Treinta Años), pero Richelieu convenció al rey de Francia. Fue nombrado cardenal en 1638 por recomendación del propio Richelieu y por ello se trasladó a París, a la Corte del Rey, donde comenzó a ser lugarteniente de Richelieu, pero también a sortear y crear todo tipo de conspiraciones en una forma personalista de hacer política de ambos. Sin embargo, aunque tenían ya una relación cordial, en 1642 Mazarino fue tentado de caer en una trampa de Richelieu para quitarle de en medio. Le hizo saber por medio de un soldado traidor que la reina había conspirado contra el rey al intentar un pacto secreto con los españoles. Mazarino no actuó como esperaba Richelieu, pues no delató a la reina y dejó que los acontecimientos delataran al resto de los conspiradores y cayeran ante el rey. Su silencio le hizo ganar puntos ante la reina y, paradójicamente, ante Richelieu, que comenzó a caer en desgracia, pero que moría ese mismo año 1642. Su sucesor ya se ha dicho: Mazarino. Con el tiempo se ganaría otro enemigo, el cardenal Retz, que aspiraba a su cargo. Como sea, Mazarino, fue menos conspirador que Richelieu, y sus años de política están junto a los de su antecesor en los de la creación del Imperio Francés y el logro del desgaste del Imperio Español y de la dinastía Austria tanto en su rama española como en la germana. Y en parte todo esto se debe a todo ese conocimiento social, lingüístico y universitario, así como de las pasiones humanas, especialmente de hombres hacia el género femenino, adquirido en Alcalá de Henares.

Se le atribuyen dos libros, La política del disimulo y Breviario de los políticos, este último está publicado en 1684 con permiso real, aunque Mazarino murió en 1661. Evidentemente lo escribió antes y lo debió dar a leer antes a aquellos a los que iba dirigido: los políticos y reyes, especialmente franceses, aunque hubo traducciones en Italia y mucho después en España. Originalmente impreso en latín en lo que hoy día es Colonia, en Alemania, por el impresor Ioannis Selliba, luego en italiano y francés, la traducción española es muy posterior. Tuvo una segunda edición también en Alemania en 1700, por el impresor Jacobus A. Wesel. El título original era Breviarium politicorum Secundum Rubricas Mazarinicas, traducido al castellano: Resumen de los políticos según las rúbricas de Mazarino. Entre las ediciones españolas recientes está la que hizo la editorial Acantilado en 2007, que tuvo segunda edición en 2008, traducida por Alejandra de Riquer con una traducción a partir de las ediciones de 1684 y de 1700. Se tituló Breviario de los políticos. Contaba en su cubierta con una foto del monumento fúnebre del cardenal, creado en 1692 por Antoine Coysevox, hoy en día conservado en el Museo del Louvre. 

Se trata de un manual pedagógico y educativo de política destinado a los poderosos, tanto reyes, como políticos de alto rango y otras jerarquías, es del género conocido como espejo de príncipes. Los libros que debían servir de espejo para los príncipes, o sea: para la gente principal, son un género muy antiguo dentro de la literatura política que se puede rastrear desde la Edad Antigua. El libro más mundialmente conocido de este género es El príncipe, escrito por Nicolás Maquiavelo hacia 1513, aunque publicado en 1532, y en el cual se inspiró en el rey Fernando V Trastámara, conocido como Fernando "el Católico". Son libros destinados a instruir a la gente poderosa para mantenerse en el puesto (a la vez que vivos), ascender más, prosperar, gobernar, tratar con otros poderosos y con inferiores y afrontar adversidades diversas. En otras palabras, pretenden enseñar a los que ostentan poder a ejercer el poder de manera pública y privada. Luego cada autor en cada época tiene sus ideas, teorías y vertientes. Ni que decir tiene que el libro de Maquiavelo es leído por todo tipo de personas hoy día y que incluso desde el siglo XX es material de lectura en las facultades de enseñanzas de negocios y economía de universidades de todo el mundo, especialmente de origen cultural occidental. También es cierto que estos libros son tomados por la gente común de hoy día a menudo también con la curiosidad de buscar respuestas a sus relaciones personales. El de Maquiavelo en concreto es material de éxito de ventas en las ferias y mercadillos de libros de ocasión y segunda mano, aunque mucha gente ignora que el libro lo escribió prácticamente para salir del mal paso que llevaba con los Medici en Florencia y ganarse su simpatía, pues parece ser que a él en concreto le convencía más el sistema político de la República de Venecia, por lo que escribió otro libro menos conocido sobre ejercer el buen gobierno en una República.

El libro de Mazarino está publicado póstumamente, como ya se ha dicho, pues él murió en 1661 y la primera edición es de 1684 y ni siquiera en Francia, sino en el Sacro Imperio Romano Germano, aunque fue conocido por toda Europa. Evidentemente este libro debió ser copiado y dado a leer a alguien por el propio Mazarino, pues la intencionalidad es claramente la de dejar un legado de conocimientos políticos y personales para instruir a los que hayan de ejercer algún poder, tal como hizo él. Entre el libro de Maquiavelo y el de Mazarino hay más de un siglo de distancia y si la Edad Media está finalizando en la Europa de Maquiavelo para dar el Renacimiento, en la época de Mazarino ya se vive plenamente la Edad Moderna y todos sus cambios políticos y sociales a la altura del Barroco, incluso es gran guerra que es un conjunto de guerras de religión y de poder llamada la Guerra de los Treinta Años. El mundo político de Mazarino, sin dejar de ser salvajemente violento aún, tiene más normas y refinamientos con el adversario y el subordinado que los tiempos de Maquiavelo. Ambos autores suponen una revolución del pensamiento político de sus épocas. Maquiavelo es responsable de la formación de numerosos hombres de poder ejerciendo precisamente el poder absoluto y se podría que decir que impune, pero Mazarino también es responsable de la formación de numerosos políticos posteriores introduciendo no sólo parte del personalismo de su antecesor Richelieu, sino también la utilización de las relaciones personales, la manipulación, la diplomacia y los servicios secretos, así como viene a subrayar algo que por entonces no tiene el siguiente nombre, pero sí en el siglo XX: el cuidado de conocer la psicología tanto de amigos como de enemigos por si lo necesitas como si no. No obstante, fue el conocimiento que adquirió de los españoles y de las relaciones personales en Alcalá algo que, como se ha repasado, le fue vitalmente muy útil el resto de su vida.
 
Mazarino podría perfectamente ser otro superventas para la gente común de hoy que busca respuestas en sus relaciones personales, y podría ser otro libro de referencia para economistas y gente de negocios. Sus métodos son más refinados y su conciencia de la necesidad de disponer de conocimiento, datos, diplomacia y equipos fieles le aproximan mucho a la sociedad del siglo XXI, aunque parezca mentira. Claro está que es un hombre del siglo XVII y de las conspiraciones de Estado, nunca lo olvidemos o terminaremos haciendo una lectura nada crítica y sí perjudicial. Tiene sus partes útiles, siempre que se sepa leer adaptándolo a lo que hoy día sabemos y somos. Un hombre del absolutismo y del Antiguo Régimen puede hablar a un hombre de la democracia actual sólo hasta el punto que el lector entiende que se la ha de sacar provecho. No hay que traspasar fronteras peligrosas, pues puede ser tan ejemplo de un hombre o mujer de hoy día, como ejemplo de autocratas.
 
No hay que negar que a lo largo del libro se trasluce una mentalidad del siglo XVII clasista, jerárquica, en varias partes machista rayando lo misógino y lo homófobo (aunque en esto último hay partes que pareciera que es permisible la homosexualidad en otra persona siempre que esa otra persona lo haga de manera oculta y siempre que esa persona te dé algún provecho en algún asunto, en uno de los apartados incluso alude expresamente a fomentar la feminidad en los jóvenes que siendo hijos de poderosos pudieran perjudicarte al crecer o lo estén haciendo justo en ese momento de juventud). Evidentemente entre las cualidades menos elogiosas de sus consejos está también el asunto de las conspiraciones y las visiones paranoicas sobre el otro. Llega a afirmar que un amigo es un potencial enemigo de mañana, por lo que igual que recomienda identificar al amigo y conservarlo en muchas partes del libro, en otras tantas te indica como mantenerlo controlado y si es necesario manipularlo a voluntad.
 
Pero es un libro de consejos de un hombre que tenía don de gentes y que sin duda escaló jerarquías políticas, militares y eclesiásticas hasta lo más alto, por lo que algunas cosas útiles dice. Es más, muchos de sus consejos podrían pasar hoy día por auténticos estudios de psicología humana en las relaciones personales, con la diferencia de que él lo analiza para recomendarte cómo actuar cuando te pasa tal o cual cosa con una persona. Se filtran por aquí lo que se intuyen referencias biográficas propias, sabiendo hoy día su vida muy detalladamente con el paso de los siglos. En algunos apartados casi podrías imaginar a que situación de su vida se refiere o a qué personas, aunque él siempre habla en general y lo cuenta de tal modo que al leerlo que incluso tú piensas que tal cosa es análoga a tal otra que te ha pasado a ti. En el fondo cuenta numerosas situaciones de relaciones humanas. Llama a cultivar y cuidar las relaciones personales y evitar conflictos. Él enfoca estas relaciones como persona que trata de instruir a gobernantes, pero podría perfectamente estar hablándote a ti para que aprendas a conducir tu vida común. Pero, ojo, insisto, hay que hacer esta lectura de manera crítica y con reserva e incluso en algunas partes haciendo analogías y metáforas en tu cabeza, pues él habla de manera directa y sin metáfora y lo que para él era literalmente "incendia una casa" para huir de un peligro inminente sin que te persigan, para ti ha de ser metáfora ese incendio de una casa para huir de una situación peligrosa. Dicho esto, tengamos claro también que Mazarino no es psicólogo, es un hombre que ejerce el poder en plena Guerra de los Treinta Años tras ella, no me cansaré de remarcar esto.
 
Entre sus consejos podemos encontrar algunos que deberían hacer pensar a los gobernantes de la actualidad, y a las personas en particular. Así por ejemplo llega a apuntar en pleno siglo XVII algo que es obvio para la gente común del siglo XXI, pero que los gobernantes ignoran como problema social; esto es la afirmación de Mazarino de que un hombre (léase hoy día también: mujer) que viva solo se ve obligado a gastar más dinero de sus ingresos que alguien que no viva solo, pues los que viven con otras personas tienen ingresos por varias partes, mientras que el que vive solo no los tiene, por lo que no sólo se puede ver necesitado, sino que además le será imposible o casi imposible prosperar. Claro que Mazarino apunta esto por si le es útil para asfixiar a alguien indirectamente un poco más con alguna deuda o bien si necesita de ese alguien dándole un favor que le reporte ingresos extra, hoy día los políticos deberían tomar nota como problema social, ya que esto sigue siendo una realidad y ellos, en general, sólo están dispuestos a dar ayudas principalmente a familias, que no a personas solteras o viudas que vivan en soledad. En otro consejo Mazarino recomienda no dejarse llevar por la ira, sino todo lo contrario, pues aunque lleves razón, los testigos y personas que sepan de un ataque de ira tuyo te consideraran culpable y responsable y ganarás mala fama; sin embargo, Mazarino también aconseja que tampoco lo dejes pasar, sino que esperes el momento adecuado y la forma adecuada (y recomienda algunas cosas respecto a esto) para tomarte la revancha, pues de otro modo los testigos y los que sepan de que te han afrentado y que tú, llevando razón, no has hecho nada y te has dejado pasar por encima, creerán que eres una persona sin valor. En otro consejo nos dice que hay que tener cuidado con quien te dejas ver, si bien en otras partes te dicen que tengas amistades en todas las clases y condiciones sociales y te recomienda como comportarte con cada cual, considera que es importante con quien te dejas ver en público en cada situación, pues dice que, por experiencia suya, allá con quien te vean considerarán los demás que tú eres igual. Bien es cierto que estos consejos hoy día pueden tener numerosos "peros" y hasta considerarse cierta actitud de hipocresía, pero tengamos en cuenta, una vez más, que son consejos para gente que aspira a gobernar o gobierna.
 
En el final del libro incluyó quince axiomas que venían a resumir todos los consejos que daba y los daba tanto para gobernar, como para tus relaciones personales, como para tus finanzas, como para prevenir engaños y trampas, como para prosperar o como para crearte buena reputación. Por cierto, aviso a navegantes hombres de negocios del ultracapitalismo del siglo XXI, Mazarino advertía: ser muy duro en los negocios y no practicar la generosidad trae peligros. Como sea, tras los quince axiomas aún volvía a resumir de nuevo todo lo dicho con un epílogo que dividió en cinco apartados muy breves que tituló de manera bastante clara cada uno: "Simula", "Disimula", "No confíes en nadie", "Habla bien de todo el mundo" y "Prevé lo que has de hacer"
 
Sirva de ejemplo uno de sus consejos: 
 
"No esperes nunca que alguien vaya a justificar una acción tuya que resulte cuestionable, más bien la interpretará en el peor sentido; por eso, jamás bajes la guardia en público, aunque sólo haya un testigo. Tampoco te dediques a explicar cómo en otro tiempo te difamaron o te perjudicaron injustamente, pues con ello no haces sino propalar esta difamación y siempre habrá quien le parezca bien." 
 
Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

domingo, 15 de diciembre de 2024

Tormenta y palomar

Título: Tormenta y palomar.
Autora: Catalina Bello.
Editorial: Letrame.
Año de publicación: 2023 (1ª y 2ª edición; prólogo de José Manuel Mora Fandos).
Género: Relatos breves.
ISBN: 978-84-1181-680-9

 

Catalina Bello nació en la comarca del Bierzo, en León, en la década de 1960. Trabajó de maestra de educación primaria, mientras artísticamente se desarrolló durante nueve años como escultora, antes de pasar a escribir artículos para revistas. A partir de ahí realizó un Máster de Literatura Española y Comparada en la Universidad de León, en el que se especializó en el pensamiento ecofeminista de Marian Engel. Venida a Madrid realizó un Máster de Escritura Creativa en la Universidad Complutense, en este caso especializándose en los procesos literarios de evolución creativa. Recala su vida en Alcalá de Henares y participa de antologías como Vientos para una pluma (2015), de la Universidad Miguel Hernández, de Alicante, Cartas de desamor y otras adicciones (2019), de la Universidad de Alcalá de Henares, Semper Verbum III (2023), de la editorial y asociación alcalaína Notting Hill, y El arte de la violencia (2023), de la Universidad Complutense de Madrid. A la vez participa con varios talleres literarios, como el de La Posada de Hojalata de David Vicente, en la propia Alcalá, o los encuentros en Notting Hill. En 2023, año que como se ve le resultó muy provechoso en publicaciones, publicó un libro de relatos breves de ficción a través de la editorial Letrame, llamado Tormenta y palomar, que ese mismo año tuvo que publicar una segunda edición, posiblemente por ser la primera tirada una tirada corta, pero no por ello es menos meritorio lograr agotar la primera edición. El libro, publicado en rústica solapada y cubiertas con brillo, presentaba en la cubierta una acuarela de Gema Ortega con fuertes tonos rojos mostrando lo que parece un solar con la parte trasera de una iglesia o convento y, en primer plano, una flor blanca casi marchita. Prologaba el libro José Manuel Mora Fandos, Doctor en Filología Anglogermánica y profesor de la Universidad Complutense. Se hace muy evidente que la trayectoria literaria de Catalina Bello se ata muy fuertemente al mundo académico y a las instituciones universitarias y asociativas.

Se trata de una colección de relatos breves que combinan diversos géneros, pero que, a pesar de lo que se lee en contraportada de parte de Mora Fandos, no son experimentales. Mezclar géneros o que asome alguna característica de un género en un relato escrito en otro, no es algo experimental, sino un recursos normal y clásico de la Literatura a lo largo de los siglos. Podemos conceder que el relato que sí contiene un carácter experimental es el que da título al libro, al ser escrito a modo casi de descripción de postales. Quizá en esa contraportada está más acertado David Vicente cuando dice que hay "nuevas entropías dentro del orden de sus cosmos", esto es: pequeños microsistemas componiendo y afectando a un macrosistema al que pertenecen. O en otras palabras: pequeñas historias y pequeños acontecimientos componen la historia principal y la trayectoria de la historia, y donde se lee "historia" puede leerse "vida de alguien". Pero igualmente la entropía tiende a perder el orden natural de aquello que compone. O sea: las pequeñas historias pueden alterar la historia principal y de hecho tienden a hacerlo.

Tiene bastantes dosis de misterio y de género negro. Aparecen en estos relatos tonalidades del humor, el terror, el costumbrismo, la intriga o la crítica social. Y son esas pequeñas tonalidades que aparecen en el relato central de cada historia las que crean giros de los argumentos que provocan esa disgregación del "orden natural" de lo que en principio se enfocaba al narrar. En esas tonalidades se intuye además ecos de lecturas realizadas por Catalina Bello que han ayudada a formarla literariamente. 

Bello tiene un estilo expositivo claro y directo, con un orden bien estructurado y bien dirigido para narrar sin perder al lector. Sus protagonistas son de género femenino, dándose el caso que una de ellas está ubicada en Alcalá de Henares, en concreto en uno de los lugares de la ciudad que poco o nada ha salido en obras literarias actuales, el centro penitenciario Madrid I, Alcalá Mujeres, que junto al módulo de Madrid II, forman la cárcel conocida popularmente como Alcalá-Meco por ubicarse en la carretera que une las dos poblaciones dentro del término de Alcalá de Henares. Pero también aparecerá el barrio de Príncipe Pío, en Madrid, en otro relato, con lo que no es una colección de relatos ligados en exclusiva Alcalá, aunque en uno de ellos salga Alcalá.

Una lectura agradable de ritmos bien medidos. Formal, pero a la vez con algunos toques que tratan de romper la formalidad.


Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 7 de diciembre de 2024

Meskerem

Título: Meskerem.
Autor: Óscar L. Ayala.
Editorial: Fugaz Ediciones.
Año de publicación: 2012 (1ª edición).
Colección: Po-ética Tarantáleo
Nº de volumen en la colección: 2.
Género: Poesía; Ilustración.
ISBN; Depósito Legal; Creative Commons: Por expresa voluntad del autor explicada en el interior, no consta de ninguna.

 

Entre los poemarios de Óscar Ayala está Meskerem (aunque él lo tituló todo en minúscula: meskerem), publicado en 2012 en edición limitada impresa, numerada a mano y firmada autógrafa por el autor cada ejemplar. Lo editó a través de la editorial sin ánimo de lucro Fugaz Ediciones. Lo hizo como volumen 2 dentro de la colección Po-ética Tarantáleo. No es algo fortuito que la colección encabezara su nombre con el juego fonético de "Po-ética". Para empezar en la contracubierta se específicaba que la obra no está destinada a la venta y que en todo caso, si se quería colaborar con los gastos de edición se podía entregar por el libro, si se quería, 5 euros, y remarcaban: "5€ (más o menos)". La editorial tenía una intencionalidad de difusión de la poesía y la cultura más allá de hacer negocio. Dentro del libro, ya en la página de créditos, la editorial desarrolla y explica esta intencionalidad de la cultura por la cultura y añade que permite su difusión y reproducción de forma gratuita, reconociendo la autoría. Además, aclara que el libro no contiene ISBN , ya que la ley española permite que las publicaciones no lo contengan, aunque la ley lo prefiera (RD 2063/2008). Dice de este hecho que es un acto consciente de protesta ante el hecho de que el ISBN había sido cedida por el gobierno de España a una organización privada, transformándose en trámite de pago y llevando al aumento de los precios de los libros por parte de los editores. Ciertamente el ISBN, que es un sistema internacional de control de los libros editados creado en 1972, era gratuito en España y controlado por el gobierno a través del Ministerio de Cultura, hasta que en 2010, gobernando el PSOE con Zapatero de presidente, la Agencia Española del ISBN fue cedida a la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), aún a pesar de que el gobierno aún tuvo cierto control hasta enero de 2015, ya con gobierno del Partido Popular, con Mariano Rajoy. Fue en la etapa de Rajoy en la que en esa transición la concesión del ISBN implicó pago económico. Sea como sea, Fugaz Ediciones tampoco incluyó ni Depósito Legal, ni código Creative Commons, pero era bastante claro en lo altruista y términos de su publicación.

Aunque la obra no contenía prólogo, tenía en su solapa de cubierta unas palabras introductorias de Chema Etxea, que comienza su texto explicando que se negó a escribir un prólogo, pero aceptó escribir las palabras de la solapa. Allí nos habla de un poemario inusual en Óscar Ayala por ser "bailable", quiero entender que se refiere a ritmo musical, y equilibrado en contraposición a lo pasional del autor en otros poemas. No obstante, contiene treinta poemas exactos y todos en cadencia de heptasílabo, lo que hace sospechar a Etxea que sea una especie de mensaje oculto puesto por Ayala. Pero nos da la oportunidad de algo más inédito, conocer lo que el propio Ayala dijo de este libro. Así nos cuenta Etxea que el autor le explicó que el título, Meskerem, es una palabra etíope que tiene dos significados, por un lado es "Septiembre", pero por otro lado también es "Nacimiento". Nos desvela que los poemas pudieran ser "jornadas", como de un viaje tal vez metafísico o personal. Valora Etxea que se trata de un arranque y tal vez todo ello sea parte de un sólo poema que entregaría Ayala aún en más partes. Cierto es que la cubierta del libro también resulta enigmática, en la que una especie de fluido o de luces en círculo contienen un agujero negro casi como un corazón y se encierra en un cubo. ¿Una galaxia extraña? ¿Un Universo? ¿Un mundo? Personalmente me evoca algo ligado a la vida. Anoto que en el texto que acompaña a la numeración y firma autógrafa de cada ejemplar se cita que la edición limitada se debe "a la ocasión del descubrimiento del mundo".

Los treinta poemas están numerados en grandes números romanos y aparecen en cada página de diversas ilustraciones en blanco y negro a modo de marcas de agua o recuadros del cuadro de texto. Van desde iluminaciones medievales provocadoras, a la cara de un perro, formas de un coronavirus, atauriques, una verja de un tragaluz de puerta, enmarcados de página de las usados en las portadas de los libros del Barroco, la cara de un conejo, lo que pudiera ser Caín matando a Abel, gotas de sangre y otras formas.

Ciertamente es un  poemario inusual en sus formas para Óscar Ayala. Los poemas parecen encadenarse los unos con los otros, por lo que no es extraño que Etxea hablara de la posibilidad de que se tratara de un sólo poema, sin embargo son varios poemas. Ayala debió pensar este poemario y sus poemas mucho para poder decir en él algo que fuese más allá del poema, trascendiendo a la disposición, composición y hasta las formas físicas de los mismos en el libro y el libro mismo como objeto que también ayuda a trasmitir algo que, es cierto, parece un mensaje a desvelar... y no fácilmente. Tiene algo de misterio a lo que posiblemente llegue cada uno de diferentes formas y, a la vez, siendo para cada uno una cosa.

Ayala, sin embargo, pese a lo sosegado que parece el poemario, es tan rebelde como siempre y plantea poemas inteligentes que rompen lo convencional desde lo convencional. Pongamos por caso el poema "VI".

Tengo una hermosa casa con estanque, con flores,
pájaros, caracoles, hormigas y algún topo,
que mira al sur;
y un día sorprendí a un caracol diciendo:
"tengo una hermosa casa con estanque, con flores,
pájaros, hormiguillas, humanos y algún topo,
que mira al sur".
De igual manera ignoro si tanta soledad
me pertenece. ¿Acaso
no será ella mi dueña, seré yo el poseído?
"Entremos en la muerte con los ojos abiertos"
por la puerta de Adriano, despacio, blandamente.

Introduce la fábula en este poema donde además la perspectiva es relativa, si bien el humano puede ser un ser de fábula tanto como el caracol parlante y consciente de sí. En otros poemas lo convencional se rompe con su habilidad de encadenar ideas de manera desbordante.

En la temperatura de un grito de esperanza
sumerjo la alborada, la hora de aceptar
con entrañable entrega
el ademán tiránico con que el sol se gobierna.
Rebusco en las cenizas del verso alguna brasa.
La claridad se cobra sus últimos luceros.
(...)

Parece realmente que Ayala esté realizando un viaje metafísico que sabe de la muerte, pero que busca la vida y que la palabra es la mejor de las ayudas en ese camino. Es significativo el poema "XXX" que cierra el libro, el único cuyo acompañamiento gráfico es una página en negro y unas letras en blanco por hallarse dentro de un túnel. Dice así:

¡Qué angosta me resulta la entrada a mi palabra!
avanzo disfrazado con el hermoso rostro del mar hasta la puerta
y me retiro al fondo de mí mismo, al rozarme.
Percibo cómo vibra, apostado en el quicio,
y contiene el latido hasta que desespero.
La luz que se le escapa sigo con la mirada,
mas echa una cortina de lentas negras lágrimas.
Solo queda sentarme,
escucharme callar,
dejar que el mundo acabe
ocupando el espacio
que hoy el silencio ocupa.

Recordemos que el siguiente poemario, de 2013, Parajes de lo incierto, continuará justamente aquí. Es la palabra y el recuerdo mediante el nombre y la palabra lo que permite la vida. Un poemario que, recordémoslo, nos deja la duda de si Ayala ya sabía en ese momento de la enfermedad terminal que se le llevaría justo este año 2024. Un poemario que me parece el mejor que ha escrito, y al cual antecede precisamente este otro de 2012 que cierra con este poema que perfectamente encaja la venida futura de aquel de 2013. Quizá el significado de la palabra "meskerem" ya nos estaba contando algo secretamente, a la vez que tratando de invocar un nacimiento nuevo a través de la existencia mediante la palabra y el nombre, lo que, paradójicamente, implicaría el final de la etapa de la vida en modo físico. 

Pero este poemario es un poemario alegre. Contiene referencias veladas sobre la finitud y la muerte, eso es así, pero es un poemario alegre y casi como un juguete lleno de misterios. Eso aún cuando en algún poema no es nada velado, "Excita las papilas de la tierra el olor a muerte renacida. / Abierta a la deriva mi mano o mi mirada. / Abierta a la luz fresca la boca de la cueva".

Pero como juguete que es es un poemario alegre y disfruta de la vida. En el poema "XXVI" Ayala emula a la Alicia de Lewis Carroll persiguiendo a un conejo blanco y caliente que huye hacia un monte en el norte, en el cual, en lo alto del mismo, Ayala encuentra un pezón y, como un león, descubre que el conejo que resopla oculta en su lomo la noche mediante un despertar austero y frágil. Este sugerente poema es seguido inmediatamente por otro poema que empieza con los siguientes dos primeros versos: "Y con sólo dos dedos atraparé el sonido de una estrella al romper / y acudiré a dejarlo prendido en tu ventana". Ventana que hacia el final del poema, tras un trueno, encontrara una ofrenda en el alféizar blanco que quedará olvidada en su vuelo. Nada más estimulante y vital, aún cuando parece estar acompañado de una relativa melancolía. 

Ayala estaba en un momento creativo muy brillante, que alcanzará cuotas más altas en 2013, pero no hay que perder de vista este poemario que preludia al otro, como ya se ha dicho. Óscar Ayala, un grande.

Sólo cuando se rompa la cuerda que tiro de mi conciencia iré
a besar el arroyo.
Entretanto la sangre de dragón mitigando irá mi calentura.
Y si un silencio -advierto- hoy se desboca y daña escribiré a matar
Y luego tal vez tenga llena la boca, ¿sabes?,
de colores candentes,
blanda la sombra, expuesta
a un apetito único
de desnudez, de hierro, de preguntas, de muerte.
Porque no es más otoño el que más viento o frío
sino el que más dulzura
arrastra en el metálico canto de sus caricias.

 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".

sábado, 30 de noviembre de 2024

Tras el cristal oscuro

Título: Tras el cristal oscuro.
Autora: Jennyfer Barrachina.
Editora: Genoveva Barrachina (Jennyfer Barrachina, autoedición; en colaboración con el Centro Asesor de la Mujer de Alcalá de Henares, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y la Universidad de Alcalá de Henares)
Impresor: Manuel Ballesteros Industrias Gráficas, S.L.
Año de publicación: 2002 (1ª edición; prólogo de  Daniel Salgado Leia; introducción de Jennyfer Barrachina; palabras de solapa y contracubierta de Silvia Pontero y Mario del Pozo).
Género: Poesía.
ISBN: 978-84-607-4877-4

 

Entre las autoras de Alcalá de Henares conocidas con pseudónimo se encuentra Jennyfer Barrachina, cuyo nombre real es Genoveva Barrachina Moreno. Ella misma autoplicó en 2002 el poemario Tras el cristal oscuro, en cuya publicación se implicaron Centro Asesor de la Mujer de Alcalá de Henares, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y la Universidad de Alcalá de Henares. Tenía un prólogo de Daniel Salgado Leia que analizaba la obra, y un texto de Mario del Pozo en una de las solapas de la cubierta y en contracubierta sobre la trayectoria literaria de la autora, y otro texto en solapa de Silvia Pontero describiendo a la autora y al libro. Barrachina nació en Madrid en 1963. Cursó estudios de Literatura y Psicología Social. Reside en Alcalá de Henares y aquí elaboró cierta actividad literaria a nivel local colaborando con las revistas Duende y Fierabrás, que era habitual encontrar de manera gratuita en cafeterías y bibliotecas públicas en la décadas de 1990 y 2000. Fue a partir del comienzo del siglo XXI que se animó a participar de manera abierta al público con su propia literatura. Aunque hubiera escrito  desde su juventud, como se ve le llega tardíamente su producción al lector. En 2000 ganó su primer concurso literario organizado por la Comunidad Autónoma de Madrid, y lo hizo con un poema contra los malos tratos a la mujer. En 2001 ganó un premio de relato erótico y hasta cuatro premios de poesía. Aquellos los ganó con poesías dedicadas al erotismo, a la inmigración y otros temas. En 2002 ganó un concurso literario de relato breve con un relato dedicado a la igualdad de género que convocó el Centro Asesor de la Mujer de Alcalá de Henares, que es el mismo que se implicaría ese mismo año en publicar el libro del que hoy hablamos, como ya se ha dicho. También ese año ganó otro concurso de relato breve con un relato dedicado a la infidelidad desde lo psicológico y lo social. 
 
Tras el cristal oscuro contenía los poemas ganadores de los concursos entre otros. Evidentemente se trataría de un primer libro publicado y ella, como otros autores que al hacerlo buscan recopilar lo que durante años anteriores han escrito o seleccionar lo que consideran lo mejor de aquello. Contaba con una ilustración de cubierta sin firmar donde numerosos garabatos se salían de un recuadrado que podría recordar hasta cierto punto el bocadillo de los cómic al hablar los personas, y del cual se salía o entraba una sombra negra. Aparente metáfora visual de la psicología de las personas en tiempos de incertidumbre y confusión. Contaba con un papel de alta calidad y gramaje, haciéndose notar quizá el peso que tuvieron en ese momento las instituciones que colaboraron. La propia Barrachina añadía a las palabras de aquellos que la prologaron una introducción propia donde incluso se citaba a sí misma para introducirnos la introducción: "La vida tiene su memoria en algún rincón del alma. No cometemos el error de desconocer a nuestros semejantes, sino el de pensar que podemos cambiarlos". Sin embargo, esas palabras se vuelven crípticas y quizá un mensaje a alguien, pues e su introducción ella reflexiona sobre qué significa escribir para ella y cual es el efecto psicológico que le produce en forma de liberación ante lo que la abruma. Cita allí que alguien le habló qué le resultaba a sí escribir, alguien, dice ella, a quien quiso más que a ella misma. Puede que justo en la lectura entre líneas, justo en lo que no se dice explícitamente, esté la clave de los poemas de este libro.

Aún escribe Barrachina una segunda introducción que fecha en mayo de 2002, tras la dedicatoria a hijos y seres queridos donde afirma que la ayudaron a sobrevivir. Se evidencia así que ella ha sufrido un fuerte trauma o acontecimiento traumático en el que el acto de escribir le ha resultado psicológicamente liberador. Sin embargo, no nos confiesa el trauma, sólo su existencia y su superación aparente. En esa segunda introducción reflexiona más íntimamente sobre las pasiones humanas, la soledad, la melancolía, el sufrimiento y... y se detiene específicamente a reflexionar sobre la pasión como algo que arrasa y que además afecta a la memoria. Es significativo que este texto, que nos vuelve a hablar entre líneas diciéndonos algo sin contarlo de manera explícita, es cerrado seguido de un poema anexo titulado "Maltratada por tu amor negro", donde se pueden leer versos como: 

(...)
No hay dudas sobre las sombras negras: 
todas son negras, negras oscuras, negras...
El dolor ya no camina con mis pies
sobre las espigas de acero. También es negro.
(...)

Escribirá otra especie de introducción en donde ella divide el poemario en una segunda parte. Se dirige en segunda persona de singular al lector o a ella misma en reflexión, que es lo más probable. Ahí cabila sobre la memoria y cómo esta puede variar los hechos pasados, pero sobre todo sobre la reflexión de lo que se recuerda cuando se encuentra sola, en el sentido de una soledad vital, de que ha llegado a un momento de su vida en el que se encuentra sola. "El alma del poeta se sale del mundo. / Divaga", dirá en uno de los poemas de esa segunda parte.

La poesía de Barrachina tiende al arte mayor de la métrica larga y a los poemas extensos, aunque en alguna ocasión, como en un mar de olas, intercala poemas más o menos breves en arte menor, e incluso aparecen algunos caligramas cuyas formas estéticas añaden significado al poema. Se trata de una poesía muy reflexiva, de pensamientos íntimos y personales que indagan en la psicología de la persona, poniendo como punto de partida la voz y persona de la propia autora. 
 
Yo, tan sólo soy un alma de piedra
que arrastra cadenas.
Un hueco sin respiro.
Arena de angustia que transpira la piel.
Carne sin beso abrazada por fantasmas.
Veneno de soledad.
(...)

Atraviesa el poemario un profundo sentimiento de soledad tras la perdida de alguien que llenó su vida. Confiesa en algún verso que la pérdida es por la muerte del otro. Ha sido la existencia del otro compartiendo vida con ella lo que ella entiende y ha vivido como una parte de sí, por lo que ha muerto una parte de ella. En un profunda melancolía lucha por conservar la memoria intacta, pero la memoria se mueve.

(...)
Tú y yo viviremos eternamente en el eco del camino recorrido.
Siento una piedra en el pecho... pero no quiero tocarte:
el más mínimo roce podría dañarnos en el despertar del sueño.
(...)

Con un lenguaje rico en símiles, alegorías y metáforas, que explora su interior emocional con profundidad, crea bellas imágenes materiales para recrear las emociones inmateriales que la embargan. Pero en medio de esta temática de soledad y lucha contra la memoria para que se conserve vivo quien era parte de ella, aparecen los mencionados poemas ganadores y otros de etapas anteriores de la vida, en algunos se desprende el amor vivo posiblemente por la misma persona que falleció. Entre esos poemas está el poema "A Federico", dedicado a Federico García Lorca, cuyo estilo literario está muy alejado del de ella, aunque ella experimente con los caligramas. También está "Poesía", describiendo el amor de ella y la otra persona. O también "Sonrisa de mujer", dedicada a una mujer en general que sufre porque no se cree fuerte y capaz y la poeta la insta a descubrir su propia fuerza, lo que se puede entender quizá como un poema contra el maltrato, o bien, al quedar abierto el porqué de ese sufrimiento se puede entender también como un poema feminista para que las mujeres que se creen incapaces por sí solas de andar por la vida se autovaloren o, como se ha popularizado en los últimos años: se empoderen. 

Quizá por todo ello le valió la atención del Centro Asesor de la Mujer. Para quien esto escribe el poemario cobra su principal fuerza y valor cuando ella nos escribe desde una sinceridad llena de imágenes poéticas sobre esa pasión arrolladora que la abruma de soledad en combate con la resistencia a olvidar o cambiar el recuerdo del ser amado fallecido. Un combate que, por otro lado, es el que le alimenta el sentimiento de soledad. Falta la etapa, quizá, de la aceptación del cambio, que no es en absoluto el rechazo al ido, sino la aceptación de una nueva etapa por la imposibilidad de la continuidad de la etapa anterior en la vida. Eso queda reflejado en numerosos poemas del libro, pero crea unos poemas con cierta fuerza gracias al manejo que tiene la autora para sugerir y describir sus emociones.
 
Voy saludando escombros de esquinas y rincones
por el sabor añejo del tiempo, y no oigo nada...
toda esta prisa por terminarlo todo,
todo ese silencio que se fragmenta en punzantes palabras,
toda esa quietud mayúscula, solemne, obsesiva,
excéntrica, casi enfermiza, que mastica mis miembros...
y toda esa prisa por terminarlo todo.
(...)
 

Reseña escrita por Daniel L.-Serrano "Canichu".